La vida es real sólo cuando Yo Soy; Gurdjieff.

consciencia

EL QUE VIGILA JEANNE DE SALZMANN

EL QUE VIGILAAlexander Salzmanns

EL QUE VIGILA Jeanne De Salzmann, La Realidad del Ser

No vemos nuestro estado de sueño. En ese estado pensamos en el

trabajo; pensamos «Yo quisiera estar presente». Pero el esfuerzo de

estar presente es algo muy diferente. Es un esfuerzo en la dirección

de la conciencia. Uno debe llegar a saber si es consciente o no de sí

mismo en un determinado momento y debe reconocer todos los ni-

veles de esa conciencia. Su presencia o ausencia puede así ser probada

por un acto interior de observación.

Estoy frente a algo que no conozco. Estoy frente a un misterio, el

misterio de mi Presencia. Debo sentir que no puedo pretender conocer

ese misterio con mis medios ordinarios. Si comprendo, al menos mentalmente,

lo que significaría estar presente, con todos los elementos

de mi Presencia, y no sólo con mi cabeza, mi sensación o mis emociones,

tal vez no estaría aún verdaderamente presente, pero estaría

en busca de una dirección común.

¿Quién está presente? ¿Presente a quién? ¿Quién ve a quién? Ahí

está todo el problema.

Para observarse hace falta una atención diferente de la atención

ordinaria. Emprender la lucha del que vigila. Buscar que haya en mí

un vigilante estable. Alguien que vigile. Sólo el que vigila está activo.

El resto de mí mismo está pasivo. El que vigila debe recibir una impresión

de mi estado interior, tratando de tener, al mismo tiempo, un

sentido del todo. Debemos aprender a ver que el verdadero Yo no está

allí, y que el personaje toma el poder y hasta pretende ser el único

que existe. Uno tiene poder sobre el otro. Es necesario invertir los roles.

El peligro está en que no nos damos cuenta de que los roles vuelven

a cambiarse. Creo que necesito poner atención; pero, en realidad,

lo que necesito es conocer mi falta de atención.

La observación de sí enseña cómo concentrarse mejor y fortalece

la atención. Me hace ver que no me recuerdo de mí mismo, que no

veo mi estado de sueño. Estoy fragmentado; mi atención está dispersa

y no tiene ninguna fuerza disponible para ver. Cuando despierto, hago

un esfuerzo para liberar una atención suficiente, capaz de oponerse

a esa dispersión y verla. Es un estado más voluntario. Ahora hay alguien

que vigila y ese vigilante es un estado diferente de conciencia.

Sin embargo, debo recordar siempre que no sé lo que soy y que todo

el problema es quién está presente. La observación de mí mismo por

parte del pensamiento habitual, con la separación entre el observador

y lo que es observado, no hace más que reforzar la ilusión del yo.

Comenzamos a ver dos aspectos, dos naturalezas en nosotros mismos:

una naturaleza superior, relacionada con un mundo, y una naturaleza

inferior, relacionada con otro mundo. ¿Qué es lo que somos?

No somos ni lo uno ni lo otro. Ni Dios ni animal. Participamos de

una naturaleza divina y de una naturaleza animal. El hombre es doble.

No se ha unificado. Es sólo una promesa de hombre hasta que pueda

vivir con sus dos naturalezas presentes en sí mismo, sin retirarse a

una u otra. Si se retira a su parte más elevada, se aleja de sus manifestaciones

y no puede ya evaluarlas. Ya no conoce su animal. Si se

desliza hacia la otra naturaleza, olvida todo lo que no es animal y no

le queda nada para resistirlo: él es ese animal, no un hombre. El animal

siempre rechaza al ángel. El ángel le da la espalda al animal.

El hombre es el que siempre vigila, aquel que se recuerda a sí

mismo en las dos direcciones y tiene sus dos naturalezas siempre enfrentadas.


TRABAJO INTERNO

LA CONSCIENCIA
Notas al trabajo en uno mismo



En esta tarea no debe tener miedo de hacerse daño a usted mismo. Comprenda que
únicamente al hacerse daño a usted mismo puede conseguir lo que quiere. Puede hacer esto
mediante la observación de las reglas. Por ejemplo, diciendo de usted o de otras personas
algo que no quiera decir, pero cuando se le diga que lo haga. También puede producir en
usted un estado altamente emocional al prepararse a hablar en este sentido, esto es, al
imaginarse que se le pide que diga la verdad acerca de los temas más difíciles e íntimos que
usted piensa que están escondidos o disfrazados.
Recuerde que esto puede llevarle al despertar de la consciencia, que es el sentimiento
simultaneo de todas las emociones contradictorias; y recuerde que el despertar de la
consciencia es un paso necesario para transferirse a usted mismo a un nivel superior de
consciencia
 Dese cuenta también que hay muchas clases de sufrimiento por las que podrá pasar antes de que consiga su objetivo. Intente comprender que el sufrimiento es el único principio activo en nosotros que puede ser transformado en un sentimiento superior, que es también suficientemente duro y no teme herirse a usted mismo pensamiento superior y entendimiento superior.
No tenga miedo de pensar en sus emociones y encontrar en ellas contradicciones, incluso si eso le hace daño. Únicamente comparando las diferentes emociones referidas al mismo
tema puede encontrar reguladores en usted mismo, y con el tiempo destruirlas si trabaja lo suficientemente duro y no teme herirse a usted mismo.
Intente ser sincero consigo mismo. Mire cómo siempre ha intentado aprovecharse por estar
en el trabajo; por ejemplo, haciendo uso de la particular intimidad que se establece
espontáneamente entre personas del trabajo, debido al estudio psicológico en común y a la
desaparición de muchas trabas, para hacer amigos en la forma corriente mecánica y sentimental, para tener asuntos amorosos, etc.
que uso ha hecho de su conexión con el trabajo. Observe cómo a menudo era
egoísta y calculador, que poco dio al trabajo y cuanto recibió de él. Observe cuanta
consideración había en sus actitudes, cuantas demandas y cuanto resentimiento, en particular cuando las personas intentaban ayudarle. Intente ver cuán pobre era su evaluación del trabajo y cuanto perdió por este motivo.
Intente ver que atolondrado era por expresar opiniones negativas de personas que podrían
haberte ayudado, de las cuales muchas ya han desaparecido. Intente verse a usted mismo
como es en realidad. Y no se conceda descanso, no se reconforte con falsas esperanzas y
esperando milagros, o con propósitos de actuar diferente mañana.
Debe comprender la necesidad de ser cuidadoso cuando diga “yo”. Puede decir “yo” cuando habla acerca de sí mismo sólo cuando esté seguro de que habla acerca del trabajo o las ideas o las reglas y principios de la obra, o de acuerdo con todas las reglas y principios. En todos los demás casos debe intentar comprender que parte de usted esta hablando o
pensando, y llamarla por su nombre. Esta idea no debe exagerarse. No hay nada malo en
que diga: voy a comprar cigarrillos. Pero no puede decir: me disgusta este hombre. Debe
encontrar que parte de usted rechaza a esa persona y por qué, y no adscribir este disgusto a
todo usted.
Debe entender claramente la necesidad de la auto observación para el estudio de uno
mismo. Debe entender la diferencia entre funciones y consciencia. En términos de funciones, debe ser capaz de distinguir las funciones intelectual, emocional, de movimiento e instintiva; las partes positiva y negativa de los centros en los centros intelectuales e instintivo; las partes de movimiento, emoción e intelecto de todos los centros. Debe estudiar la atención y entender cómo, mediante el estudio de la atención, puede distinguir las partes de los centros.
En relación con el estudio de la consciencia, debe recordar lo que sabe acerca de los
estados de sueño y de despertar, los diferentes niveles del estado de despertar y la conexión
de los centros superiores con los estados superiores de consciencia. Debe recordar que su
meta es producir estados superiores de consciencia en usted mismo y establecer la conexión
con los centros superiores. Debe entender que los centros superiores poseen muchas
funciones desconocidas que no pueden ser descritas en el lenguaje ordinario. Tienen mucho
más poder y una penetración más profunda en las leyes de la naturaleza. Debe recordar que
muchos problemas insolubles para nuestra mente ordinaria pueden verse solucionados por
los centros superiores. Y siempre debe volver a la idea del “yo” permanente y darse cuenta
de lo lejos que está de él y de cuantos esfuerzos y sacrificios son necesarios para alcanzarlo.
P. D. Ouspensky, LA CONSCIENCIA

EL RECUERDO DE SI Ejercicio

 

r de siCuando por primera vez un hombre escucha algo sobre recordarse a sí mismo, si lo toma en serio, toda clase de nuevas posibilidades parecen abrirse inmediatamente para él.
No puede comprender como es que jamás había pensado en ello. Siente que únicamente tiene que hacer esto y todas sus dudas, artificialidades y dificultades desaparecerán y toda clase decosas podrán convertirse en posibles y fáciles para él, Las mismas que antes consideraba completamente más allá de su alcance. Su vida toda podrá ser transformada.
Y esta sensación está tan en lo cierto como en el error. Está en lo cierto en su creencia que si pudiera recordar todo por sí mismo sería tan diferente como se Lo imagine. Sólo que en un principio no ve la enorme resistencia que hay en él mismo para dominar este nuevo estado.
No se da cuenta que conseguir recordarse a sí mismo como estado permanente o aun
conseguir frecuentes momentos de recurrencia, requiere el deber de reconstruir
completamente su vida, pues esta tarea exigirá ima gran parte de La materia fina que su máquina puede ahorrar o hacer, toda La voluntad y atención que puede desarrollar por el
ejercicio más constante. Tendrá que Luchar contra de y eventualmente abandonar todas Lasfarmas psicopáticas de quemar su materia fina, La cual forma ahora parte tan familiar y aparentemente necesaria de su vida – ansiedad, irritación, indignación, autocompasión ytoda clase de temores, toda clase de sueños, todas Las formas en Las cuales se hipnotiza a sí
mismo en La satisfacción con Las cosas como son. Sobre todo, debe necesitar recordarse élmismo, constante y permanentemente, no importa cuán doloroso e incómodo pueda ser hacer esto, ni cuán desagradables Las cosas que ve así en sí mismo y en otras gentes. Porque en el momento que cese de necesitar recordarse a sí mismo, pierde –en todo grado por algún tiempo– la posibilidad de hacerlo.
De este modo recordarse a sí mismo o la práctica de la atención dividida –aunque a la
primera mirada pueda parecer extraordinariamente sencilla, fácil y obvia–– requiere en realidad tina reconstrucción completa de toda la vida de uno y de puntos de vista tanto hacia
uno mismo tomo hacia otras personas. Mientras uno cree que se puede alterar a uno mismo o alterar a otra gente; mientras uno cree que tiene el poder de hacer, esto es, de hacer cosas distintas a como son, sea interna o externamente, el estado de recordarse a sí mismo parece
retirarse de uno cuanto más esfuerzos se hacen para alcanzarlo. Lo que en un principio
pareciera estar al alcance de la mano comienza a parecer infinitamente lejano, imposible ele
lograr.
Y, sin embargo, muchos años de lucha y, de fracasos pueden ser necesarios antes de arribar a
un curioso hecho psicológico, que en realidad se conecta con ley en verdad muy importante.
Este hecho es que, aunque es extraordinariamente difícil dividir la atención de uno en dos,
es mucho más posible dividirla en tres: aunque es extraordinariamente difícil recordarse uno
mismo y el medio ambiente de uno simultáneamente, es mucho más posible recordarse uno
mismo, el medio ambiente ele uno y alguna cosa más.
Como hemos visto, ningún fenómeno es producido por dos fuerzas: cada fenómeno y cada
resultado real requiere de tres fuerzas. La práctica de recordarse a sí mismo o La división de la atención se conecta con el intento de producir un determinado fenómeno, el nacimiento
de una nueva conciencia en uno mismo. Y para hacer esto con éxito, La atención debe ser dividida no en dos sino en tres – debe dedicársela simultáneamente al propio organismo de
uno, al sujeto del experimento, la situación a La cual este organismo está expuesto en el momento y, finalmente, a algo permanente que se mantiene en un nivel más alto que ambos y el cual sólo puede resolver La relación entre Los dos.
¿Qué es este tercer factor que debe ser recordado? Toda persona debe encontrarlo por sí
misma y su propia forma de aquel – su escuela, su maestro, los principios que ha aprendido,
el sol, algún poder superior en el universo, Dios. Debe recordar que é1 mismo y su situación
perma necen ambos en presencia de poderes superiores, ambos están bañados por La
influencia celestial. Fascinado, es absorbido totalmente por el árbol de que se da cuenta con
la atención dividida, ve tanto al árbol como a sí mismo que lo mira: recordando, se da
cuenta del árbol, de él mismo y del Sol que imparcialmente brilla sobre ambos.
Hemos hablado del mundo mineral, del mundo celular, del mundo molecular y del mundo
electrónico. La situación del hombre, sus preblemas, su medio ambiente, las dificultades
existentes en el mundo material, celular –esta es la fuerza pasiva; la energía fina de la
conciencia dirigida por su atención existe en el mundo molecular– esta es la fuerza activa;
y aquella que puede resolver la lucha eterna entre estos dos mundos puede derivar
solamente ele un modo todavía alto – el mundo del Sol, el mundo electrónico. A
semejanza de la luz del Sol que une e interpenetra a todo, creando y disolviendo ambas la
individualidad, este tercer factor debe ser (le tal manera que en el recuerdo de él, el que
recuerda está unido a su medio ambiente, él adquiere tanto como pierde la individualidadSi un hombre puede descubrir tal tercer factor, recordarse a sí mismo deviene posible para
él y puede llevarlo éste mucho más lejos de lo que prometiera en un principio.
Recordarse a sí mismo debe, así, contener tres principios, tres cosas para ser recordadas.
Y si una está sola y ocupada con alguna tarea interior, será entonces necesario recordar tres mundos en uno mismo, tres lugares en uno mismo.
Por esta división de la atención en tres, la materia fina que es la conductora de la fuerza creadora del hombre derechamente se divide en tres corrientes – una dirigida a la acción directa en el inundo exterior, otra dirigida hacia la creación de una conexión con poderes
superiores y otra que se retiene en uno mismo. Aquella que es retenida en uno mismo en el curso del tiempo se cristalizaría en un vehículo permanente de la auto-conciencia, esto es,
en un alma.


LA OBSERVACION DE SI

Biografía de George I. Gurdjieff   Jose Figueras Matute41
EL ESTUDIO DE SI:
El hombre en su estado actual está muy lejos de “Conócete a Tí Mismo” frase del templo de Delfos. Por eso estrictamente hablando, la meta del hombre no puede ser el conocimiento de sí. Su Gran Meta debe ser eel Estudio de Sí.El estudio de sí es el trabajo o la vìa que conduce al conocimiento de sí.
Pero para estudiarse a sí mismo es necesario ante todo aprender cómo estudiar, por dónde comenzar, que medios emplear. Un hombre tienne que aprender cómo estudiarse a sí mismo y tiene que estudiar los métodos del estudio de sí.
El método fundamental para el estudio de sí es la Observación de sí . Sin una observación correctamente conducida un hombre no comprenderá jamás las conexiones y las correspodencia de las diversas funciones de su máquina, no comprenderá jamás cómo ni por que en él todo sucede.
Pero el aprendisaje de los métodos correctos de observaciónde sí y de estudio de sí, requiere una comprensiòn precisa de las funciones y de las caracteristicas de la máquina humana, es necesario comprenderlas en sus divisiones y poder definirlas correctamente, además la definición no debe ser verbal, sino interior, por el sabor, por la sensación de la misma manera en que nos definimos a nosotros mismos lo que experimentamos interiormente.
Hay dos método de observación de sí : el análisis o la tentativa de análisis o tentativas de encontrar respuestas a preguntas ¿de qué depende tal cosa y por qué sucede? y el segundo método de las constataciones, que consiste solamente en registrar, en grabar en la mente, en el momento mismo, todo lo que uno observa.OUSPENSKY-PSICOLOGIA-DE-LA-POSIBLE-EVOLUCION-DEL-HOMBREpag. 148/149
La posible evolución del hombre. P.D.Ouspensky


CONCIENCIA LIMITADA

G. I. Gurdjieff

NO SOMOS CONSCIENTES
Estamos hechos de tal modo que podemos vivir en cuatro estados de consciencia, pero tales como somos, usamos sólo dos; uno cuando estamos dormidos, y el otro cuando estamos en lo que llamamos “despiertos” es decir, en el estado actual, cuando podemos charlar, escuchar, leer, escribir, ir y venir, etc. Pero estos son dos de los cuatro estados posibles. El tercer estado de consciencia es muy estraño. Si la gente nos explica qué es el tercer estado de consciencia, empezamos a pensar que lo tenemos. El tercer estado puede llamarse conciencia de Sí, y la mayoría de la gente, si se le pregunta, dice “¡somos ciertamente conscientes!” Requiérese tiempo suficiente o esfuerzos de observación de sí, repetidos y frecuentes , antes que realmente reconozacamos el hecho de que no somos conscientes; que somos conscientes sólo potencialmente. Si nos preguntan, decimos “Si, lo soy”, y por ese momento lo somos, pero en el momento siguiente cesamos de recordar y no somos conscientes. De modo que, en el proceso de observación de sí, comprendamos que no estamos en el tercer estado de consciencia, que vivimos sólo en dos. Vivimos en estado de sueño o en estado de vigilia, lo cual, en el sistema le llamamos consciencia relativa (incluye conciencia parciales como la social-cívica-rol, temporal-edad, mental- intelectual-profesional,). El cuarto estado, que llamamos consciencia objetiva, es inaccesible para nosotros por que sólo puede alcanzarse a través de la consciencia de Sí (si no son más que atisbos momentáneos) es decir primero convirtiéndose en consciente de uno mismo, de manera que mucho después podemos disponernos a alcanzar el estado objetivo de la consciencia.
De modo que al mismo tiempo que la observación de sí, tratamos de ser conscientes de nosotros reteniendo la sensación de “Yo estoy aquí” nada más. Y esto es el hecho que se le ha escapó sin la mínima excepción a toda la psicología occidental. Aunque muchas personas se acercaron muchísimo a él, no reconocieron la importancia de éste hecho y no comprendieron que el estado del hombre, como éste es puede ser cambiado; que el hombre puede recordarse, si lo intenta durante largo tiempo. Esto no es una cuestión de un día, o de un mes. Es un estudio muy prolongado y un estudio de cómo suprimir obstáculos, por que no nos recordamos debido a muchas funciones equivocadas de nuestra machine y todas éstas funciones han de corregirse y ajustarse. Cuando éstas funciones estén ajustadas, éstos períodos largos de recuerdo de sí se tornarán cada vez más largos y si llegan a ser suficientemente largos , adquiriremos otras dos funciones el emocional superior diferencia grande con el estado corriente y junto con el estado de consciencia objetiva el mental superior, donde realmente de puede empezar a hablar de otros poderes, los cuales no son una cuestión de experimentación sino de cambio del propio estado de consciencia y activación.
Cuarto Camino P.Ouspensky (Pag.10-11)

QUE ES LA CONCIENCIA? 2da parte

¿Qué es la Conciencia? 2da Parte
En el hombre existen dispositivo exactamente análogo a los amortiguadores de las máquinas,a los que llamaremos topes. No son creados por la naturaleza sino por el hombre mismo, aunque involuntariamente. En su origen se encuentran las múltiples contradicciones de sus opiniones, de sus sentimientos, de sus simpatías, de lo que dice, de lo que hace. Si un hombre tuviese que sentir durante su vida entera todas las contradicciones que están en él, no podría vivir ni actúar tan tranquilamente como ahora. Sin cesar se producirían en fricciones, sus inquietudes no lo dejarían reposar nunca. No podemos ver cuan contradicctorios y hostiles entre sí son los diferente yoes que forman nuestra personalidad. Si un hombre pudiera sentir todas esas contradicciones sentiría lo él realmente es. Sentiría que está loco. Para nadie es agradable sentirse loco. Además tal pensamiento priva al hombre de su confienza en sí mismo, debilita su energía, frustra su “respeto de sí mismo”. De una o de otra manera tiene que desterrar este pensamiento o desterrarlo. O bien tiene que destruir sus contradicciones o dejar de verlas y de sufrirlas. Un hombre no puede destruir sus contradicciones, pero deja de sentirlas cuando los topes aparecen en él. A partir de allí ya no siente los impactos que resultan del choque entre perspectivas, emociones y palabras contradictorias.
Los topes se forman lenta y gradualmente. Muchísimos, se crean artificialemente por la educación. Otros deben su existencia a la influencia hipnótica de toda la vida circundante. El hombre está rodeado de gente que que habla, piensa siente, vive por medio de sus topes. (Matrix). Al imitarlo en sus opiniones, acciones y palabras cewa involuntáriamente en sí mismo “topes” análogos que le hacen la vida más fácil, ya que es muy duro vivir sin topes. Pero éstos impiden toda posibilidad de desarrollo interior hechos por que están hechos para amortiguar los choques, empero los choques y sólo ellos, pueden sacar al hombre de estado en que vivr, es decir, despertarlo. Los topes arrullan el sueño del hombre y le dan la agradable y apacible sensación de que todo irá bien, que no existen la contradicciones y que puede dormir en paz. Los topes son dispositivos que permiten al hombre tener siempre la razón, le impiden sentir su conciencia moral.
La Conciencia es otro término que necesita explicación. En la vida ordinaria, se toma el concepto “conciencia” de una manera demasiado simple. ¡Cómo si nosotros tuviéramos conciencia!. De hecho, el concepto de “conciencia moral” dentro del dominio emocional, equivale al concepto de “intuición intelectual”, dentro del dominio intelectual. Y así como no tenemos conciencia intelectual no tenemos conciencia moral.
La intuición intelectual es un estado en el cual el hombre conoce de una manera inmediata y total todo lo que sabe en general; un estado en el cual es capaz de ver cuan poco sabe y cuanta contradicciones hay en lo que sabe.
La conciencia moral es un estado en el cual el hombre es capaz de sentir de una manera inmediata y total todo lo que siente o puede sentir. Y como cada uno tiene en sí millones de sentimientos contradictorios, que van desde una constatación, profundamente escondida de su nulidad, hasta las formas más estúpidas de la infatuación — de toda clase de terrores hasta la presunción, la suficiencia y la autoidolatría– sentir todo esto simultáneamente no sólo sería doloroso, sería insoportable.
Si un hombre cuyo mundo interior consiste por entero de contradicciones, sintiese a la vez que ama todo lo que odia y odia todo lo que ama, que miente cuando dice la verdad y que dice la verdad cuando miente; y si pudiese sentir la verguenza y el horror de tal mezcolanza, conocería entonces el estado que se le llama consciencia moral. Un hombre no puede vivir en tal estado ; tiene que destruir las contradicciones o destruir la conciencia. No puede destruir la conciencia, pero si hacerla dormir, lo que significa que puede separar en sí mismo mediante barreras impenetrables un sentimiento de otro, nunca verlos juntos, no sentir nunca su incompatibilidad ni lo absurdo de su coexistencia.
“Pero felizmente para el hombre, es decir para su paz y su sueño, éste estado de conciencia es muy raro”.
Desde su más tierna infancia los topes han comenzado a desarrollarse y a fortalecerse en él, quitándole progresivamente toda posibilidad de ver sus contradicciones interiores; por consiguiente, para él no hay el menor peligro de un súbito despertar.
Fragmentos de una enseñanza desconocida. P.Ouspensky (cap.8)

QUE ES LA CONCIENCIA?

¿Qué es la Conciencia?
Un día le preguntó P.Ouspensky (PO) al maestro George I. Gurdjieff (GIG) si creía posible alcanzar la “conciencia cósmica”, no sólo por un instante sino por un período más largo. El entendía como la conciencia más elevada que podía alcanzar el hombre. No sé a que le llama usted así, dijo GIGurdjieff , en la mayoría de los casos es un término vago e indefinido, a lo que se llama “conciencia cósmica” no es sino fantasía, ensueño, asociaciones, todos ellos acompañados por un trabajo intensivo del centro emocional. Esto puede llegar hasta el umbral del éxtasis, pero muy a menudo no se trata sino de una experiencia emocional subjetiva al nivel de los sueños. Por lo demás antes de hablar de “conciencia cósmica” debemos definir en general ¿Qué es la conciencia?._¿Cómo define Ud. la conciencia?.
_La conciencia se considera indefinible, dije yo. Y, en efecto ¿cómo podría definirse siendo cualidad interior? Con los medios ordinarios de que disponemos es imposible establecer la presencia de la conciencia en otro hombre. No la conocemos sino en nosotros mismos.
Palabrería científica habitual! dijo GIG. Ya es tiempo de que se libere de toda esa sofística. No hay sino un punto justo en lo que ha dicho: es que usted no puede conocer la conciencia sino en usted mismo. Pero fíjese bien, usted no puede conocerla sino cuando la tiene. Y cuando no la tiene, no puede reconocer, en ese mismo momento, que no la tiene; sólo más arde podrá hacerlo. Quiero decir que cuando vuelva, usted podrá observar que ella ha estado ausente durante largo tiempo y recordar el momento en que desapareció o aquel en que volvió a aparecer. Los momentos de conciencia son muy cortos y están separados de otros momentos muy largos de inconciencia, éste es un hecho que nunca se vé, del cual no se ha dado cuenta jamás. Verá si se observa que puede sentir, pensar, actuar, trabajar sin estar conciente. Si aprende a ver en usted mismo los momentos de conciencia y los largos períodos de ausencia, de mecanicidad, verá en los otros, con la misma certidumbre, en qué momentos son concientes de lo que hacen y en qué momentos no lo son. El principal error es creer que s iempre tiene conciencia, el creer, en general que la conciencia siempre está presente o nunca está presente. En realidad, la conciencia es una propiedad que cambia continuamente. Ora está presente, ora no lo está. Hay diferentes grados, diferentes niveles de conciencia. La conciencia y los diferentes niveles deben comprenderse en nosotros mismos por las sensaciones, el sabor que tenemos de ella. Ninguna definición nos puede ayudar y no es posible ninguna definición, mientras no comprendamos lo que tenemos que definir. La ciencia y la filosofía no pueden definir la conciencia por que quieren definirla donde no la hay. Es necesario distinguir la conciencia de la posibilidad de conciencia. Nosotros no tenemos sino la posibilidad de conciencia y raros vislumbres de conciencia. Por consiguiente, no podemos definir qué es la conciencia.

Fragmentos de una Enseñanza desconocida. P.Ouspensky