La vida es real sólo cuando Yo Soy; Gurdjieff.

JEANNET DE SALZMANN Nuevo Libro

La REALIDAD del SER

El cuarto Camino de Gurdjieff

LA REALIDAD DEL SER::

El Cuarto Camino de Gurdjieff

de Salzmann, Jeanne.

Ganesha, 2011.

El hombre
sigue siendo un misterio para sí mismo. Padece una nostalgia por el Ser, un
anhelo de duración, de permanencia, de Absoluto: un anhelo de ser.
Sin embargo, todo lo que constituye su vida es temporal, efímero, limitado.
Él aspira a otro orden, a otra vida, a un mundo que está más allá de él.
Siente que su propósito es participar.

Busca una idea, una inspiración, que pudiera moverlo en esa dirección. Esto
surge como una pregunta: «¿Quién soy yo? ¿Quién soy yo en este mundo?» Si
esa pregunta llega a ser lo suficientemente viva, podría dirigir el curso
de su vida. Él no puede responder. No tiene nada con qué responder. Ningún
conocimiento de sí para enfrentar esa pregunta, ningún conocimiento que le
sea propio. Sin embargo, siente que debe darle la bienvenida. Se pregunta a
sí mismo qué es él. Éste es el primer paso en el camino. Quiere abrir sus
ojos. Quiere despertar.

Introducción:

Yo tenía treinta años y vivía en
la región en la región montañosa del Cáucaso, entonces parte del sur de Rusia,
cuando conocí a George Ivánovich  Gurdjieff. En esa época, trataba de comprender
el sentido de la vida, pero no estaba satisfecha con las explicaciones, que me
parecían teóricas y realmente poco útiles. Mi primera impresión de Gurdjieff
fue muy fuerte, inolvidable. Tenía una expresión que no había visto nunca, una
inteligencia y una fuerza que otros no tenían. No la inteligencia corriente de
la mente intelectual, sino una visión capaz de verlo todo. Al mismo tiempo, era
muy bondadoso y muy,  muy exigente. Uno sentía
que él veía y te mostraba lo que tú eras, de tal manera que no lo olvidarías
nunca más en tu vida.

Era realmente imposible conocer a  Gurdjieff,
porque la impresión que él daba no era nunca la misma. Frente a quienes
no lo conocían, representaba el papel de un maestro espiritual; hacia lo que
esperaban de él y luego los dejaba ir. Pero si veía que algunos buscaban algo
más, podía invitarlos a cenar y hablar de temas muy interesantes, divertidos y
hacerlos reír. Este comportamiento  parecía
más espontáneo y más libre. Pero ¿era realmente más libre o sólo lo parecía porque
él se lo proponía así?  Uno hubiera
podido pensar que conocía muy bien a Gurdjieff, pero luego él se comportaba der
manera diferente y uno se daba cuenta de que realmente no lo conocía. Era como
una fuerza irresistible que no dependía de forma alguna y, sin embargo
continuamente hacía surgir múltiples formas. Gurdjieff aportó conocimiento de
la conciencia, una ciencia que nos muestra de que estamos hecho, nuestra
capacidad y lo que necesita ser desarrollado. Es una verdadera comprensión de
las energías en nosotros, de su relación con nosotros mismos y con todo lo que
nos rodea. Gurdjieff ha venido a mostrar un camino espiritual, a traer una
enseñanza de la conciencia. ¿Qué es un camino?, ¿Qué  es la enseñanza de un camino?

El conocimiento esotérico es la
ciencia de las relaciones del hombre con Dios y con todo el universo. Este conocimiento
necesita de un compromiso con los otros _ eso que se conoce como las escuelas _
puesto que sólo en esas condiciones de trabajo puede producirse cierta clase de
energía. Las escuelas se diferencian entre sí por su saber y por su tipo de
práctica, pero tienen una sola meta común, ver la realidad. El conocimiento se
transmite de manera teórica y a través de la experiencia vivida, es decir, a
través de la vivencia del drama de seguir un camino que se reconoce como mejor.
Se  crea un vínculo sin el cual sería
imposible vivir al mismo tiempo en dos mundos de niveles diferentes.

La enseñanza de Gurdjieff habla al
hombre contemporáneo, es decir, a aquel que ya no sabe reconocer la verdad a
través de de las diversas formas bajo las cuales se revela desde los tiempos
más remotos, aquel profundamente
insatisfecho, que se siente aislado y carente de sentido. Pero ¿cómo
despertar en él una inteligencia capaz de distinguir lo real de lo ilusorio?

continúa …

En el Capítulo I podemos leer:

I – UN LLAMADO A LA CONCIENCIA. se desarrollan en tres secciones llamadas

Estoy dormido

El recuerdo de Sí

La necesidad de conocer

como epígrafes en cada uno encontramos esta frases.

El niño quiere tener. El adulto quiere
Ser.

El querer ser esta detrás de todas mis manifestaciones.

Aprender a ver es la primera iniciación al
Conocimiento de Si.

No luchamos contra algo. Luchamos por algo.

Creo que necesito poner atención, pero, en realidad, lo que necesito es conocer
es mi falta de atención.

Cuando comienzo a ver, comienzo a amar lo que veo.

Donde está nuestra atención, esta Dios.

En la primera sección Estoy dormido encontramos desarrollados estos temas donde encontramos esa frases.

1 La Nostalgia del Ser

2 La fuerza de la vida

3 yo no me conozco

4 Estoy dormido

Dentro de la Sección el Recuerdo de Sí

5 Dónde está nuestra atención

6 La primera iniciación

7 ¿Podemos volcernos conscientes?

8 El que vigila

Aquí les dejo del Capitulo I  UN LLAMADO A LA CONCIENCIA

 sección Recuerdo de Si en el punto 5 Donde esta nuestra atención  (Pag. 43) que se desarrolla ésta frase del epígrafe.

Creo que necesito poner atención, pero, en
realidad, lo que necesito es conocer es
mi falta de atención.

Quiero estar consciente de mí. Tal como estoy en
este momento, ¿puedo conocerme, tener conciencia de mí? No puedo. Estoy demasiado
disperso. No siento nada. Pero veo que estoy dormido y veo los síntomas de ese
sueño. Me he olvidado de mí, he olvidado el sentido de mi existencia. Y en ese
momento, recibo un choque: siento que me despierto, que quiero despertarme.
Apenas experimento el choque, me siento tomado de nuevo, retenido por los
elementos de mi sueño: las asociaciones que dan vueltas, las emociones que me
toman, las sensaciones pasivas. Siento que vuelvo a caer en el olvido.

Uno no se da cuenta de cuán pasivo es, siempre arrastrado
por los acontecimientos, las personas y las cosas. Empezamos un trabajo con
mucho interés, conscientes de nuestra meta. Pero al cabo de cierto tiempo, el
impulso se debilita, vencido por la inercia. La comprensión disminuye y uno
siente la necesidad de algo nuevo que restaure el entusiasmo, la vida. De esa
manera, nuestro trabajo interior avanza por etapas y depende siempre de fuerzas
nuevas. Esto está determinado por una ley. Hay que desechar la idea de que el
avance se realiza en forma continua y en línea recta. Hay etapas en las que la
intensidad disminuye y, si uno no quiere recaer es necesaria la aparición de
una fuerza más activa.

El hombre pasivo en nosotros, el único que
conocemos, es el que recibe toda nuestra confianza. Pero, mientras
permanezcamos pasivos, nada nuevo ocurrirá. Hay que volverse activo en relación
con nuestra inercia, en relación con el trabajo pasivo de nuestras funciones.
Si queremos cambiar, tenemos que buscar en nosotros al hombre nuevo, el que
está escondido; es decir, el del recuerdo, el que tiene una fuerza que sólo
puede ser dirigida por su voluntad y a quien hay que hacer crecer gradualmente,
paso a paso. Uno debe ver que es posible un estado más intenso, más activo.

Debo reconocer que en mi estado habitual mi
atención no está dividida. Cuando me abro a lo exterior, estoy naturalmente
interesado. Mi atención va hacia allá. No puedo impedírmelo. Si mi fuerza de
atención está completamente tomada, estoy perdido en la vida, identificado.
Toda mi capacidad de estar presente se pierde. Me pierdo, pierdo mi propio
rastro, el sentimiento de mí mismo, mi existencia pierde su sentido. Entonces,
el primer cambio requerido es una separación en la que mi atención se divide.

Nuestro esfuerzo debe ser siempre claro: estar
presente, que es el comienzo del recuerdo de sí. Cuando la atención se divide,
estoy presente en dos direcciones, tan presente como pueda. Mi atención se
dirige en dos direcciones opuestas y yo estoy en el medio. Es el acto del
recuerdo de sí. Quiero mantener una parte de mi atención sobre la conciencia de
pertenecer a un nivel superior y, bajo esa influencia, trato de abrirme al
mundo exterior. Debo hacer un esfuerzo para permanecer relacionado, un esfuerzo
de atención. Trato de conocer realmente lo que soy. Lucho por seguir estando
presente, a la vez con un sentimiento de mí que se vuelve hacia una calidad
mejor y con un sentimiento ordinario ligado a mi persona. Quiero ver y no
olvidar mi pertenencia a esos dos niveles.

Una respuesta

  1. marco encinas

    hola!
    muchas gracias por compartir esta información, estoy buscando este libro en español (la realidad del ser) ¿me podrían informar donde lo puedo conseguir?

    7 mayo, 2012 en 7:27

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