La vida es real sólo cuando Yo Soy; Gurdjieff.

ESTADOS DE CONSCIENCIA

LOS ESTADOS DE CONSCIENCIA – LA ORACIÓN

LA ENSENANZA SOBRE LA ORACION EN EL TRABAJO

PARTE I. RECUERDO DE SI

En la enseñanza del Trabajo la idea de la Oración y la idea del Recuerdo de Si están relacionadas de un modo tan estrecho que no se pueden separar una de la otra. Sin Recuerdo de si, la Oración es imposible. Examinemos el significado de esto. El hombre tal como es no puede orar. Es decir, un hombre en su estado cotidiano ordinario no puede orar. Con el fin de

orar un hombre debe estar en un estado de Recuerdo de Si. Orar en el estado en que se está, en el estado ordinario, es orar en estado de sueno, y orar en estado de sueno es inutil. Nada puede suceder. Tal Oracion no sera contestada, porque no conduce a ningun lado. Recordemos lo que se dijo sobre los estados de conciencia en el Trabajo. Cuatro estados de conciencia son posibles, pero comunmente el Hombre solo conoce dos estados de conciencia y vive en ellos, y ambos son llamados en el Trabajo estados de sueño. El primer estado de conciencia o el más bajo es el del sueño corporal, que es un estado pasivo en el cual una persona descansa en la cama casi sin movimiento alguno. En ese estado un hombre pasa una tercera parte o mas de su vida. El segundo estado de conciencia es el estado en el cual la gente pasa el resto de su vida, en el cual mueven los miembros, andan y hablan y también escriben libros e intervienen en política y se matan los unos a los otros, y en ese estado se consideran activos y lo llaman “conciencia lucida o estado de conciencia despierta”. No es exagerado afirmar que los terminos conciencia lucida o estado de conciencia despierta parecen haber sido dados en broma, especialmente cuando, por medio de la observacion de si, se empieza a comprender lo que en realidad ha de ser la conciencia lucida, y cual es en realidad el estado en que el hombre vive y actua. Porque en este asi llamado estado de vigilia un hombre no tiene conciencia de si ni conciencia de los demas. Vive y muere en la oscuridad. Y seria mucho mejor para el si permaneciera pasivo en el primer estado de conciencia porque entonces no podria andar de un lado para otro y matar a su projimo.

ESTADOS DE CONSCIENCIA -NICOLL

El tercer estado de conciencia es el Recuerdo de Si o Conciencia de Si o el estado de Percepcion de Si. Por lo general nos consideramos en posesion de ese estado y creemos tener siempre percepcion de nosotros mismos y que obramos, pensamos y sentimos con plena conciencia de- lo que estamos haciendo. Pero la ciencia occidental ha pasado por alto el hecho de que no poseemos ese estado de conciencia. Y no podemos crearlo en nosotros mismos solo por el deseo inmediato de lograrlo, ni por la resolucion de que en adelante siempre viviremos en un estado de Conciencia de Si. Pero este tercer estado constituye el derecho natural del Hombre tal como es, y si el Hombre no lo posee, se debe a las condiciones equivocadas de su vida. Hoy ese estado de conciencia solo se presenta en la forma de raros destellos y

unicamente por una larga practica, por pruebas, un hombre puede empezar a restablecer un estado de Recuerdo de Si en si mismo.

Ahora bien, la ayuda solo puede venir en el tercer estado de conciencia. No puede llegar a la oscuridad en que la gente vive su vida cotidiana y en que tan a menudo se contenta con existir. Por lo tanto, la oracion que proviene del estado de sueno —la oracion que proviene del

asi llamado estado de vigilia— equivale a sonar que se esta orando, porque en el segundo estado de conciencia tambien sonamos y todo es irreal, salvo que no nos damos cuenta de ello a menos de experimentar un momento de conciencia que pertenezca al 3o o 4o estado de conciencia y ver el contraste. Asi cuando un hombre ora debe recordarse a si mismo. Debe

estar consciente de si mismo y tener conciencia del porque de su oración. Debe sentir el significado de todo lo que dice y sentirse a si mismo diciéndolo. Debe sentir que es realmente el “Yo” en el lo que ora y no los pequeños y asustados “Yoes” o una serie de “Yoes” mecánicos formados por el habito. Y finalmente un hombre no puede orar ni recordarse a si mismo a menos que sienta que en el hay un estado superior de si y algo mas elevado que él.

Es preciso considerar ahora el 4° estado de conciencia en relacion con una clase de oracion a la que se puede llamar oración por la iluminación. Cuando un hombre ora por la iluminación ora para poder ver las cosas tal como son realmente, fuera de su imaginacion y de sus ideas

subjetivas. En las religiones de todas las naciones hay indicaciones de tal estado de conciencia, que es llamado “Iluminacion” y tambien recibe otros nombres, pero que no puede ser descrito en palabras porque trasciende todas las palabras. Cuando un hombre ora para llegar a la Iluminacion ora por la Conciencia Objetiva. Pero primero debe estar en el Ser.

estado de conciencia porque solo desde ese estado es posible alcanzarlo y retener la significacion de toda experiencia o ayuda de quienes estan en el 4° estado de conciencia. Pero es preciso comprender que si un’ hombre ora por la iluminacion, cabe decir de el que ora por

despertar y si un hombre pudiera despertar completamente a si mismo y se viera a si mismo tal como es en realidad, es decir, objetivamente, enloquecería. Es preferible rogar para obtener

mas comprensión. Pero desde luego esto es inutil si no hace esfuerzo alguno para comprenderlo mejor y sin ayuda alguna. Si un hombre en el Trabajo no trabaja ni sobre la Linea de Conocimiento ni sobre la Linea de Ser y solo ora por mas comprensión, su visión del Universo es muy ingenua. Es preciso que se de cuenta de la dureza de las cosas y del precio que es preciso pagar y que se libre de sus opiniones infantiles y sentimentales. Debo repetir que rogar por algo por lo cual se debería trabajar, es completamente inutil. Pero la gente se atiene a puntos de vista vanos y no advierte su propio peligro. Es preciso luchar por el Trabajo y luchar por conservarlo, y no se lo podrá conservar a menos de aferrarse y perseverar en el Trabajo.


LOS ESTADOS DE CONSCIENCIA

LOS ESTADOS DE CONSCIENCIA

 

El primero y el segundo son el sueño y el sueño despierto o “conciencia relativa”.

Como se dijo ayer, el primero es un estado puramente subjetivo. El segundo es menos subjetivo; el hombre ya distingue entre el “yo” y el “no yo”, es decir, entre su cuerpo y los objetos que difieren de su cuerpo, y puede, hasta cierto punto, orientarse entre ellos y conocer suposición y cualidades.

Pero no se puede decir que en este estado el hombre está despierto, porque está muy fuertemente  influenciado por los sueños, y de hecho vive más en sueños que en la realidad.

Es útil el recordar que este es el significado interior de numerosas doctrinas antiguas. La que mejor conocemos es el Cristianismo, o la enseñanza de los Evangelios, en la cual la idea de que los hombres viven en el sueño y de que ante todo deben despertar es la base de todas las explicaciones de la vida humana, aunque muy raramente se la entienda como debiera ser comprendida, en este caso literalmente.

Pero la pregunta es: ¿Cómo puede despertar un hombre?

La enseñanza de los Evangelios exige el despertar, pero no dice cómo despertar.

No obstante el estudio psicológico de la conciencia muestra que sólo cuando un hombre se da cuenta de que está dormido, se puede decir que está en el camino del despertar. Jamás podrá despertar si no se da cuenta antes de su sueño.

Estos dos estadossueño y sueño despiertoson los dos únicos estados de conciencia en que vive el hombre. Además de ellos hay dos estados de conciencia posibles para el hombre, pero sólo le son accesibles después de dura y prolongada lucha de observación.

Hay dos estados superiores de conciencia se llaman “conciencia de sí” y “conciencia objetiva”. Generalmente creemos que poseemos la conciencia de sí, es decir, que estamos conscientes de nosotros mismos, o en todo caso que podemos ser conscientes de nosotros mismos en el momento que lo queramos; pero en verdad “la conciencia de sí” es un estado que nos lo atribuimos sin ningún derecho. La “conciencia objetiva” es un estado del cual no sabemos nada. La conciencia de sí es un estado en el cual el hombre llega a ser objetivo para consigo mismo, y la conciencia objetiva es un estado en el cual entra en contacto con el mundo real, u objetivo, del cual ahora está separado por los sentidos, sueños y estados subjetivos de conciencia.

 

En relación con el estudio de los estados de consciencia, es necesario  recordar los diferentes niveles del estado de sueño ó despertar y la conexión de los centros superiores con los estados superiores de consciencia, si no se dá cuenta que está en un bajo estado no se busca el estado más alto.

Debe recordar que su meta es producir estados superiores de consciencia en usted mismo y establecer la conexión con los centros superiores. Los centros superiores poseen muchas funciones desconocidas que no pueden ser descritas en el lenguaje ordinario, pero para que ellos no sean imaginarios, esporádicos hay que saber cómo entrar a la casa. Una forma de distinguir que no se está en un estado elevado es darse cuenta en que centro se está, si se está en las partes motoras desde allí no se tiene acceso. Por eso los ejercicios con atención y cambiar de centro tienen sentido. Lo mismo pasa con los problemas, los problemas  para nuestra mente ordinaria pueden ser imposibles de resolver, en cambio para  los centros superiores el mismo problema carece de importancia. En este sentido se ve claro como la identificación sobredimensiona los problemas e impide el acceso a otro estado de Consciencia.

ACERCA DEL CUARTO ESTADO: John White Prólogo

El estado más alto de consciencia que no conocemos:
Para San Pablo “la fé que trasciende el entendimiento: R. M. Bucke lo denominó “consciencia cósmica”. En el Budismo Zen, el término que le corresponde es satori o kensho; en yoga se llama samadhi o moksha y en taoísmo, “el Tao absoluto”. Thomas Merton utilizó la frase “inconsciente trascendental” para describirlo; Abraham Mazlow creó el término experiencia Plateau; los sufíes hablan de Fana. Gurdjieff lo denominó Consciencia Objetiva una consciencia práctica de todo y la unidad con todas las cosas, mientras que los cuáqueros le llamaban “la luz interior”. Jung se refería a la individuación y Buber habló de la relación entre el Tú y el Yo. Pero cualquiera que sea el nombre de este fenómeno tan viejo y conocido (iluminación, liberación, experiencia mística, etc.) todos están relacionados con un estado de consciencia radicalmente diferente de nuestro entendimiento normal, de nuestra conciencia despierta, de nuestra mente de todos los días.
Por lo demás todos están de acuerdo en que se trata del estado más alto de la consciencia. Una percepción auto transformadora de la unión total de uno con el infinito, más allá del espacio tiempo. Una experiencia de intemporalidad, eternidad y de unidad ilimitada con toda la creación. El sentido social del yo, acaba siendo destruido por una nueva definición del yo mismo. En esa definición del ser, el yo se universaliza, equivale a la humanidad, toda la vida y el universo. Las fronteras tradicionales se rompen medida que el ego trasciende los límites del cuerpo y súbitamente, se convierte en un solo con todo lo que ha existido. El ser se integra con lo que Sri Aurobindo llamó super mente. El ser se hace desinteresado, el ego parece sólo una ilusión y termina el juego del ego. El Maitreyana Upanishad dice al respecto: “habiéndose dado cuenta de que su propio se es el Ser, el hombre se hace desinteresado… Este es el más alto de los misterios.”

 


LA MIRADA DESDE ARRIBA J. Salzman

LA MIRADA DESDE ARRIBA
Jeanne Salzman
El pensamiento objetivo es la mirada desde arriba. Una mirada libre, uno que ve. Sin esta mirada situada sobre mí y que me ve, mi vida es la vida de un ciego que va allá donde le empujan sus impulsos, sin saber porqué o cómo. Sin ésta mirada emplazada sobre mí, no puedo saber que Yo existo.
Yo tengo el poder de elevarme sobre mí mismo y de verme a mí mismo libremente… de ser visto. Tengo el poder de que mi pensamiento no sea esclavizado. Para ésto, deben abandonar todas las asociaciones, que lo mantienen cautivo, pasivo. Se deben cortar todas las asociaciones que lo mantienen cautivo, pasivo. Se deben cortar los hilos que lo atan a todas esas imágenes, a todas esas formas; se deben liberar a sí mismo del constante empuje de la emoción. Deben sentir el poder que tiene de resistirse a ese empuje, de verlo mientras se eleva firmemente sobre él. En éste movimiento el pensamiento se vuelve activo; se vuelve activo en el acto de purificarse a sí mismo y de ésta forma adquiere un objetivo, un simple objetivo; pensar Yo, realizar “quien soy yo”, entrar dentro de éste misterio.
De ésta forma, los pensamientos son sólo objetos, ocasiones para la esclavitud, trampas en las que el pensamiento real pierde su poder de objetividad y de acción voluntaria. Apresada por las palabras, por las imágenes, las formas que lo atrapan, el pensamiento real pierde su facultad de ver. Pierde el sentido de Yo. Entonces yo no soy nada más que un organismo a la deriva. Un cuerpo privado de inteligencia,,. En la ausencia de ésta mirada, estoy obligado a retornar al automatismo y a la ley de accidente.
Esta mirada me sitúa y al mismo tiempo me libera. Y en los momentos de recogimiento, adquiero un estado dónde yo puedo conocer, donde puedo sentir la divinidad de ésta mirada que desciende sobre mí, que me abraza. Me siento a mí mismo bajo el resplandor de ésta mirada.
El primer paso para ésto es el reconocimiento de una carencia. Siento la necesidad de un pensamiento. La necesidad de un pensamiento libre vuelto hacia mí mismo, de la forma que pueda realmente volverme consciente de mi existencia. Un pensamiento activo cuyo único objetivo sea Yo, encontrar el Yo nuevo.
Esta es mi lucha: una lucha contra la pasividad de mi pensamiento. Una lucha sin la que nada que sea más consciente pueda encontrar su espacio, puede nacer. Es una lucha para abandonar la ilusión del yo en el que vivo, para acercarme a una mirada más real. En el corazón de ésta lucha se crea un orden en el caos, una jerarquía; son revelados dos niveles, dos mundos. Si sólo hay un nivel no hay mirada. Se debe reconocer otro nivel, que es el despertar del Pensamiento.
Sin éste esfuerzo, el pensamiento cae de nuevo en el sueño habitado por palabras, imágenes, nociones aprendidas, conocimiento adquirido y aproximado, sueños y diferentes molestias. Es el pensamiento de un ser humano sin inteligencia. Es terrible de repente comprender que uno ha estado viviendo sin el pensamiento independiente, propio de uno mismo. Sin inteligencia. Sin nada que vea lo que es real. Y así, sin conexión con el mundo de arriba.
Está en mi esencia que yo me reúna con aquello que ve. Si pudiera permanecer ahí, estaría en la fuente de algo único, algo estable; en la fuente
de eso que no cambia.
Jeanne de Salzman
Publicado por Cuarto Camino

LA CONCIENCIA 1º

QUE ES LA CONCIENCIA?

¿Qué es la Conciencia? Un día le preguntó P.Ouspensky (PO) al maestro George I. Gurdjieff (GIG) si creía posible alcanzar la “conciencia cósmica”, no sólo por un instante sino por un período más largo. El entendía como la conciencia más elevada que podía alcanzar el hombre. No sé a que le llama usted así, dijo GIGurdjieff , en la mayoría de los casos es un término vago e indefinido, a lo que se llama “conciencia cósmica” no es sino fantasía, ensueño, asociaciones, todos ellos acompañados por un trabajo intensivo del centro emocional. Esto puede llegar hasta el umbral del éxtasis, pero muy a menudo no se trata sino de una experiencia emocional subjetiva al nivel de los sueños. Por lo demás antes de hablar de “conciencia cósmica” debemos definir en general ¿Qué es la conciencia?._¿Cómo define Ud. la conciencia?._La conciencia se considera indefinible, dije yo. Y, en efecto ¿cómo podría definirse siendo cualidad interior? Con los medios ordinarios de que disponemos es imposible establecer la presencia de la conciencia en otro hombre. No la conocemos sino en nosotros mismos._¡ Palabrería científica habitual! dijo GIG. Ya es tiempo de que se libere de toda esa sofística. No hay sino un punto justo en lo que ha dicho: es que usted no puede conocer la conciencia sino en usted mismo. Pero fíjese bien, usted no puede conocerla sino cuando la tiene. Y cuando no la tiene, no puede reconocer, en ese mismo momento, que no la tiene; sólo más arde podrá hacerlo. Quiero decir que cuando vuelva, usted podrá observar que ella ha estado ausente durante largo tiempo y recordar el momento en que desapareció o aquel en que volvió a aparecer. Los momentos de conciencia son muy cortos y están separados de otros momentos muy largos de inconciencia, éste es un hecho que nunca se vé, del cual no se ha dado cuenta jamás. Verá si se observa que puede sentir, pensar, actuar, trabajar sin estar conciente. Si aprende a ver en usted mismo los momentos de conciencia y los largos períodos de ausencia, de mecanicidad, verá en los otros, con la misma certidumbre, en qué momentos son concientes de lo que hacen y en qué momentos no lo son. El principal error es creer que s iempre tiene conciencia, el creer, en general que la conciencia siempre está presente o nunca está presente. En realidad, la conciencia es una propiedad que cambia continuamente. Ora está presente, ora no lo está. Hay diferentes grados, diferentes niveles de conciencia. La conciencia y los diferentes niveles deben comprenderse en nosotros mismos por las sensaciones, el sabor que tenemos de ella. Ninguna definición nos puede ayudar y no es posible ninguna definición, mientras no comprendamos lo que tenemos que definir. La ciencia y la filosofía no pueden definir la conciencia por que quieren definirla donde no la hay. Es necesario distinguir la conciencia de la posibilidad de conciencia. Nosotros no tenemos sino la posibilidad de conciencia y raros vislumbres de conciencia. Por consiguiente, no podemos definir qué es la conciencia.Fragmentos de una Enseñanza desconocida. P.Ouspensky

QUE ES LA CONCIENCIA 2º Parte

 LA CONSCIENCIA
2DA. PARTE
¿Qué es la Conciencia? 2da ParteEn el hombre existen dispositivo exactamente análogo a los amortiguadores de las máquinas,a los que llamaremos topes. No son creados por la naturaleza sino por el hombre mismo, aunque involuntariamente. En su origen se encuentran las múltiples contradicciones de sus opiniones, de sus sentimientos, de sus simpatías, de lo que dice, de lo que hace. Si un hombre tuviese que sentir durante su vida entera todas las contradicciones que están en él, no podría vivir ni actúar tan tranquilamente como ahora. Sin cesar se producirían en fricciones, sus inquietudes no lo dejarían reposar nunca. No podemos ver cuan contradicctorios y hostiles entre sí son los diferente yoes que forman nuestra personalidad. Si un hombre pudiera sentir todas esas contradicciones sentiría lo él realmente es. Sentiría que está loco. Para nadie es agradable sentirse loco. Además tal pensamiento priva al hombre de su confienza en sí mismo, debilita su energía, frustra su “respeto de sí mismo”. De una o de otra manera tiene que desterrar este pensamiento o desterrarlo. O bien tiene que destruir sus contradicciones o dejar de verlas y de sufrirlas. Un hombre no puede destruir sus contradicciones, pero deja de sentirlas cuando los topes aparecen en él. A partir de allí ya no siente los impactos que resultan del choque entre perspectivas, emociones y palabras contradictorias.Los topes se forman lenta y gradualmente. Muchísimos, se crean artificialemente por la educación. Otros deben su existencia a la influencia hipnótica de toda la vida circundante. El hombre está rodeado de gente que que habla, piensa siente, vive por medio de sus topes. (Matrix). Al imitarlo en sus opiniones, acciones y palabras cewa involuntáriamente en sí mismo “topes” análogos que le hacen la vida más fácil, ya que es muy duro vivir sin topes. Pero éstos impiden toda posibilidad de desarrollo interior hechos por que están hechos para amortiguar los choques, empero los choques y sólo ellos, pueden sacar al hombre de estado en que vivr, es decir, despertarlo. Los topes arrullan el sueño del hombre y le dan la agradable y apacible sensación de que todo irá bien, que no existen la contradicciones y que puede dormir en paz. Los topes son dispositivos que permiten al hombre tener siempre la razón, le impiden sentir su conciencia moral.La Conciencia es otro término que necesita explicación. En la vida ordinaria, se toma el concepto “conciencia” de una manera demasiado simple. ¡Cómo si nosotros tuviéramos conciencia!. De hecho, el concepto de “conciencia moral” dentro del dominio emocional, equivale al concepto de “intuición intelectual”, dentro del dominio intelectual. Y así como no tenemos conciencia intelectual no tenemos conciencia moral.La intuición intelectual es un estado en el cual el hombre conoce de una manera inmediata y total todo lo que sabe en general; un estado en el cual es capaz de ver cuan poco sabe y cuanta contradicciones hay en lo que sabe.La conciencia moral es un estado en el cual el hombre es capaz de sentir de una manera inmediata y total todo lo que siente o puede sentir. Y como cada uno tiene en sí millones de sentimientos contradictorios, que van desde una constatación, profundamente escondida de su nulidad, hasta las formas más estúpidas de la infatuación — de toda clase de terrores hasta la presunción, la suficiencia y la autoidolatría– sentir todo esto simultáneamente no sólo sería doloroso, sería insoportable.Si un hombre cuyo mundo interior consiste por entero de contradicciones, sintiese a la vez que ama todo lo que odia y odia todo lo que ama, que miente cuando dice la verdad y que dice la verdad cuando miente; y si pudiese sentir la verguenza y el horror de tal mezcolanza, conocería entonces el estado que se le llama consciencia moral. Un hombre no puede vivir en tal estado ; tiene que destruir las contradicciones o destruir la conciencia. No puede destruir la conciencia, pero si hacerla dormir, lo que significa que puede separar en sí mismo mediante barreras impenetrables un sentimiento de otro, nunca verlos juntos, no sentir nunca su incompatibilidad ni lo absurdo de su coexistencia.”Pero felizmente para el hombre, es decir para su paz y su sueño, éste estado de conciencia es muy raro”.Desde su más tierna infancia los topes han comenzado a desarrollarse y a fortalecerse en él, quitándole progresivamente toda posibilidad de ver sus contradicciones interiores; por consiguiente, para él no hay el menor peligro de un súbito despertar.Fragmentos de una enseñanza desconocida. P.Ouspensky (cap.8)

TRABAJO INTERNO

Observación de Sí – Cuarto Camino

TRABAJO INTERNO EN CUARTO CAMINO

Por último, otro de los rasgos que dificultan la observación de sí mismo es el hábito de hablar sin necesidad. Hay que luchar contra él si queremos aprender a observarnos con imparcialidad y a no confundir nuestra palabrería con el efectivo recuerdo de sí.
Las dificultades que experimenta el hombre para observar estas manifestaciones mecánicas le mostrarán la casi imposibilidad de salir por sí mismo del “sueño” en que vive, el cual presenta dos rasgos característicos: la identificación y la “consideración”.
El hombre se identifica con todo lo que llama su atención: sus pensamientos, sus deseos, su imaginación. La identificación es nuestro más terrible enemigo, pues, en el mismo momento en que creemos vencerla, seguimos siendo víctimas de su engaño. Mientras un hombre se identifique o sea susceptible de identificarse con algo, será esclavo de todo cuanto pueda sucederle. Por eso la libertad consiste ante todo en liberarse de la identificación.
Uno de los aspectos particulares de la identificación es la “consideración”, es decir, el identificarse con lo que los demás piensan de uno. Y no sólo se “considera” a las personas, sino también a la sociedad y a las condiciones históricas.
Es necesario, pues, superar todas estas dificultades para combatir el “sueño” y para que el “trabajo sobre sí” rinda los mejores frutos. Pero, ¿en qué consistía este “trabajo”?
Durante meses enteros, los discípulos aprendían a distinguir en sí mismos el origen de sus reacciones, partiendo de la información que poseían sobre la velocidad propia de cada “centro”.
Para aprender a observar los hábitos y posturas, que tan estrechamente condicionan el funcionamiento del psiquismo, había varios ejercicios. Uno de ellos era el del “Stop”. Consistía en lo siguiente: a una orden del instructor, los alumnos debían suspender sus gestos e inmovilizarse en la posición en que hubiesen oído la señal, permaneciendo en la misma actitud y en idéntico estado interior hasta que se les ordenase volver a la posición o a la tarea en que les sorprendió la señal.
Otro ejercicio era la “danza de los derviches”. Cada uno de los alumnos efectuaba movimientos independientes, no coordinados con los de los demás y ejecutados al son de composiciones musicales ideadas por Gurdjieff
 
 
Publicado por Cuarto Camino 
 

 

 

RENE DAUMAL,JOHN FUCHS, JEANE SALZMAN, FRAGMENTOS

LA MIRADA DESDE ARRIBA
Jeanne de Salzmann
El pensamiento objetivo es la mirada desde arriba. Una mirada libre, uno que ve. Sin esta mirada situada sobre mí y que me ve, mi vida es la vida de un ciego que va allá donde le empujan sus impulsos, sin saber porqué o cómo. Sin ésta mirada emplazada sobre mí, no puedo saber que Yo existo.
Yo tengo el poder de elevarme sobre mí mismo y de verme a mí mismo libremente… de ser visto. Tengo el poder de que mi pensamiento no sea esclavizado. Para ésto, deben abandonar todas las asociaciones, que lo mantienen cautivo, pasivo. Se deben cortar todas las asociaciones que lo mantienen cautivo, pasivo. Se deben cortar los hilos que lo atan a todas esas imágenes, a todas esas formas; se deben liberar a sí mismo del constante empuje de la emoción. Deben sentir el poder que tiene de resistirse a ese empuje, de verlo mientras se eleva firmemente sobre él. En éste movimiento el pensamiento se vuelve activo; se vuelve activo en el acto de purificarse a sí mismo y de ésta forma adquiere un objetivo, un simple objetivo; pensar Yo, realizar “quien soy yo”, entrar dentro de éste misterio.
De ésta forma, los pensamientos son sólo objetos, ocasiones para la esclavitud, trampas en las que el pensamiento real pierde su poder de objetividad y de acción voluntaria. Apresada por las palabras, por las imágenes, las formas que lo atrapan, el pensamiento real pierde su facultad de ver. Pierde el sentido de Yo. Entonces yo no soy nada más que un organismo a la deriva. Un cuerpo privado de inteligencia,,. En la ausencia de ésta mirada, estoy obligado a retornar al automatismo y a la ley de accidente.
Esta mirada me sitúa y al mismo tiempo me libera. Y en los momentos de recogimiento, adquiero un estado dónde yo puedo conocer, donde puedo sentir la divinidad de ésta mirada que desciende sobre mí, que me abraza. Me siento a mí mismo bajo el resplandor de ésta mirada.
El primer paso para ésto es el reconocimiento de una carencia. Siento la necesidad de un pensamiento. La necesidad de un pensamiento libre vuelto hacia mí mismo, de la forma que pueda realmente volverme consciente de mi existencia. Un pensamiento activo cuyo único objetivo sea Yo, encontrar el Yo nuevo.
Esta es mi lucha: una lucha contra la pasividad de mi pensamiento. Una lucha sin la que nada que sea más consciente pueda encontrar su espacio, puede nacer. Es una lucha para abandonar la ilusión del yo en el que vivo, para acercarme a una mirada más real. En el corazón de ésta lucha se crea un orden en el caos, una jerarquía; son revelados dos niveles, dos mundos. Si sólo hay un nivel no hay mirada. Se debe reconocer otro nivel, que es el despertar del Pensamiento.
Sin éste esfuerzo, el pensamiento cae de nuevo en el sueño habitado por palabras, imágenes, nociones aprendidas, conocimiento adquirido y aproximado, sueños y diferentes molestias. Es el pensamiento de un ser humano sin inteligencia. Es terrible de repente comprender que uno ha estado viviendo sin el pensamiento independiente, propio de uno mismo. Sin inteligencia. Sin nada que vea lo que es real. Y así, sin conexión con el mundo de arriba.
Está en mi esencia que yo me reúna con aquello que ve. Si pudiera permanecer ahí, estaría en la fuente de algo único, algo estable; en la fuente
de eso que no cambia.
Jeanne de Salzman
Publicado por Cuarto Camino

QUE ES LA CONCIENCIA? 3era parte

Desde su más tierna infancia , los topes han comenzado a desarrollarse y a fortalecerse en él, quitándole progresivamente toda posibilidad de ver sus contradicciones interiores, por consiguiente, para el no hay el menor peligro de un súbito despertar. El despertar sólo es posible para aquellos que lo buscan, que lo quieren, y que están dispuestos a luchar a consigo mismos, a trabajar sobre sí mismos, mucho tiempo y con perseverancia para obtenerlo. Con este fin, es necesario destruir los “topes”, es decir, ir al encuentro de todos los sufrimientos interiores que están ligados a la sensación de las contradicciones. Además, la destrucción misma de los topes exige un trabajo muy largo, y un hombre tiene que estar de acuerdo con este trabajo, comprendiendo bien que para él el despertar de su conciencia estará acompañado de todas las incomodidades y de todos los sufrimientos imaginables.Pero la conciencia moral es el único fuego que puede fundir todos los polvos metálicos del crisol del que hemos hablado, y crear la unidad que el hombre no poseía en el estado en que emprendió el estudio de sí mismo.El concepto de “conciencia moral” nada tiene que ver con el “moralidad”.La conciencia moral es un fenómeno general y permanente.Es la misma para todos los hombres y no es posible sino en ausencia de topes. Desde el punto de vista de las diferentes categorías de hombres, podemos decir que existe la conciencia del hombre que no tiene contradicciones. Esta conciencia no es sufrimiento, sino una alegría de caracter totalmente nuevo, y que somos incapaces de comprender. El despertar aún momentáneo de la conciencia moral en un hombre con millares de “yoes” diferentes implica obligatoriamente el sufrimiento.Por tanto, si estos instantes de conciencia se repiten más a menudo y duran cada vez más a menudo y duran cada vez más, si el hombre no les teme, sino por el contrario coopera con ellos y trata de guardarlos y prolongarlos, un elemento de alegría muy sutil, un gusto anticipado de la verdadera “conciencia lúcida” penetrará gradualmente en él.Frag. de una enseñanza des-co-no-ci-da P.Ouspensky (pag.211) CONCIENCIA LIMITADA

NO SOMOS CONSCIENTESEstamos hechos de tal modo que podemos vivir en cuatro estados de consciencia, pero tales como somos, usamos sólo dos; uno cuando estamos dormidos, y el otro cuando estamos en lo que llamamos “despiertos” es decir, en el estado actual, cuando podemos charlar, escuchar, leer, escribir, ir y venir, etc. Pero estos son dos de los cuatro estados posibles. El tercer estado de consciencia es muy estraño. Si la gente nos explica qué es el tercer estado de consciencia, empezamos a pensar que lo tenemos. El tercer estado puede llamarse conciencia de Sí, y la mayoría de la gente, si se le pregunta, dice “¡somos ciertamente conscientes!” Requiérese tiempo suficiente o esfuerzos de observación de sí, repetidos y frecuentes , antes que realmente reconozacamos el hecho de que no somos conscientes; que somos conscientes sólo potencialmente. Si nos preguntan, decimos “Si, lo soy”, y por ese momento lo somos, pero en el momento siguiente cesamos de recordar y no somos conscientes. De modo que, en el proceso de observación de sí, comprendamos que no estamos en el tercer estado de consciencia, que vivimos sólo en dos. Vivimos en estado de sueño o en estado de vigilia, lo cual, en el sistema le llamamos consciencia relativa (incluye conciencia parciales como la social-cívica-rol, temporal-edad, mental- intelectual-profesional,). El cuarto estado, que llamamos consciencia objetiva, es inaccesible para nosotros por que sólo puede alcanzarse a través de la consciencia de Sí (si no son atisbos momentáneos) es decir primero convirtiéndose en conciente de uno mismo, de manera que mucho después podemos disponernos a alcanzar el estado objetivo de la consciencia.De modo que al mismo tiempo que la observación de sí, tratamos de ser conscientes de nosotros reteniendo la sensación de “Yo estoy aquí” nada más. Y esto es el hecho que se le ha escapó sin la mínima excepción a toda la psicología occidental. Aunque muchas personas se acercarosn muchísimo a él, no reconocieron la importancia de éste hecho y no comprendieron que el estado del hombre, como éste es puede ser cambiado; que el hombre puede recordarse, si lo intenta durante largo tiempo. Esto no es una cuestión de un día, o de un mes. Es un estudio muy prolongado y un estudio de cómo suprimir obstáculos, por que no nos recordamos debido a muchas funciones equivocadas de nuestra machine y todas éstas funciones han de corregirse y ajustarse. Cuando éstas funciones estén ajustadas, éstos períodos largos de recuerdo de sí se tornarán cada vez más largos y si llegan a ser suficientemente largos , adquiriremos otras dos funciones el emocional superior diferencia grande con el estado corriente y junto con el estado de consciencia objetiva el mental superior, donde realmente de puede empezar a hablar de otros poderes, los cuales no son una cuestión de experimentación sino de cambio del propio estado de consciencia y activación.Cuarto Camino P.Ouspensky (Pag.10-11)
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