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Relatos de Belcebú a Su Nieto en Video

 Relatos de Belcebú a Su Nieto

 G. I. Gurdjieff

CAPÍTULO 18 COMPLETO

Subtitulados al español: Relatos de Belcebú a su Nieto de Gurdjieff Editorial SirioCapítulos 1 al 17: http://www.youtube.com/eneagrama1000. Los Videos son de HaroldComingGood en inglés.

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RELATOS DE BELCEBÚ EN VIDEO

Relatos de Belcebú a Su Nieto

G. I. Gurdjieff

CAPÍTULO 18 Completo

LOS CENTROS SUPERIORES

LOS CENTROS SUPERIORES

En el estado 4 es cuando realmente empieza a saber, al armonizarse genera en sí una analogía del Todo.

Por desperfectos de WordPress

LOS CENTROS SUPERIORES

Corregidos

LOS CENTROS SUPERIORES:

En el estado 1 y 2 el hombre duerme, tanto en el sueño reparador de la noche, y en su otra acepción ignora las condiciones que lo rodean así como no se conoce a sí mismo. Ignora sus múltiple Yoes, su tipo personalidad, sus centros y cree que es otra cosa de lo que es, es decir imagina acerca de sí.

COMO VIMOS EN LA INTRODUCCIÓN  vamos a tratar de distinguir bien, cuáles  son las ideas nuevas de Cuarto Camino, para

lo cual vamos a ir revisando todos las ideas de esta Enseñanza, espero me acompañen, y pronto reconocerán vivencias nuevas tales como que por profundizar en un tema comprendemos un montón de otras nuevas, cuando logramos ver hacia abajo, nuestra mirada se eleva hacia arriba, esto me hace acordar dos ideas importantes, la primera es acerca del correcto pensar, dice Ouspensky,  es a través del correcto pensar que se accede a la partes superiores de los centros y con ellos a los estados de consciencia objetiva, un ejemplo  podría ser  pensar los grandes temas, como los misterios de la Vida y la Muerte en este caso nos ayudaría pensar en las teorías acerca del tiempo, la reencarnación y la recurrencia. La  segunda  está conectada a la idea de los cosmos, El desarrollo de la conciencia no se efectúa en una sola dirección, dijo Gurdjieff, cuando un hombre comienza a sentir la vida de todas las cosas, los planetas, el sol,  comienza al mismo tiempo a sentir la vida de sus células,  la inteligencia de las mentes, los elementos;  esto es al ver hacia arriba, también desciende. El  desarrollo de la conciencia se realiza simultáneamente en dos direcciones, hacia lo macrocosmos y hacia el microcosmos, en este caso lo pequeño es el estudio de sí, mas su contrapartida es el acceso a otro niveles de consciencia de una forma sólida, consistente. En este sentido ya vimos el estudio de Los Centros,  luego vimos La parte formatoria, repasamos la identificación, solo un poco de la Atención.

“…el hombre tiene la posibilidad de vivir en cuatro estados de consciencia  pero que, como es, vive sólo en dos.  De manera que vivimos en los centros inferiores en sólo dos estados de consciencia. Los otros dos estados de conciencia son superiores — «la conciencia de sí» y «la conciencia objetiva», estos están ligados al funcionamiento de los centros superiores del hombre”.

En el estado 3 comienza a hacer un trabajo sobre si mismo cuenta con un conjunto de herramientas que van a ir haciendo fuerte al verdadero yo del trabajo, que es el que va ser consciente de sí.

Tener claras estas ideas nos ayuda en nuestras dificultades. De modo si nos quedamos en el camino hacia la consciencia de sí nos encontramos con ideas que nos ayudan, así descubrimos una de las ideas de esta enseñanza es que no tenemos los centros inferiores desarrollados o que nos encontramos en el centro equivocado haciendo de secretaria general de la vida o que los centros  están desarmonizados, saber esto es saber lo que podemos hacer cuando nos sentimos mal. También la idea  perla de esta enseñanza es la de dar un salto hacia el recuerdo de sí: Para llegar a observarse realmente, ante todo hay que recordarse a sí mismo y si quiero probar la consciencia  diferente de mí, he de hacerlo generando un puente hacia los Centros Superiores y este es el tema que desarrollaremos en esta entrada.

LOS CENTROS SUPERIORES:

Para comprender el trabajo de la máquina humana y sus posibilidades, hay que saber que aparte de los tres centros intelectual, emocional y motor  y de las partes que están relacionadas con ellos, es decir los conocemos como sus funciones, tenemos otros dos centros, plenamente desarrollados y que funcionan perfectamente, pero no tienen vínculo con nuestra vida ordinaria ni con los centros a través de los cuales tenemos conocimiento de nosotros mismos. Estos otros dos son el centro emocional superior y el centro intelectual superior. Estos centros están en nosotros; trabajan todo el tiempo, pero su trabajo nunca llega a nuestra conciencia ordinaria. La razón debe buscarse en las propiedades especiales de nuestra pretendida «conciencia lúcida», lo que hemos llamado estado 2.

La presencia de estos centros superiores en nosotros es análoga a la de los tesoros escondidos que han buscado desde los tiempos más remotos los hombres que persiguen lo misterioso y lo milagroso; pero es un enigma mucho más grande. Todas las enseñanzas místicas y ocultas reconocen en el hombre la existencia de fuerzas y capacidades superiores — aunque en muchos casos, sólo en forma de posibilidades — y hablan de la necesidad de desarrollar las fuerzas escondidas en el hombre. El propósito de los mitos y de los símbolos era el alcanzar los centros superiores, el transmitir al hombre ideas inaccesibles a su razón, y el transmitírselas bajo formas tales que no pudieran ser interpretadas equivocadamente. Los mitos estaban destinados al centro emocional superior; los símbolos, al centro intelectual superior. Por este hecho, todos los esfuerzos emprendidos para comprender o explicar, con la razón solamente, los mitos, los símbolos, así como también los aforismos que dan un resumen de su contenido, están predestinados al fracaso. Siempre es posible comprender todo; pero en cada caso es necesario el centro apropiado. La preparación, sin la cual no es posible recibir las ideas de la ciencia objetiva, debe hacerse por medio del pensamiento, pues solamente un pensamiento bien preparado puede transmitir estas ideas a los centros superiores, sin introducir en ellas elementos ajenos. Los símbolos empleados para transmitir las ideas de la ciencia objetiva, incluían los diagramas de las leyes fundamentales del universo, y transmitían no sólo la ciencia misma, sino que mostraban igualmente el camino para alcanzarla. La presente enseñanza difiere de muchas otras por el hecho de que afirma la existencia en el hombre de centros superiores ya plenamente desarrollados. Son los centros inferiores los que no están desarrollados. Y es precisamente esta falta de desarrollo de los centros inferiores, o su incompleto funcionamiento, lo que nos impide usar el trabajo de los centros superiores. Podríamos detenernos y preguntarnos que es desarrollar los centros inferiores y cómo se desarrollan: para saber qué son los centros hicimos el estudio Los Centros, ahora  en cuanto a su desarrollo es un tema que desplegaremos paso a paso. Comenzaremos revisando que significa que no estén desarrollados y cuáles son las causas, luego veremos los estados de consciencia que facilitarían el acceso a los centros superiores, por último la energía de los centros superiores y como se vinculan los centros superiores con los cuerpos. Retomando donde hemos dejado, esta idea de la falta de desarrollo de los centros inferiores o su incompleto funcionamiento ¿Qué significa?  ¿Cuál es la causa? Las causas pueden ser en no haber tenido la suficiente educación o se trata de falta energía para su funcionamiento. En cuanto a la educación es evidente que la falta de educación nos hace más vulnerables a los fanatismo, a las ideas rígidas, nos apega a los dogmas, a la parcialidad y falta visión, incluso el subjetivismo de las emociones se ven reforzadas cuando no hay perspectivas más amplias, todo esto toca un tema dentro de la enseñanza más que importante, es el desarrollo unilateral de los centros que se produce en la personalidad a expensas de la esencia y del ser, a expensas porque no  alimentamos la esencia y porque el ser está dando vida real, está allí y no hacemos contacto, estamos en la periferia de nosotros mismos. Ahora acerca de la segunda causa la enseñanza de Gurdjieff apunta a la energía que se pierde en el estado de dormidos y otra parte importante de su enseñanza es las energías ausentes (hidrógenos) para crear lazos con los centros superiores de este modo se vuelve importante la producción de hidrógenos. Leer Las Octavas de Alimento 2da parte y 3era parte.

Ahora ¿cómo se educa un centro? Es evidente que no podemos educar todo y que no nos alcanzaría la vida, es evidente que tenemos que encontrar un punto de reunión, el trabajo de Escuela, mi instructor le llamaba al trabajo que se hace en una escuela, segunda educación. Si se puede regular y equilibrar el trabajo de los tres centros cuyas funciones constituyen nuestra vida, es indispensable economizar la energía producida por nuestro organismo; no hay que derrocharla en un funcionamiento inútil, sino ahorrarla para la actividad que unirá gradualmente los centros inferiores con los centros superiores. En cuanto al desarrollo de los centros es más importante observar y no echar manos a la obra hasta tanto conocer, saber y haber reconocido a través  de la observación los centros y por sobre todo, descubrir cuales son las partes que predominan en mí y reconocer a que tipo pertenezco. Ver Tipos de Hombres.

 La  conexión de los centros inferiores y los centros superiores: A fin de obtener una conexión correcta y permanente entre los centros inferiores y los centros superiores, es necesario regular y acelerar el trabajo de los centros inferiores. “Además, como ya se ha dicho, los centros inferiores trabajan mal, porque muy a menudo en vez de desempeña sus propias funciones, uno u otro de ellos toma a su cargo el trabajo de otros centros. Esto reduce considerablemente la velocidad de marcha de la máquina y torna muy difícil la aceleración del trabajo de los centros. Por lo tanto, para poder regular y acelerar el trabajo de los centros inferiores, el primer objetivo debe ser librar a cada centro de todo trabajo que no le sea natural, y hacerlo volver a su propia tarea, la cual puede desempeñar mejor que ningún otro centro.

Gasto y ahorro =economizar: La energía  se gasta en un trabajo profundamente inútil en todo sentido: actividad de emociones desagradables, preocupaciones, inquietudes, apresuramiento y toda la secuela de actos automáticos enteramente desprovistos de necesidad alguna. Se pueden dar fácilmente innumerables ejemplos de esta actividad inútil. Ante todo, hay ese flujo incesante de pensamientos que no pueden ser detenidos ni controlados, y que consumen una cantidad enorme de nuestra energía. Luego está la tensión continua y perfectamente superflua de los músculos de nuestro organismo. Nuestros músculos están contraídos, aun cuando no hagamos nada. Una parte considerable de nuestra musculatura entra de inmediato en acción para el más mínimo trabajo, como si se tratase de realizar el más grande esfuerzo. Para recoger una aguja del suelo, un hombre gasta tanta energía como para levantar a un hombre de su mismo peso. Para escribir una carta de dos palabras, derrochamos una fuerza muscular que bastaría para escribir un grueso volumen. Pero lo peor es que gastamos nuestra energía muscular continuamente, aun cuando no hagamos nada. Cuando caminamos, los músculos de los hombros y de los brazos están tensos sin la menor necesidad; cuando estamos sentados, los músculos de las piernas, del cuello, de la espalda y del vientre están contraídos inútilmente; aun durmiendo contraemos los músculos de los brazos, de las piernas, de la cara y de todo el cuerpo — y no comprendemos que en este perpetuo estado de alerta con miras a esfuerzos que jamás haremos, gastamos mucho más energía que la que sería necesaria para realizar un trabajo útil, real, durante toda una vida. Además, podemos señalar el hábito de hablar sin cesar, de todo y a todo el mundo, y si no hay nadie, de hablarse a sí mismo; el hábito de alimentar quimeras, el ensueño perpetuo, nuestros cambios de humor, los continuos pasajes de un sentimiento a otro, y miles de cosas completamente inútiles que el hombre se cree obligado a sentir, pensar, hacer o decir. En cuanto a las preguntas que es desarrollar los centros inferiores y cómo se desarrollan los centros inferiores: la respuesta es economizando, regulándolos y acelerándolos, distensando. Liberar a los centros de lo que no sea propio y volverlo a su tarea.

Los estados de consciencia y los centros superiores: Consciencia de Sí-emocional superior y consciencia objetiva-mental superior.Esta no es una cuestión de un día o un mes. Es un estudio muy prolongado, y un estudio de cómo suprimir obstáculos, porque no nos recordamos, no somos conscientes de nosotros, debido a muchas funciones equivocadas de nuestra máquina, y todas estas funciones han de corregirse y ajustarse. Cuando la mayoría de estas funciones es ajustada, estos períodos de recuerdo de sí se tornarán cada vez más largos, y si llegan a ser lo suficientemente largos, adquiriremos las dos nuevas funciones. Con la consciencia de sí, que es el tercer estado de consciencia, adquirimos una función que se llama emocional superior, aunque igualmente es intelectual, porque en este nivel no hay diferencia entre intelectual y emocional tal como existe en el nivel corriente. Y cuando llegamos al estado de consciencia objetiva, adquirimos otra función que se llama mental superior.

LA ENERGIA DE LOS CENTROS SUPERIORES:

“Si consideramos el trabajo de la maquina humana desde el punto de vista de los hidrógenos con los que trabajan los centros, veremos por qué los centros superiores no pueden entrar en contacto con los centros inferiores.” El  centro emocional superior, trabaja con hidrógeno 12, y el centro intelectual superior, trabaja con hidrógeno 6. “El centro intelectual trabaja con hidrógeno 48; el centro motor con hidrógeno 24. “Si el centro emocional trabajase con hidrógeno 12, su trabajo se conectaría con el del centro emocional superior. En los casos en que el trabajo del centro emocional alcanza la intensidad de vida y la rapidez que suministra el hidrógeno 12, se produce un contacto momentáneo con el centro emocional superior y el hombre experimenta nuevas emociones, nuevas impresiones, que hasta entonces le eran completamente desconocidas y para las cuales no tiene ni palabras ni expresiones con que describirlas. Pero en las condiciones ordinarias, la diferencia entre la velocidad de nuestras emociones habituales y la velocidad del centro emocional superior es tan grande que no hay ningún contacto posible y no llegamos a oír las voces dentro de nosotros que nos hablan, y que nos llaman, desde el centro emocional (corazón) superior. “El centro intelectual superior, al trabajar con hidrógeno 6, está aún más alejado de nosotros, todavía menos accesible. No hay contacto posible con él, sino a través del centro emocional superior. Ejemplos de tales contactos nos han sido dados sólo en las descripciones de experiencias místicas, estados extáticos, y otros. Dichos estados pueden ser producidos por emociones religiosas, a no ser que aparezcan, por breves instantes, bajo la acción de narcóticos especiales; o en ciertos estados patológicos tales como ataques de epilepsia o lesiones traumáticas accidentales en el cerebro — y en tal caso, es difícil decir cuál es la causa y cuál es el efecto; esto es, si el estado patológico resulta de este contacto, o viceversa. “Si pudiésemos conectar deliberadamente y a voluntad los centros de nuestra conciencia ordinaria con el centro intelectual superior, no nos sería de utilidad alguna en nuestro estado actual. En la mayoría de los casos, en el momento de un contacto accidental con el centro intelectual

En el estado 4 es cuando realmente empieza a saber, al armonizarse genera en sí una analogía del Todo.

superior, el hombre pierde el conocimiento. La inteligencia se desborda con el torrente de pensamientos, emociones, imágenes y visiones que súbitamente irrumpen en ella. Y en lugar de un pensamiento vivo o una emoción viva, resulta por el contrario un quedarse completamente en blanco, un estado de inconsciencia. La memoria recuerda sólo el primer momento, cuando la mente está como sumergida, y el último momento, cuando se retira el flujo y el conocimiento regresa. Pero aun estos momentos son tan ricos en colores de mil matices que entre las sensaciones ordinarias de la vida no hay nada con qué compararlos. Generalmente esto es todo lo que queda de las así llamadas experiencias místicas o extáticas que resultan de un contacto momentáneo con un centro superior. Muy rara vez sucede que una mente, por bien preparada que esté, llegue a aprehender y a guardar el recuerdo de algo de lo que fue sentido y comprendido en el momento del éxtasis. Sin embargo, aun en tales casos, los centros intelectual, emocional y motor recuerdan y transmiten todo a su propia manera, es decir traducen sensaciones completamente nuevas, nunca antes experimentadas, al lenguaje de las sensaciones cotidianas; reducen a las formas del mundo tridimensional, cosas que sobrepasan completamente nuestras medidas ordinarias. De esta manera, desnaturalizan hasta los menores vestigios de lo que podría subsistir en su memoria de estas experiencias inusitadas. Al transmitir las impresiones de los centros superiores, nuestros centros ordinarios pueden compararse a ciegos hablando de colores, o a sordos hablando de música.

Los centros superiores y los Cuerpos Superiores:“Todo lo que se ha dicho anteriormente acerca del trabajo sobre sí, de la elaboración de la unidad interior y del pasaje de los hombres números 1, 2 y 3 al nivel de los hombres números 4, 5 y más, persigue un solo y mismo fin. Lo que se llama cuerpo astral, según una terminología especial, se llama según otra el centro emocional superior, aunque aquí la diferencia no está solamente en la terminología. Para hablar más correctamente se trata de diferentes aspectos del próximo estado evolutivo del hombre. Se puede decir que el cuerpo astral es necesario para el funcionamiento completo y adecuado del centro emocional superior al unísono con los centros inferiores —o bien que el centro emocional superior es necesario para el trabajo del cuerpo astral. El cuerpo mental corresponde al centro intelectual superior. Sería falso decir que son una sola y misma cosa. Pero el uno exige al otro, el uno no puede existir sin el otro, uno es la expresión de ciertos aspectos y funciones del otro. El cuarto cuerpo exige el trabajo completo y armonioso de todos los centros, implica un control completo sobre este trabajo del cual también es la expresión.

Proximamente Estados de Consciencia y Los Chispazos de Consciencia

LA PRIMERA INICIACIÓN JEANNE DE SALZMANN

LA PRIMERA INICIACIÓN

JEANNE DE SALZMANN

CAPÍTULO 1: UN LLAMADO A LA CONCIENCIA………………………………. 35

El recuerdo de sí…………43

5. Dónde está nuestra atención……………………………..43

6. La primera iniciación……………………………………………….. 45

7. ¿Podemos volvernos conscientes?………………………………. 46

8. El que vigila…………………………………………………………… 48

Aprender a ver es la primera iniciación al conocimiento de sí. Jeanne de Salzmann

Detrás de todas mis manifestaciones existe el deseo de conocerme, de darme cuenta de que existo y cómo existo. Pero, cuando se producen mis contactos con el mundo, simultáneamente se forma una imagen de mí. Estoy apegado a esa imagen, porque la confundo conmigo y busco afirmarla y protegerla. Soy esclavo de esa imagen. Y estoy tan apegado a ella y tomado por sus reacciones, no tengo ya atención disponible para saber que soy algo diferente.

Tal como soy, no reconozco nada más allá de mí, ni afuera ni en mí mismo. En teoría tal vez, pero no en la realidad. De manera que no tengo una referencia con la cual medirme y vivo únicamente de acuerdo con “me gusta” o “no me gusta”. Sólo me aprecio a mí y vivo pasivamente según lo que me agrada. Esa apreciación de mi yo me ciega. Es el mayor obstáculo para una vida nueva. La primera exigencia para un trabajo en dirección

a la consciencia de sí es cambiar esa apreciación, lo cual sólo puede suceder si veo en mí mismo algo que antes no había visto. Y para ver tengo que aprender a ver. Ésa es la primera iniciación al conocimiento de sí.

Trato de verme tal como soy en el estado de identificación; trato de experimentarme como soy cuando estoy identificado. Necesito conocer la enorme dimensión de la fuerza que está detrás de la identificación y de su movimiento irresistible. Esa fuerza que nos sostiene en la vida no quiere el recuerdo de sí. Ella nos arrastra hacia la manifestación y rechazar el movimiento hacia el interior.

Verme en la identificación es ver que estoy en la vida. Pero cada vez que recuerdo mis posibilidades más altas, me pierdo y rechazo lo que soy en la vida. Es rechazo me impide conocerla. Tengo que ser astuto para atraparme sin cambiar nada, sin cambiar mi deseo de manifestarme. Necesito verme como una máquina arrastrada por todos los procesos que aparecen: los pensamientos, los deseos, los movimientos. Necesito conocerme como máquina, estar presente cuando funciono como máquina. ¿Quién soy en la vida?

Página 45

Tengo que experimentarlo y tener una impresión de ello más consciente.

Para hacer frente a la fuerza de la identificación, tiene que haber algo presente, algo que presencie, una atención estable, libre, que aspire a otro nivel. Quiero estar presente a lo que pasa, permanecer consciente de mí , no perderme. Mi esfuerzo proviene de algo que no forma parte de mis medios ordinarios. Necesito de cierta voluntad y de un deseo que mi persona ordinaria no conoce. Mi yo ordinario debe ceder su puesto. A fuerza de mantener la atención y no olvidarme de mirar, tal vez un día podré ver una segunda vez, y si esto se repite, ya no seré capaz de no ver.

Para observar, tengo que luchar. Mi naturaleza ordinaria rechaza la observación de mí mismo. Necesito preparar, organizar mi lucha contra el obstáculo, retirarme un poco de mi identificación – de hablar, de imaginar, de expresar emociones negativas – para poder observar. Una lucha consciente exige una elección y una aceptación. No es mi estado el que debe dictar esa elección. Debo escoger la lucha por estar presente y aceptar que el sufrimiento aparecerá. No hay lucha sin sufrimiento. La lucha es inaceptable para mi naturaleza inferior. Eso perturba. Por eso es tan importante recordar lo que uno quiere: el sentido de nuestro trabajo y de nuestra Presencia. Si me niego a satisfacer un hábito, por ejemplo el de comer o sentarme de una cierta manera, no estoy luchando para cambiar ese hábito. Y cuando trato de no expresar las emociones negativas, no estoy luchando contra las emociones mismas, o para destruir su expresión. Es una lucha contra nuestra identificación, de forma que la energía, que de otra manera se desperdiciaría, sirva para el trabajo.

 No luchamos contra algo. Luchamos por algo.

PARA LEER MÁS DE SALZMANN

Para los que nos gusta comparar aquí les dejo una versión que pulula por ahí de dudosa apariencia, pero rica en entonaciones, ustedes saquen sus propias conclusiones sin dejar de ver que lo que importa es llegar a la verdad.

Here’s the translation of a text often quoted in this forum, and called “The First Initiation”, by Jeanne de Salzmann (one of Gurdjieff’s pupils). It’s an important text, so I think it’s good to make it available in French also, and in other languages if possible.

No figura en el libro

Ustedes verán que en la vida reciben exactamente lo que pusieron en

ella. Su vida es un espejo de lo que ustedes son, es su propia

imagen. Ustedes son pasivos, ciegos y demandantes. Ustedes toman todo,

aceptan todo, sin ningún sentimiento de endeudamiento. Su actitud hacia el

mundo y hacia la vida, es la actitud de alguien que tiene el derecho

de demandar y de tomar. De uno que no necesita pagarlo o ganarlo.

¡Creen que todas las cosas son debidas a ustedes, sólo porque son

suyas! Todas sus cegueras están ahí. Pero esto no captura su

atención.

Y es lo que siempre separa, en ustedes, un mundo del otro.

Ustedes no tienen una medida para medirse a ustedes

mismos. Viven sólo entre: “Yo quiero esto” y “Yo no quiero aquello”.

Lo cual significa, que sólo tienen apreciación por ustedes mismos. No

permiten que nada esté arriba de ustedes, quizás teórica y lógicamente, pero no en la realidad. Éste es el por qué ustedes siempre están demandando, y permanecen pensando que todo debe ser barato, y que pueden permitirse pagar por cualquier cosa que quieran.

No reconocen nada superior a ustedes mismos, ni fuera de ustedes

mismos, ni dentro de ustedes mismos. Éste es el por qué, lo repito,

ustedes no tienen una medida y viven sólo para satisfacer sus propios

antojos

¡Sí, su apreciación de ustedes mismos los mantiene ciegos! Este es el

mayor obstáculo hacia una nueva vida. Uno tiene que ser capaz de

pasar este obstáculo, este umbral, antes de que pueda continuar. Esta es la

prueba que separa la “cascarilla” del “trigo” en la gente. No importa

qué tan inteligente, qué tan dotado, qué tan brillante sea un hombre,

si él no cambia su opinión acerca de él mismo, estará perdido para el

desarrollo interior, para el trabajo basado en el conocimiento de sí

mismo, para una evolución real. Permanecerá tal y como es toda su

vida.

La primera demanda, la primera condición, la primera prueba para el

que quiere trabajar sobre sí mismo, es cambiar su apreciación de él

mismo. Él no puede sólo imaginarlo, o simplemente creer o pensar

acerca de ello, sino “ver” en la actualidad cosas en él mismo que no

había visto antes, realmente verlas. Su opinión acerca de él mismo

nunca cambiará, mientras no vea dentro de él mismo. Y para poder ver,

tiene que aprender a ver, y esta es la primera iniciación del hombre

dentro del conocimiento de él mismo.

Antes que cualquier otra cosa, tiene que saber a qué

mirar. Y una vez que lo conozca, tendrá que hacer esfuerzos,

focalizar su atención, y mirar constantemente, con tenacidad. Por mantener su

atención sobre eso, por no olvidarse acerca del mirar, quizás un día

podrá llegar a ver. Si él ve una vez, el puede ver otra vez, y si es

repetido, no podrá ignorar el ver. Este es el estado del mirar en

nuestras propias observaciones; es a partir de esto que el verdadero

deseo, el deseo de evolucionar, nacerá. De fríos nosotros llegaremos

a ser calientes, vibrantes; seremos tocados profundamente por nuestra

propia realidad.

Hoy sólo tenemos la ilusión de lo que nosotros somos. Nos

sobrestimamos a nosotros mismos. No nos respetamos a nosotros mismos.

Para respetarme a mí mismo, tengo que reconocer en mí una parte que

Es superior a las otras partes, y hacia la cual mostraré respeto por la

actitud que tenga hacia ella. De esta manera yo me respetaré a mí

mismo. Y mis relaciones con los otros serán reguladas por el mismo

respeto.

Tenemos que comprender que todas las otras unidades de medida:

talentos, erudición, cultura, genio, son unidades cambiantes,

unidades de detalle. La única y verdadera medida nunca cambia, es Objetiva, es

la única real, y es la medida de la visión interior. “Yo” veo, “Yo me

veo a mí mismo”, y ustedes se habrán medido. Con una parte superior,

real, ustedes habrán medido una parte inferior, también real. Y esa

medida, definirá por sí misma los respectivos roles de cada parte, y

aparecerá en ustedes el respeto por ustedes mismos.

Pero ustedes verán que no es fácil. Y que no es una

ganga. Uno tiene que pagar bastante. Para los malos pagadores, para los

perezosos, para los perdedores, no hay oportunidad alguna. Uno debe

pagar, pagar bastante, pagar inmediatamente y pagar por adelantado.

Pagar desde uno mismo, con esfuerzos sinceros, con entusiasmo, sin

expectativas. Lo más que ustedes voluntariamente paguen, sin

evasiva, sin trampas, sin falsedades, lo más que ustedes recibirán.

A partir de ese momento, ustedes encontrarán su verdadera naturaleza.

Y verán todos los trucos, todas las deshonestidades que utilizan para

evitar pagar de contado. Porque ustedes tendrán que pagar con todas

sus teorías gratuitas, con todas las convicciones profundamente

enraizadas, con todos los prejuicios, con todas las conveniencias,

con  todos sus “yo quiero esto” y “yo no quiero aquello”. Sin regateos,

honestamente, no con creencias. Traten de ver cuándo utilizan moneda

falsa.

Traten por un momento de aceptar la idea de que ustedes no son lo que

piensan que son, que se sobrestiman a ustedes mismos, y que por lo

tanto, se mienten a ustedes mismos. Que ustedes siempre se mienten a

ustedes mismos, a cada momento, a todo lo largo del día, durante la

totalidad de su vida. Que la mentira los regula hasta el extremo de

que ustedes no pueden controlarla nunca más. Ustedes son su víctima.

Ustedes mienten en todas partes. Sus relaciones con los otros,

mienten. La educación que ustedes están dando, sus hermosas

convicciones, mienten. Su erudición, miente. Sus teorías, su arte,

mienten. Su vida social, su vida familiar, todo miente. Y lo que

ustedes piensan de ustedes mismos, también miente. Pero ustedes no

detienen lo que están haciendo, ni lo que están diciendo, porque

ustedes creen en ustedes. Ustedes tienen que detenerse internamente y

observar. Observar sin prejuicios.

Y por mientras, acepten por un tiempo esta idea de la mentira. Y si

ustedes observan de esta manera, pagando por ustedes mismos, sin

autocompasión, por dar todas sus riquezas por un instante de

realidad, quizás algún día, ustedes verán repentinamente algo en ustedes que no

habían visto con anterioridad. Verán a otro diferente de lo que

ustedes pensaban que eran. Verán que ustedes son dos. Uno que no es, pero que toma el lugar y juega el rol del otro. Y el otro que es,

pero que es débil y tan inconsistente, que con sólo ponerlo al frente

desaparece inmediatamente. Éste no puede soportar la mentira. La

menor mentira lo mata. Éste no pelea, no resiste, es vencido por

adelantado.

Aprendan a mirarse hasta que ustedes hayan observado la diferencia

entre sus dos naturalezas, hasta que ustedes hayan visto la mentira,

el impostor en ustedes. Cuando ustedes lleguen a ver sus dos

naturalezas, ese día, en ustedes, la verdad habrá nacido.

J. SALZMANN: BIOGRAFÍA

LA REALIDAD del SER

El Cuarto Camino de Gurdjieff

Jeanne de Salzmann:

 BIOGRAFÍA:

El Cuarto Camino es un camino de la comprensión que requiere el despertar de otra inteligencia. J.Salzmann

Jeanne de Salzmann nació en 1889 en Reims, Francia, la Mayor de cinco hijos de Jules Allemand y Marie- Louise Matignon, ambos descendientes de antiguas familias francesas. Fue educada en Ginebra, Suiza, en un hogar donde predominaba la interacción de la fuerte fe protestante de su padre y el catolicismo devoto de su madre. Pasó muchos ratos de su infancia escuchando a sacerdotes y ministros que a menudo iban a cenar a casa de sus padres, donde se debatían temas teológicos. Esto generó en ella a muy temprana edad una necesidad apremiante de comprender la verdad subyacente en la fe cristiana de sus padres. La madre de Jeanne la llevaba a misa los domingos hasta que siendo niña, en medio de una homilía de sacerdote, susurró ¡mentira! Siempre sintió que su padre comprendía su espíritu independiente. La educación de Jeanne se concentró en la música, para la cual mostró dotes excepcionales de niña prodigio. Empezó estudios de piano a la edad de cuatro años y condujo una orquesta completa a los quince. Durante ese período, el Conservatorio de Ginebra contaba con músicos famosos de otros países, entre los que se destacaba Jaques Dalcroze, un innovador ampliamente reconocido por sus obras de composición improvisación y danza. A los diecisiete años, Jeanne fue elegida, junto con un puñado de estudiantes dotados, para acompañarlo al recientemente inaugurado Instituto Dalcroze en la localidad de  Dresde, Alemania, y ofrecer demostraciones de su obra en capitales  de toda Europa. Fue durante años con Dalcroze que Jeanne conoció a Alexandre Salzmann escenografía, un reconocido pintor ruso que asistía a Dalcroze en la escenografía e iluminación de sus demostraciones. Se casó con Salzmann en Ginebra en 1912, y regresó con él a su hogar en Tbilis, en el Caúcaso, donde comenzó su propia escuela de música basada en el Método Dalcroze.

En 1919, Gurdjieff  llegó a Tbilis con un pequeño grupo de seguidores, que incluía a Thomas de Hartmann. Fue a través de los De Hatmann que los De  Salzmann conocieron a Gurdjieff, un encuentro que iba a cambiar el curso de sus vidas. La primera impresión de Jeanne fue inolvidable: la presencia de Gurdjieff, y especialmente su mirada penetrante, producía una impresión extraordinaria. Uno sentía que era visto realmente, expuesto por una visión que nada escondía, y al mismo tiempo uno no era juzgado ni condenado. Inmediatamente se establecía una relación que eliminaba todo miedo y, al mismo tiempo lo enfrentaba a uno con su propia realidad. En Gurdjieff y su enseñanza Jeanne de Salzmann encontró el camino hacia la verdad que había anhelado desde niña.

En menos de un año la conflictividad en Rusia se había extendido hasta el Caúcaso, y Gurdjieff se vio obligado  a abandonar Tbilis junto con sus seguidores. Para esa fecha los De Salzmann estaban totalmente comprometidos con él y con su trabajo. Para poder partir con él renunciaron a su casa y demás posesiones, y Jeanne dejó atrás su escuela y alumnos. El grupo viajó primero a Constantinopla, luego a Berlín y finalmente se estableció en Fontainebleau, cerca de París en 1922. Jeanne de Salzmann permaneció cerca de Gurdjieff y trabajo a su lado en los grupos hasta su muerte. Estuvo entre el puñado de alumnos incluido en lo que él llamaba trabajo especial para una sensación más consciente.

La señora De Salzmann desempeño el papel principal en la introducción y práctica de los ejercicios de danza que Gurdjieff llamaba Movimientos. En Tbilis, ella organizó su primera clase con alumnos de su escuela de música. Entre 1923 y 1924, en París  y Nueva York, ella misma fue una participante central en las demostraciones. Y en los años cuarenta integró por su cuenta una clase y lo invitó a él, una vez más, a practicar los Movimientos. Posteriormente organizó el material de acuerdo con la meta y los principios que él le había enseñado. Después de su muerte, realizó unas series de films para preservar los movimientos en su forma auténtica.

Antes de morir, Gurdjieff encargó a la señora De Salzmann vivir más de cien años, para poder establecer su enseñanza. Le legó todos los derechos sobre sus escritos y los Movimientos, así como también sobre la música que de Hartmann había compuesto con él. Durante los cuarenta años siguientes organizó la publicación de esos libros y la preservación de los Movimientos. También publicó las partituras musicales para acompañar los Movimientos, pero cedió a los herederos de Gurdjieff  todos los derechos del resto de la música Gurdjieff/De Hartmann, por que según su explicación, esas composiciones no formaban parte de la enseñanza.

La señora De Salzmann estableció centros Gurdjieff en Paría, Nueva York e Londres y Caracas. Allí organizó grupos y clases de Movimientos, luego introdujo los sittings prolongados para el trabajo especial juntos.

La señora de Salzmann murió en 1990 en París a la edad de 101 años.

 

LA ATENCIÓN Estudio

LA ATENCIÓN

ESTUDIO

La contribución de Gurdjieff:

En términos empíricos, la contribución de Gurdjieff  a un enfoque moderno de la atención es indiscutiblemente única. En los primeros días de la psicología experimental, la atención era un concepto central para hombres como Wilhelm Max Wundt, Edward Bradford Tichener y Willians James. No obstante la experimentación de esos pioneros no se basó en la propia experiencia y acabó por transformarse en un estéril debate académico entre la escuela funcionalista –que concebía la atención como un proceso- y la estructuralista – que se ocupaba de la claridad sensorial-. También deberíamos mencionar la figura alguna vez prominente y actualmente ignorada de Pierre-Marie-Félix Janet, padre del análisis psicológico, quien sostenía persuasivamente que pacientes con atención deficiente tenían dificultades para sintetizar experiencias y por lo tanto eran pasibles de disociación histérica. Así mismo merece mención por el énfasis práctico puesto sobre la relajación y la atención, la oscura figura de Roger Vittoz de Lausanne, el analista de T. S. Eliot (ver The Discovery of the Unconscious: the History and Evolucition of Dynamic Psychiatry, de Henri F. Ellenberger, Allen Lane, The Penguin Press, 1970).

Willian James (1842-1910) decía “mi experiencia consiste en lo que accedo a prestar atención”, pero fue Gurdjieff el que exploró esa idea transformándola en una práctica  para lo movilización y dirección de la atención dentro del contexto de una fenomenología persuasiva de la conciencia. En la última década del siglo XX, diversas propuestas (gestalt, psicología transaccional, teoría de aprendizaje, junguianos, kleininanos y freudianos) han relegado la atención a la periferia ideológica y metodológica, por lo que los únicos que siguen trabajando sobre la atención (según sus cánones, un desafío esencial para acceder a la comprensión) son los laicos gurdjieffianos.

James Moore; Gurdjieff Anatomía de un Mito, 1991

Por este motivo vamos a estudiar la Atención:

…un desafío esencial para acceder a la comprensión.

Sabes la comprensión resulta de la conjunción del saber (intelecto) y del ser . Ahora debemos regresar al estudio de los centros y al estudio de la atención y luego más adelante  dar el salto del recuerdo de sí, porque estos son los únicos caminos a la comprensión.

El significado de la atención a nivel de definición de diccionario  es: f. Cortesía, Urbanidad, demostración de respeto; como vemos de  entrada no tiene nada que ver con un prestar atención a los procesos interiores, ni tomar consciencia de sí. No  niego que estar atento a los otros no sea de gran valor, pero para nuestro trabajo interno como diría Nuestro Querido Mujaj Nassr Eddin: Vaya! Qué no se ve en el mundo! ¡Una pulga puede a veces hasta tragarse un elefante! Gurdjieff; 1949

El prestar atención: un poco de historia

 El prestar atención a primera vista parece un acto natural, sin embargo si la estudiamos un poquito veremos que no es tan así, y podríamos hacer una lista muy larga de cosas que creemos naturales y que no lo son, tanto más nos asombraríamos si nos damos cuenta que prestar atención ha sido una labor de siglos. Hoy en día diríamos que el eje de prestar atención se relaciona con el ámbito de nuestro trabajo, se nos exige en las oficinas y debemos llevar agenda para no perder la atención u olvidar. También en los trabajos de precisión y cuando estudiamos o nos concentramos,  más allá de eso ni se piensa en ello, más bien se piensa que es una suerte no tener que hacerlo, algo así como tomar descanso, irse de vacaciones. Pero no se nos ocurre prestar atención a sí mismo, excepto cuando nos miramos al espejo, de todo esto se puede deducir que prestar atención es totalmente superficial, automática y bajo coerción es decir si nos obligan o como se dice porque estamos obligados, o me lo requiere la circunstancia, esto es coerción.

En estudios sociológicos se señalan que fue la cultura occidental la que impuso a los largo del tiempo este tipo de educación, incluso la cultura de prestar atención era muchísima más rigurosa(Castigar y Vigilar, Foulcault) esta es justamente la evolución del prestar atención que nos enseñaron  lo largo de siglos, pero también se sabe que ha sido en las industrias donde se ha tenido que educar a los obreros, (taylorismo sus tiempos  y fordismo la producción en cadena) nada que a principios del S. XX no se supiera, se acuerdan la película Tiempos Modernos de Charles Chaplin. Pero todo esto tuvo una contrapartida política, demasiada rigidez al crecer la cultura de masas, las masas se revelaban, entonces se fueron aflojando las formas, se popularizó, por gracia la democracia. Pero no está de más decir que todo esto se refiere a una forma de prestar atención que tenían, pero bajo ningún punto de vista esta cultura atisbó otra calidad de atención excepto en las últimas décadas. Ahora fijémonos que nunca se hablo a lo largo de la historia de prestar atención a sí mismo, en general se hablaba de control, pero a nivel secular  más bien esa educación se ejercía por y ocasionaba represión (Freud). Cuando uno hace este tipo de estudios, uno aprecia más a Gurdjieff. Hoy en día el consenso en las Universidades, que es donde se trata estas cosas, es que no a la violencia y a las otras formas de represión, pero ahora el problema es cómo hacer prestar atención a los chicos.

Curiosamente, los ejercicios de prestar atención a sí mismo, cuando se practican bajo esas  formas ya sea por imposición  o por vehemencia generan lo contrario,  la vehemencia se la toma en Cuarto Camino como un exceso o desequilibrio de los centros.

 

Atención:

La atención desde el punto de vista de la observación de los centros podemos distinguir las partes de los centros y en que parte estamos nosotros. Sin atención, o con una atención errante, estamos en la parte mecánica; con la atención atraída por el objeto con  interés, estamos en la parte emocional; con la atención controlada y mantenida por nuestra voluntad en el objeto, estamos en la parte intelectual. De esta manera la atención es un indicador de nuestro estado interno a menos atención más distracción, más mecánicos. A más atención menos distracción. Pero pasa que la observación del intelecto generalmente se emancipa del resto, y al haber una interferencia del exterior nos sentimos molestos esto es porque no hubo una participación del centro emocional o este centro está desarmonizado.

 

Concentración:

Otro aspecto de la atención  sería concentrarla, que es por definición reunir en un punto o centro lo que está separado.  Esta idea se acerca bastante a nuestras ideas, si uno se dá cuenta que nuestras partes interiores están dispersas y si la mente está agitada se siente como que tironean. También esta idea de concentrarse nos acerca a la idea de los centros, con-centrar los centros es reunirlos alrededor de la atención y generar unidad, los centros en unidad, sobre todo se siente cuando se trabaja con el cuerpo en ejercicios. (en danza, yoga, tai chi, chi kung, tao chin, estiramientos)

La fuerza de atención:

Debemos entender a la fuerza de atención en un sentido más amplio, en diversas prácticas  taoístas se entiende bien,  se habla de  Yi (i), que significa el poder de  mente-ojo-corazón, es la unión dos o más  centros en una con el centro observador, que antes no existía en uno mismo, y va camino a ser tercera fuerza reconciliadora. La mente es el intelecto, el corazón centro emocional y el ojo la observación,  Yi es la fuerza combinada de estas mentes, es la “fortaleza de la mente”. Las mentes o los centros al observarlos tienden a producir otra calidad de energía, de hecho es la razón por la que se realizan los ejercicios de Cuarto Camino,  de Yoga, de Chi Kung, entonces desarrollar la fuerza de atención es tener cada vez más capacidad de observación y auto recuerdo. 

La división de la Atención:

Una de las cosas principales enseñadas en Cuarto Camino es la división intencional  entre uno mismo y el mundo exterior. Collin; 1952/241

Pero fue Peter Ouspensky quien describió esta práctica:

Yo hablo del recuerdo de sí, en lo que se refiere a la división de la atención: siendo ésta su

rasgo característico.

Me la representé de la siguiente manera:

Cuando observo algo, mi atención está dirigida hacia lo que observo.

Yo ———————————————> el fenómeno observado.

Cuando, al mismo tiempo, trato de recordarme a mí mismo, mi atención está dirigida a la vez

hacia el objeto observado y hacia mí mismo.

Yo <———————————————> el fenómeno observado.

P. Ouspensky; 1949/166 ed. Hachette

A lo que agrega Gurdjieff

Pero si «me recuerdo a mí mismo», no miro simplemente a la calle, yo siento que la miro, como si

me dijera a mí mismo: «Yo miro». En vez de una impresión de la calle, tengo dos

impresiones: una de la calle y la otra de mí mismo mirando a la calle. Esta segunda impresión

producida por el hecho de mi «recuerdo de mí», es el «choque adicional». Además, sucede

que la sensación adicional conectada con el «recuerdo de sí» trae consigo un elemento de

emoción.

En cuanto al centro emocional sería sentirlo libre de las emociones mecánicas y de las negativas, de aquellas que creemos emociones.

Otro aspecto a tener en cuenta es la memoria, que no desarrollaremos aquí. Pero la atención  alimenta la memoria, es que recordamos mejor los momentos de auto recuerdo, luego se distinguen del resto por que se recuerdan más vivos y reales.

El alerta:

El estar alerta es otra práctica que se relaciona con la atención.

A primera vista todos entendemos que es el alerta, sabemos que tiene que ver con el vigilar ante el peligro, Krippner; 1968  en su clasificación de los estados de consciencia alterados nos dá una definición de hiperalerta: se caracteriza por una vigilancia incrementada y prolongada mientras uno está despierto. Se puede inducir mediante drogas, actividades que necesitan concentración o mediante medidas de sobrevivencia como en operaciones militares (guardias, misiones peligrosas). Sin embargo para Camino esta sigue siendo una definición para prestar atención a lo externo, en cambio en esta enseñanza se le da un significado más sutil e interno, es la de estar alerta a los cambios internos que suceden mecánicamente y sin darnos cuenta, estar alerta a los cambios de humor, estar alerta al cambio de un Yo a otro Yo, alerta al engranarse con emociones negativas y esto requiere de esta destreza estar alerta, de agudizar el sentido interior para darme cuenta cuando me estoy identificando.

En este punto si realmente estamos alertas brota otra sensibilidad, más de una vez nos damos cuenta de la nadidad ante estos cambios, a la vez que se junta otra calidad de energía, por que uno siente que a la vez superó una dificultad interna, la de haberse metido en una cadena de mentiras, de sueño o negatividad lo cual conlleva a mayor identificación, a perderse en la vida.

 

 

En La Realidad del Ser de Jeanne Salzmann encontré esto:

5. Dónde está mi atención

Creo que necesito poner atención; pero en realidad, lo que necesito es conocer mi falta de atención.

Quiero estar consciente de mí. Tal como estoy es este momento: ¿puedo reconocerme, tener consciencia de mí? No puedo. Estoy demasiado disperso. No siento nada. Pero veo que estoy dormido y veo los síntomas del sueño. Me he olvidado de mí, he olvidado el sentido de mi existencia. Y en ese momento, recibo un choque: siento que me despierto, que quiero despertarme. Apenas experimento el choque, me siento tomado de nuevo, retenido por los elementos de mi sueño: las asociaciones que dan vueltas, las emociones que me toman, las sensaciones pasivas. Siento que vuelvo a caer en el olvido.

Uno no se da cuenta de cuan pasivo es, siempre arrastrado por los acontecimientos, las personas y las cosas. Empezamos el trabajo interno con mucho interés, conscientes de nuestra meta. Pero al cabo de cierto tiempo, el impulso se debilita, vencido por la inercia. La comprensión disminuye y uno siente la necesidad de algo nuevo que restaure el entusiasmo.

El hombre pasivo en nosotros, el único que conocemos, es el que recibe nuestra confianza. Pero mientras permanezcamos pasivos, nada nuevo ocurrirá. Hay que volverse activo en relación con nuestra inercia, en relación con el trabajo pasivo de nuestras funciones. Tenemos que buscar en nosotros el hombre nuevo, el que está escondido, es decir el del recuerdo, que hay que hacer crecer con la voluntad, paso a paso.

Debo reconocer que en mi estado habitual mi atención no está dividida. Cuando me abro a lo exterior, estoy seguramente interesado. Mi atención va allá. No puedo impedirlo. Si mi fuerza de atención está completamente tomada, estoy perdido en la vida, identificado. Toda mi capacidad de estar presente se pierde. Me pierdo, pierdo mi propio rastro, el sentimiento de mi mismo, mi existencia pierde su sentido. Entonces, el primer cambio requerido es un separación en la que mi atención se divide.

Nuestro esfuerzo debe ser siempre claro: estar presente, que es el comienzo del recuerdo de sí. Cuando la atención se divide, estoy presente en dos direcciones. Mi dirección se divide en dos direcciones opuestas y yo estoy en el medio. Es el acto del recuerdo de sí. Quiero mantener una parte de mi atención sobre la consciencia de pertenecer a un nivel superior y , bajo esa influencia, trato de abrirme al exterior. Debo hacer un esfuerzo de atención. Trato de conocer lo que realmente soy. Lucho por seguir estando presente, a la vez con un sentimiento de mi que se vuelve hacia una calidad mejor y otro hacia lo ordinario de mi estado.

Debemos ver donde está nuestra atención. ¿Dónde está nuestra atención cuando nos recordamos de nosotros? ¿dónde está nuestra atención en la vida? el orden sólo puede nacer cuando entramos en contacto directo con el desorden. Si miro lo que soy realmente, veo el desorden. Y donde hay un contacto directo, hay una acción inmediata. Comienzo a darme cuenta de que mi Presencia está donde está la atención.

 Donde está nuestra atención está Dios.

 Bibliografía 1

Del libro Gurdjieff: Anatomía de un Mito, James Moore 1991; Editorial Estaciones

* C. Daly King, The psicology of Consciousness, Kegan, PaulTrench, Trubner & Co., 1932,  capítulo X: “The Legitimacy of the Self-observation Technique”.

Bibliografía 2

Foulcault Michel,Castigar y Vigilar

Emile Dukheim, Educación y Sociología: La educación, su naturaleza y su papel, Editorial Península

Stanley Krippner; La experiencia mística, Selección de John White 1972, Kairos/Troquel

P. D. Ouspensky: Fragmentos de una enseñanza desconocida, 1949/1981

Collin Rodney: El desarrollo de la Luz, Editorial Yug S.A.1952/1991

Jeanne Salzmann; La Realidad del Ser, editorial Ganesha, 2011

LOS MANDAMIENTOS DE GURDJIEFF

AFORISMO: La sinceridad hay que fabricarla. G. I. Gurdjieff

La mentira continúa…

Aparentemente los cánones éticos en la escritura se han perdido. Citaré uno de los casos de la falacia intencional de algunos escritores, que especulando comercialmente, explotan en forma abusiva las ideas de Gurdjieff.

Se está haciendo algo habitual colocar escritos en la Web sin aclarar su origen. Se generan páginas y páginas en donde se copian y pasan de un lado a otros distintos artículos y a todo se le da veracidad; reitero sin nombrar el origen o la fuente de la información.

Podemos encontrar en páginas Webs y en distintos blogs, la mayoría con tendencias espirituales o rotulados como cuarto camino o algún título que hace referencia al mismo, lo que llaman: Los 83 preceptos de Gurdjieff, Los mandamientos de Gurdjieff, Las máximas de Gurdjieff, etc.

En muchos casos cuando son asociaciones o instituciones que enseñan el cuarto camino, realizan una breve biografía de Gurdjieff, colocan fotos, alguna información y como una especie de “broche de oro” colocan los 83 mandamientos como síntesis de su enseñanza.

Estos 83 mandamientos se encuentran en un libro escrito por Alejandro Jodorowsky titulado “El Maestro y la magas” en el Capítulo 9 (El trabajo sobre la esencia). Es una novela, en donde el autor supuestamente se encuentra con una supuesta hija de Gurdjieff, producto de una supuesta relación que tuvo éste cuando viajo a EE.UU. en 1924, con una supuesta chica de 13 años y le dejó estos supuestos mandamientos para su hija.

Son demasiados supuestos para dar veracidad al origen de estas frases, que si bien tienen alguna connotación con las ideas de Gurdjieff, tienen aun más connotación con la prodigiosa imaginación de Jodorowsky. El hecho es que en Internet ya esto figura en muchas páginas como palabras dichas por Gurdjieff, sin aclarar que son extraídas de la novela “El Maestro y la magas” de Alejando Jodorowsky.

Jodorowsky es un hombre de gran versatilidad: mimo, actor, director teatral, fabulador-dibujante, cineasta, historietista, narrador, ensayista, filósofo, psicomago, etc. En todos sus trabajos es notoria la influencia de Gurdjieff y Castaneda, pero también hay Gnosticismo, Nueva Era, Budismo Zen, Reencarnación, Misticismo, Psicoterapia moderna, etc. En síntesis una mezcla de conocimiento espiritual que tiñe todas sus acciones, para algunos resulta un enigmático visionario, para otros un charlatán propenso a la exageración.

En la contratapa del libro “El Maestro y la magas” podemos leer lo siguiente: En este nuevo libro, Alejandro Jodorowski completa su “autobiografía imaginaria”, nuevo género literario creado por él en La danza de la realidad (Grijalbo, 2001)… Esto de “autobiografía imaginaria” contradice su postura en donde afirma que todos los acontecimientos y personajes del libro son reales.

En realidad sobre Reyna D’Assia (supuesta hija de Gurdjieff) no existe ninguna información. En este entretenido capítulo, además de los supuestos mandamientos, leemos algo divertido y hasta absurdo, todo relacionado a las proezas realizadas por esta chica con su vagina llegando a expulsar por la misma aceitunas que rebotan contra el techo y hasta entonar canciones con su órgano sexual. También nos habla de complicadísimos ejercicios de gimnasia.

Todo lo que trata sobre el sexo es de muy bajo nivel. Si el lector quiere establecer claramente el significado del sexo en la vida del hombre acorde con lo que enseño Gurdjieff, el libro más esclarecedor se titula: “Sexo” de J. G. Bennett.

Y el pez por la boca muere… En una de sus entrevistas Jodorowsky dice:

Con toda humildad te digo que tengo una imaginación monstruosa más incluso que la de Dalí. Cuando visité el museo Dalí lo vi como un hombrecillo tan limitado, tan pequeñito, tan escaso de imaginación… para qué te digo la imaginación de Buñuel, creo que es una imaginación de tendero sin ánimo de herirlo, poca imaginación. Para mí es muy fácil inventar historias. Dame tres palabras y te invento una historia ahora mismo, ¿quieres? Yo escribí esta frase, que se hizo famosa: La imaginación al poder.

Una de sus frases dice:

“Las mentiras, son nuestras mentiras; tus mentiras no son mis mentiras. Mis mentiras son mi mundo; o sea, son tan verdaderas como mis verdades. Hay que ver que cuando la persona miente, es ella la que miente y la mentira forma parte de su mundo. Entonces, la mentira es respetable; de vez en cuando hay que mentir y hay que mentirse para darse ánimos. Eso se llama, ‘la mentira sagrada’”.

En definitiva es un personaje controversial que oscila entre la charlatanería total y destellos de gran intuición poética, entre ser un mistificador insoportable y poseer una pseudo-sabiduría iluminada.

Para entender a este personaje, como a muchos “evangelistas del cuarto camino”, remito al lector al libro: “El Poder curativo de la crisis” de Stanislav Grof, capítulo “Autorrealización y Perturbaciones Psicológicas” por Roberto Assagioli del cual extraigo una parte:

Las crisis causadas por el despertar espiritual

La apertura del canal entre los niveles consciente y supra consciente, entre el “yo” y el Yo superior, y el torrente de luz, energía y gozo que le acompaña, producen una maravillosa liberación 1.

1En la Psicosíntesis, consideramos que dichas experiencias de valores superiores proceden de niveles supraconscientes del ser humano. El supra consciente puede conceptualizarse como la contrapartida superior del inconsciente inferior, tan bien cartografiado por Freud y sus sucesores. Sirviendo de centro superior unificador del supra consciente y del individuo como un todo se encuentra el Yo transpersonal o Yo Superior. Así pues, las experiencias espirituales pueden limitarse al terreno del supra consciente o incluir la toma de consciencia de este Yo, que gradualmente desemboca en la autorrealización: la identificación del “yo” con el Yo transpersonal.

Pero en otros casos, bastante frecuentes, la personalidad es incapaz de asimilar correctamente el flujo de luz y de energía. Esto sucede, por ejemplo, cuando el intelecto no está bien coordinado y desarrollado; cuando las emociones y la imaginación están descontroladas; cuando el sistema nervioso es demasiado sensible; o cuando la irrupción de energía espiritual es abrumadora por su intensidad y su carácter repentino.

Una incapacidad de la mente para soportar la iluminación o la tendencia a centrarse excesivamente en sí mismo o al engreimiento pueden producir que la experiencia sea interpretada de manera errónea o, por así llamarlo, una “confusión de niveles”. En este caso, se desdibuja la distinción entre verdades absolutas y verdades relativas, entre el “yo” y el Yo superior; entonces, las energías espirituales que irrumpen pueden producir el desafortunado efecto de alimentar e inflar el ego personal.

La experiencia interior del Yo espiritual, y su estrecho vínculo con el yo personal, proporciona una sensación de expansión interna, de universalidad, y de convicción de participar de alguna manera en la naturaleza divina.

Cualquiera que sea la manera de concebir la relación entre el sí-mismo individual, o “yo”, y el Yo universal, tanto si se considera que éstos son parecidos o desiguales, diferenciados o unidos, es esencial reconocer con claridad, y tener siempre presente en la teoría y en la práctica, la diferencia que existe entre el Yo en su naturaleza esencial –que se ha llamado la “Fuente”, el “Centro”, el “Ser profundo”- y el pequeño sí-mismo o “yo”, habitualmente identificado con la personalidad ordinaria de la que normalmente somos conscientes. El descuido de esta distinción esencial conduce a consecuencias absurdas y peligrosas.

La distinción proporciona la clave de una comprensión del estado mental del paciente en cuestión, y de otras formas extremas de auto-exaltación y auto-glorificación. El error fatal de los que caen víctimas de estas ilusiones es atribuir al yo personal las cualidades y los poderes del Yo transpersonal o Yo superior. En términos filosóficos, existe un caso de confusión entre la verdad absoluta y la verdad relativa, entre los niveles empíricos y los niveles trascendentes de la realidad. No son raros los casos de este tipo de confusión entre las personas que quedan deslumbradas por el contacto con verdades demasiado amplias o energías demasiado poderosas para que sus capacidades mentales puedan captarlas y su personalidad sea capaz de asimilarlas. El lector podrá sin duda recordar casos de autoengaños similares, que se dan en bastantes seguidores fanáticos de diversos cultos.

También existen casos en los que la irrupción súbita de energías produce un trastorno emocional que se expresa mediante un comportamiento incontrolado, desequilibrado, y perturbado. Esta forma de respuesta se caracteriza por gritos y llantos, el canto y otras explosiones de diversas clases. Si la persona es activa e impulsiva, puede que sea impulsada fácilmente por el estímulo del despertar espiritual a jugar el papel de profeta o salvador; quizá descubra una nueva secta e inicie una campaña espectacular de proselitismo.

En algunas personas sensibles se produce un despertar de percepciones psicológicas. Tienen visiones, que ellas atribuyen a seres superiores; tal vez oigan voces o empiecen con la escritura automática, aceptando sus mensajes al pie de la letra y obedeciéndolos sin reservas. La cualidad de tales mensajes es extremadamente variada. Algunos contienen acertadas enseñanzas; otros son muy pobres o carecen de sentido. Habría que examinarlos siempre con gran sentido de la discriminación y un juicio prudente, y sin ser influenciados por su origen extraordinario o por ninguna pretensión del supuesto transmisor…

Atribuir palabras a Gurdjieff, en este caso mandamientos que nunca dijo ni escribió, no es menos terrible como el factor de credibilidad de las personas. La creencia, la sugestionabilidad, la aceptación sin discernimiento ni corroboración, son algunas de las características del segundo estado de consciencia, el mal llamado estado de vigilia, conocido en el lenguaje Gurdjieffiano como soñar despierto.

Aqui les dejo la anterior incompleta de buenas ganas:

Como la Mariposa…

 

Como la   mariposa:

La idea de esta entrada es conmemorar la Pascua, para Juan el evangelista, significa Paso, un paso de un estado a otro., inspirado en el paso de los Judíos por el mar rojo, hacia la libertad. La mariposa siempre simbolizó pasajes de una forma a otra.

Etimológicamente del griego clásico ψυχη psyqué psique significa alma y de lo que me enteré es que  además significa mariposa.

Aquí hice una selección de dos textos, ambos me parecieron oportunos para la Pascuas, en la que dos autores P. D. Ouspensky y G. I. Gurdjieff presentan  analogías simbólicas tomando a las mariposas como ejemplo.

En el extracto de Un Nuevo Modelo del Universo,  Ouspensky con la transformación de la mariposa fundamenta  el conocimiento oculto, vale la pena leerlo, lo pueden encontrar completo en el capítulo I. En el extracto de G.I. Gurdjieff vincula la mariposa con la sexualidad y la regeneración, no se lo pierdan, en este caso está completo por tratarse de una carilla.

 

La idea del conocimiento oculto y la posibilidad de encontrarlo después de una larga y ardua

búsqueda, es el contenido de la leyenda del Cáliz Sagrado.

El Cáliz, la copa de la cual Cristo bebió (o la fuente de la que Cristo comió) en la Última

Cena, y en la que José de Arimatea recogió la sangre de Cristo fue, según una leyenda

medieval,  traído a Inglaterra. A aquellos que lo vieron, el Cáliz dio inmortalidad y juventud

eterna. Pero tenía que ser custodiado solo por gentes perfectamente puras de corazón. Si

alguno que no fuera lo bastante puro se acercaba a él, el Cáliz desaparecía. De esto salió la

leyenda de la búsqueda del Cáliz por caballeros castos. Solo los tres caballeros del Rey Arturo

lograron ver el Cáliz.

Muchos cuentos y mitos, aquellos del Vellón de Oro, el Pájaro de Fuego (del folklore ruso), la

Lámpara de Aladino, y aquellos sobre riquezas y tesoros escondidos custodiados por dragones

y otros monstruos, sirven para expresar la relación  del hombre con el conocimiento oculto.

La piedra filosofal de los alquimistas simbolizaba también  el conocimiento oculto.

La posibilidad de la regeneración o evolución  o transformación  de una clase de célula en otra

está definitivamente establecida, ya que, después  de todo, todas las células del organismo se

desarrollan de una célula madre. La única duda es de qué clase de células pueden provenir las

células cerebrales. La ciencia no puede responder a esta pregunta.

Uno puede decir solamente que si las células de cierta clase se regeneran en células

cerebrales, por este solo hecho desaparecen de su plano anterior, abandonan su mundo,

mueren en un plano y nacen en otro, exactamente como el huevecillo de una mariposa,

convirtiéndose en una oruga, muere como huevecillo, deja de ser huevecillo; como una oruga,

convirtiéndose en una crisálida muere como oruga, deja de ser oruga; y como una crisálida,

convirtiéndose en mariposa, muere como crisálida, deja de ser crisálida, es decir, deja el

mundo de sus semejantes y pasa a otro plano de seres. Del mismo modo las futuras células

cerebrales al pasar a otro plano de seres, dejan de ser lo que eran antes, mueren en su anterior

plano de seres, y empiezan a vivir en uno nuevo. En este nuevo plano, en tanto que

permanecen invisibles y desconocidas, gobiernan la vida de otras células, ya sea en su propio

interés o en el interés del organismo entero. Y parte de su actividad consiste en encontrar

entre los tejidos más evolucionados células capaces de convertirse en células cerebrales,

porque las células cerebrales no se multiplican por sí mismas. …

 

… Al principio de este libro se puso como ejemplo de evolución la transformación de una mariposa. Lo que es especialmente característico para nosotros en la transformación de una

mariposa desde el punto de pasar a un nuevo nivel de transformación la ‘mariposa’ desaparece completamente del nivel precedente, muere en el nivel anterior, deja de existir ahí, esto es pierde toda conexión con su existencia anterior. Si una mariposa ve y percibe más, no puede decirles a las orugas nada sobre ello. Ha muerto ya como oruga, ha desapareado del mundo de las orugas.

Algo análogo debe suceder a los hombres a los que los misterios del tiempo y la eternidad se revelan. Ellos saben y pueden hablar de lo que saben, pero los demás ni los escuchan ni los

comprenden.  

P. D. Ouspensky, Un Nuevo Modelo del Universo, editorial Kier

 

 

 

Buda es un extraño y nuevo tipo de hombre. Y como puede considerarse como

establecido que todos los rasgos y caracteres exteriores dependen en una forma o en otra del

desarrollo de las glándulas de secreción interna, el cuadro del desarrollo de las secreciones

internas de Buda debe ser algo completamente improbable y nuevo. Más aun, la secreción

interna de las glándulas sexuales en su caso se muestra no debilitado (como debería haber

sido, a juzgar por varios caracteres), sino por el contrario intensificado en grado extremo.

Si esto es transmutación, si esto es supra-sexo, ¿no señala el curso que nuestro pensamiento

debe tomar al tratar de comprender el enigma de la evolución del hombre? Y ¿no quiere decir

que en el proceso de la evolución la energía sexual, por así decirlo, se vierte hacia adentro del

organismo y da origen a una nueva vida, capaz de una regeneración siempre nueva, de una

regeneración eterna?

Si éste es el camino de la transformación (evolución) del hombre, ello quiere decir que el

hombre es un tipo biológico extraño, cuyo periodo sexual, el periodo de la propagación,

pertenece a la fase inferior (o media) de transformación. Si imaginamos a una mariposa cuya

función de propagación, en lugar de pertenecer a la mariposa, perteneciera a la oruga,

entonces la mariposa en relación con la oruga seria un supra-sexo. Esto quiere decir que la

función de la propagación y consecuentemente la función de la sexualidad seria innecesaria en

la mariposa y cesaría de actuar. Este sería el cuadro biológico de las etapas del hombre en la

evolución. ¿Es esto posible? ¿Es esto probable? Estas preguntas no pueden contestarse con el

material disponible de estos momentos.

Pero el cuadro psicológico del acercamiento del hombre al supra-sexo es un poco más claro

para nosotros. Existen en la vida extrañas emociones y extrañas sensaciones, inexplicables

desde un punto de vista ordinario, y en el amor y en todas las sensaciones sexuales hay una

extraña melancolía y una extraña tristeza. Mientras más siente un hombre, más fuerte es en él

esta sensación de despedida, esta sensación de partida.

Esta sensación de partida surge del hecho de que en un hombre (o mujer) de fuertes

sentimientos las sensaciones sexuales despiertan ciertos nuevos estados de conciencia, nuevas

emociones. Y estas nuevas emociones transforman las emociones de la sexualidad, las hacen

desvanecerse y desaparecer.

En esto se halla el secreto de la profunda melancolía de las sensaciones sexuales más vivas;

hay un cierto sabor otoñal en ellas, el sabor de algo que debe pasar, que debe morir, que debe

ceder su lugar a algo más.

Este “algo más” es la nueva conciencia, para cuya definición y descripción no hay palabras,

pero a la que, de todas las sensaciones que nosotros conocemos, sólo se asemejan las

sensaciones sexuales.

Los estados místicos posibles a los hombres muestran una relación muy extraña entre las

experiencias místicas y las experiencias sexuales. Las sensaciones místicas indudable e

incontestablemente tienen un sabor de sexo. Para decirlo más correctamente, de todas las

experiencias humanas ordinarias sólo las sensaciones sexuales se acercan a las que llamamos

“místicas”.

De todo lo que conocemos en la vida, sólo en el amor hay un sabor de lo místico, un sabor de

éxtasis. Nada más en nuestra vida nos acerca tanto al límite de las posibilidades humanas, más

allá del cual empieza lo desconocido. Y en esto se encuentra sin duda la causa principal del

terrible poder del sexo sobre las almas humanas.

Nuestro desarrollo es como el de una mariposa. Debemos “morir y renacer”, como el huevo

muere y se vuelve oruga; la oruga muere y se vuelve una crisálida; la crisálida muere y

recién nace la mariposa. Es un proceso largo y la mariposa vive solamente un día o dos.

Pero se ha cumplido el propósito cósmico. Igual sucede con el hombre: debemos destruir nuestros topes. Los niños no tienen ninguno. Por lo tanto, debemos volver a ser como niños

pequeños…

Prieuré, 2 de junio, 1922

Gurdjieff G. I., Perspectivas desde el mundo realeditorial Kieri

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