La vida es real sólo cuando Yo Soy; Gurdjieff.

GURDJIEFF

EL ESTADO DE RECOGIMIENTO GURDJIEFF

Biografía de George I. Gurdjieff   Jose Figueras Matute44PROFUNDIZAR EN EL ESTADO DE RECOGIMIENTO
Necesito regresar todo el tiempo y profundizar en lo que Gurdjieff
llamaba «el estado de recogimiento» hasta que se vuelva indispensable
para mí. Es un estado en el cual todos mis centros tratan de ponerse
de acuerdo para conocer ese ser que «yo soy». Todos los centros se
interesan en la misma pregunta; se cuestionan, se acercan y se recogen.
Cuando están verdaderamente juntos, yo puedo «ser» y puedo
hacer algo conscientemente. Sólo cuando ellos están juntos.
Cuando estoy en mi estado ordinario, soy tomado por las asociaciones
de lo último que ha tocado mi amor propio: la vanidad o la envidia.
Esto constituye mi pensamiento inconsciente. Cuando estoy en
estado de recogimiento, tengo otra calidad de pensamiento; mi pensamiento
no divaga, no se sale de mí. Con las asociaciones, divaga,
pero cuando me recojo, se queda en mí. Tampoco mi sentimiento se
proyecta. Estoy ocupado en sentir que «yo soy». Cuando estoy recogido,
mi pensamiento está consciente, pero sólo cuando estoy recogido.
. ‘Quiero aprender a estar en un estado más recogido, pero no puedo,
porque mi pensamiento, mi sensación y mi sentimiento no están armonizados
en una misma acción. Tengo una sensación de mi cuerpo,
pero mi sentimiento es indiferente a ella. Pienso en mí, pero mi cuerpo
está ocupado en otra cosa. Y sin embargo, es eso lo que soy: un cuerpo,
un pensamiento, un sentimiento. Lo sé, pero no puedo sentirlos
al mismo tiempo. Ellos no tienen la misma intensidad ni están orientados
en la misma dirección. Me siento dividido, inseguro.
Al verlo, algunas tensiones caen y me encuentro menos en la superficie.
Mi atención es más penetrante, va hacia las profundidades.
Yo me relajo, no por el hecho de relajarme, sino porque mientras más
suelto, más fuerte se hace el movimiento de recogerme, de reunirme
conmigo mismo. Me relajo, me suelto, para sentirme contenido en
mí mismo. Me concentro en el punto donde mis pensamientos llegan
y desparecen. Miro más allá. No trato de suprimir los pensamientos.
Veo que son sombras, son fantasmas. Los dejo flotar. No tienen sustancia.
La sustancia está en la fuente.
La mente es capaz ahora de un verdadero silencio, de una tranquilidad.
Sin esa tranquilidad de la mente, que, a partir de su propia actividad,
ha visto formarse un centro separado del resto que la limita,
ella nunca será capaz de conocer su propio movimiento. Y su movimiento
es inmenso, desmesurado. Nuestro instrumento de búsqueda
es nuestra mente, tanto así que ella no se deja sugestionar por las respuestas
ya hechas. ¿Puede la mente estar en un estado de no saber?,
¿puede estar en un estado que sea verdad, simplemente un hecho y
no una afirmación? Si ella puede permanecer frente a eso, aceptarlo
como una verdad, sentirse pobre en conocimiento, la mente puede en
realidad estar en un estado de no saber que es la más alta forma de
pensamiento. Entonces, la mente se vuelve aguda, profunda, clara,
sin límites, y puede recibir algo nuevo.
Estoy aquí, tranquilo, sin saber lo que soy, sin hacer esfuerzos repetidos
por saberlo. Veo que el saber no puede ser atrapado. Mi mente
se ha vuelto tranquila, sin movimiento, relacionada con una sensación
de esa tranquilidad y con un sentimiento de ese estado de ser. Es una
tranquilidad, no un vacío. En ese estado de recogimiento, una realidad
comienza a obrar en mí. No soy yo quien la conoce, sino ella la que
se hace conocer. Para dejar que su acción obre, siento la necesidad
de soltar y de relajarme naturalmente. Todos mis centros son más sensibles,
más agudos, más penetrantes. Hay capas de mí mismo que
nunca he penetrado. Al verlo, me hago libre.

JEANNE DE SALZMANN, LA REALIDAD DEL SER

CURSO OCTUBRE


C. Stanley Nott G. I. GURDJIEFF

gurdjieff

C. Stanley Nott

G. I. GURDJIEFF

Diario de un Alumno Recuento de algunos años con G. I. Gurdjieffy A. R. Orage en Nueva York y Fontainebleau-Avon

“El sistema se basa en las conclusiones siguientes: La vida en nuestro tiempo ha llegado a ser tan compleja que el hombre se ha desviado de su tipo original, es decir, un tipo que debio ser dependiente de su entorno -el pais donde nacio, el ambiente de crianza y la cultura en la que fue educado-. Estas condiciones deberian haberle trazado al hombre su camino de desarrollo e indicarle el tipo normal que deberia haber alcanzado. Pero nuestra civilizacion, con sus medios casi ilimitados para influenciar a un hombre, le ha hecho casi imposible vivir en las condiciones que habrian sido normales para el. Mientras que la civilizacion ha abierto para el hombre nuevos horizontes en el conocimiento y en la ciencia y elevo su nivel de vida, ampliando asi su percepcion del mundo, en vez de promoverlo a un nivel general mas elevado, solo ha desarrollado ciertas facultades en detrimento de otras y algunas las ha destruido por completo. Nuestra civilizacion ha despojado al hombre de las cualidades naturales y esenciales de su tipo heredado, pero no le ha dado lo que necesitaba para el desarrollo armonico de un nuevo tipo; de manera que la civilizacion, en vez de producir una individualidad completa adaptada a la naturaleza y al entorno donde se encuentra los que en realidad fueron responsables de su creacion- ha producido un ser fuera de su elemento, incapaz de vivir una vida plena, y al mismo tiempo extraño a esa vida interior que por derecho deberia ser suya”.

“Es con respecto a esto que el sistema psicologico del señor Gurdjieff se pronuncia. El sistema comprueba, experimentalmente, que la percepcion del mundo para un hombre de nuestro tiempo y su modo de vida no constituyen la expresion consciente de si mismo como un todo, sino, por el contrario, son la manifestacion inconsciente de solo una de sus tres partes”.

“Desde este angulo, nuestra vida psiquica (como percibimos el mundo y expresamos nuestra percepcion de el), no es un todo, un todo que actua como un recipiente de nuestras percepciones y una fuente de nuestras expresiones. Por el contrario, esta dividida en tres entidades separadas, que casi no tienen nada en comun, y que son diferentes en substancia y en funcion”.

“Estas tres partes separadas y totalmente distintas -fuentes de la vida intelectual, emocional e instintivo-motriz del hombre, tomada cada una en el sentido de la totalidad de funciones propias de ella— son llamadas en el sistema de Gurdjieff, centro intelectual, centro instintivo-motor y centro emocional”.

“Cada percepcion y expresion verdaderamente, conscientes de un hombre debe ser el resultado de un trabajo simultaneo y coordinado de los tres centros, cada uno de los cuales tiene que desempenar su papel en la tarea conjunta; es decir, debe aportar su cuota de asociaciones. Una percepcion completa en cada caso particular solo es posible si los tres centros trabajan juntos. Pero debido a las muchas y variadas influencias que perturban y afectan al hombre moderno, el trabajo de los centros esta casi siempre inconexo, con el resultado de que sus funciones intelectuales, emocionales e instintivo-motrices no logran completarse y corregirse unas a otras. Transitan por distintos caminos, raras veces se encuentran, y de esta manera sus momentos de conciencia real son muy escasos”.

“Los tres centros no coordinan por la siguiente razon: existen, por decirlo asi, tres hombres diferentes en un solo individuo; el primer hombre solo piensa, el segundo solo siente y el tercero vive solo por sus instintos y funciones motrices. Tenemos entonces, podria decirse, un hombre logico, un hombre emocional y un hombre fisico. Tres en uno que nunca se entienden entre si; no solo eso, sino que consciente, y hasta inconscientemente, interfieren unos con otros, en sus planes, intenciones y trabajo; y sin embargo, cada uno de ellos, en el momento en que actua, habla con autoridad, y dice ‘yo”.

“Si observamos el trabajo de los centros, veremos cuan contradictorios y cuan divididos estan, y sera evidente que el hombre no puede ser amo de si mismo porque el mismo no puede controlar el trabajo de sus centros. Ni siquiera sabe cual de sus centros sera el proximo que empiece a funcionar. Nosotros no nos damos cuenta de esto porque sufrimos de la ilusion de que hay una especie de unidad en nuestros varios ‘yoes”.

“Si observamos correctamente las manifestaciones de la psiquis de un hombre moderno, se vera claramente que nunca actua por propia iniciativa y por razones que le son propias, sino que solo expresa por sus acciones, los cambios que son provocados en su mecanismo por causas que estan fuera de el. El no piensa: algo en el piensa; el no actua: algo actua a traves de el; el no crea: algo en el crea; el no logra: algo se logra a traves de el”. “Esto se hace claro cuando somos capaces de comprender los procesos de percepcion de las influencias externas e internas de cada centro, mediante los cuales se realizan las acciones de respuesta”.

“Los centros de un nino recien nacido pueden ser comparados con discos de gramofono en blanco sobre los cuales, desde el primer dia o desde las primeras horas, se graban las impresiones del mundo interior y del mundo exterior. Las impresiones grabadas se preservan en cada uno de los tres centros en el mismo orden (a menudo absurdo) y en la misma relacion en que fueron recibidas por primera vez. Los procesos de pensar, razonar, juzgar, memorizar e imaginar son exclusivamente el resultado de las impresiones grabadas, que se combinan y se asocian de diferentes maneras bajo la influencia de choques accidentales. Los discos, cuyo contenido se convierte asi en el centro de asociacion, son puestos en marcha con diversos grados de intensidad por estos mismos choques. Otro choque, o uno de diferente intensidad, pone en funcionamiento a otro disco y evoca otra asociación mas, y en consecuencia, otra serie de pensamientos, sentimientos, actos; y ningún centro puede añadir nada de si mismo a las combinaciones formadas en los otros centros.

El resultado es que la percepción del mundo de un hombre es la consecuencia de solo una parte de su ser o, para decirlo de otra manera, el hombre tiene tres modos diferentes de procesar la percepción, y cada uno tiene poco contacto con el otro, o lo hace por casualidad y solo parcialmente. En consecuencia, cada conclusión a la que llega un hombre, cada juicio, es el trabajo de solo una parte de su estructura, la expresión de solo una pequeña porción del material que ha almacenado. De alli que sus juicios y conclusiones sean siempre parciales, y en consecuencia falsos”.

gurdjieff“A partir de todo lo que se ha dicho podemos ver que el primer paso en un desarrollo equilibrado del hombre consiste en ensenarle como ser capaz de introducir, desde un principio, el trabajo de sus tres centros en sus funciones psiquicas. Cuando los tres centros sean capaces de trabajar con igual intensidad al mismo tiempo, entonces las tres ruedas principales de la maquina humana funcionaran en forma pareja y no interferiran unas con otras. No funcionaran como ahora, al azar, sino que trabajaran de la mejor manera posible con sus diferentes potencialidades por separado; y tambien con relacion al grado de conciencia que le es posible lograr al hombre pero que en su vida ordinaria nunca logra”.

“No debe olvidarse que el grado de desarrollo posible para cada centro es diferente con cada hombre; de la misma manera como son diferentes las impresiones registradas. Por lo tanto la ensenanza y el entrenamiento de cada persona en el trabajo deben ser estrictamente individuales”.

“En el transcurso del tiempo los desordenes funcionales a los que esta sujeta la maquina humana en condiciones ordinarias, aumentan, y unicamente despues de una lucha larga y decidida contra los defectos que han surgido en ella, puede dicha maquina funcionar en forma pareja. Un hombre es incapaz de sostener esta lucha solo y por sus propios esfuerzos. Tampoco puede beneficiarse de los numerosos métodos de autoentrenamiento y desarrollo personal que estan de moda (sean estos de fabricación propia o importados de Oriente) los cuales recomiendan indiscriminadamente metodos y ejercicios, tales como ejercicios fisicos, ejercicios de meditación, concentración y respiración; sistemas de dieta y ayuno, experiencias inducidas, etc. Estos métodos estan dirigidos a todos, sin considerar las necesidades y habilidades individuales, y sin tomar en cuenta las peculiaridades personales. No solo son inútiles, sino que incluso pueden llegar a ser peligrosos. Los que traten de reparar una maquina defectuosa sin una comprensión completa y profunda podran efectuar algunos cambios, pero estos cambios a su vez provocaran otros que una persona inexperta no podra prever ni evitar. La maquina humana se encuentra siempre en equilibrio mecánico, ya sea que este funcionando en forma pareja o no; en consecuencia, cualquier cambio provocado en un lugar seguramente ocasionara un cambio en otro lugar, y es absolutamente necesario que esto sea previsto y tomado en cuenta”.

“Para evitar consecuencias inesperadas e indeseables es importante que cuando un hombre empieza a trabajar sobre si mismo, se someta a la disciplina impuesta por los métodos especiales y estrictamente individuales utilizados por el Instituto. Podemos decir que uno de los propositos es el desarrollo de nuevos procesos que cambiaran y regularan los viejos. En otras palabras, en este trabajo tenemos que desarrollar nuevas facultades que no se pueden alcanzar en las condiciones de la vida diaria que vemos a nuestro alrededor; y un hombre no puede desarrollarlas sin ayuda, ni tampoco mediante la practica de un método general”.

“El uso de métodos de entrenamiento estrictamente individualizados solo es posible cuando cada aspecto particular de la condición orgánica y psiquica del hombre, asi como su educacion y todas las circunstancias de su vida, son tomados en cuenta. Se necesita un largo periodo de tiempo para determinar y prescribir con exactitud estas condiciones. Y esto debido a que el hombre, desde sus primeros dias, como resultado de su crianza, adquiere una mascara externa y presenta externamente un tipo que no tiene nada que ver con su tipo real. A medida que el hombre envejece, esta mascara se hace mas gruesa, y al final es incapaz de verse a si mismo por causa de la mascara”.

“Para descubrir las particularidades de un individuo -lo que es real detrás de la mascara- es necesario descubrir los rasgos y facultades de su tipo. Para esto su mascara debe ser destruida, y esto toma tiempo. Solo cuando la mascara ha sido destruida, podemos estudiar y observar al hombre mismo, es decir, a su tipo real”. “Los interesados entre ustedes estan invitados a asistir a las próximas charlas, cuya fecha y lugar seran anunciados en breve”.

 


P. L. Travers – George Ivanovitch Gurdjieff

P. L. Travers

Fecha de nacimiento 09 de agosto 1899, Mayborough, Queensland, Australia Fecha de fallecimiento 23 de abril 1996, Londres, Inglaterra, Reino Unido Nombre de nacimiento Helen Lyndon Goff Trivialidades No me gustó el 1964 la película de Disney Mary Poppins (1964), al sentir que hizo que el personaje del título, al que había creado en sus libros, demasiado dulce. Se le concedió un OBE (Oficial de la Orden del Imperio Británico) en el 1977 de la Reina Lista de Honores por su contribución a la literatura. Actuó en su Australia natal a la edad de 10. Gira nacional – mientras que todavía en su adolescencia – con una compañía de Shakespeare. Más tarde también se realizó como bailarín y escribió poesía, utilizando el nombre adoptado Pamela Travers. Se fue a Inglaterra en 1924 con sólo 5 libras a su crédito. Continuó escribiendo poesía y, más tarde, crítica literaria y teatral para varias publicaciones semanales, incluyendo ‘The Statesman irlandés “y el” The New Inglés’. Nacido en una plantación de azúcar de origen irlandés y madre escocesa-irlandesa, creció en Queensland tropical en la plantación de su padre, el mayor de tres hijas. Se desarrolló el personaje de Mary Poppins en 1934, mientras vivía en un 900 años de antigüedad cabaña cubierta con paja en Sussex, recuperándose de una enfermedad. Tenía una fascinación de por vida con el folclore y el misticismo. En 1976, se convirtió en editor de consultoría para la sede en Nueva York revista ‘Parábola’, dedicada a la investigación empírica en este campo.

En 1934, tuvo una enfermedad que la obligó a guardar cama. AE le sugirió que escribiera  sobre una bruja, y un día que tuvo de visita a dos niños, les contó la historia de la nana que usaba un paraguas con mango de cabeza de loro, que llevaba todas sus pertenencias en una bolsa y que tenía poderes mágicos. De ahí surge Mary Poppins…ella siempre dijo que no la imaginó, sino que Poppins llegó a ella, tal y como llegó a la casa de los Banks.

Ese año se edita el primer libro de la serie y lo firma como  P.L. Travers, técnica  común en ese tiempo, sobre todo cuando las mujeres  autoras querían que su obra fuera apreciada por sus propios méritos, y no hubiera prejuicios por haber sido escritas por mujeres (de hecho, alguien le sugirió a J.K. Rowling que hiciera esto cuando editaron sus libros de Harry Potter). Al año siguiente, escribe “Mary Poppins regresa” y comienza a estudiar con el místico Gurdieff.

George Ivanovitch Gurdjieff (1877-1949) por P. L. Travers

George Ivanovitch Gurdjieff (1877-1949). Encerrar setenta y dos años de una vida que, a pesar de todo lo que se ha escrito sobre él, es incapaz de documentación exacta. Es un hecho que Gurdjieff murió en 1949, pero desde entonces ha dado a su edad de manera diferente en distintos momentos, la fecha de nacimiento que aquí sólo puede ser aproximada( aunque hoy se sabe 1866-1949). Todo esto era parte de su enigma, del sentido que le dio deliberadamente un papel, o, como P. D. Ouspensky escribió, después de su primera reunión, que daba la impresión de ser un hombre “mal disfrazado”. Su vida entera, por los biógrafos, tiene el aire de un auténtico mito, en el sentido de algo heroico, excepto en la medida en que pudo alguien mediar, por estas mismas disfraces, para la comprensión general.

Nacido en Alexandropol, cerca de la frontera persa de Rusia, de padre griego y armenio y madre después tutelados por el Decano de la Catedral Militar de Kars, fue criado en un mundo antiguo patriarcal donde los niños fueron puestos a dormir por la noche con la historia de Gilgamesh. Siendo todavía muy joven, sin embargo, Gurdjieff, fiel a su papel, “desaparecidos”, como Ulises debió de parecer a desaparecer de su mundo local de Ithaca-en ese caldero de la historia, la tradición y las ideas que nosotros conocemos como la Medio Oriente. De hecho, en sus reuniones segundo libro con Hombres Notables que describe una órbita más amplia, teniendo en el desierto de Gobi, La Meca y el Tíbet, aunque en este caso el lector debe decidir por sí mismo si esos nombres representan lugares o símbolos-que podría igualmente ser -en su búsqueda incesante de un “conocimiento verdadero y universal.” “Yo no estaba solo”, Ouspensky lo cita el diario. “Había todo tipo de especialistas entre nosotros. Nos llamábamos “Los Buscadores de la Verdad!” (Seekers of the truth). Cabe inferir que en 1914 los Buscadores de la Verdad había tenido éxito en su búsqueda, ya que en el otoño de ese año Ouspensky registra su primer encuentro con Gurdjieff. “Me di cuenta”, escribe, “que me había encontrado con un sistema totalmente nuevo de pensamiento que supera todo lo que había conocido antes. Este sistema tiró bastante una nueva luz sobre la psicología y le explicó lo que yo no podía entender antes en las ideas esotéricas “.

Partir de este momento, ya que entre sus alumnos había ahora una toma de notas, Gurdjieff, aunque sólo en la medida en que él mismo ha querido-estuvo en el ojo de la historia. Durante los dos primeros años de la Primera Guerra Mundial se elaboró ​​sus enseñanzas a los grupos en Petersburgo y Moscú, pero con el inicio de la revolución, el vuelo era inevitable. Su viaje con sus seguidores a través de Rusia en el Cáucaso, luego a Constantinopla y finalmente al oeste tiene todos los elementos de un thriller moderno. Pero se le da una calidad épica y dimensión extra por el hecho de que Gurdjieff solía las penurias y peligros siempre para él la verdadera materia de la existencia-para ejemplificar sus enseñanzas y requiere de sus alumnos de que deben escapar no sólo con sus vidas, pero con su vida. No fue sino hasta 1922 que logró su objetivo de acercar a Occidente lo que había encontrado en el Oriente mediante el establecimiento de su banda peregrino en el Château du Prieuré, cerca de Fontainebleau, donde fundó su Instituto para el Desarrollo Armónico del Hombre.

 

¿Cuál fue la fuente de su enseñanza? Fiel a su papel Gurdjieff, nunca fue abiertamente revelada. Mediante el examen de sus escritos y los numerosos comentarios sobre ellos puede ser que sea posible descubrir paralelos en diversas tradiciones, el budismo tántrico, el hinduismo, el sufismo, griega ortodoxa posible, pero difícilmente rentable. Por las características fundamentales de su método no puede atribuirse a una sola fuente. Ouspensky lo cita como admitir: “Voy a decir que, si se quiere, este es el cristianismo esotérico”.  No parece haber ninguna razón para rechazar esta cuando se recuerda que el cristianismo, como Gurdjieff lo sabía, era el heredero de los siglos y que han elaborado a sí misma elementos de primeros tradiciones pre-cristianas, hititas, asirios, frigios, persas, y no hay nada tan explosivo como las viejas ideas reexpresadas en términos contemporáneos como el mundo occidental era descubrir cuando Gurdjieff irrumpió en ella. Su impacto fue tremendo. Estaba claro que él no había venido a traer paz, sino un tipo especial de guerra interna y que su misión en la vida era destruir la complacencia de los hombres y hacerlos conscientes de sus limitaciones. Sólo por estos medios, por lo que llamó “trabajos conscientes y sufrimientos intencionales”, fue posible lograr su desarrollo interior. Escritores, artistas, hombres de todas las profesiones-entre ellos Thomas de Hartmann, compositor ruso, AR Orage, editor de The New Age y más tarde uno de los más sutiles comentaristas de los escritos de Gurdjieff, Rowland Kenney de The Herald, el Dr. Maurice Nicoll, Jane Heap de The Little Review, opinión del viajero, se  encontraban cavando pozos, la tala de árboles y romper piedras por día, mientras que por la noche fueron obligados a participar en las danzas sagradas o “movimientos”, que eran una parte integral de la enseñanza, o asistir a una de las grandes fiestas de Gurdjieff, donde, bajo la influencia de la buena vodka, y la atenta mirada del Maestro, las oportunidades fueron proporcionados, para aquellos que tuvieron el coraje, para encontrarse cara a cara con ellos. Los más fuertes entre ellos, los que podrían alcanzar el nivel de “ser serio”, se les permitió transmitir algo de la enseñanza a los nuevos alumnos.

En 1924 la obra fue lo suficientemente madura como para Gurdjieff para emprender el primero de sus viajes a Estados Unidos, donde en enero, en Nueva York, un grupo de cuarenta alumnos dieron una serie de demostraciones de sus movimientos. Dos tercios de estas tardes se dedicaron a las danzas sagradas y el último tercio a lo que se describió como “Trick, Semi-Trick”  (Trucos) y “fenómenos sobrenaturales.” El público fue invitado a distinguir entre ellos y recordó que “el estudio de los dos primeros se consideró indispensable para el estudio de la tercera, ya que para entender el pasado de una actitud perfectamente imparcial y un juicio sin estar impedidos por preestablecidos creencias eran necesarias. “Está claro en los escritos de Gurdjieff que el hipnotismo, el mesmerismo y diversos métodos arcanos de expansión de la conciencia debe haber jugado un papel importante en los estudios de los Buscadores de la Verdad. Ninguno de estos procesos, sin embargo, es para ser considerada como que tiene alguna relación con lo que se llama Magic Negro, que, de acuerdo con Gurdjieff, “tiene siempre una característica definida. Es la tendencia a utilizar a las personas para algunos, incluso el mejor de los propósitos, sin su conocimiento y comprensión, ya sea mediante la producción en ellos de la fe ciega y seducción  actuan sobre ellos a través del miedo. Hay, de hecho, ni magia rojo, verde ni amarillo. No es “hacer.” Sólo “hacer” es mágico “. Correctamente para darse cuenta de la magnitud de lo que Gurdjieff entendía por arte de magia, hay que recordar su aforismo continuamente repetía:” Sólo el que ES puede se puede hacer “, y que su corolario, que carecen de este verbo fundamental, nada es “HECHO”, las cosas simplemente “SUCEDEN”.

La gira americana trajo una nueva afluencia de alumnos a la Prieuré y, como siempre, Gurdjieff, por vía indirecta deliberada,se encontra ron indicaciones para salir. “La enseñanza”, escribe uno “, fue dada en fragmentos, a menudo en formas inesperadas y hemos tenido que aprender a poner las piezas juntas y conectarlos a través de nuestras observaciones y experiencias”.  Sin embargo, el año 1924 resultó ser un hito para la enseñanza. Fue a finales del verano que Gurdjieff, poco a poco volver a montar sus fuerzas después de un accidente automovilístico casi fatal coche, se inició durante la convalecencia de armar en forma de un libro de esos fragmentos separados. Las actividades laborales se redujeron. Gurdjieff, manteniendo al mismo tiempo los alumnos que quedaban, escribió incesantemente, ya sea en Fontainebleau, o en sus viajes frecuentes de automovilismo o sentado en una mesa en el Café de la Paix en París, donde había sido durante mucho tiempo una figura familiar. Todos y Todo las cosas como el libro se llama, no inexacta, ya que se dispone a cubrir todos los aspectos de la vida del hombre. En esta alegoría mayoría de los Relatos de Belcebú a su nieto, de altos cargos de su mero peso de la argumentación y al mismo tiempo volando hacia el espacio, como una gran catedral, torpe vuelo, Gurdjieff reunió a los fundamentos de su doctrina. El hombre, se nos dice, tiene un lugar único y función en el esquema cosmológico y entra en obligación por el hecho de haber nacido. La toma de conciencia de todo esto no es, sin embargo, un regalo de la naturaleza, tampoco lo son la individualidad, la conciencia, el libre albedrío y un Alma Inmortal-estos atributos, que el hombre cree, erróneamente, que ya posee, tienen que ser adquiridas por sus esfuerzos especiales. Por encima de todo, el libro insiste repetidas veces que el hombre está dormido. Es sólo en el momento en que se despierta, no sólo a la conciencia, sino la consciencia Gurdjieff las palabras fueron, de hecho, sinónimo, que su verdadera evolución puede comenzar.

El manuscrito, constantemente revisado, ahora se convirtió en el punto focal de la enseñanza, no sólo en Francia sino en Nueva York durante sus dos viajes de América siguientes, en 1929 y 1933. Pero en el último año, con la venta de la Prieuré, la vida de Gurdjieff entra en otra fase. Después de disfrutar durante nueve años una habitación local y un nombre famoso, él aparece, claramente siempre buscando a retirarse hacia las sombras, aunque por razones propias para Gurdjieff nunca se detuvo, fue siempre creciendo, siempre experimentando. “Ya no es la enseñanza”, dijo a sus alumnos mayores cuando nuevas personas querían entrar en contacto directo con él. Pero uno de sus principios de cabecera es que el trabajo no fue diseñado para descubrir algo nuevo, sino de recuperar lo que se perdió. Unos pocos intrépidos, un puñado de Hombres que intentan trazar el curso de Odiseo, se dispuso a hacer precisamente eso. Si ellos aceptan, se pusieron en pequeños grupos íntimos, cada miembro en función de los otros, como los escaladores de montaña sobre una cuerda, y el grupo no tenía ninguna conexión con los demás. Esto estaba de acuerdo con trabajos anteriores de Gurdjieff en Moscú cuando Ouspensky lo cita diciendo que los grupos eran variados, pero ocupado cada uno con una obra diferente “, de acuerdo con el estado de su preparación y sus poderes.” Cuando uno recuerda que la enseñanza de Gurdjieff era esencialmente íntimo y personal, su insistencia en que por la naturaleza misma del trabajo que no podía tener muchos alumnos parece válida e inevitable. Las reminiscencias publicados de varios miembros de estos grupos pequeños dan testimonio el hecho de que él era, en efecto, la enseñanza en los años treinta, pero en voz baja, como si se tratara de una cuestión de “reculer pour mieux sauter”, ir para atrás para saltar más alto. Y como de costumbre, tuvo cuidado de no dejar que su mano derecha sepa lo que su mano izquierda estaba haciendo. Los que conocieron al Maestro pudo reunir sólo por rumores y habladurías que había Gurdjieff como curandero, el que podía curar el alcoholismo, Gurdjieff el hombre de negocios, y el de Gurdjieff conocido como “Monsieur Bonbon”, un viejo caballero excéntrico cuya única misión en la vida, al parecer, iba a convidar caramelos a los compinches locales y los niños. Ninguno de ellos podría haber imaginado cuando, en mayo de 1939, “Monsieur Bonbon” no se pudo encontrar, que era porque alguien llamó “señor Gurdjieff” una vez más había ido a los Estados Unidos, un país que tenía en relación afectuosa por su ” fraternidad “. A su regreso a París guerra estaba a la mano y con el estallido de las hostilidades Gurdjieff desapareció de la vista de todos, pero sus alumnos franceses hasta la Liberación. Se dice que él mismo sufrió a través de los años de escasez, poniendo sobre el rumor de que él era el heredero de un petrolero de Texas también. Nadie estaba más sorprendido que los comerciantes franceses de encontrar, cuando sus alumnos británicos y americanos corrían hacia atrás y pagaba las cuentas, que la historia era esencialmente cierto.

 

El año 1946 marcó el inicio de la última fase de su enseñanza, un período que para aquellos que le conocían antes era más rico que cualquiera que hubiera llegado antes. Por un poco más de tres años nuevos adeptos y alumnos antiguos que llevaban a sus propios alumnos y niños, acudieron a su habitación llena de gente pequeña para escuchar la lectura de uno de sus manuscritos-Todos y Todo, Encuentros con hombres notables, La vida es real sólo cuando yo Am-para escucharlo tocar su acordeón en la pequeña mano de la música que había compuesto para los diferentes capítulos, o para sentarse a su mesa y recibir la recompensa de su enseñanza en cualquier forma que pueda darse. “Si toma, luego tomar”, fue uno de sus aforismos favoritos-no bebía, no insignificante-y para muchos el alimento especial que se le ofreció, además de los deliciosos comestibles era indigerible, difícil de digerir. Los sabores exóticos y el vodka en el que los famosos “Tostadas a los idiotas” estaban ebrios (Gr. idiotes, individuo, aquello que en mí mismo que soy) no hizo las cosas más fáciles. Pero facilidad no era el objetivo. El anfitrión patriarcal masiva de presencia, irradiando una energía serena a la vez formidable y tranquilizador, dispensado este “alimento” de varias maneras, siempre inesperado, a veces en truenos de la ira, a veces contando una historia que sólo uno de toda la tabla se sabía era significaba para él, a veces sólo por la mirada o gesto empujando a casa la verdad. Las máscaras se quitó sin piedad. Debajo de la benevolencia exigente de su mirada todo el mundo estaba desnudo. Pero de vez en cuando, para los que podría enfrentarse a su situación Gurdjieff, siempre fugazmente, se dejó caer la propia máscara. Es posible, entonces, ver que detrás de la aparente falta de misericordia estaba tristeza y compasión. En esos momentos, su “humanidad-ness”, una palabra clave en su extraño Inglés radiante vocabulario que se declare. Si su objetivo era enseñar a los hombres cómo a la altura de la posibilidad de decir “yo soy”, nunca se olvidó de que “Tú eres” y “Él es” completar la conjugación.

 

Además de toda esta energía de trabajo en su propio apartamento de Coronel Renard, Gurdjieff ahora instituido en las prácticas diarias Salle Pleyel de los movimientos, las danzas sagradas que eran una parte tan esencial de su enseñanza. No fue sólo en París, sin embargo, que el año de trabajo por año, por lo avanzado vigorosamente. Había grupos ya en Inglaterra y en los Estados Unidos y otros países se han establecido ahora en Holanda, Suecia, Alemania y América del Sur. Y en Nueva York, en 1949, el 13 de enero, Gurdjieff, en lo que iba a ser su último viaje a Estados Unidos, anunció que estaba listo para publicar Todos y toda las cosas. Al mismo tiempo, los discípulos ingleses que, tras la muerte de Ouspensky en 1947, se habían unido a los grupos de París, organizado por la publicación de En busca de lo milagroso(Fragmentos de una enseñanza desconocida), de Ouspensky que cuenta la larga relación de sus primeros años con Gurdjieff. Estos dos libros, el primero que da a la segunda una nueva dimensión y la segunda clarificación de la primera, abrió la Enseñanza. Gurdjieff ahora pertenecía al mundo por el poco tiempo que le quedaba. Su salud flaqueaba, pero tal era su fuente inagotable de fuerza interior que pocos podían ser llevados a creer. A lo largo del verano, después de su regreso de Nueva York, el trabajo continuó con mayor intensidad. Gurdjieff, mientras serenamente poner su casa en orden, que se utiliza en cada momento como un momento de enseñanza y cada aspecto de su fuerza desvaneciendo como un factor de recordar a sus alumnos que “el hombre tiene que vivir hasta que muera.” Para “vivir” en el sentido de Gurdjieff , es  consciencia practica y sufrimiento voluntario. Esto mismo lo hizo, con la constancia y perseverancia, hasta el 29 de octubre de 1949.

 

Notas

Este ensayo fue publicado por la prensa estudios tradicionales, Toronto: 1973, según un folleto de diez páginas. Fue publicado previamente como “Gurdjieff” en el hombre, el mito y la magia: Encyclopedia of the Supernatural, Londres: Purnell, 1970-1971, serializado en 111 temas, entonces obligado como 12 volúmenes. También publicado por Time / Life en Nueva York. Y aquí publicado con el permiso de los administradores de la finca de PL Travers.


BRINDIS DE LOS IDIOTAS

El Brindis de los Idiotas




Gurdjieff Biográfico

Los “Brindis de los Idiotas” y la “Ciencia del Idiotismo” constituye quizá el método de enseñanza más extraño y novedoso de Gurdjieff. En las comidas rituales que ofrecía, se brindaba con fórmulas preestablecida a la salud de categorías sucesivas de idiotas, a veces se improvisaban adiciones que ilustraban algún tipo específico. Los brindis eran propuestos por el Directeur, generalmente un hombre que, aunque también hubo mujeres que se sentaba a la izquierda de Gurdjieff (entre todos, el más notable durante los últimos años de Gurdjieff fue Bernard Lemaître). Todos los presentes, excepto por supuesto los que pertenecían a la categoría por la cual se brindaba, estaban obligados a beber Armagnac o Vodka. Otros participantes, igual que el Directeur, tenían asignados papeles específicos en estas comidas: Veseur, Pubelle, Egout, Bouche d’egout y Egout pour Sweet, Two Rivers Press, 1991, pag. 3, expone el modo en que se sentaban a la mesa.)
Gurdjieff introdujo sus Brindis a los idiotas en 1922 y desde 1940 puso cada vez más énfasis en ellos. Si bien no despojó al término de su sentido peyorativo, lo revistió con el significado de individualidad (de la raíz griega idio- “personal, singular, propio”). Aunque la idiotez era un rasgo universal (Dios mismo era un Idiota Único, Nro. 21) una diferenciación subsidiaria garantizaba una tipología humana poética y profunda. En principio, se pedía a cada alumno que apoyándose en su intuición, eligiera entre los primeros doce su propio idiota (1 ordinario; 2 super; 3 archi; 4 sin esperanzas; 5 compasivo; 6 retorcido; 7 cuadrado; 8 redondo;9 zigzag; 10 iluminado; 11 vacilante y 12 fanfarrón). Interesa considerar (en su momento desde el punto de vista existencial, actualmente desde perspectiva puramente histórica) ciertas asignaciones que Gurdjieff mismo hizo (Orage, superidiota; Dr. Stjoernval, archiidiota; Jeesie Orage, idiota retorcida; J.G.Bennett, redondo o vacilante;etc.) Hubo una sola persona quien Gurdjieff designó “más allá de la idiotez”: Jeanne de Salzmann (Mc Corkle).
Puesto que las comidas en la mesa de Gurdjieff exigían atención y nunca era meramente orgiásticas, pocas veces se llegaba a los brindis posteriores al número 12. Se cree posible (aunque no existen registros escritos confiables) que el orden subsiguiente fuera: 13 nato; 14 patentado; 15 psicopático; 16 poliédrico. Si bien los idiotas de 1 a 16 parecen pertenecer al mismo nivel de ser y sólo diferenciarse por el comportamiento, existen signos de una evolución deseable, aunque con diferentes interprestaciones: hacia el tipo siguiente según Bennett, y hacia el tipo anterior según Louise March. Cada tipo en sí tiene posibilidades  evolutivas e involutivas y en relación con esto , la distinción más citada en los escritos es entre el idiota subjetivamente sin esperanzas , consciente de su nulidad y por lo tanto candidato a una muerte honorable, y el idiota objetivamente sin esperanzas, atrapado en el egoísmo y por lo tanto condenado a perecer como un perro. No obstante, en realidad, todos los idiotas se diferenciaban de este modo consideremos en siguiente pasaje:

Zigzag es idiota elevado, va por aquí y por allá. Adopta diferentes Yoes como factor recordador. Lucha contra merde que sabe que es… si sabe esto ¡entonces lo admiro con toda mi presencia! Pero el idiota zigzag ordinario con siete viernes por semana es merde de la merde.

Los idiotas 17 a 21 constituyen una jerarquía espiritual que refleja grados progresivos de “razón objetiva”. El nivel 18 representa el grado más alto que un ser humano puede alcanzar pero, para llegar, primero tiene que descender voluntariamente de la categoría 17 a la 1, idiota ordinario. Las categorías 19 a 20 estaban reservados para los hijos de Dios. Acerca de la proveniencia  de las comidas rituales con brindis patriarcales en ceremonias e inmodificables sucesión no es necesario ir más lejos que la tradición georgiana aún existente con su presidente y sus delegados. Sin embargo el origen de la ciencia del idiotismo es completamente ignorado. J. G .Bennett sugiere que Gurdjieff tomó el procedimiento completo de una comunidad de Turkestán, pero la idea parece particularmente extravagante en vista de que el Islam prohíbe el alcohol. Los brindis a los idiotas se interrumpieron en 1949 inmediatamente después de la muerte de Gurdjieff. Sin su presencia se percibía el peligro de caer en una mera forma de contenido.

James Moore; Gurdjieff, anatomía de un mito Editorial Estaciones

BIOGRAFÍA DE G. I. GURDJIEFF VIDEO COMPLETO

ía
Aquí recopilé el la biografía de Gurdjieff en una hora, son aquellos 7 capítulos en uno.


LIBROS DE GURDJIEFF

Segunda Parte

Ninguna de las preguntas que Ouspensky le hizo confundió a Gurdjieff. Persuadido de que ese hombre podía ser el camino hacia el conocimiento que el había buscado en vano en Oriente, Ouspensky se hizo discípulo de Gurdjieff. Más tarde daría un relato preciso, de impresionante honradez, de los siete anos que paso al lado de su maestro para elucidar y desarrollar todo lo que este le habia dejado entrever durante esa primera conversación en Moscú en 1915.
Pero Gurdjieff, en medio de la guerra, atrajo a otros buscadores.
Citaremos al compositor Thomas de Hartmann (nacido en Ucrania en 1885, fallecido en Nueva York en 1956), ya bien conocido en Rusia. A su ciencia y a su trabajo, puestos a disposición de Gurdjieff, debemos el haber podido reunir la obra musical de este. La Revolución sorprendió a Gurdjieff rodeado de discípulos, en Essentuki, al norte del Caúcaso, donde acababa de sentar las bases de un primer Instituto para el Desarrollo Armónico del Hombre. Cuando se
Desencadenó  la guerra civil realizo con algunos de sus alumnos una arriesgada expedición a través de los desfiladeros del Cáucaso. Llegado por esa inesperada vía a Tbilisi, momentáneamente en paz, abrió allí un nuevo Instituto. Luego, sumergido el sur del Cáucaso en la Revolución, se refugio con sus alumnos en Constantinopla, donde pudieron reabrir el
Instituto.
Este itinerario se alarga, cada vez mas hacia el Oeste, hasta llegar a Fontainebleau, donde por fin Gurdjieff hallo las condiciones necesarias para fundar el Instituto sobre bases estables.
Entre los ingleses que se le unieron se destaca la figura de Orage.
Había vendido, para venir al Prieure, su revista The New Age, en la que, segun Bernard Shaw, habia demostrado durante catorce años ser el «más brillante ensayista de ese tiempo». Nada le era ajeno, ni en el dominio literario, ni en el económico. Para muchos jóvenes escritores, Orage había sido más que un consejero: una especie de hermano mayor.
También Margaret Anderson formo parte de ese grupo, dos años después. Ella habia fundado en 1914, en Nueva York, una revista de vanguardia, The Little Review, con la cual había hecho conocer en Norteamerica a Apollinaire, Cocteau, Gide, Satie, Schoenberg, Picasso, Modigliani, Braque… Hasta corrió el riesgo de ir a la cárcel por haber osado publicar el Ulises de James Joyce. Llegada al punto en que ya no podía satisfacerse únicamente con los refinamientos del espíritu, decidió unirse también a Gurdjieff.
Muy escasos fueron, en esos primeros anos, los franceses que se acercaron a Gurdjieff. Un hombre inolvidable, Alexandre de Salzmann, se había unido a el en Tbilisi. Era pintor y decorador de teatro. Su mujer Jeannet  de Salzmann. Fue ella quien en lo sucesivo haría conocer el  pensamiento de Gurdjieff en Francia y le traería los grupos a los cuales el transmitió su enseñanza, en Paris, después de cerrar el Prieure. ( Enseñando las danzas ).
A su llegada al Prieure, Katherine Mansfield describe:
«… un viejo castillo muy bello, circundado por un parque admirable… Se
atiende a los animales, se trabaja en el jardín, se hace música… debe
uno despertar a las cosas, en vez de discurrir sobre ellas». Y mas tarde:
…en tres semanas, siento que pasé años en la India, en Arabia, en
Afganistán, en Persia… por cierto que no debe de haber otro lugar en el
mundo en el cual se pudiera aprender lo que se aprende aquí».
La estancia de Katherine Mansfield en el Prieure hizo correr mucha
tinta.
«De la calumnia», escribia Pierre Schaeffer en Le Monde, «siempre
queda algo. En lo que se refiere a Katherine Mansfield, por ejemplo,
a fuerza de repetirlo en caracteres de imprenta, terminarán por asociar
la hospitalidad de Gurdjieff con el triste fin de la joven tísica».
Cuando Katherine Mansfield, ya muy enferma, pidió ser admitida en el Prieure, Gurdjieff, conociendo la gravedad de su estado al principio se negó. Orage y los otros insistieron para que le fuera dada esta última alegria. Katherine Mansfield murió algunos meses más tarde en el Prieure y Gurdjieff recibió en recompensa, tal como dice Ouspensky, «su salario completo de mentiras y calumnias».
Rene Daumal y Luc Dietrich son, entre los escritores franceses, aquellos a quienes la enseñanza de Gurdjieff nutrió más directamente.
Andre Rousseau, tras haber reconocido que el valor de una influencia espiritual se mide por la calidad de las obras que ella inspira, escribe en el Fígaro Littéraire: «Si por ejemplo se nos probara que René Daumal debe realmente a Gurdjieff mucho de lo que estimamos y admiramos en él, nuestra admiración por Gurdjieff recibiría un gran refuerzo…». De hecho, Daumal siguió, durante diez años, la enseñanza de Gurdjieff, y Le Mont Analogue dedicado a Alexandre de Salzmann, a través de quien Daumal había conocido a Gurdjieff, es una transposición poética muy transparente de la experiencia interior que Daumal y sus compañeros perseguían.
Tomas de posición apasionadas se produjeron pro o contra Gurdjieff algunos anos despues de su muerte, cuando su nombre, al llegar al público, fue empleado abusivamente por gente que no lo había conocido. Así nacieron unos absurdos, a los cuales, claro está, nadie aportó jamás ni un atisbo de prueba. Gurdjieff no cerraba su puerta a nadie.
Interesaría saber cuales fueron las impresiones profundas del arzobispo de Canterbury cuando paso un fin de semana en el Prieure, o las de Louis Jouvet cuando lo visito en Paris.
Entre estos visitantes de domingo, vino también Denis Saurat, típico universitario, entonces director del Instituto Frances en el Reino Unido, que reencontraba allí a su amigo A. R. Orage. Denis Saurat, al venir al Prieure, temía ante todo ser engañado, y le costo diez años o más
digerir las múltiples impresiones que recibió ese día. Muchos años después, en una carta a Louis Pauwels, resumió así la impresión que había
sacado de su entrevista con Gurdjieff: «No soy de ninguna manera
discípulo de Gurdjieff. El breve contacto que tuve con él me dejó la
impresión de una poderosa personalidad humana, reforzada o dominada por
una elevadísima espiritualidad moral y metafísica a la vez. Quiero
decir que me pareció que sólo las más altas intenciones morales regían su
conducta y que, por otra parte, sabía sobre el mundo espiritual cosas que
pocos hombres conocen, y que era verdaderamente un maestro en el dominio
de la inteligencia y del espíritu».
La única manifestación pública de Gurdjieff y de sus alumnos durante ese periodo fue una demostración de danzas sagradas y de movimientos que presentaron en el Theatre des Champs Elysees en octubre de 1923. Esos ejercicios fueron presentados a la vez como una
restitución de danzas de derviches y de ceremonias sagradas (de las cuales el autor había sido testigo en el curso de sus viajes por el Asia Central) y como un método de educación.
Los parisienses no estaban muy preparados para ver en unas danzas, aunque fuesen sagradas, otra cosa que un simple espectáculo. Si la danza era un lenguaje, hubieran querido que les dieran la clave.
Pero Gurdjieff, ignorando esas objeciones, iba a hacer afrontar a sus alumnos una prueba aun mas difícil. Acompañado por cuarenta de ellos iba a llevar sus ideas a Nueva York, y a dar allí representaciones de sus movimientos. Se embarcaron el 4 de enero de 1924.
En la prensa de esa época se encuentra el reportaje de dos series de representaciones que dio, una en el Neighborhood Playhouse y la otra en el Carnegie Hall.
Algunas semanas después de su regreso a Francia, Gurdjieff resultó gravemente herido en un accidente de automovil y no recobro sus fuerzas sino lentamente. Viendo que solo le quedaba poco tiempo para cumplir con la tarea que se habia impuesto, cerro parcialmente el Instituto y se hizo escritor a fin de «transmitir sus ideas en una forma accesible a todos».
Desde entonces, y durante varios anos, escribir fue para el una obligación esencial. Sin embargo, jamás dejo de componer música, improvisando casi cada día, en una especie de armonio portátil, himnos, plegarias o melodías de inspiración kurda, armenia o afgana, que Thomas de Hartmann anotaba y transcribía. Esta música, sencilla y profunda, no
es la parte menos sorprendente de su obra.
Se sometió al oficio de escritor con esa especie de habilidad artesanal que le había permitido en su juventud aprender tantos otros oficios. El mismo cuenta en el primer capítulo de los Relatos de Belcebú a su nieto, cuáles fueron las dificultades que hallo desde el principio. Después de haber dudado, escogió escribir en ruso. Sus idiomas natales eran,
además del griego, el armenio y el turco. Pensaba en persa. Bromeaba en ruso. Contaba chistes en ingles, «con una simplicidad oriental que desconcertaba por su aparente ingenuidad». No ocultaba su desdén por las convenciones gramaticales, englobadas por el en el vasto dominio de lo que llamaba, con acento cargado de ironía, el buen tono. Y al contrario, sentía profundo interés por los giros de la sabiduría popular, y manejaba con gran destreza proverbios que atribuía al legendario Mulaj Nassr Eddin, incluso cuando eran de su propia cosecha.
Quienes se le acercaron durante ese periodo, a menudo lo vieron escribir hasta horas avanzadas de la noche, en el Prieure, de viaje, sobre las mesas de los cafés de ciudades de provincia y, naturalmente, en el Café de la Paix, que era, según el decía, su oficina. A nadie que cuando necesitaba una gran concentración, el ir y venir a su alrededor de seres humanos de todo tipo estimulaba su trabajo.
Apenas terminaba un capitulo lo hacía traducir rápidamente para leérselo a las personas que lo rodeaban, cuyas reacciones vigilaba. Instruido por esa experiencia, lo modificaba. Y repetia la prueba tantas veces como fuera necesario.
Escribió durante una decena de anos. Bajo el titulo de Del todo y de todo2, no fue tan solo un libro lo que compuso, sino tres gruesos volúmenes, cuya aparente diversidad responde a su intención de transmitir sus ideas en tres etapas y bajo tres formas diferentes.
El primero, titulado Relatos de Belcebú a su nieto o crítica objetivamente imparcial de la vida de los hombres, tiene como meta, escribe el, «extirpar las creencias y opiniones arraigadas en el psiquismo de los hombres acerca de todo cuanto existe en el mundo».
Reserva para los lectores que hayan aceptado esa duda sobre si mismos la segunda obra: Encuentros con hombres notables, con la que quiere «hacer conocer el material necesario para una reedificación, y probar la calidad y la solidez del mismo».
El tercero, titulado La vida es real sólo cuando «Yo soy», tiene por objeto «favorecer en el pensar y el sentimiento del lector la aparición de una representación justa, no fantasiosa, del mundo real». Fue escrito para el reducido numero de los que realmente se habian comprometido en su enseñanza.
Estaba en prensa en Estados Unidos el primero de los tres cuando murió Gurdjieff. Apareció sucesivamente en Nueva York3, Londres4, Viena5
y por fin en Paris6 en 1956.
2.- Titulo en espanol: Del Todo y de Todo.
3.- All and Everything, Hartcourt Brace.
4.-All and Everything, Routledge & Kegan Paul.
5.- All und Alies, Verlag der Palme.
6.- Récits de Belzebuth a Petit-fils, Editions Janus distribuye par Denoel.
El segundo, que entregamos al publico once anos después de la muerte del autor, tendrá el merito de aportar por primera vez ciertas precisiones sobre la parte hasta ahora mas misteriosa de la vida de Gurdjieff.
Cuando Gurdjieff termino de escribir, tras haber cerrado definitivamente el Prieure, vino a residir en Paris. Emprendió de nuevo, con un circulo de discípulos, franceses esta vez, la enseñanza directa, capaz de apelar a los medios de expresión más diversos, cuyo secreto el poseía.
Durante ese periodo fue con frecuencia a los Estados Unidos, exceptuando los anos de la guerra, que paso toda en Paris. Murió en Paris el 29 de octubre de 1949.
La primera voz que se elevo algunos días después de su muerte vino de América. Era la del arquitecto Frank Lloyd Wright, que declaraba:
«Kipling dijo una vez que esos gemelos —se refería a Oriente y Occidente-
nunca podrían entenderse. Pero en la vida de Gurdjieff, en su
obra y en su palabra, hay una filosofía, salida de las profundidades de
la sabiduría del Asia, hay algo que el hombre de Occidente puede
comprender. Y en la obra de este hombre y en su pensamiento —en lo que
hizo y en la manera cómo lo hizo— el Occidente encuentra verdaderamente
al Oriente».

LOS MANDAMIENTOS DE GURDJIEFF

La mentira continúa…
Aparentemente los cánones éticos en la escritura se han perdido. Citaré uno de los casos de la falacia intencional de algunos escritores, que especulando comercialmente, explotan en forma abusiva las ideas de Gurdjieff.

Se está haciendo algo habitual colocar escritos en la Web sin aclarar su origen. Se generan páginas y páginas en donde se copian y pasan de un lado a otros distintos artículos y a todo se le da veracidad; reitero sin nombrar el origen o la fuente de la información.

Podemos encontrar en páginas Webs y en distintos blogs, la mayoría con tendencias espirituales o rotulados como cuarto camino o algún título que hace referencia al mismo, lo que llaman: Los 83 preceptos de Gurdjieff, Los mandamientos de Gurdjieff, Las máximas de Gurdjieff, etc.

En muchos casos cuando son asociaciones o instituciones que enseñan el cuarto camino, realizan una breve biografía de Gurdjieff, colocan fotos, alguna información y como una especie de “broche de oro” colocan los 83 mandamientos como síntesis de su enseñanza.

Estos 83 mandamientos se encuentran en un libro escrito por Alejandro Jodorowsky titulado “El Maestro y la magas” en el Capítulo 9 (El trabajo sobre la esencia). Es una novela, en donde el autor supuestamente se encuentra con una supuesta hija de Gurdjieff, producto de una supuesta relación que tuvo éste cuando viajo a EE.UU. en 1924, con una supuesta chica de 13 años y le dejó estos supuestos mandamientos para su hija.

Son demasiados supuestos para dar veracidad al origen de estas frases, que si bien tienen alguna connotación con las ideas de Gurdjieff, tienen aun más connotación con la prodigiosa imaginación de Jodorowsky. El hecho es que en Internet ya esto figura en muchas páginas como palabras dichas por Gurdjieff, sin aclarar que son extraídas de la novela “El Maestro y la magas” de Alejando Jodorowsky.

Jodorowsky es un hombre de gran versatilidad: mimo, actor, director teatral, fabulador-dibujante, cineasta, historietista, narrador, ensayista, filósofo, psicomago, etc. En todos sus trabajos es notoria la influencia de Gurdjieff y Castaneda, pero también hay Gnosticismo, Nueva Era, Budismo Zen, Reencarnación, Misticismo, Psicoterapia moderna, etc. En síntesis una mezcla de conocimiento espiritual que tiñe todas sus acciones, para algunos resulta un enigmático visionario, para otros un charlatán propenso a la exageración.

En la contratapa del libro “El Maestro y la magas” podemos leer lo siguiente: En este nuevo libro, Alejandro Jodorowski completa su “autobiografía imaginaria”, nuevo género literario creado por él en La danza de la realidad (Grijalbo, 2001)… Esto de “autobiografía imaginaria” contradice su postura en donde afirma que todos los acontecimientos y personajes del libro son reales.

En realidad sobre Reyna D’Assia (supuesta hija de Gurdjieff) no existe ninguna información. En este entretenido capítulo, además de los supuestos mandamientos, leemos algo divertido y hasta absurdo, todo relacionado a las proezas realizadas por esta chica con su vagina llegando a expulsar por la misma aceitunas que rebotan contra el techo y hasta entonar canciones con su órgano sexual. También nos habla de complicadísimos ejercicios de gimnasia.

Todo lo que trata sobre el sexo es de muy bajo nivel. Si el lector quiere establecer claramente el significado del sexo en la vida del hombre acorde con lo que enseño Gurdjieff, el libro más esclarecedor se titula: “Sexo” de J. G. Bennett.

Y el pez por la boca muere… En una de sus entrevistas Jodorowsky dice:

Con toda humildad te digo que tengo una imaginación monstruosa más incluso que la de Dalí. Cuando visité el museo Dalí lo vi como un hombrecillo tan limitado, tan pequeñito, tan escaso de imaginación… para qué te digo la imaginación de Buñuel, creo que es una imaginación de tendero sin ánimo de herirlo, poca imaginación. Para mí es muy fácil inventar historias. Dame tres palabras y te invento una historia ahora mismo, ¿quieres? Yo escribí esta frase, que se hizo famosa: La imaginación al poder.

Una de sus frases dice:

“Las mentiras, son nuestras mentiras; tus mentiras no son mis mentiras. Mis mentiras son mi mundo; o sea, son tan verdaderas como mis verdades. Hay que ver que cuando la persona miente, es ella la que miente y la mentira forma parte de su mundo. Entonces, la mentira es respetable; de vez en cuando hay que mentir y hay que mentirse para darse ánimos. Eso se llama, ‘la mentira sagrada'”.

En definitiva es un personaje controversial que oscila entre la charlatanería total y destellos de gran intuición poética, entre ser un mistificador insoportable y poseer una pseudo-sabiduría iluminada.

Para entender a este personaje, como a muchos “evangelistas del cuarto camino”, remito al lector al libro: “El Poder curativo de la crisis” de Stanislav Grof, capítulo “Autorrealización y Perturbaciones Psicológicas” por Roberto Assagioli del cual extraigo una parte:

Las crisis causadas por el despertar espiritual

La apertura del canal entre los niveles consciente y supra consciente, entre el “yo” y el Yo superior, y el torrente de luz, energía y gozo que le acompaña, producen una maravillosa liberación 1.

1En la Psicosíntesis, consideramos que dichas experiencias de valores superiores proceden de niveles supraconscientes del ser humano. El supra consciente puede conceptualizarse como la contrapartida superior del inconsciente inferior, tan bien cartografiado por Freud y sus sucesores. Sirviendo de centro superior unificador del supra consciente y del individuo como un todo se encuentra el Yo transpersonal o Yo Superior. Así pues, las experiencias espirituales pueden limitarse al terreno del supra consciente o incluir la toma de consciencia de este Yo, que gradualmente desemboca en la autorrealización: la identificación del “yo” con el Yo transpersonal.

Pero en otros casos, bastante frecuentes, la personalidad es incapaz de asimilar correctamente el flujo de luz y de energía. Esto sucede, por ejemplo, cuando el intelecto no está bien coordinado y desarrollado; cuando las emociones y la imaginación están descontroladas; cuando el sistema nervioso es demasiado sensible; o cuando la irrupción de energía espiritual es abrumadora por su intensidad y su carácter repentino.

Una incapacidad de la mente para soportar la iluminación o la tendencia a centrarse excesivamente en sí mismo o al engreimiento pueden producir que la experiencia sea interpretada de manera errónea o, por así llamarlo, una “confusión de niveles”. En este caso, se desdibuja la distinción entre verdades absolutas y verdades relativas, entre el “yo” y el Yo superior; entonces, las energías espirituales que irrumpen pueden producir el desafortunado efecto de alimentar e inflar el ego personal.

La experiencia interior del Yo espiritual, y su estrecho vínculo con el yo personal, proporciona una sensación de expansión interna, de universalidad, y de convicción de participar de alguna manera en la naturaleza divina.

Cualquiera que sea la manera de concebir la relación entre el sí-mismo individual, o “yo”, y el Yo universal, tanto si se considera que éstos son parecidos o desiguales, diferenciados o unidos, es esencial reconocer con claridad, y tener siempre presente en la teoría y en la práctica, la diferencia que existe entre el Yo en su naturaleza esencial –que se ha llamado la “Fuente”, el “Centro”, el “Ser profundo”- y el pequeño sí-mismo o “yo”, habitualmente identificado con la personalidad ordinaria de la que normalmente somos conscientes. El descuido de esta distinción esencial conduce a consecuencias absurdas y peligrosas.

La distinción proporciona la clave de una comprensión del estado mental del paciente en cuestión, y de otras formas extremas de auto-exaltación y auto-glorificación. El error fatal de los que caen víctimas de estas ilusiones es atribuir al yo personal las cualidades y los poderes del Yo transpersonal o Yo superior. En términos filosóficos, existe un caso de confusión entre la verdad absoluta y la verdad relativa, entre los niveles empíricos y los niveles trascendentes de la realidad. No son raros los casos de este tipo de confusión entre las personas que quedan deslumbradas por el contacto con verdades demasiado amplias o energías demasiado poderosas para que sus capacidades mentales puedan captarlas y su personalidad sea capaz de asimilarlas. El lector podrá sin duda recordar casos de autoengaños similares, que se dan en bastantes seguidores fanáticos de diversos cultos.

También existen casos en los que la irrupción súbita de energías produce un trastorno emocional que se expresa mediante un comportamiento incontrolado, desequilibrado, y perturbado. Esta forma de respuesta se caracteriza por gritos y llantos, el canto y otras explosiones de diversas clases. Si la persona es activa e impulsiva, puede que sea impulsada fácilmente por el estímulo del despertar espiritual a jugar el papel de profeta o salvador; quizá descubra una nueva secta e inicie una campaña espectacular de proselitismo.

En algunas personas sensibles se produce un despertar de percepciones psicológicas. Tienen visiones, que ellas atribuyen a seres superiores; tal vez oigan voces o empiecen con la escritura automática, aceptando sus mensajes al pie de la letra y obedeciéndolos sin reservas. La cualidad de tales mensajes es extremadamente variada. Algunos contienen acertadas enseñanzas; otros son muy pobres o carecen de sentido. Habría que examinarlos siempre con gran sentido de la discriminación y un juicio prudente, y sin ser influenciados por su origen extraordinario o por ninguna pretensión del supuesto transmisor…

Atribuir palabras a Gurdjieff, en este caso mandamientos que nunca dijo ni escribió, no es menos terrible como el factor de credibilidad de las personas. La creencia, la sugestionabilidad, la aceptación sin discernimiento ni corroboración, son algunas de las características del segundo estado de consciencia, el mal llamado estado de vigilia, conocido en el lenguaje Gurdjieffiano como soñar despierto.

Aqui les dejo la anterior incompleta de buenas ganas:


RELATOS DE BELCEBÚ A SU NIETO

Este texto lo encontré en las tiendas de Turquía, esos espacios de tendederos que venden de todo y hablan de cualquier cosa, sobre todo están para vender publicidades ésta es la forma de publicitar su tienda, pero me agradó su capacidad de síntesis.

Los relatos de Belcebú a su nieto.

Luego de una nota introductoria y de un primer capítulo, que en realidad es un extenso prólogo, el texto se inicia como una novela, donde se narra que, en 1921, Belcebú viajaba junto a su familia y su tripulación en una nave interespacial, de nombre “Karnak”, desde un tal planeta “Karataz”, hacia otro tal planeta, de nombre “Revozradendr”. La obra, se advierte luego, está plagada de neologismos como los de los nombres de estos planetas, para llamar a diferentes cosas, que consisten en conjunciones de raíces de lenguas y dialectos del Asia Central, algunos de ellos probablemente perdidos. Belcebú es el mismo Satanás de la creencia cristiana, solo que aquí ha sido perdonado por Dios, de su “rebeldía de juventud” (dicho en las propias palabras del autor), y devuelto a la vida libre, ya redimido de sus pecados, aunque se le quitara para siempre la categoría de “ángel”. Apenas comenzado el relato, Belcebú es advertido por el capitán de la nave acerca de que debido a algún desperfecto técnico de la misma, deberán desviarse de su ruta y permanecer estacionados en el espacio, en cercanías de la Tierra. Con esto, Hassin, el nieto de Belcebú, que también es parte del pasaje (se trataría de un niño o de un adolescente, no se especifica), se entera de la existencia de nuestro planeta, y debido a un comentario de su abuelo, se despierta su curiosidad y le pide a éste le relate todo lo que sabe, concerniente a la tierra. Este es el pretexto con el que Belcebú comenzará a narrar cada uno de sus relatos, que ya en la estructura narrativa, cada capítulo se convertirá en un ensayo referente a distintos aspectos de la Historia y de la vida de los hombres, como así, de la realidad del universo todo, yendo y viniendo de lo ensayístico a lo la literatura fanfástica, cada vez que el autor lo necesitara. Las diferentes temáticas El planteo de un necesario “despertar del pensar” (tal como él lo enuncia), en la naturaleza humana; la ley de gravedad; la posibilidad del movimiento perpetuo; la causa del surgimiento de la luna, el satélite terrestre; la evolución de la psicología del hombre; las seis visitas de Belcebú a la Tierra (o las seis reencarnaciones de Gurdjieff); la relatividad de la noción de tiempo; la India; el Tíbet; el arte; el hipnotismo; los países europeos; la religión; América; las guerras, son solo algunos de los temas que autor trata, extensamente. Un libro difícil de leer Con toques rabelesianos atento al hermetismo que profesaban los viejos tratados medievales de alquimia, por momentos el texto parece una gigantesca parábola sufí. De hecho, los relatos de Mullah Nassr Edin, un personaje tradicional de los anónimos persas, milenarios, se ven salpicados a lo largo de toda la obra. Idres Sha ha realizado varias recopilaciones de los cuentos tradicionales del mullah ( hay que aclarar que Sha nació en 1948 un año antes de la muerte de Gurdjieff.) A la vez, por la enorme cantidad de neologismos, a los que se ha referido anteriormente, incluso, empleados para definir conceptos y objetos que son cruciales, fundamentales, para la cabal comprensión de la obra, así, ésta se vuelve algo bastante difícil de conseguir. Hay sin embargo, un par de libros que son de gran ayuda al momento de intentar desentrañar el mensaje de Gurdjieff en sus Relatos de Belcebú… Estos son Fragmentos de una Enseñanza Desconocida, de Piotr D. Ouspensky y Comentarios Psicológicos sobre las Enseñanzas de Gurdjieff y Ouspensky, de Maurice Nicoll, ambos autores discípulos, el primero directamente de Gurdjieff, el segundo de ambos. Estas obras son verdaderas “traducciones”, e interpretaciones, de la por momentos oscurísima escritura de Gurdjieff.

Roberto Langella

LAS IDEAS DE GURDJIEFF

Pláticas y ensayos
Christopher Fremantle
Recopilación y Edición de
Lillian Firestone Boal
Traducción: Salvador López L.

TRABAJO:
LA DIMENSION INTERIOR

Una vez dijo el Sr. Gurdjiéff, “Cuando se ejercite, hágalo como un servicio para toda
la humanidad.” ¿ Qué es lo que quiso transmitir ?
Cuando me pregunto, “Cómo puedo hacer mi esfuerzo para toda la humanidad ?,” veo
que no sólo es demasiado pequeña la escala de ese esfuerzo, sino que también hay una
dimensión superior, una implicación más profunda, incluso en el esfuerzo personal. Esa
implicación mayor, aparentemente fuera de mi alcance, debe incluirse, realizarse, en el
esfuerzo de mi trabajo; de otra manera éste no corresponderá a un “trabajo de escuela.”
¿ Qué es esta dimensión superior ? No hay palabras que la expresen porque no puede
ser percibida directamente por los sentidos. Sin embargo, sí hay momentos en que la
percibe una atención interna. Ésto lleva a preguntas: ¿ Qué es mi “escencia” ? ¿ Qué es
el “ser imperecedero” ?
La escala de mi trabajo es la de mis acciones, la de mis respuestas internas a la vida,
en cada momento. Tales respuestas proceden principalmente de mi “personalidad”,
definida por el Sr. Gurdjiéff como aquéllo que se ha adquirido en el transcurso de la
vida: “aquéllo que no es mío”. Como la mayoría de mis acciones se basan en lo que no
es mío, resultan débiles, cambiantes y yo me doy cuenta de ello. Pero en una crisis, ante
un peligro, Yo soy fuerte; todo mi ser se involucra. Hay fuerza y poder en la escencia
cuando la demanda es suficiente como para tocarla. Es como si se tocara otra dimensión
de mí mismo, las profundidades mismas de mi ser.
¿ Cómo alcanzar esa profundidad ? ¿ Cómo vivir y ser guiado por la conciencia y no
por la conveniencia ? Necesito vivir con esa fuerza interior y lo que veo es que todo el
tiempo soy un esclavo de mis reacciones automáticas.
Parece que esa incapacidad para alcanzar mis posibilidades más profundas se debe al
resultado de la Ley de las Octavas. Empiezo a colectar mi atención, a concentrarme,
pero siempre llego al mismo punto. Luego algo llama mi atención, un pensamiento, un
recuerdo o, incluso, el darme cuenta del estado de tranquilidad que tengo y de nuevo me
encuentro envuelto en pensamientos. Así que requiero de una disciplina, de un
entrenamiento que involucra tres aspectos.
Un ejemplo sencillo de ésto sería: Quiero ir a Europa el próximo año y decido
aprender francés, así que me compro un diccionario y una gramática y me pongo a
estudiar. Pero después de poco tiempo encuentro que no avanzo mucho, mi entusiasmo
se debilita, me digo a mí mismo que no tengo tiempo suficiente para estudiar y, cuando
lo tengo no dispongo de la energía adecuada para hacerlo. Esto quiere decir que estoy en
un “intervalo” … hago mis libros a un lado. En este momento, si quiero continuar de
manera efectiva, debo encontrar una escuela o, por lo menos uno o dos compañeros que
den el estímulo para el estudio. Me encuentro entusiasmado otra vez y, otra vez, llego al
punto en que es difícil continuar, ya que no escucho el idioma en mi vida diaria.
Finalmente llego a Europa y ocurre éso. Ahora puede lograrse un dominio completo del
lenguaje.
Este es un ejemplo de la disciplina de escuela. Debe tener tres aspectos, tres
“dimensiones internas” de niveles diferentes. Una es el trabajo en mí mismo, la segunda
es el trabajo con otros, el grupo; la tercera es el trabajo para la escuela, “para la
humanidad.” Estos tres aspectos juntos garantizan que el intervalo (debido a la Ley de
las Octavas) sea superado en cada caso y que el trabajo continúe en forma efectiva hasta
alcanzar la meta.
Pero, ¿ es así de fácil ? – En la práctica no, ya que los tres aspectos son simultáneos;
éstas tres dimensiones internas están interconectadas y deben actuar una sobre las otras
para obtener un resultado. Así que no se puede trabajar solamente en una, en otra
después y luego en la última. El Sr. Gurdjiéff lo expresaba así: “el trabajo debe ser para
Ud., para el grupo y para mí” (o sea para la escuela). Puede empezar por cualquier
aspecto, pero debe desarrollarse pronto hasta abarcar los tres.
Cada línea implica sufrimiento: sufrimiento por ver lo que soy, mi nadidad;
sufrimiento al trabajar con otros, viendo que no nos comprendemos unos a otros sino en
forma superficial, que nó nos amamos, que hasta decimos cosas maliciosas a sus
espaldas; sufrimiento por nuestra pasividad y nuestra complacencia y, por último,
sufrimiento por la condición humana, por aquéllos que están inmersos en la miseria, la
pobreza, el crimen, la ignorancia.
Es el sufrimiento el que produce la interconexión con otra dimensión, con
profundidades interiores. Es esa cualidad esquiva, la sinceridad conmigo mismo, la que
produce el contacto con el “ser”, la verdad que anida en mi mismo. Y así, el sufrimiento
de cada aspecto del trabajo de escuela trae no sólo dicho sufrimiento, sino también un
gozo sutil, porque conocer la verdad, comprender, siempre traen consigo un sentimiento
positivo: “El amor nace en el espacio que rodea al pensamiento.”
Debido a que existen estas tres dimensiones ocultas, Gurdjiéff compara una escuela
con un monasterio que visitó en Asia y que tenía tres patios: en el más exterior se
encuentran los que pertenecen al círculo exotérico; en el medio, aquellos del círculo
mesotérico y en el interior, los del círculo esotérico. La reja del círculo exterior conecta
con la vida ordinaria; es el sitio en que se pone a prueba a los novicios. El patio medio
está en contacto directo con los círculos externo e interno. Con los que están siendo
puestos a prueba y con aquéllos que saben, los que ya han pasado por la disciplina.
La vida allí es dura; los del patio intermedio están “entre dos sillas”, despiertos a
muchos defectos propios y aún no en armonía consigo mismos; incapaces aún de vivir
desde su escencia. En el patio más interno hay profundidad: tanto ser como
comprensión; armonía y conocimiento; acciones dirigidas hacia una meta.

Biografía de George I. Gurdjieff

2da. Parte

En 1914 aparece “Vislumbres de la Verdad” que hoy se encuentra en el libro Perspectivas desde un Mundo Real, fué primer relato (anónimo) sobre el pensamiento de Gurdjieff (bajo su supervisión).
Es en Moscú, en la primavera de 1915, cuando se produce encuentro Ouspensky con Gurdjieff, luego los contactos entre ambos son esporádicos.
Ouspensky se convertiría en el principal difusor del Cuarto Camino en occidente (EUA, y Europa)
Ouspensky posee una formación científica.
Ha publicado en 1909 el libro Tertium Organum sobre la cuarta dimensión.
En la esperanza de encontrar en oriente una respuesta a las preguntas a las cuales, según él, la ciencia de occidente no aportaba solución, emprendió un viaje por la India y Ceilán.
Regresó de su viaje convencido de que su búsqueda no era vana y que efectivamente había algo en oriente, pero “que el secreto estaba guardado mucho más profundamente y mucho mejor de lo que él había previsto”.
Estaba preparando un nuevo viaje al Asia central rusa y Persia, cuando le hablan del sorprendente personaje recientemente aparecido en Moscú. Su primera entrevista con Gurdjieff modificaría todos sus planes.

“Lo recuerdo muy bien. Habíamos llegado a un pequeño café, alejado del centro de la ciudad, en una calle bulliciosa. Vi a un hombre que ya no era joven, de tipo oriental, con bigotes negros y ojos penetrantes. En primer término me asombró porque parecía estar completamente fuera de sitio en tal lugar y dentro de tal atmósfera.”
Ninguna de las preguntas que Ouspensky le hizo, confundió a Gurdjieff. Persuadido de que ese hombre podía ser el camino hacia el conocimiento que el había buscado en vano en oriente, Ouspensky se hizo discípulo de Gurdjieff
La actitud de Gurdjieff hacia la iniciación fue firmemente expuesta en la primera declaración de sus ideas, escrita en 1914 por un alumno de Moscú y llamada “Vislumbres de la verdad”.
Entre los ingleses que se le unieron, se destaca la figura de Orage. Había vendido, para venir al Prieuré, su revista The New Age, en la que, según Bernard Shaw, había demostrado durante catorce años ser “el más brillante ensayista de ese tiempo”.
Nada le era ajeno, ni en el dominio literario ni en el dominio económico. Para muchos jóvenes escritores Orage había sido más que un consejero: una especie de hermano mayor.
Orage, alumno y amigo de Gurjieff dijo: “Gurdjieff ha enterrado un hueso en sus trabajos. Somos como perros que sienten el olor del hueso pero no pueden encontrarlo. Si tenemos suficiente hambre, seguiremos escarbando hasta que lo encontremos. Y cuando lo logremos, ya no seremos perros, sino hombres”

El grupo de estudiantes nómada: debido a la Revolución rusa:

Alexandre Salzmann era pintor y decorador de teatro. Su mujer era francesa. Fue ella quien en lo sucesivo haría conocer el pensamiento de Gurdjieff en Francia y le traería los grupos a los cuales él transmitió su enseñanza, en París, después de cerrar el Prieuré.

En 1917 viaja hacia Essentuki (Cáucaso) y 2da. fundación del Instituto, luego en 1919 parte el grupo (la Sra. J.O. Ostrowska, los Stjoernval y los De Hartmann más Alexandre y Jeanne de Salzmann) hacia Tiflis (Georgia) 3ra. fundación del Instituto.
Después, por problemas políticos parten hacia Constantinopla donde son recibidos por Ouspensky (y el grupo de alumnos de éste).

También Margaret Anderson formó parte de ese grupo, dos años después. Ella había fundado en 1914 en Nueva York, una revista de vanguardia, The Little Review, con la cual había hecho conocer en América a Apollinaire, Cocteau, Gide, Satie, Schoenberg, Picasso, Modigliani, Braque… Hasta había corrido el riesgo de ir a la cárcel por haber osado publicar el Ulises de James Joyce. Llegada al punto en que ya no podía satisfacerse únicamente con los refinamientos del espíritu, decidió también unirse a Gurdjieff.

Pasado un tiempo se separan y el grupo viaja a Berlín, luego Londres, sin buenos resultados y finalmente se asientan en París.

En 1922, compran el Château du Prieuré (Fontaine Blue)a la viuda de Maitre Labón el abogado de Dreyfus, cerca de Fontainebleau, en París, donde se reabre su Instituto para el Desarrollo Armonioso del Hombre.
Acondicionan la mansión para poder realizar sus prácticas (con un gimnasio y un teatro) y aparece la casa de estudios (Study House).
Ellos son los filósofos del bosque.

Los esposos Salzmann se encargan de la “publicidad” de Gurdjieff en los círculos franceses.

En esos años de post guerra, cuando tantas ilusiones se habían desvanecido, el Occidente tenía una profunda necesidad de certidumbres. Los ingleses fueron los primeros en acudir al Prieuré, atraídos por P.D.Ouspensky (escritor ruso nacido en 1877, fallecido en Londres en 1947). Luego se sumaron a ellos unos americanos.

Críticos, editores, médicos, la mayoría tenía nombre conocido. Iban al Prieuré como se va hacia una experiencia difícil, pero que -si Gurdjieff era quien se les había dicho- les abriría la puerta del Conocimiento.
El Prieuré correspondió a su esperanza.
Veintisiete años después, cuando Gurdjieff murió en París, su nombre era aún desconocido del gran público, su obra inédita, el lugar que ocuparía en la historia del pensamiento imposible de definir. Pero unas ideas habían sido transmitidas, y, por muy de lejos que viniesen -en efecto, las ideas de Gurdjieff parecen ligadas a una muy elevada y antigua tradición- habían hallado un terreno apropiado para germinar.
René Daumal y Luc Dietrich son, entre los escritores franceses, aquellos a quienes la enseñanza de Gurdjieff nutrió más directamente. André Rousseau, tras haber reconocido que el valor de una influencia espiritual se mide por la calidad de las obras que ella inspira, escribe en el “Figaro Littéraraire”: “Si por ejemplo se nos probara que René Daumal debe realmente a Gurdjieff mucho de lo que estimamos y admiramos en él, nuestra admiración por Gurdjieff recibiría un gran refuerzo…”. De hecho, Daumal siguió durante diez años, la enseñanza de Gurdjieff, y “Le Mont Analogue” dedicado a Alexandre de Salzmann, a través de quien Daumal había conocido a Gurdjieff, es una transposición poética muy transparente de la experiencia interior que Daumal y sus compañeros perseguían.
Tomas de posición apasionada se produjeron pro o contra Gurdjieff algunos años después de su muerte, cuando su nombre, al llegar al público, fue empleado abusivamente por gente que no lo había conocido. Así nacieron unos absurdos, a los cuales, claro está, nadie aportó jamás ni un atisbo de prueba.
Gurdjieff no cerraba su puerta a nadie.
Interesaría saber cuáles fueron las impresiones profundas del arzobispo de Canterbury cuando pasó un fin de semana en el Prieuré, o las de Louis Jouvet cuando lo visitó en París.