La vida es real sólo cuando Yo Soy; Gurdjieff.

CUARTO CAMINO

CC

cuarto camino

Llegarán a la conclusión de que casi desde que empiezan a estudiarse, tienen que corregir

en sí mismos ciertas cosas que no son correctas, ordenar ciertas cosas que no están en sus sitios correctos.

El sistema tiene una explicación para esto.

Estamos hechos de tal modo que podemos vivir en cuatro estados de consciencia, pero, tales

como somos, usamos sólo dos: uno cuando estamos dormidos, y el otro cuando estamos lo

que llamamos “despiertos”: es decir, en el estado actual, cuando podemos charlar, escuchar,

leer, escribir, etc. Pero éstos son sólo dos de los cuatro estados posibles. El tercer estado de

consciencia es muy extraño. Si la gente nos explica qué es el tercer estado de consciencia,

empezamos a pensar que lo tenemos. El tercer estado puede llamarse consciencia de sí, y la

mayoría de la gente, si se le pregunta, dice: “¡Somos ciertamente conscientes!” Requiérese

tiempo suficiente o esfuerzos de observación de si, repetidos y frecuentes, antes que realmente

reconozcamos el hecho de que no somos conscientes; que somos conscientes sólo

potencialmente. Si nos preguntan, decimos: “Si, lo soy”, y por ese momento lo somos, pero en

el momento siguiente cesamos de recordar y no somos conscientes. De modo que, en el

proceso de observación de sí, comprendemos que no estamos en el tercer estado de consciencia,

que vivimos sólo en dos. Vivimos en estado de sueño o en estado de vigilia, lo cual,

en el sistema, llamase consciencia relativa. El cuarto estado, que se llama consciencia

objetiva, es inaccesible para nosotros porque sólo puede alcanzarse a través de la consciencia

de sí, es decir, primero convirtiéndose en consciente de uno mismo, de manera que mucho

después podemos disponernos a alcanzar el estado objetivo de la consciencia.

De modo que, al mismo tiempo que la observación de si, tratamos de ser conscientes de

nosotros reteniendo la sensación de “Yo estoy aquí”, nada más. Y este es el hecho que se le

escapó, sin la mínima excepción, a toda la psicología occidental. Aunque muchas personas se

aproximaron muchísimo a él, no reconocieron la importancia de este hecho y no

comprendieron que el estado del hombre, como éste es, puede ser cambiado: que el hombre

puede recordarse, si lo intenta durante largo tiempo.

 

Esta no es una cuestión de un día o un mes. Es un estudio muy prolongado, y un estudio de

cómo suprimir obstáculos, porque no nos recordamos, no somos conscientes de nosotros,

debido a muchas funciones equivocadas de nuestra máquina, y todas estas funciones han de

corregirse y ajustarse. Cuando la mayoría de estas funciones es ajustada, estos períodos de

recuerdo de sí se tornarán cada vez más largos, y si llegan a ser lo suficientemente largos,

adquiriremos las dos nuevas funciones. Con la consciencia de sí, que es el tercer estado de

consciencia, adquirimos una función que se llama emocional superior, aunque igualmente es

intelectual, porque en este nivel no hay diferencia entre intelectual y emocional tal como

existe en el nivel corriente. Y cuando llegamos al estado de consciencia objetiva, adquirimos

otra función que se llama mental superior. Los fenómenos de lo que llamo psicología

supernomal pertenecen a estas dos funciones; y he aquí porqué, cuando realicé aquellos

experimentos hace veinticinco años, llegué a la conclusión de que el trabajo experimental es

imposible, porque no es una cuestión de experimentación sino de cambio del propio estado de

consciencia.

 

EL  CUARTO  CAMINO –  P. D.  OUSPENSKY.


LA POSIBLE EVOLUCIÓN


ACERCA DE LA POSIBLE EVOLUCIÓN 2

Cuando comprendamos la importancia del estudio del hombre desde el punto de vista de su evolución, comprenderemos que la primera respuesta a la pregunta: ¿qué es psicología?
debería ser que la psicología es el estudio de los principios, leyes, y hechos de la posible evolución del hombre.
Aquí, en estas conferencias, hablaré sólo desde este punto de vista.
Nuestra primera pregunta será: ¿qué quiere decir la evolución del hombre?, y la segunda: ¿se requieren condiciones especiales para ello?
Con respecto a modernos y ordinarios puntos de vista sobre el origen del hombre y su previa evolución, debo decir ante todo que no pueden ser aceptados. Debemos darnos cuenta de que no
sabemos nada acerca de su origen y que no tenemos pruebas de la evolución física o mental del hombre.
Por el contrario, si tomamos la humanidad histórica, es decir, la humanidad de los últimos diez o quince mil años, podemos encontrar señales inconfundibles de un tipo de hombre superior, cuya presencia se puede establecer ante la evidencia de monumentos antiguos y conmemorativos que la humanidad actual no puede repetir o imitar.
Con respecto al hombre prehistórico o a esas criaturas de aspecto parecido al hombre y sin embargo, al mismo tiempo, tan diferentes de él, cuyos huesos se encuentran en yacimientos del
período glacial o pre-glacial, podemos aceptar la muy plausible idea de que esos huesos pertenecen a un ser bastante distinto del hombre, que pereció hace mucho tiempo.
Al negar la evolución anterior del hombre, tenemos que negarle cualquier posibilidad de evolución mecánica futura; es decir, una evolución que se desarrolle por sí sola, de acuerdo con
las leyes de la herencia y de la selección, sin esfuerzos conscientes del hombre, y sin una comprensión de su posible evolución.
Nuestra idea fundamental va a ser que el hombre, tal como lo conocemos, no es un ser completo; que la naturaleza lo desarrolla sólo hasta un cierto punto y que luego lo deja, para que siga desarrollándose por sus propios esfuerzos e iniciativas, o vivir y morir tal cual nació, o degenerar y perder su capacidad de desarrollo.
En este caso la evolución del hombre querrá decir el desarrollo de ciertas cualidades y rasgos interiores que generalmente permanecen sin crecer y que no pueden desarrollarse por sí solos. La experiencia y la observación muestran que ese desarrollo es posible sólo en ciertas condiciones determinadas, con esfuerzos de cierta clase por parte del hombre mismo, y con ayuda suficiente de aquellos que comenzaron antes un trabajo similar y que ya han obtenido un cierto grado de
desarrollo, o por lo menos cierto conocimiento de los métodos.
Tenemos que comenzar con la idea de que sin esfuerzos es imposible la evolución; sin ayuda, igualmente, es imposible.
Después de lo cual tenemos que comprender que, en el camino del desarrollo, el hombre tiene que hacerse un ser diferente, y tenemos que aprender y comprender en qué sentido y en qué dirección el hombre tiene que hacerse un ser diferente; es decir, qué significa ser un ser diferente.
Luego tenemos que comprender que no todos los hombres pueden desarrollarse y llegar a ser seres diferentes.
La evolución es cuestión de esfuerzos personales, y en relación con la masa de la humanidad la evolución es una rara excepción. Puede parecer extraño, pero debemos darnos cuenta de que no sólo es rara, sino que cada vez está llegando a ser más y más rara.
Por supuesto, surgen muchas preguntas de lo dicho anteriormente:

¿Qué significa que en el camino de la evolución el hombre tiene que llegar a ser un ser diferente?
¿Qué quiere decir un “ser diferente”?
¿Cuáles son las cualidades o rasgos interiores que pueden ser desarrollados en el hombre, y cómo se puede lograr?
¿Por qué no se pueden desarrollar todos los hombres y llegar a ser seres diferentes? ¿Por qué tal injusticia?

Trataré de contestar a estas preguntas y comenzaré por la última.
¿Por qué no se pueden desarrollar todos los hombres y llegar a seseres diferentes?
La respuesta es muy sencilla. Porque no lo quieren. Porque no saben nada acerca de ello y, aunque se les diga, sin una larga preparación, no podrán comprender lo que significa.
La idea principal es que para hacerse un ser diferente un hombre debe quererlo mucho y por muy largo tiempo. Un deseo pasajero o vago, basado en el descontento con las condiciones exteriores, no creará el impulso suficiente.
La evolución del hombre depende de su comprensión de lo que puede conseguir, y de lo que tiene que dar para ello.
Si el hombre no lo quiere, o si no lo quiere con suficiente intensidad, y no hace los esfuerzos
necesarios, nunca se desarrollará. De manera que en esto no hay injusticia. ¿Por qué debería tener lo que no quiere? Si al hombre se le forzara a convertirse en un ser diferente, cuando está satisfecho de lo que es, esto si sería entonces injusticia.
Ahora preguntémonos qué significa un ser diferente. Si consideramos todo el material que podamos conseguir, que se refiera a esta proposición, encontramos la afirmación de que al hacerse
un ser diferente el hombre adquiere muchas nuevas cualidades y poderes que no posee ahora. Esta es una afirmación común encontrada en toda clase de sistemas que admiten la idea de un
crecimiento psicológico o interior del hombre.
Pero esto no es suficiente. Aun la descripción más detallada de estos nuevos poderes no nos ayudará en forma alguna a comprender cómo aparecen ni de dónde vienen.
En las teorías generalmente conocidas falta un eslabón, aun en aquellas que acabo de mencionar que están basadas en la idea de la posibilidad de evolución del hombre.
La verdad es que antes de que el hombre adquiera cualesquiera nuevas facultades o poderes, que no conoce ni posee ahora, tiene que adquirir facultades y poderes que tampoco posee, pero que se arroga a sí mismo; es decir, que cree que las conoce y que las puede usar o
controlar.
Este es el eslabón que falta, y éste es el punto más importante.
Por el camino de la evolución, que ha sido descrito como un camino basado en el esfuerzo y en la ayuda, el hombre debe adquirir cualidades que cree que ya posee, pero sobre las cuales se engaña a sí mismo.
Para poder comprenderlo mejor, y saber qué facultades y poderes puede adquirir el hombre, tanto completamente nuevos como inesperados, y también aquellos que se imagina que ya posee, tenemos que partir del conocimiento general que tiene el hombre de sí mismo. Y así llegamos, de inmediato, a un hecho muy importante.
El hombre no se conoce a sí mismo.
No conoce, ni sus propias limitaciones, ni sus propias posibilidades. Ni siquiera conoce lo mucho que no se conoce.
El hombre ha inventado muchas máquinas, y sabe que una máquina complicada necesita algunas veces años de estudio cuidadoso antes de poder usarla o controlarla. Pero no aplica este conocimiento a sí mismo, aunque él mismo sea una máquina mucho más complicada que cualquier máquina que ha inventado.

Tiene toda clase de ideas falsas acerca de sí mismo. Ante todo, no se da cuenta de que él es verdaderamente una máquina.
¿Qué quiere decir que el hombre es una máquina?
Quiere decir que no tiene movimientos independientes, ni dentro ni fuera de él. Es una máquina que es puesta en movimiento por influencias externas y por impactos exteriores. Todos sus
movimientos, acciones, palabras, ideas, emociones, humores y pensamientos son producidos por influencias exteriores. Por sí mismo, es tan sólo un autómata con cierta provisión de recuerdos de
experiencias previas y cierta cantidad de energía de reserva. Tenemos que comprender que el hombre no puede hacer nada.
Pero él no se da cuenta de ello y se atribuye la capacidad de hacer. Esta es la primera cosa falsa que el hombre se arroga.
Esto tiene que comprenderse con toda claridad. El hombre no puede hacer. Todo lo que el hombre cree que hace, en realidad sucede. Sucede exactamente como “llueve” o “nieva”.
En español no hay formas impersonales de verbos que se puedan usar en relación con las acciones
del hombre. De manera que tenemos que seguir diciendo que el hombre piensa, lee, escribe, ama, odia, comienza guerras, pelea, etc. En realidad todo ello sucede.
El hombre no puede moverse, pensar o hablar de motu propio. Es una marioneta tirada de aquí y de allá por hilos invisibles. Si así lo comprende puede aprender más sobre sí mismo, y tal vez entonces las cosas comiencen a cambiar para él. Pero si no puede darse cuenta ni comprender su total mecanicidad, o si no quiere aceptarla como un hecho, no puede aprender nada más y las cosas no pueden cambiar para él.
El hombre es una máquina, pero una máquina muy peculiar. Es una máquina que, en las circunstancias adecuadas, y con el tratamiento adecuado, puede saber que es una máquina.
Al darse plena cuenta de ello puede encontrar los medios para dejar de ser una máquina.

• P. Ouspensky, Psicología de la Posible Evolución del Hombre, 1945, publicado 1950


LA POSIBLE EVOLUCIÓN

Acerca de la Psicología de la Posible Evolución:

Os hablaré del estudio de la psicología, pero debo preveniros que la psicología a que me refiero es muy distinta de cuanto podáis conocer con este nombre.
Debo decir ante todo que en el curso de su historia la psicología nunca sea hallado a un nivel tan bajo como actualmente. H, a tal perdido todo contacto con su origen, y todo su sentido a tal punto que es difícil definir hoy el término “psicología”, es decir, precisar qué es la psicología y qué estudia. Y eso a pesar de que jamás se han visto tantas teorías psicológicas ni tantos libros sobre psicología como hoy se ven.
La psicología es llamada a veces una ciencia nueva. Nada más falso. La psicología es tal vez la ciencia más antigua, y desgraciadamente, en sus aspectos esenciales, una ciencia olvidada.
¿Cómo definir la psicología? Para comprenderlo hay que darse cuenta de que, excepto en los tiempos modernos, la psicología jamás existió bajo su propio nombre. Por una u otra razón siempre fue sospechada de tendencias falsas o subversiva, de carácter religioso, político o moral, y tuvo que usar diferentes disfraces.
Durante milenios la psicología existió nombre de filosofía. En la India todas las formas de Yoga, que son esencialmente psicología, se describen como uno de los sistemas de filosofía. Las enseñanzas sufíes, que son de primer orden psicológicos, son consideradas en parte religiosas, en parte metafísicas. En Europa, hasta no hace mucho tiempo, en los años del siglo XIX, muchas obras de psicología eran citadas como “filosofía”. Y aunque casi todas las subdivisiones de la filosofía, tales como la lógica, la teoría del conocimiento, la ética y la estética, conciernen al trabajo del pensamiento humano o de los sentidos, se consideraba la psicología como inferior a la filosofía y relacionada sólo con los aspectos más bajos o triviales de la naturaleza humana.
Paralelamente a su existencia bajo el nombre de filosofía, la psicología existió durante mucho tiempo asociada a una u otra religión. Esto no significa que religión y psicología hayan sido jamás una sola y misma cosa, ni que la relación entre religión y psicología haya sido reconocida. Pero es indudable que casi todas las religiones conocidas _ no hablo, evidentemente, de las seudo religiones modernas_ desarrollaron tal o cual especie de enseñanza psicológica, acompañada a menudo de ciertas prácticas, al punto que con frecuencia el estudio de la religión comportaba por sí mismo el de la psicología.

En la literatura religiosa más ortodoxa de diferentes países y diversas épocas se hallan excelentes obras sobre psicología. Por ejemplo, esa compilación de autores que datan de los primeros tiempos del cristianismo y que se conoce bajo el título general de Philokalia (1) usada todavía en nuestros días en la iglesia oriental, especialmente para instrucción de los monjes.
1-Se trata de un conjunto de textos sobre la oración y la contemplaciónque va desde los Padres del desierto y Evagro el Póntico (s.IV) a Gregorio Palamas (1296-1359), Calixto II (que fue patriarca de Constantinopla en 1397y algunos monjes hesicastas anónimosde los S XIV y XV, pasando por San Juan Climaco (580- 650) , Máximo el Confesor(S.VII), Hesiquio (s. VII-VIII)y muchos otros padres de Medio Oriente. El propósitode esta quia “infalible de la contemplación”(Según la expresión de su propio autordel Monte Athos, Nicodemo de Halgiorita(1749-¡809)es indicar la vía más cortay más fácil para la plegaria, considerada como clave y medio de retornoal “Reino Interior”. Esta víacomporta tres fases: éticao preparatoria (reglas de vida), psicotécnicas(disciplinas respiratoriasy monodeismo) y sacramental o teúrgica (invocación repetida del nombre de Jesús o corta plegaria jaculatoria).Nota extraida del diccionario delle Opere, de Bompiari.)

En el tiempo en que la psicología estaba ligada a la filosofía y a la religión, existía también bajo la forma de Arte, Poesía, Tragedia, Escultura, Danza, la Arquitectura misma, eran medios de transmisión del conocimiento psicológico. Las catedrales góticas, por ejemplo eran esencialmente tratados de psicología.
En la antigüedad, antes que la filosofía, la religión y el arte adoptaran formas independientes bajo las cuales las conocemos hoy, la psicología hallaba su expresión en los Misterios, tales como los de Egipto y Grecia antiguos.
Más tarde, desaparecidos los Misterios, la psicología sobrevivió bajo la forma de enseñanzas simbólicas, que ora se hallaban ligadas a la religión de la época, ora no lo estaban, tales como Astrología, la Alquimia, la Magia y entre las más modernas, la Masonería, el Ocultismo y la Teosofía.
Aquí es indispensable observar que todos los sistemas doctrinas psicológicos todos los que existen o existieron abiertamente como los que permanecieron ocultos o disfrazados, pueden dividirse en dos categorías principales:
Primero: las doctrinas que estudian al hombre tal como ellas lo encuentran, o tal como lo suponen o imaginan. La “psicología científica” moderna, o lo que se conoce con este nombre, pertenece a esta categoría.
Segundo: las doctrinas que estudian al hombre no ya desde el punto de vista de lo que es, o de lo que parece ser, sino desde el punto de vista de de su evolución posible.
Estas últimas son en realidad las doctrinas originales, o en todo caso las más antiguas, y sólo ellas permiten comprender el olvidado origen de la psicología y su significado.
Cuando hayamos reconocido cuán importante es, en el estudio del hombre, el punto de vista de su posible evolución, comprenderemos que la primera respuesta a la pregunta: ¿qué es la psicología? debería ser: La psicología es el estudio de los principios, leyes y hechos relativos a la posible evolución del hombre.

Desde este punto de vista tenemos nuestro primer hito acerca de qué es Cuarto Camino. En la próxima entrada abordaremos la pregunta: ¿Qué significa la evolución del hombre? Y la segunda ¿exige condiciones especiales?
· P. Ouspensky, Psicología de la Posible Evolución del Hombre, 1945, publicado 1950

GURDJIEFF EN ACCIÓN

GURDJIEFF EN ACCIÓN
XV
LA PRESENCIA DE DIOS:
El otro día me vino un pensamiento que decía, « ¿Cuán cerca estás de Dios?» Esta no es una pregunta que estemos acostumbrados a preguntar. Tenemos una creencia innata en la existencia de una Deidad Suprema, pero creemos que ésta es algo totalmente remoto e inalcanzable. Sin embargo Cristo dijo: «El Reino de Dios está dentro de vosotros»; y nos dicen que tratemos de elevar nuestro nivel de conciencia de modo que podamos comunicarnos con niveles superiores.
¿Conciencia de qué? Con seguridad que aquello que estamos buscando debe de ser consciente en el Universo al que pertenecemos y en el que tenemos un propósito. De aquí que será conveniente reunir algunas de nuestras ideas sobre este misterioso entorno. Los astrónomos, minando al cielo a través de sus telescopios, nos dicen que la Tierra es un insignificante planeta en uno de los 10.000 millones de sistemas solares de la galaxia llamada la Vía Láctea; y que
incluso ésta es sólo una de entre 1.000 millones de galaxias en los vastos dominios del espacio. ¿Se puede saber qué hacemos en medio de este desierto?
La cosmología esotérica adopta un punto de vista diferente. Dice que el Universo es traído a la existencia por la voluntad de un Creador Supremo, de inteligencia inconcebible e inefable, a través de una serie de órdenes mundiales de manifestación cada vez más detallada. El proceso queda trazado en el familiar diagrama conocido como el Rayo de Creación, que muestra como se desarrollan las manifestaciones sucesivas por la aplicación progresiva de la Ley del Tres.
Hemos visto que a causa de esta secuencia cada orden mundial no sólo es dirigido por su propia inteligencia, sino que además está sujeto a las leyes de todos los órdenes superiores, de modo que la creación entera es una estructura viviente, continuamente vivificada por la influencia del Absoluto que compenetra todos los niveles inferiores. Es importante realizar que los sucesivos
órdenes mundiales no son entidades separadas sino que son, como los miembros del cuerpo, partes de un todo coherente que es la Deidad.
Esta idea tiene un importante corolario, a saber, que cada orden mundial no sólo está sujeto a las leyes de sus progenitores, sino que está realmente impregnado con los materiales de los niveles superiores a él. Solemos interpretar la materialidad en términos físicos; pero sabemos que esto es una ilusión de los sentidos. Las substancias que nos son familiares son realmente lacias
multitudes de pequeñas perturbaciones del vacío, llamadas electrones, separadas por distancias relativamente enormes. Estos interfieren con el paso de las ondas de luz, y crean así las apariencias de solidez y de color.
Dentro de este espacio virtualmente vacío está claro que hay sitio para vibraciones de una calidad más fina, que no serán detectadas por los sentidos ordinarios pero que pueden tener una significativa influencia sobre nuestro comportamiento. Podemos, más aún, considerar que órdenes mundiales superiores tengan estructuras similares que implican vibraciones progresivamente más finas cada vez, de modo que cada uno poseerá su propia materialidad; y cada nivel estará impregnado con las vibraciones de todos los órdenes superiores.
A veces se expresa esto en términos de una estructura de átomos, usando la palabra en un sentido psicológico como la más pequeña partícula de materialidad de cualquier orden mundial.
En estos términos el Rayo de Creación puede ser desarrollado como una reunión progresiva de átomos del Absoluto, como en la fig. 11. Todo átomo del Mundo 3 contendrá tres de tales átomos.
Los átomos de la galaxia contendrán seis, mientras que cada átomo de material Solar contendrá doce, y así sucesivamente. Esta formulación transmite muy claramente el modo en el que cada orden mundial está saturado con materiales de todos los niveles de más arriba.
Está claro que estos materiales no son de la calidad de las substancias físicas. Es mejor considerarlos como manifestaciones de la inteligencia de los seres conscientes. Así, el Mundo 48, el nivel de la Tierra, es un ser inteligente que tiene que ver con el mantenimiento de las condiciones físicas de este planeta y de sus actividades psicológicas asociadas. Esto lo damos enteramente por supuesto. Sólo muy ocasionalmente otorgamos reconocimiento a la notoriamente competente inteligencia directora que está operando detrás del escenario.
Hay implicada todavía otra inteligencia más. Consideramos a la Tierna como una estructura permanente, pero en realidad todos sus constituyentes están viniendo a la existencia en este mismo momento, pues los átomos (físicos) habiendo cumplido su propósito y usado su energía, mueren y tienen que ser reemplazados.
Toda la Tierra física, incluyendo al cuerpo, es una estructura de muerte y reemplazamiento continuos. Algo ha de encargarse de organizar todo esto, de mantener el proceso en operación, y esta es la inteligencia del Mundo 48, que responde a programas establecidos por el Mundo 24.
El Mundo 24 es una inteligencia de orden superior que posee un grado adicional de libertad, una dimensión extra. Estamos familiarizados con las tres dimensiones del espacio, que son simplemente armazones con los que podemos medir las extensiones de longitud, anchura y altura. Para la inteligencia del Mundo 24 el paso del tiempo de los sentidos es simplemente un movimiento a lo largo de una cuarta dimensión ya existente, que es parte integral de la estructura.
Es este mundo de cuatro dimensiones quien contiene el patrón subyacente para todos los sucesos y apariencias del Mundo 48. Es para nosotros el dominio de la Eternidad pues no está sometido a las leyes del paso del tiempo. De aquí que todos los sucesos de nuestro mundo sean simplemente manifestaciones en secuencia de un patrón ya existente en el dominio de la Eternidad. Tenemos que empezar a darnos un poco de cuenta de la existencia de este nivel de inteligencia al que llamamos Mundo 24, el mundo Astral, que posee su propia materialidad de una calidad más fina que la de nuestro mundo físico.
Es de este material que es creada la Esencia. Esta, como sabemos, es la parte espiritual del hombre que habita en el cuerpo físico y usa a éste. ¿Podéis sentir la presencia de la Esencia como algo vivo, como algo de una calidad enteramente diferente a la de la vida? Es algo compuesto de material de cuatro dimensiones, que vive en el dominio de la Eternidad de modo que sus potencialidades son vastas en comparación con cualquier cosa que nuestro conocimiento
ordinario pueda concebir.

RAYO DE CREACIÓN A escala del hombre
Absoluto 1 Dios
Todos los Soles 3
Galaxia 6
Sol 12 Yo real

Los Planetas 24 Esencia
Tierra 48 Cuerpo y Personalidad
Luna 96 Imaginación

Figura 11

sin embargo éste no es sino el nivel más inferior del espíritu. Nos dicen que la Esencia ha descendido -o más bien, desciende, pues es algo que está ocurriendo ahora mismo desde las estrellas, desde el nivel del Mundo 6, el nivel de la Galaxia. Desciende a la Tierra con un propósito, el de utilizar las energías y condiciones que existen en el nivel del Mundo 48, y en su descenso es envuelta en parte sucesivamente con los materiales de los mundos a través de los
cuales pasa. Así que primero adquiere algo de material del Mundo 12, y luego, una vez más, del Mundo 24, en cuyo punto la llamamos Esencia; se la provee entonces de un cuerpo físico a través del cual pueda explorar las condiciones del Mundo 48, el mundo fenoménico.
Evidentemente que un hombre (o una mujer) es una creación de mucha mayor estatura que el cuerpo físico, mucho mayor que la Personalidad pese a toda su astucia y todo su intelecto. Es algo que contiene, como parte de su estructura misma, todas estas inteligencias superiores. Esto a veces se expresa en la forma siguiente:

MUNDO 6 DIOS
MUNDO 12 YO REAL
MUNDO 24 ESENCIA
MUNDO 48 PERSONALIDAD (Cuerpo)
Dios para nosotros no es el Absoluto, pues esta inteligencia, y la del Mundo 3 están totalmente más allá de nuestra comprensión. Pana nosotros, Dios es la inteligencia del Mundo 6. La cuestión importante es que todas estas inteligencias, todos estos materiales, existen realmente en la estructura llamada hombre. En un estado de sueño simplemente no se da cuenta de esto. Vive enteramente en el sótano, no se percata siquiera de la magnificencia y delicadeza de la Esencia,
a la que tenuemente percibe, o concibe existiendo dentro de él, sin ninguna comprensión real de la enorme diferencia de calidad y potencialidad de este elemento espiritual.
Sin embargo, como se dijo, éste es solo el nivel más bajo del espíritu. Hay en nosotros material de una naturaleza todavía más fina, de la calidad del Mundo 12. A este se le llama Yo Real, una entidad que posee conciencia objetiva y que puede comunicarse con el nivel Solar de inteligencia.
Sobre esto sabemos algo, pero usualmente lo asociamos con lo que imaginamos ser nuestro ser real. Tendemos a considerarlo, quizá, como un yo de la Personalidad super inteligente Nos dicen que observemos la jaula de los yoes como una especie de jaula de monos, conteniendo los miles de autómatas que conducen nuestros asuntos por nosotros; y puesto que algunos de ellos
responden a influencias conscientes tenemos la ilusión de que a partir de ellos pueda algún día desarrollarse el Yo Real.
El Yo Real es de una calidad enteramente diferente, inconmensurable con los yoes de la Personalidad, que son creados por la vida. El Yo Real es una creación espiritual que está «al habla» con Dios. Pero nos dicen que esto no es permanente en nosotros. Puede brevemente ejercer control de nuestro comportamiento, pero sólo puede hacerlo así por algún tiempo como
resultado de un duro y persistente trabajo sobre uno mismo.
Sin embargo el material esta ahí, junto con las aún más finas substancias del Mundo 5. El total de la estructura, en verdad, está permeado por este exquisito material, de modo que el espíritu divino existe y está presente en el hombre a todos sus niveles.
Así que si preguntamos cuán cerca estamos de Dios, la respuesta está en nuestras propias manos. El material está ahí para que se lo reconozca, no como una visión estelar sino como un ejército práctico.
Me acordé hace poco de la oración, ‘Dios esté en mi cabeza’, a la que tan bellamente puso música Sir Walford Davies, la cual parece resumir exactamente aquello de lo que estamos hablando. Se originó en el Sarum Primer de 1558, una colección de ideas de los primeros monjes del período y dice, como recordareis:

Dios esté en mi cabeza y en mi entendimiento.
Dios esté en mis ojos y en mi mirada.
Dios esté en mi boca y en mi habla.
Dios esté en mi corazón
y en mi pensamiento.
Dios esté en mi final
y a mi marcha.

Normalmente sólo oímos esta inspirada oración en los funerales, pero es una oración para vivir.
Es una oración de auto-recuerdo, una oración de que Dios, esta inefable inteligencia del Mundo 6 que está en mi, se halle realmente presente en todas las actividades de mi vida diaria. Todo nuestro ser está impregnado con todos los niveles de conciencia a nuestra disposición, desde el Mundo 6 hacia abajo, pero en un estado carente de desarrollo.
Una vez que hayamos entendido las potencialidades de esta idea sabremos por que hemos de hacer un esfuerzo, no porque se nos diga que tengamos que hacerlo, sino porque desearemos habitar el total de esta magnificiente estructura. ¿Cómo hablar de esto en palabras? Solo la mente emocional puede percibir la verdad; pero si llegamos a reconocer esto quizá podamos hallar el secreto descubierto por el monje medieval Hermano Lorenzo-un miembro muy humilde de su orden- quien sin embargo hizo todo lo que se requirió de él «en presencia de Dios».

J.H. REYNER

El Cuarto Camino


“Las ideas son una llamada perentoria, una llamada hacia otro mundo, una llamada de alguien que sabe y que puede mostrarnos el camino. Pero la transformación del ser humano requiere algo más. Sólo puede llevarse a cabo si hay un verdadero encuentro entre la fuerza consciente que desciende, y la total entrega que le responde. Esto da por resultado una fusión.

“Entonces puede aparecer una nueva vida en un nuevo conjunto de condiciones que sólo las puede crear y desarrollar quien tenga una conciencia objetiva.

“Mas para comprender esto, uno mismo debe haber pasado por todas las etapas de este desarrollo.

“Sin tal experiencia y comprensión, el trabajo perderá su efectividad y las condiciones serán interpretadas erróneamente; no serán dadas en el momento adecuado y veremos situaciones y esfuerzos que permanecen en el nivel de la vida ordinaria y que se repiten inútilmente”.

De la introducción de Jeanne de Salzmann al libro
Perspectivas desde el mundo real
Editorial Ganesha, Caracas, 2007

Bibliografía
Obras de G. I. Gurdjieff

Relatos de Gurdjieff: Relatos de Belcebú a su Nieto en Video
Subtitulado al Español

Relatos de Belcebú a su Nieto en Videos
Subtitulados al Español

•Relatos de Belcebú a su nieto, Libro 2

Relatos de Belcebú a su nieto, Libros Completos,
.una traducción que no es igual a otras ediciones por ejemplo la de Editorial Sirio

Editorial Sirio Los tres Libros en 1 $240.- Argentina 

Editorial Ganesha en tres Tomos  $120 C/tomo

•Relatos de Belcebú a su nieto, Libros  I, II y III
Colección Ganesha, Editorial Ganesha, Caracas, 2001.

•Encuentros con hombres notables,

Editorial Sirio

Edit. Ganesha, hay otra versión de Tapa

•La vida es real sólo cuando “Yo soy”,

Editorial Sirio
Editorial Ganesha

•Perspectivas desde el mundo real,

Editorial Sirio

Colección Ganesha, Editorial Ganesha, Caracas, 2007.
Obras de P. D. Ouspensky

•Fragmentos de una enseñanza desconocida,
Colección Ganesha, Editorial Ganesha, Caracas, 2004.

•Psicología de la posible evolución del hombre,
Colección Ganesha, Editorial Ganesha, Caracas, 1996.
Otros autores

•G. J. Blom, Gurdjieff El desarrollo armónico: Las grabaciones completas de armonio 1948 1949,
Colección Paracotos, Editorial Ganesha, Caracas, 2008.

•Czeslaw Chejovich, Gurdjieff Mi vida con el maestro,
Colección Paracotos, Editorial Ganesha, Caracas, 2006.

•Thomas de Hartmann, Nuestra vida con el señor Gurdjieff,
Librería Hachette, Buenos Aires, 1979.

•Nathalie de Salzmann de Etievan, ¡No saber es formidable!,
Colección Paracotos, Editorial Ganesha, Caracas, 2007.

•Nathalie de Salzmann de Etievan, Tal como uno hace su cama, se acuesta,
Colección Paracotos, Editorial Ganesha, Caracas, 2008.

•Paul Dukes, De un solo aliento Una interpretación perdida del Padre Nuestro,
Colección Paracotos, Editorial Ganesha, Caracas, 1998.

•Christopher Fremantle, De la atención,
Colección Paracotos, Editorial Ganesha, Caracas, 1996.

•John Fuchs, Cuarenta años tras los pasos de Gurdjieff,
Colección Paracotos, Editorial Ganesha, Caracas, 2004.

Colección Paracotos, Editorial Ganesha, Caracas, 2006.

•C. Stanley Nott, G. I. Gurdjieff Diario de un alumno,
Colección Paracotos, Editorial Ganesha, Caracas, 2005.


•A. R. Orage, Del amor y otros ensayos,
Colección Paracotos, Editorial Ganesha, Caracas, 2002.

•Bruno de Panafieu, Textos compilados,
Colección Paracotos, Editorial Ganesha, Caracas, 1997.

.

•William Segal, Respirar el instante,
Colección Paracotos, Editorial Ganesha, Caracas, 2004.

•Henri Tracol, Buscador de nacimiento,
Colección Paracotos, Editorial Ganesha, Caracas, 1999.

•Jean Vaysse, Hacia el despertar a sí mismo,
Colección Paracotos, Editorial Ganesha, Caracas, 2005.


La búsqueda de la comprensión del sentido de la vida llevó a Jean Vaysse, en 1947, al encuentro con la enseñanza de Gurdjieff. Trabajando en los grupos de París y más tarde ayudando a dirigirlos, Jean Vaysse sintió que había llegado el momento de expresar, por escrito, una aproximación a la enseñanza de Gurdjieff que facilitara su comprensión para quienes sienten la necesidad, o el deseo, de acercarse al Cuarto Camino.

•René Zuber, ¿Quién es usted, señor Gurdjieff?,
Librería Hachette S.A., Buenos Aires, 1977

IAGF

Fundación Gurdjieff Caracas
http://www.gurdjieffcaracas.org


Los Cuatro Caminos II

Los Cuatro Caminos
La inmortalidad no es una propiedad con la que nace el hombre, pero
que ella puede ser adquirida. Todos los caminos que conducen a la inmortalidad —los que son
generalmente conocidos y los otros— pueden dividirse en tres categorías:

1. El camino del faquir.
2. El camino del monje.
3. El camino del yogui.
4. El camino cuarto.
(leer 1era. Parte)

“Los caminos también difieren mucho los unos de los otros en relación al maestro, o al guía
espiritual.
“En el camino del faquir un hombre no tiene maestro en el verdadero sentido de la palabra. En
este caso, el maestro no enseña, simplemente sirve de ejemplo. El trabajo del alumno se limita
a imitar al maestro.
“El hombre que sigue el camino del monje tiene un maestro y parte de sus deberes, parte de su
tarea, consiste en tener una fe absoluta en él, en someterse por completo a su maestro, en
obedecer. Pero lo esencial en el camino del monje es la te en Dios, el amor a Dios, los
esfuerzos ininterrumpidos para obedecer a Dios y servirlo, aunque en su comprensión de la
idea de Dios y del servicio de Dios, pueda haber una gran parte de subjetividad y muchas
contradicciones.
“En el camino del yogui no hay que hacer nada, y no se debe hacer nada, sin un maestro. El
hombre que emprende este camino, al comienzo debe imitar a su maestro como el faquir y
creer en él como el monje. Pero después, paulatinamente, llega a ser su propio maestro,
aprende los métodos de su maestro y gradualmente se ejercita en aplicárselos a sí mismo.
“Pero todos los caminos, tanto el del faquir como el del monje y el del yogui, tienen un punto
en común. Todos comienzan por lo que es más difícil, un cambio total de vida, un
renunciamiento a todo lo que es de este mundo. Un hombre que tiene un hogar, una familia,
debe abandonarlos, debe renunciar a todos los placeres, apegos y deberes de la vida, y partir al
desierto, entrar en un monasterio o en una escuela de yoguis. Desde el primer día, desde el
primer paso sobre el camino, debe morir para el mundo; sólo así puede esperar obtener algo
en uno de estos caminos.
“Para captar la esencia de esta enseñanza es indispensable darse cuenta cabal de que los
caminos son los únicos métodos capaces de asegurar el desarrollo de las posibilidades ocultas
del hombre. Además muestra cuán raro y difícil es un desarrollo de esta clase. El desarrollo de
estas posibilidades no es una ley. La ley para el hombre es una existencia dentro del círculo de
las influencias mecánicas, es el estado del «hombre-máquina». El camino del desarrollo de las
posibilidades ocultas es un camino contra la naturaleza, contra Dios. Esto explica las dificultad
tades y el carácter exclusivo de los caminos. Son estrictos y estrechos. Sin embargo, nada se
puede alcanzar sin ellos. En el
océano de la vida ordinaria, y especialmente de la vida moderna, los caminos aparecen sólo
como un fenómeno minúsculo, apenas perceptible, que desde el punto de vista de esta vida no
tiene la menor razón de ser. Pero este fenómeno minúsculo contiene en sí mismo todo cuanto
el hombre dispone para el desarrollo de sus posibilidades ocultas. Los caminos se oponen a la
vida de todos los días que está basada en otros principios y sometida a otras leyes. He aquí el
secreto de su poder y de su significación. En una vida ordinaria, aunque esté llena de intereses
filosóficos, científicos, religiosos o sociales, no hay nada y no puede haber nada en ella que
ofrezca las posibilidades contenidas en los caminos. Porque éstos llevan al hombre o pueden
llevarlo a la inmortalidad. La vida mundana, aun la más exitosa, lleva a la muerte y no puede
llevar a ninguna otra cosa. La idea de los caminos no puede ser comprendida si se admite la
posibilidad de la evolución del hombre sin su ayuda.
“Por regla general, es duro para un hombre resignarse a esta idea; le parece exagerada, injusta
y absurda. Tiene una comprensión pobre del sentido de la palabra «posibilidad». Se imagina
que si tiene algunas posibilidades en sí mismo, éstas tendrán que desarrollarse y que por cierto
los medios de desarrollo están a su alcance. Partiendo de un total rechazo a reconocer en sí
mismo cualquier clase de posibilidad, por lo general el hombre pasa súbitamente a la
imperiosa exigencia de su desarrollo inevitable. Para él es difícil adaptarse a la idea de que sus
posibilidades no sólo pueden permanecer en su estado actual de infra-desarrollo, sino aun
atrofiarse definitivamente, y que por lo tanto su desarrollo reclama de él prodigiosos y
perseverantes esfuerzos. De una manera general, si consideramos a las personas que no son ni
faquires, ni monjes, ni yoguis, y de las que podemos afirmar sin temor que jamás serán
faquires, monjes o yoguis, estamos en condición de afirmar con certeza absoluta que sus
posibilidades no pueden ser desarrolladas y que no se desarrollarán jamás. Es indispensable
persuadirse profundamente de esto para comprender lo que voy a decir.
“En las condiciones ordinarias de la vida civilizada, la situación de un hombre, aun
inteligente, que busca el conocimiento, es sin esperanza, porque no tiene la menor posibilidad
de encontrar alrededor de él algo que se asemeje a una escuela de faquires o a una escuela de
yoguis. En cuanto a las religiones del Occidente, han degenerado hasta tal punto que desde
hace mucho tiempo ya no hay nada viviente en ellas. En fin, del lado «ocultista» o
«espiritista», ya no hay nada que esperar sino experiencias ingenuas.
“La situación seria realmente desesperada, si no existiese otra posibilidad, la de un cuarto
camino.
“El cuarto camino no exige que uno se retire del mundo, no exige que uno abandone todo
aquello por lo que se ha vivido hasta el momento. Este camino comienza mucho más lejos que
el del yogui. “Esto significa que es necesario estar preparado para entrar en el cuarto camino,
y que esta preparación, que es de las más serias, tiene que adquirirse en la vida ordinaria y
aplicarla sobre muchos lados diferentes. Además, el hombre que quiere seguir el cuarto
camino tiene que reunir en su vida condiciones favorables al trabajo, o por lo menos aquellas
que no lo hagan imposible; porque es necesario convencerse de que tanto en la vida exterior
como en la vida interior, ciertas condiciones pueden constituir barreras infranqueables para el
cuarto camino. Añadamos aún, que este camino, contrariamente al del faquir, al del monje y
al del yogui, no tiene una forma definida. Ante todo, tiene que ser hallado. Es la primera
prueba. Y es difícil, porque el cuarto camino es mucho menos conocido que los otros tres
caminos tradicionales. Son numerosas las personas que nunca han oído hablar de él o que
niegan simplemente su existencia o aun su posibilidad.
“Sin embargo, el comienzo del cuarto camino es más fácil que el comienzo de los caminos del
faquir, del monje y del yogui. Es posible seguir el cuarto camino y trabajar en él mientras uno
continúa atendiendo sus ocupaciones ordinarias, en las condiciones habituales de la vida, sincortar las relaciones que uno tiene con la gente, sin abandonar nada. Este camino no exige el
renunciamiento. Por el contrario, las condiciones de vida en las que un hombre se encuentra
cuando emprende el trabajo —o en las que el trabajo lo sorprende, por así decirlo— son las
mejores posibles para él, por lo menos al comienzo. Porque ellas le son naturales. Ellas son el
hombre mismo, porque la vida de un hombre y sus condiciones corresponden a lo que él es.
La vida las ha creado a su medida; por consiguiente, cualquier otra condición sería artificial, y
en este caso el trabajo no podría tocar inmediatamente todos los lados de su ser.
“De esta manera, el cuarto camino alcanza simultáneamente todos los lados del ser humano.
Es un trabajo inmediato sobre las tres habitaciones a la vez.
El faquir trabaja sobre la primera
habitación, el monje sobre la segunda, el yogui sobre la tercera.
Cuando alcanzan la cuarta habitación, el faquir, el monje y el yogui dejan atrás muchas tareas
incumplidas y no pueden hacer uso de lo que han alcanzado porque no dominan todas sus
funciones. El faquir es amo de su cuerpo, pero no de sus emociones, ni de sus pensamientos;
el monje es amo de sus emociones, pero no de su cuerpo, ni de su pensamiento; el yogui es
amo de su pensamiento, pero no de su cuerpo, ni de sus emociones.
“Por lo tanto el cuarto camino difiere de los otros, en que exige del hombre ante todo la
comprensión. El hombre no debe hacer nada sin comprender — salvo a título de experimento,
bajo el control y la dirección de su maestro. Cuanto más comprenda un hombre lo que hace,
tanto más valor tendrán los resultados de sus esfuerzos. Es un principio fundamental del
cuarto camino. Los resultados obtenidos en el trabajo son proporcionales a la conciencia que
uno tiene de ese trabajo. No se requiere «fe» en este camino, por el contrario, la fe de
cualquier naturaleza que fuera, es aquí un obstáculo. En el cuarto camino, un hombre tiene
que asegurarse por sí mismo de la verdad de lo que se le dice, y en tanto que no haya
adquirido esta certidumbre, no debe hacer nada.
“El método del cuarto camino es el siguiente: si uno comienza un trabajo sobre una
habitación, debe emprender simultáneamente un trabajo correspondiente sobre las otras dos.
En otros términos, mientras uno trabaja sobre el cuerpo físico, hay que trabajar
simultáneamente sobre el pensamiento y sobre las emociones; mientras uno trabaja sobre el
pensamiento hay que trabajar sobre el cuerpo físico y las emociones; mientras se trabaja sobre
las emociones, hay que trabajar sobre el pensamiento y sobre el cuerpo físico. Lo que permite
llegar a esto es que en el cuarto camino es posible hacer uso de un cierto saber, inaccesible en
los caminos del faquir, del monje y del yogui. Este saber proporciona la posibilidad de un
trabajo en las tres direcciones a la vez. Toda una serie de ejercicios paralelos sobre los tres
planos, físico, mental y emocional, sirven a esta meta. Aun más, en el cuarto camino es
posible individualizar el trabajo de cada uno; dicho de otro modo, cada uno no debe hacer
sino lo que le es necesario, y nada de lo que no tiene utilidad para él. Porque el cuarto camino
pone de lado todo lo superfluo que se mantiene en los otros caminos simplemente por rutina.
“De esta manera, cuando un hombre alcanza la voluntad por el cuarto camino, se puede servir
de ella, porque ha adquirido el control de todas sus funciones físicas, emocionales e
intelectuales. Y por añadidura, ha ahorrado mucho tiempo al trabajar a la vez, paralelamente,
sobre los tres lados de su ser.


LOS CAMINOS

LOS CUATRO CAMINOS
Primera Parte

Todos los caminos que conducen a la inmortalidad —los que son generalmente conocidos y los otros— pueden dividirse en tres categorías:
1. El camino del faquir.
2. El camino del monje.
3. El camino del yogui

4. El Cuarto Camino

Método:
“El lenguaje de la comprensión se basa sobre el conocimiento de la relación del
objeto examinado con su posible evolución, permite el conocimiento de su lugar en la escala
evolutiva.

Resumen: Todos los caminos que conducen a la inmortalidad —los que son
generalmente conocidos y los otros— pueden dividirse en tres categorías:
1. El camino del faquir.
2. El camino del monje.
3. El camino del yogui.

4. El Cuarto Camino

El desarrollo del nivel de Ser, los Cuerpos Superiores y las funciones a las que se puede acceder con la práctica de Cuarto Camino.

LOS CUATRO CAMINOS
FAQUIR MONJE YOGUI Y 4TO.
—Dije la última vez que la inmortalidad no es una propiedad con la que nace el hombre, pero
que ella puede ser adquirida. Todos los caminos que conducen a la inmortalidad —los que son
generalmente conocidos y los otros— pueden dividirse en tres categorías:

1. El camino del faquir.
2. El camino del monje.
3. El camino del yogui.

“El camino del faquir es el de la lucha con el cuerpo físico. es el camino del trabajo sobre la
primera habitación. Es largo. difícil y dudoso. El faquir se esfuerza en desarrollar la voluntad
física, el poder sobre el cuerpo. Lo obtiene mediante terribles sufrimientos, torturando al
cuerpo. Todo el camino del faquir está hecho de ejercicios físicos increíblemente penosos. Se
mantiene de pie, en la misma posición, sin movimiento alguno, durante horas, días, meses o años; o bien, sentado sobre una piedra desnuda, bajo el sol, bajo la lluvia, bajo la nieve,
mantiene los brazos extendidos o bien se tortura con fuego o con un hormiguero en el que
pone sus piernas desnudas, y así sucesivamente. Si no se enferma o no muere, se desarrolla en
él lo que puede llamarse la voluntad física y obtiene entonces la cuarta habitación, es decir, la
posibilidad de formar el cuarto cuerpo. Pero sus otras funciones —emocionales,
intelectuales— permanecen sin desarrollar. Ha conquistado la voluntad, pero no tiene nada en
qué poderla aplicar, no puede hacer uso de ella para adquirir el conocimiento o perfeccionarse
a sí mismo. Por lo general está demasiado viejo para iniciar un trabajo nuevo.
“Pero ahí donde hay escuelas de faquires, también hay escuelas de yoguis. Por lo general los
yoguis no pierden de vista a los faquires y si un faquir obtiene lo que anhela antes de ser
demasiado viejo lo llevan a una de sus escuelas para curarlo; restablecen en él su poder de
movimiento, después de lo cual comienzan a enseñarle. Un faquir tiene que volver a aprender
a hablar y a caminar como si fuera un niño. Pero ahora tiene una voluntad que ha superado
dificultades increíbles y ésta podrá ayudarlo a vencer las dificultades que todavía lo esperan
en la segunda parte de su camino, en la que se tratará de desarrollar las funciones intelectuales
y emocionales.
“Ustedes no se pueden imaginar las pruebas a las que se someten los faquires. Yo no sé si
ustedes han visto a los verdaderos faquires. Por mi parte he encontrado muchos; me acuerdo
de uno de ellos que vivía en el patio interior de un templo de la India; hasta he dormido a su
lado. Día y noche, durante veinte años, se había mantenido sobre la punta de los dedos de las
manos y de los pies. Ya no podía enderezarse ni desplazarse, sus discípulos lo transportaban y
lo llevaban al río, donde lo lavaban como a un objeto. Pero resultados de esta clase no se
obtienen en un día. Piensen en todo lo que ha tenido que sobrellevar, en las torturas que ha
debido sufrir para alcanzar este grado.
“Y un hombre no se convierte en faquir debido a sentimientos religiosos o porque comprende
las posibilidades y los resultados de este camino. En todos los países del Oriente donde
existen faquires, la gente del pueblo tiene la costumbre de prometer a los faquires el niño
nacido después de algún acontecimiento feliz. También se da el caso de que los faquires
adopten huérfanos o le compren sus niños a los indígenas. Éstos se convierten en sus alumnos
y los imitan, ya sea de buen grado o constreñidos a hacerlo; algunos lo hacen sólo en
apariencia, pero hay otros que se convierten realmente en faquires.
“Además, otros siguen este camino simplemente por haber sido fuertemente impresionados al
ver a algún faquir. Cerca de todos los faquires que se pueden ver en los templos, se encuentra
gente que los imita, sentados o de pie, en la misma postura. Naturalmente que no lo hacen por
mucho tiempo, pero algunas veces durante largas horas. Y sucede también que un hombre que
ha entrado accidentalmente en un templo, en un día de fiesta, después de haber comenzado
por imitar a algún faquir que lo había impresionado, no regresa más a su hogar, sino que se
une a la multitud de discípulos; más tarde él mismo llegará a ser faquir. Ustedes deben
comprender que en estos casos yo no le doy a la palabra faquir su sentido propio. En Persia el
término faquir significa simplemente un mendigo; en la India, los juglares, los saltimbanquis, a menudo se denominan ellos mismos faquires. Y los europeos, especialmente los europeos
cultos, le dan a menudo el nombre de faquir a los yoguis, lo mismo que a los monjes errantes
de diversas órdenes.
“Pero en realidad, el camino del faquir, el camino del monje y el camino del yogui, son
enteramente diferentes. Hasta ahora no he hablado sino de los faquires. Es el primer camino.
“El segundo es el del monje. Es el camino de la fe, del sentimiento religioso y de los
sacrificios. Un hombre que no tuviera muy fuertes emociones religiosas y una imaginación
religiosa muy intensa, no podría llegar a ser un «monje» en el verdadero sentido de la palabra.
El camino del monje es también muy duro y muy largo. El monje pasa años y decenas de años
luchando contra sí mismo; pero todo su trabajo está concentrado sobre la segunda habitación, sobre el segundo cuerpo, es decir, sobre los sentimientos. Sometiendo todas sus otras
emociones a una sola, que es la fe, desarrolla en sí mismo la unidad, la voluntad sobre las
emociones, y por este camino alcanza la cuarta habitación. Pero su cuerpo físico y sus
capacidades intelectuales pueden quedarse sin desarrollo. Para poder servirse de lo que él
habrá obtenido, tendrá que cultivarse física e intelectualmente. Esto no se podrá realizar sino
por medio de nuevos sacrificios, de nuevas austeridades, de nuevos renunciamientos. Un
monje tiene que llegar a ser un yogui y un faquir. Son muy escasos los que llegan tan lejos;
más escasos aún los que llegan a triunfar sobre todas las dificultades. La mayoría muere antes
de arribar a esto o no llega a ser «monjes» sino en apariencia.
“El tercer camino es el del yogui. Es el camino del conocimiento, el camino del intelecto. El
yogui trabaja sobre «la tercera habitación» para llegar a penetrar en la cuarta por medio de sus
esfuerzos intelectuales. El yogui llega a alcanzar «la cuarta habitación» al desarrollar su
intelecto, pero su cuerpo y sus emociones quedan sin desarrollarse y, como el faquir y el
monje, es incapaz de sacar partido de su victoria. Lo sabe todo pero no puede hacer nada. Para
ser capaz de hacer debe conquistar el dominio sobre su cuerpo, sobre sus emociones, es decir
sobre la primera y la segunda habitación. Para lograr esto, le es necesario comenzar a trabajar
de nuevo, y no obtendrá resultados sin esfuerzos prolongados. En este caso, sin embargo, él
tiene la ventaja de comprender su posición, de conocer lo que le falta, lo que debe hacer, y la
dirección que debe seguir. Pero, así como en el camino del faquir o del monje, también en el
del yogui son muy escasos los que adquieren tal conocimiento, ES decir, obtienen el nivel en
el que un hombre puede saber a dónde va. La mayoría se detiene en un cierto grado de
desarrollo y no va más lejos.


EL ENEAGRAMA DE GURDJIEFF

EL ENEAGRAMA DE GURDJIEFF
LA NATURALEZA DE LOS CHOQUES

LOS HIDROGENOS Y EL ENEAGRAMA
En la periferia del Eneagrama se pueden inscribir varios Hidrogenos en serie, empezando por el Hidrógeno 384: .Por que el Hidrógeno 384 empieza la serie marcada en la circunferencia?
Porque el Alimento humano, el Hidrógeno 768, no esta en el Hombre. Se toma la sustancia general llamada “Alimento para el Hombre” —768— en el estomago. Pero a no ser que se lo digiera no esta aun en uno. La primera acción de la digestión es convertir el .alimento en algo que pueda penetrar en nosotros, esto es, en la forma de Hidrógeno 384. El alimento
relacionado con 768 es externo a nosotros. Es posible extraerlo con una bomba estomacal una vez que se lo comió. Pero en cuanto se transforma en Hidrógeno 384, llamado “agua”, no puede ser extraido, porque forma parte del organismo físico, de nuestra sangre y nuestra linfa.
Asi se ve por que el Hidrógeno 384 empieza la serie de transformaciones en el Eneagrama. Si uno se traga un boton de metal, pasa, esperemoslo, a traves del tubo digestivo. Un boton no es alimento para el Hombre. No es 768, ni siquiera el Hidrógeno 1536, que es inferior y un
alimento para el ganado —pasto, vegetales crudos, cosas fibrosas, etc., cosas todas que el
Hombre no puede comer. El Hombre no puede comer el pasto que pertenece a la clase de materias llamadas 1536. Necesita un transformador externo. Este puede ser una vaca, por ejemplo. Carne el pasto y el Hombre la come y la bebe. Esta es la transformación externa del Hidrógeno 1536 en 768. Pero el Hombre es asimismo capaz de transformación interior, que
empieza en 768 y pasa a 384. Se empieza con el pasto, digamos. Es transformado (o cocido) por las vacas. Luego el Hombre come la vaca y bebe su leche. Los dos son cocidos en el Hombre y se transforman en otra cosa y asi sucesivamente. Toda la vida es una continua transformación de una cosa en otra. La digestión es transformar algo en otra cosa superior.
Cuando un bistec es dirigido por la accion de los carbonos ya presentes en el cuerpo —esto es, las enzimas o fermentos tales como existen en el jugo gástrico acido y en las secreciones alcalinas del higado y del pancreas en el intestino delgado (porque la digestion del alimento es
doble, primero acida y luego alcalina, y de este modo esta bajo dos triadas) —entonces el bistec deja de ser un bistec y no solo es disuelto sino transformado en materias mas finas, en la escala del Universo, que pasan a la sangre. En la primera etapa 768 llega a ser 384.
Entonces el bistec esta en uno y circula por el cuerpo vía la linfa y el sistema sanguineo, no como el bistec, sino como una coleccion de materias mas finas llamadas 384. Luego 384 es
transformado en 192, y asi sucesivamente. Todo ello se produce en nosotros por medio del arte y la quimica del Centro Instintivo que gobierna el trabajo interior del organismo. Todo lo que tiene que ver con los Hidrogenos inferiores, mas densos, es hecho para nosotros.

Pero nos es dejada la tarea de utilizar o no los Hidrogenos superiores.

El Hombre, dice el Trabajo, es creado como un organismo capaz de auto-desarrollo. Pero al principio es creado ya hecho — esto es, con un numero incalculable de fabricas interiores, de quimica interior, de transformaciones interiores, de maquinaria interior. Basta observar las transformaciones interiores, de maquinaria interior. Basta observar las transformaciones. El alimento como 768 pasa al
nivel superior, 384; 384 pasa a 192; 192 pasa a 96; 96 pasa a 48 (48 es la energía que se utiliza para pensar —el bistec se ha transformado ahora en pensamiento); 48 pasa a 24; 24 pasa a 12. Todas esas transformaciones son hechas para nosotros por las fabricas químicas.
Esta es la Octava de Alimento, que tiene lugar mecanicamente y hace posible que existamos.
Porque es necesario crear un ser capaz de existir ante todo, en principio no se trata de que ese ser se desarrolle en algo diferente. De modo que todos empezamos con los materiales dadospor la Octava de Transformacion llamada la Octava de Aumento.
Pero el Trabajo trata de lo que no es dado. Se refiere a la fabricacion de mas materiales, de mas Hidrogenos, que los que nos da la Octava de Alimento. Esto solo comienza cuando se da
el Primer Choque Consciente —esto es, el choque en el punto 6 del Eneagrama. En ese punto comienza el Trabajo, siempre que valoremos sus ideas, las estudiemos y las apliquemos a nuestra vida. Esto requiere cierto proceso interior. Si empezamos a vivirlas, comienza una
nueva octava, que se inicia en el Hidrógeno 48. Nos penetra desde el piso superior y desciende hasta el inferior. Esto es, su efecto se sentira gradualmente en cada parte de la maquina humana.
Es preciso comprender que el comienzo de una nueva octava no es producido por la naturaleza. Debe ser creado. Es adicional. Solo puede crearse por un choque dado en la parte mental de si mismo. Ya que la naturaleza no produce este choque, sino que el Hombre mismo debe producirlo es llamado choque consciente. Tiene muchos aspectos, muchas formas. En este sentido es diferente del choque mecanico de la respiracion que la naturaleza da a la Octava de Alimento. Es muy importante comprender todo eso en la forma mas clara posible.


El diagrama mas arriba muestra a un hombre que trabaja sobre si, recordandose a si mismo, de resultas de lo cual crea un nuevo Hidrógeno 24 y un nuevo Hidrógeno 12. De este modo su Ser empieza a cambiar.
Diagrama de la Nueva Octava a la que el Primer Choque Consciente da comienzo
Cuando todas las ideas del Trabajo son recibidas, asimiladas y puestas en su lugar, y cuando
se intenta vivir de acuerdo con ellas, ayudan a dar el choque en el compartimiento superior o mental. Este lugar corresponde en el Eneagrama al punto 6. La mente debe cambiar antes que el resto del hombre cambie. Esta es la misma ensenanza que se imparte en los Evangelios
cuando se dice que el hombre debe primero arrepentirse, lo que en griego significa en realidad, cambiar la mente. Cambiar la propia mente significa pensar de una manera nueva.
Mas para pensar de una manera nueva, se necesitan nuevas ideas y un nuevo conocimiento.
Por ejemplo, si uno admite la idea de Tiempo y Recurrencia, se da cuenta de que el pasado esta delante de si, de modo que se tienen nuevos pensamientos sobre la vida —esto es, se produce un cambio de mente. No digo que esto se haga instantaneamente, sino gradualmente,
a lo largo de varios anos. Esos pensamientos desarrollan una nueva parte de la mente que de otro modo permaneceria sin uso. Este es un ejemplo de “choque lento” en la parte mental. Es una transformacion gradual de la mente en relacion con el Tiempo, que afecta la parte emocional, la cual a su vez afecta la parte fisica.
Todas las ideas del Trabajo, cuando la mente las percibe y las reconoce, actuan como fermentos, como levadura, y cambian gradualmente la mente, la manera de pensar, y en especial el sentimiento del ‘Yo’. Todo ello tiene que ver con el choque en la parte mental, o Primer Choque Consciente, que en el Eneagrama esta senalado como el choque en el punto 6,
y en el diagrama del Hombre como Fabrica de 3 pisos en el compartimiento superior, actuando en 48.
Si se comienza a vivir este Trabajo y a pensar todo desde las ideas que ensena, y se lucha por separarse de la emocion negativa y de las ideas inutiles que nos extraen nuestra fuerza, si uno siente que anda cuidadosamente en medio de los eventos de la vida como si algo nos
protegiese y nos mantuviese de pie, entonces uno se da el Primer Choque Consciente y crea los Hidrógenos suplementarios 24 y 12 en si mismo. Pero es preciso conocer asimismo lo que es una larga lucha interior entre el Si y el No en relacion con el Trabajo porque lo unico que
cuenta es la propia actitud interior. A medida que se crea el Hidrógeno suplementario 24 se nota que el pensamiento cambia. Se comienza a comprender emocionalmente, a ver la verdad de una cosa emocionalmente, y en seguida se ven infinitos significados y se comprende que el
Trabajo es inagotable en sus significados y en lo que puede ofrecer. Porque, pensar desde el Hidrógeno 48, con el que hemos empezado, si se lo compara con el pensamiento desde el Hidrógeno 24 es una cosa esteril. Todos ustedes ya saben que un Hidrogeno superior es mas inteligente que un Hidrogeno inferior. .No recuerdan la expresion, el dicho de que una patata cocida es más inteligente que una patata cruda, porque en la escala 768 esta mas arriba que 1536? Así comprenderan que el pensamiento desde la inteligencia que pertenece al Hidrógeno 24 esta mucho mas lleno de conexiones y significados interiores que el pensamiento desde la
inteligencia del Hidrógeno 48. Por medio del Hidrógeno 24 es posible verse a si mismo andando por la tierra, estar fuera de si, porque uno es levantado por encima de sí.

MAURICE NICOLL,
COMENTARIOS PSICOLOGICOS SOBRE LAS ENSEÑANZA DE
GURDJIEFFY OUSPENSKY


EL MONASTERIO INTERNO

Gurdjieff dijo que el Cuarto Camino no requiere que una persona abandone sus condiciones normales de vida; de hecho, estas condiciones son ideales para la observación de sí mismo. Gurdjieff señaló que el Cuarto Camino debe ser encontrado, a diferencia de los otros tres caminos de iluminación (el camino del faquir, el camino del monje y el camino del yogui). Cuando encuentras una escuela del Cuarto Camino dirigida por una persona que ha roto las cadenas del sueño y que ha alcanzado un nivel de consciencia más elevado, se te enseña a alcanzar el potencial completo de tus posibilidades de evolución humana. Se te enseña a liberarte del poder de tu máquina estímulo respuesta que te mantiene dormido. Se te enseña a recordarte a tí mismo. Se te enseña a despertar.

Gurdjieff y Ouspensky: Sobre la decisión de trabajar
Peter Ouspensky dijo, “Debes darte cuenta, permanentemente, de tu impotencia y de tu profundo sueño”. Muchos grupos se han formado para estudiar las ideas sobre el sistema del Cuarto Camino que Gurdjieff y Ouspensky introdujeron en el Occidente. Pero sin un maestro consciente que le enseñe a uno, es sólo un ciego guiando a los ciegos.
El conocimiento, por sí mismo, no aumentará nuestro nivel de consciencia. Como lexplicó Gurdjieff, “El requisito principal que se le pide a una persona es la comprensión”. Podemos cambiar nuestro nivel de consciencia a través de los esfuerzos cotidianos organizados en una verdadera escuela del Cuarto Camino. No es una casualidad que el Cuarto Camino sea llamado también el Trabajo. Peter Ouspensky decía a sus estudiantes, “Debes decidirte: Quieres trabajar o no”, porque ”Ningún trabajo puede ser hecho en el sueño”.

Verificando las palabras de Gurdjieff
Gurdjieff dijo muy claramente, “Te pido que no creas en nada que no puedas verificar por ti mismo.” La verificación es la base para el trabajo sobre uno mismo en una escuela del Cuarto Camino. Creer en la experiencia de otra persona no aumentará nuestra comprensión ni cambiará nuestro nivel de ser. Este Trabajo se vuelve práctico a través de la observación de sí mismo y por los esfuerzos constantes para recordarse a sí mismo. A medida que vemos como son mecánicas son nuestras manifestaciones, y cuánto estamos dormidos a ellas, comenzamos a verificar la frase de Gurdjieff: “El hombre es una máquina. Por sí mismo el hombre es incapaz de producir un solo pensamiento o una sola acción. Todo lo que dice, hace, piensa o siente, todo ocurre.
La verificación es un proceso largo y lento pero gratificante, en el cual vemos lo que somos y vislumbramos lo que podemos llegar a ser.

En la tradición de Gurdjieff: Una verdadera escuela del Cuarto Camino
Gurdjieff y Ouspensky nos recuerdan que son raras las escuelas verdaderas del Cuarto Camino . Ellas requieren de una cierta estructura organizada en tres líneas: trabajo sobre uno mismo, trabajo con otros estudiantes y trabajo para la escuela. Ellas también requieren un maestro consciente, alguien que ha escapado de las leyes de la mecanicidad y ha despertado. Sin una organización y guía de ese tipo, los esfuerzos para producir una consciencia más elevada sólo pueden producir resultados limitados.


LA ENSEÑANZA DE GURDJIEFF Y OUSPENSKY

EL CUARTO CAMINO DESDE PRINCIPIOS DE SXX ES LA UNICA ESCUELA QUE REVELA EL ESTADO DE SUEÑO DEL HOMBRE Y PROFUNDIZA SU CONOCIMIENTO, ESTA ES SU BANDERA Y NO TRANSA CON LOS FACILISMOS DE LA CULTURA DE MODA. ENEAGRAMASPACE

Entrad por la puerta estrecha, por que ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición y muchos son los que entran por ella, por que estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la  Vida y pocos son las que la hallan. Mateo, 7 (13,14)

George Gurdjieff y Peter Ouspensky introdujeron las ideas poderosas del Cuarto Camino a quienes buscan la verdad sobre la existencia del hombre sobre la tierra. Dijo Gurdjieff: “¿No te das cuenta de tu situación?”. Estás en una prisión. Lo único que puedes desear, si eres un hombre sensato, es escapar. Pero, ¿cómo hacerlo? Nadie puede escapar de una prisión sin la ayuda de quienes han escapado antes. Una organización es necesaria”.Gurdjieff dijo que el Cuarto Camino no requiere que una persona abandone sus condiciones normales de vida; de hecho, estas condiciones son ideales para la observación de sí mismo. Gurdjieff señaló que el Cuarto Camino debe ser encontrado, a diferencia de los otros tres caminos de iluminación (el camino del faquir, el camino del monje y el camino del yogui). Cuando encuentras una escuela del Cuarto Camino dirigida por una persona que ha roto las cadenas del sueño y que ha alcanzado un nivel de consciencia más elevado, se te enseña a alcanzar el potencial completo de tus posibilidades de evolución humana. Se te enseña a liberarte del poder de tu máquina estímulo respuesta que te mantiene dormido. Se te enseña a recordarte a tí mismo. Se te enseña a despertar.

 

Peter Ouspensky dijo, “Debes darte cuenta, permanentemente, de tu impotencia y de tu profundo sueño”. Muchos grupos se han formado para estudiar las ideas sobre el sistema del Cuarto Camino que Gurdjieff y Ouspensky introdujeron en el Occidente. Pero sin un maestro consciente que le enseñe a uno, es sólo un ciego guiando a los ciegos.

El conocimiento, por sí mismo, no aumentará nuestro nivel de consciencia. Como explicó Gurdjieff, “El requisito principal que se le pide a una persona es la comprensión”. Podemos cambiar nuestro nivel de consciencia a través de los esfuerzos cotidianos organizados en una verdadera escuela del Cuarto Camino. No es una casualidad que el Cuarto Camino sea llamado también el Trabajo. Peter Ouspensky decía a sus estudiantes, “Debes decidirte: Quieres trabajar o no?”, porque ”Ningún trabajo puede ser hecho en el sueño”.

Gurdjieff dijo muy claramente, “Te pido que no creas en nada que no puedas verificar por ti mismo.” La verificación es la base para el trabajo sobre uno mismo en una escuela del Cuarto Camino. Creer en la experiencia de otra persona no aumentará nuestra comprensión ni cambiará nuestro nivel de ser. Este Trabajo se vuelve práctico a través de la observación de sí mismo y por los esfuerzos constantes para recordarse a sí mismo. A medida que vemos como son mecánicas son nuestras manifestaciones, y cuánto estamos dormidos en ellas, comenzamos a verificar la frase de Gurdjieff: “El hombre es una máquina. Por sí mismo el hombre es incapaz de producir un solo pensamiento o una sola acción. Todo lo que dice, hace, piensa o siente, todo simplemente ocurre.
La verificación es un proceso largo y lento pero gratificante, en el cual vemos lo que somos y vislumbramos lo que podemos llegar a ser.

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