La vida es real sólo cuando Yo Soy; Gurdjieff.

EMOCIONES NEGATIVAS

EMOCIONES NEGATIVAS

El Trabajo con las emociones negativas:

no es lo que vos crees vale la pena leer.

En la práctica, no tenemos emociones negativas que existan sin imaginación ni identificación… siendo totalmente inútiles y habiendo sido creadas artificialmente por la imaginación y por la identificación (órgano Kundabuffer), se pueden destruir sin que ocasionen ninguna pérdida. Y ésta es la única posibilidad de escapar del yugo de las mismas.Uno de los rasgos peligrosos que se encuentran en sí mismo es la imaginación. Inmediatamente después de comenzar la observación (ejercicio de escuela) de sí llega a la conclusión de que el obstáculo principal para la observación es la imaginación. Quiere observar algo, pero en vez de ello, comienza en él la imaginación sobre ese algo, y se olvida de la observación. Muy pronto se da cuenta de que la gente le da a la palabra “imaginación” un significado totalmente artificial y totalmente inmerecido, en el sentido de facultad creativa o selectiva. Se da cuenta de que la imaginación es una facultad destructiva, que él nunca puede controlar, y que siempre lo arrastra lejos de sus decisiones más conscientes en una dirección que no tenía intención de seguir. La imaginación es casi tan mala como la mentira; Es, de hecho, Mentirse a sí mismo. El hombre comienza a imaginar algo para darse un placer, y muy pronto comienza a creer en lo que imagina, o al menos en parte de ello. Además, o quizá aun antes, uno encuentra muchos efectos muy peligrosos en la Expresión de las emociones negativas. El término “emociones negativas” expresa todas las emociones de violencia o depresión: compasión de sí mismo, cólera, suspicacia, miedo, fastidio, aburrimiento, desconfianza, celos, etc. Ordinariamente uno acepta la expresión de estas emociones negativas como algo muy natural y hasta necesario. Muy a menudo la gente la llama “Sinceridad”. Por supuesto no tiene nada que ver con sinceridad; es simplemente un signo de debilidad en el hombre, un signo de mal genio y de incapacidad de guardar para sí los motivos de queja. El hombre se da cuenta de esto cuando trata de oponérseles. Y al hacerlo aprende otra lección. Se da cuenta de que a las manifestaciones mecánicas no basta con observarlas, es necesario resistirse a ellas, porque si no se les resiste uno no puede observarlas. Aparecen en forma tan rápida, tan habitual, y tan imperceptiblemente, que es imposible notarlas si no se hacen esfuerzos suficientes para crearles obstáculos.

Resumen: Imaginación e identificación, consecuencias del órgano Kundabufer, son mentira de sí, efecto: expresión de emociones negativas, “falsa sinceridad”, no basta observarla es necesario resistirse a ellas. P. Ouspensky PPEH

Ejercicios: una forma de decirlo sencilla, No expresar Emociones Negativas.


LAS EMOCIONES NEGATIVAS

Ejercicios

 Ejercicio para el trabajo práctico con las Emociones Negativas:

LA NEGATIVIDAD

 

Cuando me despierto, tengo ya un vago sentimiento de malestar. Maldigo al conductor que va delante de mí por ir tan lento. Le levanto la voz a mis hijos. En mi escritorio, me quedo mirando a ninguna parte mientras la depresión me inmoviliza. Lleno de rabia y frustración, me encuentro al borde de la locura. Todos estos eventos comparten un mismo atributo: la negatividad. Trato de ver mi negatividad y de buscar su origen interior.

Encuentro varias causas si miro fuera de mí. Sin embargo, para quienes estamos en el Trabajo de Gurdjieff, no existe causa externa. Un evento externo puede disparar la negatividad, pero, aunque nos resulte doloroso, debemos darnos cuenta de que la causa de la negatividad sólo está dentro de nosotros. Su origen real está en uno de nuestros centros y, por lo tanto, debemos hablar a cada centro en su propia lengua. La negatividad siempre comienza en el centro del instinto y se presenta antes de que los centros emocional e intelectual sepan que existe.

Asumamos que la negatividad se manifiesta como una emoción. Ningún argumento intelectual ayudaría. “El caballo”, nuestro centro emocional, no comprende el lenguaje del centro intelectual. Por otro lado, si un proceso intelectual genera negatividad, podemos investigar y razonar con nuestra mente. El centro motor también tiene sus propias leyes, por medio de las cuales se puede reconocer, observar y disolver la negatividad como una sustancia química. Habiendo practicado la observación de sí, tal como ha sido enseñada desde los inicios del Trabajo, reconozco que el primer paso para lidiar con la negatividad es la separación interior. Debo verme a mí mismo; a mí mismo tal como soy y no la imagen que tengo de mí. En la medida en que aprendo esto, aprendo a separarme o a distanciarme a mí mismo de mí mismo. Comienzo a ver los varios “yoes” que me constituyen. Eventualmente, encontraré aquellos que me quieren mantener atado y los que me pueden ayudar. Puedo observar cuan identificado o sumergido estoy. Debo retroceder y crear un espacio entre la situación y yo mismo. Una vez que esté realmente consciente de esto, seré capaz de buscar los instrumentos para confrontar y desafiar a mi negatividad. Lo más importante es la práctica y ejercicio de cuarto camino:

NO EXPRESAR LAS EMOCIONES NEGATIVAS

 

Ésa es la clave. Si se expresan las emociones negativas uno está en su poder. En la medida en que uno se oiga expresándolas, la alarma interior lo alertará para “cambiar la dirección de los pensamientos”. Si se deja pasar ese momento de climax, la negatividad toma el control y se pierde la oportunidad.

En ese momento, el centro intelectual puede influenciar al centro emocional. Es en esa oportunidad precisa cuando uno todavía tiene el poder de desviar las emociones negativas, apartando intencionalmente la mente de esa obsesión. Pregúntese a sí mismo: “¿Es esto útil?” Por “esto” quiero decir la negatividad que lo está envolviendo. Piense de forma diferente, dice el Trabajo; es decir: “piense desde el Trabajo”. Aplique las ideas del Trabajo. Entonces, usted puede hacer participar a uno o más centros, dependiendo del tipo de persona que usted sea y de lo que exijan las circunstancias.

El hombre número uno puede hacer una caminata o trotar. Si usted es este tipo de persona, puede dar un paseo en bicicleta o practicar su deporte favorito. El hombre número dos puede esculpir, tejer, pintar, tocar un instrumento o ir a un museo. El hombre número tres puede dirigir sus pasos hacia una biblioteca o una librería, escribir un artículo o hacer un rompecabezas. Al dar otra dirección a esa energía, se “absorbe” la negatividad. La energía es encauzada fuera de la negatividad y proyectada hacia la actividad emprendida.

Encuentro esto muy útil, especialmente si pienso que estoy muy cansado para trabajar o para escribir en los diarios que he compilado durante mis cuarenta años en el Trabajo. Abro cualquiera de ellos al azar (quizás “algo” me guía a abrir la página correcta, orientándome hacia la ayuda que necesito en ese momento) y siento un flujo de nueva energía. Mi pereza se evapora, surge en mí un nuevo interés y reemplaza la negatividad insidiosa que estaba tratando de apoderarse de mí. ¿Tiene preparadas algunas actividades que podría emprender en ese momento? Escoja una que le cuadre y que le ayude a cambiar su estado de ánimo.

El estado que crea la negatividad puede modificarse por medio de esfuerzos, ya sean físicos, mentales o emocionales. Los esfuerzos crean energía; la negatividad la agota y la destruye. Somos negativos en la autoindulgencia, en la autocompasión, en el calcularlo todo, no perdonando los errores imaginarios. Nos volvemos negativos permitiendo que los demás, o nuestros propios pensamientos y recuerdos, nos arruinen el día. Nos volvemos aprehensivos y temerosos de algo que está en el futuro, la mayoría de las veces en nuestra fantasía o imaginación, algo que seguramente nunca ocurrirá.

La negatividad puede ser producida por una enfermedad. El que sufre siente que tiene derecho a estar desanimado. Las dificultades económicas, las conmociones familiares, la pérdida del empleo, generan negatividad. Ésta es una grave enfermedad que debemos reconocer y combatir. Es una gran tarea y una de las más importantes en nuestra vida diaria. Debemos confrontar las cosas que nos ponen negativos y recurrir a toda la ayuda disponible, la ayuda que está en cada uno de nosotros, la ayuda que el Trabajo nos puede brindar y de hecho nos brinda. Si me doy cuenta de que estoy en una prisión, debo tratar de escapar de allí —y yo puedo.

Ahora debemos tratar de ver las negatividades ocultas. Si uno maldice en silencio a alguien o a algo, eso también es expresar negatividad. Fruncir el entrecejo sutilmente, hacer un gesto de desesperanza con la mano, dejar caer los hombros, suspirar: todo esto debe ser mirado, visto, observado y categorizado correctamente como expresiones negativas. La impaciencia también puede ser una de sus expresiones, ya que su causa puede residir en la negatividad. Esas manifestaciones sutiles de negatividad deben observarse cuidadosamente para atrapar nuestra negatividad, lo más pronto posible, en cualquier forma que se manifieste. Observamos los diálogos interminables que dan vueltas sin cesar en nuestra mente, acusando, quejándose, justificándose. Entonces podemos preguntarnos, “¿es útil esta conversación interior?” Esta pregunta me ha ayudado en muchas situaciones cuando la mente, las emociones o ambas me han tomado. Cuando me doy cuenta de esto, tengo que sonreír y exclamar: “¡Qué tonto soy!”

Todo lo que he escrito hasta ahora son síntomas, razones y causas tangibles de la negatividad. A lo que no me he referido es a los estados de ánimo; estados que me toman, tan vagos, tan indefinidos y no obstante, tan obsesivos y poderosos. Estos son estados que no puedo manejar, frente a los cuales me parece estar indefenso y perdido. ¿Cómo puedo lidiar con ellos?

He pensado, especulado y todavía me encuentro indefenso y buscando una respuesta concreta. Pienso: “Simplemente debo soltar, permitir que existan en mí, tratar de no combatirlos, sino darme cuenta de que esto es la vida, el ritmo de la vida, la ley de ascensos y descensos que debemos aceptar hasta que surja un ‘do’ que devuelva la ley de siete a su curso”.

En ese momento, la vida puede recomenzar.

FUCHS, JOHN 40 Años tras los pasos de Gurdjieff, 1era. ed. 2004


LAS EMOCIONES NEGATIVAS

LAS EMOCIONES NEGATIVAS

En el lenguaje de Escuela, sobre el tema de la lucha contra las emociones negativas, se dice:

…El hombre debe sacrificar su sufrimiento.


Qué podría ser más fácil de sacrificar?”, dirá todo el mundo. Pero en realidad la gente sacrificaría cualquiercosa antes que sus emociones negativas. No hay placer ni satisfacción que el hombre no estaría dispuesto asacrificar, incluso por razones muy triviales, pero nunca sacrificaría su sufrimiento. Y en cierto modo hay unarazón para ello.De manera bastante supersticiosa, el hombre espera ganar algo al sacrificar sus placeres, pero no puedeesperar nada por el sacrificio de su sufrimiento. Está lleno de falsas ideas sobre el sufrimiento: aún cree que elsufrimiento le es enviado por Dios, o por los dioses, como castigo o para su educación y hasta tendrá miedo deoír que es posible librarse de su sufrimiento de manera tan simple. La idea se hace todavía más difícil decomprender debido a la existencia de sufrimientos de los cuales el hombre realmente no se puede liberar, y demuchos otros sufrimientos que están basados enteramente en la imaginación del hombre, y a los cuales nopuede ni quiere renunciar, como la idea de injusticia, por ejemplo, y la creencia en la posibilidad de destruir lainjusticia. Además de esto, muchas personas no tienen otra cosa que emociones negativas. Todos sus “yoes”son negativos. Si se les quitara las emociones negativas, simplemente colapsarían y se volverían humo.¿Y qué le pasaría a toda nuestra vida, sin emociones negativas? ¿Qué le pasaría a lo que llamamos arte, alteatro, al drama, a la mayoría de las novelas?Desgraciadamente no hay probabilidad de que desaparezcan las emociones negativas. Las emocionesnegativas sólo pueden ser vencidas y sólo pueden desaparecer con ayuda del conocimiento de escuela y delos métodos de escuela. La lucha contra las emociones negativas es una parte del entrenamiento de escuela yestá íntimamente ligada con todo el trabajo de escuela.Si las emociones negativas son artificiales, anormales, e inútiles, ¿cuál es su origen? Como no conocemos elorigen del hombre, no podemos discutir esta cuestión, y sólo podemos hablar de las emociones negativas y desu origen en relación con nosotros mismos y con nuestras vidas. Por ejemplo, al mirar a los niños podemos vercómo se les enseña emociones negativas y cómo las aprenden ellos por sí mismos a través de la imitación alos adultos y a los otros niños.Si desde temprana edad se pusiera a un niño entre gente que no tiene emociones negativas, probablementeél tampoco las tendría, o tendría tan pocas que podrían ser fácilmente vencidas con la educación adecuada.Pero en la vida real las cosas suceden muy diferentemente. Con la ayuda de todos los ejemplos que puede very oír, con la ayuda de la lectura, del cine, etc., un niño de alrededor de diez años ya conoce toda la gama deemociones negativas y puede imaginarlas, reproducirlas, e identificarse con ellas tan bien como cualquieradulto.En los adultos las emociones negativas están apoyadas por la constante justificación y glorificación que deellas hacen la literatura y el arte, y por la autojustificación y autoindulgencia personal. Aun cuando nos cansan,no creemos que podamos librarnos completamente de ellas.En realidad, tenemos mucho más poder de lo que creemos sobre las emociones negativas, particularmentedesde el momento en que ya sabemos lo peligrosas que son y qué inaplazable es la lucha contra ellas. Peroles encontramos demasiadas disculpas, y nadamos en las aguas de la autocompasión y del egoísmo, segúnsea el caso, encontrando culpa en todo, excepto en nosotros mismos.Todo lo que acabamos de decir muestra que en relación a nuestro centro emocional nos encontramos en unasituación muy extraña. No tiene parte positiva ni tiene parte negativa. La mayoría de sus funciones negativasson inventadas; y hay mucha gente que nunca en su vida ha experimentado alguna emoción real, tancompletamente tomado está su tiempo por emociones imaginarias.Así que no podemos decir que nuestro centro emocional está dividido en dos partes, positiva y negativa. Sólopodemos decir que tenemos emociones agradables y emociones desagradables, y que todas aquéllas que noson negativas un momento dado, se pueden tornar emociones negativas a la menor provocación y hasta sinninguna provocación.Este es el verdadero cuadro de nuestra vida emocional, y si nos miramos a nosotros mismos sinceramentedebemos darnos cuenta de que mientras cultivemos y admiremos en nosotros todas estas venenosasemociones, no podremos esperar ser capaces de desarrollar la unidad, la conciencia o la voluntad. Si fueraposible este desarrollo, todas las emociones negativas entrarían en nuestro nuevo ser y llegarían a serpermanentes en nosotros. Esto significaría que sería imposible para nosotros librarnos de ellas algún día.Felizmente para nosotros, tal cosa no puede suceder.En nuestro estado actual, lo único bueno es que no hay nada permanente. Si algo llegara a ser permanenteen nuestro estado actual, significaría la locura. Sólo los lunáticos pueden tener un ego permanente.

DEL LIBRO LA POSIBLE EVOLUCIÓN DEL HOMBRE