La vida es real sólo cuando Yo Soy; Gurdjieff.

Como la Mariposa…

Como la   mariposa:

La idea de esta entrada es conmemorar la Pascua, para Juan el evangelista, significa Paso, un paso de un estado a otro., inspirado en el paso de los Judíos por el mar rojo, hacia la libertad. La mariposa siempre simbolizó pasajes de una forma a otra.

Etimológicamente del griego clásico ψυχη psyqué psique significa alma y de lo que me enteré es que  además significa mariposa.

Aquí hice una selección de dos textos, ambos me parecieron oportunos para la Pascuas, en la que dos autores P. D. Ouspensky y G. I. Gurdjieff presentan  analogías simbólicas tomando a las mariposas como ejemplo.

En el extracto de Un Nuevo Modelo del Universo,  Ouspensky con la transformación de la mariposa fundamenta  el conocimiento oculto, vale la pena leerlo, lo pueden encontrar completo en el capítulo I. En el extracto de G.I. Gurdjieff vincula la mariposa con la sexualidad y la regeneración, no se lo pierdan, en este caso está completo por tratarse de una carilla.

 

La idea del conocimiento oculto y la posibilidad de encontrarlo después de una larga y ardua

búsqueda, es el contenido de la leyenda del Cáliz Sagrado.

El Cáliz, la copa de la cual Cristo bebió (o la fuente de la que Cristo comió) en la Última

Cena, y en la que José de Arimatea recogió la sangre de Cristo fue, según una leyenda

medieval,  traído a Inglaterra. A aquellos que lo vieron, el Cáliz dio inmortalidad y juventud

eterna. Pero tenía que ser custodiado solo por gentes perfectamente puras de corazón. Si

alguno que no fuera lo bastante puro se acercaba a él, el Cáliz desaparecía. De esto salió la

leyenda de la búsqueda del Cáliz por caballeros castos. Solo los tres caballeros del Rey Arturo

lograron ver el Cáliz.

Muchos cuentos y mitos, aquellos del Vellón de Oro, el Pájaro de Fuego (del folklore ruso), la

Lámpara de Aladino, y aquellos sobre riquezas y tesoros escondidos custodiados por dragones

y otros monstruos, sirven para expresar la relación  del hombre con el conocimiento oculto.

La piedra filosofal de los alquimistas simbolizaba también  el conocimiento oculto.

La posibilidad de la regeneración o evolución  o transformación  de una clase de célula en otra

está definitivamente establecida, ya que, después  de todo, todas las células del organismo se

desarrollan de una célula madre. La única duda es de qué clase de células pueden provenir las

células cerebrales. La ciencia no puede responder a esta pregunta.

Uno puede decir solamente que si las células de cierta clase se regeneran en células

cerebrales, por este solo hecho desaparecen de su plano anterior, abandonan su mundo,

mueren en un plano y nacen en otro, exactamente como el huevecillo de una mariposa,

convirtiéndose en una oruga, muere como huevecillo, deja de ser huevecillo; como una oruga,

convirtiéndose en una crisálida muere como oruga, deja de ser oruga; y como una crisálida,

convirtiéndose en mariposa, muere como crisálida, deja de ser crisálida, es decir, deja el

mundo de sus semejantes y pasa a otro plano de seres. Del mismo modo las futuras células

cerebrales al pasar a otro plano de seres, dejan de ser lo que eran antes, mueren en su anterior

plano de seres, y empiezan a vivir en uno nuevo. En este nuevo plano, en tanto que

permanecen invisibles y desconocidas, gobiernan la vida de otras células, ya sea en su propio

interés o en el interés del organismo entero. Y parte de su actividad consiste en encontrar

entre los tejidos más evolucionados células capaces de convertirse en células cerebrales,

porque las células cerebrales no se multiplican por sí mismas. …

 

… Al principio de este libro se puso como ejemplo de evolución la transformación de una mariposa. Lo que es especialmente característico para nosotros en la transformación de una

mariposa desde el punto de pasar a un nuevo nivel de transformación la ‘mariposa’ desaparece completamente del nivel precedente, muere en el nivel anterior, deja de existir ahí, esto es pierde toda conexión con su existencia anterior. Si una mariposa ve y percibe más, no puede decirles a las orugas nada sobre ello. Ha muerto ya como oruga, ha desapareado del mundo de las orugas.

Algo análogo debe suceder a los hombres a los que los misterios del tiempo y la eternidad se revelan. Ellos saben y pueden hablar de lo que saben, pero los demás ni los escuchan ni los

comprenden.  

P. D. Ouspensky, Un Nuevo Modelo del Universo, editorial Kier

 

 

 

Buda es un extraño y nuevo tipo de hombre. Y como puede considerarse como

establecido que todos los rasgos y caracteres exteriores dependen en una forma o en otra del

desarrollo de las glándulas de secreción interna, el cuadro del desarrollo de las secreciones

internas de Buda debe ser algo completamente improbable y nuevo. Más aun, la secreción

interna de las glándulas sexuales en su caso se muestra no debilitado (como debería haber

sido, a juzgar por varios caracteres), sino por el contrario intensificado en grado extremo.

Si esto es transmutación, si esto es supra-sexo, ¿no señala el curso que nuestro pensamiento

debe tomar al tratar de comprender el enigma de la evolución del hombre? Y ¿no quiere decir

que en el proceso de la evolución la energía sexual, por así decirlo, se vierte hacia adentro del

organismo y da origen a una nueva vida, capaz de una regeneración siempre nueva, de una

regeneración eterna?

Si éste es el camino de la transformación (evolución) del hombre, ello quiere decir que el

hombre es un tipo biológico extraño, cuyo periodo sexual, el periodo de la propagación,

pertenece a la fase inferior (o media) de transformación. Si imaginamos a una mariposa cuya

función de propagación, en lugar de pertenecer a la mariposa, perteneciera a la oruga,

entonces la mariposa en relación con la oruga seria un supra-sexo. Esto quiere decir que la

función de la propagación y consecuentemente la función de la sexualidad seria innecesaria en

la mariposa y cesaría de actuar. Este sería el cuadro biológico de las etapas del hombre en la

evolución. ¿Es esto posible? ¿Es esto probable? Estas preguntas no pueden contestarse con el

material disponible de estos momentos.

Pero el cuadro psicológico del acercamiento del hombre al supra-sexo es un poco más claro

para nosotros. Existen en la vida extrañas emociones y extrañas sensaciones, inexplicables

desde un punto de vista ordinario, y en el amor y en todas las sensaciones sexuales hay una

extraña melancolía y una extraña tristeza. Mientras más siente un hombre, más fuerte es en él

esta sensación de despedida, esta sensación de partida.

Esta sensación de partida surge del hecho de que en un hombre (o mujer) de fuertes

sentimientos las sensaciones sexuales despiertan ciertos nuevos estados de conciencia, nuevas

emociones. Y estas nuevas emociones transforman las emociones de la sexualidad, las hacen

desvanecerse y desaparecer.

En esto se halla el secreto de la profunda melancolía de las sensaciones sexuales más vivas;

hay un cierto sabor otoñal en ellas, el sabor de algo que debe pasar, que debe morir, que debe

ceder su lugar a algo más.

Este “algo más” es la nueva conciencia, para cuya definición y descripción no hay palabras,

pero a la que, de todas las sensaciones que nosotros conocemos, sólo se asemejan las

sensaciones sexuales.

Los estados místicos posibles a los hombres muestran una relación muy extraña entre las

experiencias místicas y las experiencias sexuales. Las sensaciones místicas indudable e

incontestablemente tienen un sabor de sexo. Para decirlo más correctamente, de todas las

experiencias humanas ordinarias sólo las sensaciones sexuales se acercan a las que llamamos

“místicas”.

De todo lo que conocemos en la vida, sólo en el amor hay un sabor de lo místico, un sabor de

éxtasis. Nada más en nuestra vida nos acerca tanto al límite de las posibilidades humanas, más

allá del cual empieza lo desconocido. Y en esto se encuentra sin duda la causa principal del

terrible poder del sexo sobre las almas humanas.

Nuestro desarrollo es como el de una mariposa. Debemos “morir y renacer”, como el huevo

muere y se vuelve oruga; la oruga muere y se vuelve una crisálida; la crisálida muere y

recién nace la mariposa. Es un proceso largo y la mariposa vive solamente un día o dos.

Pero se ha cumplido el propósito cósmico. Igual sucede con el hombre: debemos destruir nuestros topes. Los niños no tienen ninguno. Por lo tanto, debemos volver a ser como niños

pequeños…

Prieuré, 2 de junio, 1922

Gurdjieff G. I., Perspectivas desde el mundo realeditorial Kieri

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2 comentarios

  1. lUCÍA iRMA cÉSPED bENÍTEZ

    GRACIAS POR LAS ENSEÑANZAS QUE ENTREGAN. QUE LAS ENERGÍAS DEL AMOR, DE LA PAZ, DE LA SABIDURÍA ILUMINEN SIEMPRE EL CAMINO DE LOS MAESTROS Y DE SIUS DISCÍPULOS.
    ESTOY ACERCÁNDOME A ESTE CAMINO Y USTEDES ME HAN SIDO DE GRAN AYUDA. EL SEÑOR LOS BENDIGA Y LAS ENERGÍAS CÓSMICAS LOS ALIMENTEN

    8 abril, 2012 en 16:02

  2. lUCÍA iRMA cÉSPED bENÍTEZ

    DESDE LA ANTIGÜEDAD, EN LOS MITOS DE HIEROGAMIA, EN LOS CANTOS Y ALABANZAS DE LOS DIOSES Y SUS PAREJAS, EN EL CANTAR DE LOS CANTARES Y EN LA POESÍA MÍSTICA, EL AMOR ESTÁ PRERSENTE COMO ELEMENTO FUNDAMENTAL DE TODA CREACIÓN. LEY DE AMOR ES LA LEY DE LA CREACIÓN.
    AMOR EN EL PLANO ESPIRITUAL, SE MANIFIESTA COMO ATRACCIÓN EN EL PLANO DE LA NATURALEZA, Y HA SIDO INTERPRETADA, POR LA MENTE HUMANA, DESDE LAS MÁS DIVERSAS PERSPECTIVAS.

    8 abril, 2012 en 16:07

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