La vida es real sólo cuando Yo Soy; Gurdjieff.

SIMBOLOGIA

FRAGMENTOS DE UNA ENSEÑANZA DES-CO-NO-CI-DA

CAPÍTULO XIV

Dificultad de transmitir “verdades objetivas” a través del lenguaje ordinario. Cienciaobjetiva y ciencia subjetiva. La unidad en la diversidad. Transmisión de la ciencia objetiva.Los centros superiores. Mitos y símbolos. Fórmulas verbales. “Como arriba, así abajo”.”Conócete a ti mismo”. Dualidad. Transformación del binario en ternario. La línea devoluntad. El cuaternario. La construcción del pentagrama. Los cinco centros. El Sello deSalomón. El simbolismo de números, de figuras geométricas, de letras y de palabras. Otrassimbologías. Comprensión justa y comprensión equivocada de los símbolos, según el nivel dedesarrollo. La unión del saber y del ser: el Gran Hacer. “Nadie puede dar a un hombre loque ya no posee”. No se puede llegar sino por los propios esfuerzos. Diferentes “caminos”conocidos, que emplean símbolos. El lugar de esta enseñanza. Uno de sus principalessímbolos. El Eneagrama. La Ley de Siete en su relación a la Ley de Tres. Examen deleneagrama. “Lo que un hombre mi puede colocar en el eneagrama, no lo comprende”. Unsímbolo moviente. Experimentar el eneagrama por medio del movimiento.

Ejercicios. Ellenguaje universal. Arte objetivo y arte subjetivo. Música. La música objetiva está basada enlas octavas interiores. La humanidad mecánica no puede tener sino arte subjetivo. Losdiferentes niveles de ser del hombre.

 

Cuando G. estaba solo con nosotros, después de las conferencias públicas en las que había admitido gente de afuera, siempre volvía a ciertos puntos. El primero era el “recuerdo de sí”; subrayaba la necesidad de trabajar constantemente sobre sí para lograr esto; y el segundo era la imperfección de nuestro lenguaje, la dificultad de comunicar en palabras “la verdadobjetiva”. Como ya lo he dicho, G. daba a las expresiones “objetiva” y “subjetiva” un sentido especial, tomando como base la división de estados de conciencia en “subjetivos” y “objetivos”. Así, toda nuestra ciencia ordinaria, que se basa en métodos ordinarios deobservación y de verificación de observaciones, era, a sus ojos, una ciencia  subjetiva; asimismo, llamaba subjetivas a todas las teorías científicas deducidas de la observación dehechos accesibles en los estados subjetivos de conciencia. Por el contrario, la ciencia fundada sobre los antiguos métodos y principios de observación, la ciencia de las cosas en sí mismas, la ciencia del Todo, era para él la ciencia objetiva…

Escribiré ahora sirviéndome a la vez de anotaciones tomadas por algunos alumnos de G. en Moscú y por mí en San Petersburgo.

—Una de las ideas centrales de la ciencia objetiva, decía G., es la idea de la unidad de todas

las cosas, de la unidad en la diversidad. Desde los tiempos más antiguos, los hombres que

captaron el contenido de esta idea, y que al comprender el sentido vieron en ella la base de la

ciencia objetiva, se han esforzado por encontrar el medio de transmitirla bajo una forma comprensible.

Una transmisión justa de las ideas de la ciencia objetiva ha sido siempre parte de la

tarea de aquellos que la poseían. En tales casos, la idea de la unidad de todas las cosas, como

idea central y fundamental, debía transmitirse primero, y debía serlo íntegra y exactamente.

Se buscaba entonces el ponerla en formas apropiadas para asegurar su transmisión adecuada,

sin riesgos de deformarla o corromperla. Con este fin, las personas a las cuales estaba

destinada debían recibir la preparación conveniente; en cuanto a la idea misma, era presentada

o bajo una forma lógica — como en los sistemas filosóficos que tratan de dar una definición

del «principio fundamental» o «arque»,14 desde donde todo nace — o bajo una forma de enseñanza

religiosa que tiende a crear un elemento de fe y a provocar una ola de emoción, que

eleva a la gente al nivel de la «conciencia objetiva». Las tentativas, más o menos coronadas

de éxito, que se han hecho sobre uno u otro de estos dos caminos, pasan a través de toda la

historia de la humanidad, desde los orígenes hasta nuestros días, y bajo el aspecto de creencias

religiosas o de doctrinas filosóficas, quedan como monumentos que atestiguan los esfuerzos

realizados para unir el pensamiento de la humanidad al pensamiento esotérico.

CONTINUA EN PAGINA 217

http://www.scribd.com/doc/2430416/-Fragmentos-de-una-ensenanza-desconocida

 

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