La vida es real sólo cuando Yo Soy; Gurdjieff.

LAS INFLUENCIAS A B C

LAS INFLUENCIAS
A, B,

Veamos ahora cómo puede el hombre acceder al esoterismo desde el
punto de vista práctico, como debe trabajar para establecer los lazos
permanentes que le ofrecen la posibilidad de evolucionar. La Tradición trata
este problema con la ayuda del esquema siguiente, en cierta forma el más
importante esquema de la enseñanza esotérica. Encierra una multitud de ideas
que sobrepasan amplia-mente los comentarios de este momento.
Recomendamos volver a él con frecuencia y meditarlo.

Las flechas en éste caso blancas representan las influencias creadas en la vida por la vida misma. Es una primera especie de influencia, llamadas influencias
“A”, en medio de las cuales se encuentra el hombre. Se notará que cubren de
Manera más o menos pareja toda la superficie del círculo de la vida. Como en el caso de
todas las fuerzas radiantes de la naturaleza, su efecto es inversamente proporcional
al cuadrado de la distancia, de modo que el hombre sufre sobre todo la
influencia de las flechas de su entorno inmediato y es arrastrado a cada instante
por la resultante del momento. La influencia de las flechas “A” sobre el hombre
exterior es imperativa; empujado, avanza errante por el circulo de su vida, del
nacimiento a la muerte, siguiendo una línea quebrada con, a veces, peligrosos
cambios de orientación.
El conjunto de las influencias “A” forma la Ley de Azar o Ley de Accidente,
bajo cuyo imperio esta emplazada la suerte humana. Si examinamos el esquema
percibiremos que cada flecha negra esta contrabalanceada, neutralizada en
alguna parte por otra flecha de igual fuerza y diametralmente opuesta, de modo
que si se las dejara neutralizar efectivamente, su resultante general seria igual
a cero. Esto significa que, en su conjunto, las influencias “A” son de naturaleza
ilusoria, aunque el efecto de cada una de ellas sea efectivamente real. Es por esta
razón que el hombre exterior las toma por realidad.
El circulo blanco () representa el Centro
esotérico, emplazado fuera de las leyes generales de la vida.
Las flechas blancas representan las influencias “B”. Son influencias arrojadas
al torbellino de la vida desde el Centro esotérico. Creadas fuera de la vida,
estas flechas están todas orientadas en la misma dirección. En su conjunto
forman una especie de campo magnético.
Dado que las influencias “A” se neutralizan, las influencias “B” constituyen,
de hecho, la única realidad.
El pequeño círculo rayado representa en este esquema al hombre tomado
aisladamente. Las rayas significan que la naturaleza del hombre exterior no es
homogénea: esta entremezclada.
Si el hombre pasa su vida sin distinguir las influencias “A” y “B”, la
terminara como la empezó, es decir, mecánicamente, movido por la Ley de
Accidente. Según la naturaleza e intensidad de las fuerzas resultantes a las que
este sometido, podrá hacer una brillante carrera, en el sentido que el mundo da
a esa expresión, pero llegara al fin de sus días sin haber aprendido ni comprendido
nada de lo Real. Y la tierra volverá a la Tierra.
En la vida, cada ser está sometido a una especie de exámen. Si discierne la
existencia de las influencias “B”, si adquiere el gusto de recogerlas y absorberlas,
si aspira a asimilarlas cada vez más, su naturaleza interior—entremezclada sufrirá
poco a poco una cierta evolución. Si los esfuerzos por absorber las
influencias “B” son constantes y suficientemente intensos, se podrá formar en
el un centro magnético, representado en el esquema por el pequeño espacio en
blanco.
Si una vez nacido en el, ese centro es cuidadosamente desarrollado, tomara
cuerpo y ejercerá a su vez influencia sobre las resultantes de las flechas “A”
siempre activas, de manera que sobrevendrá a estas una desviación. Esta
desviación puede ser violenta. En general constituye una transgresión a la ley
de la vida exterior y provoca conflictos en el hombre y en su entorno. Si pierde
la batalla, sale de ella con la convicción de que las influencias “B” no son mas
que ilusión y que la única realidad esta representada por las influencias “A”. El
centro magnético que se había formado en el se reabsorbe y, poco a poco,
desaparece. Desde el punto de vista esotérico su nueva situación es peor que la
anterior, cuando el casi no discernía las influencias “B”. A este caso hace alusión
la parábola del espíritu impuro y la casa vacía. 11
Pero si resulta vencedor en este primer combate, su centro magnético,
consolidado y reforzado, lo atraerá hacia un hombre de influencia “C”, mas
fuerte que el y poseedor de un centro magnético más potente. Así, por vía de
sucesión, al estar este en relación con un hombre de influencia “D”, estará
relacionado al Centro esotérico “E”.
En adelante, el hombre ya no estará aislado en la vida. Es verdad que
continuará viviendo, como antes, bajo la acción de las influencias “A”, que por
largo tiempo todavía ejercerán su ascendiente sobre él. Pero poco a poco y
gracias al efecto de la influencia en cadena “B” – “C” – “D” – “E”, se desarrollara
su centro magnético y, a medida que crezca, saldrá el hombre del influjo de la Ley
de Accidente para entrar en el dominio de la Conciencia.
Si alcanza este resultado antes de su muerte, podrá decir que no ha vivido
su vida en vano.
Boris Mouravieff,Gnosis.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s