La vida es real sólo cuando Yo Soy; Gurdjieff.

La Ültima Cena

EL JUEVES SANTO



El Jueves Santo

Es el relato de la previa al desenlace de los hechos: la pasión de Cristo

En el Jueves Santo tenemos un problema para delimitar donde empieza y qué se celebra exactamente, contamos con  el Jueves Santo de los  tres evangelistas Mateo Marcos y Lucas o el jueves Santo de Juan.
En el caso de Juan  comienza con El Lavado de los pies. Juan 13 1-20 y esto solo se menciona en este evangelio,  en cambio con los otros evangelistas en el jueves santo desarrollan estos temas que también mencióna Juan:
–  Jesús es ungido  Mateo 266-13, Juan 12 1-8
–  Anuncio traición de Judas Mateo 26 14-16 / 20-25,  Juan 13-21-39,  Lucas 22 14-21, Marcos 14 1-2 y 14 10-11
–  Anuncio de las negaciones de Pedro Mateo 26, 30-35, Lucas 22  19-20,  Juan 1336-38, Marcos 14 26-31.
–  La oración de Jesús en el Huerto de Getsemaní. Juan, Lucas, Mateo, Marcos.
–  Arresto de Jesús Mateo 26 47-56, Marcos 1443-52,  Juan 18  2-11, Lucas 22 47-52.
Pero la Comida de Pascuas el Evangelio  de Juan no la trata–  La Última Cena. y/o  la institución de la Eucaristía sólo la tratan Mateo 26 26-29, Lucas 22 17-20, Marcos 14 22- 25.

Jesús es ungido en Betania: una mujer se le acerca con un precioso perfume, nardo puro, y rompiendo el frasco lo derrama en la cabeza de Jesús. Los que estaban allí se indignaron y comentaban entre si, que derroche de dinero, a lo que Jesús dijo: déjenla ella ha hecho una buena acción, ella ha ungido mi cuerpo anticipadamente para la sepultura. Esta acción será proclamada en todo el mundo en su memoria. Mateo 14, 3-9
Anuncio traición de Judas: Faltan dos días y hay conspiración para atrapar a Jesús, pero no lo querían hacer en las Pascuas, judas fue  ver a los sacerdotes del Sanedrín. Jesús anuncia en la cena uno de ellos los entregará: uno que come conmigo. Marco14, 10-11
La  institución de la Eucaristía:
14  22Jesús tomó el pan y lo dio a sus discípulos, diciendo: Tomen, esto es mi cuerpo. Después tomó una copa dio gracias y se la entregó y todos bebieron de ella. Y les dijo: Esta es mi Sangre, la sangre de la Alianza, que se derrama por muchos. Les aseguro que no beberé más del fruto de la vid hasta el día en que beba el vino nuevo en el Reino de los Cielos. Marco 14, 22-25

El lavado de los pies, en el Evangelio de Juan
13 Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Estaban cenando y Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que se había ceñido. Llegó a Simón Pedro, y éste le dijo:
– Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?.
Jesús le replicó:
– Lo que yo hago tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde.
Pedro le dijo:
– No me lavarás los pies jamás.
Jesús le contestó:
– Si no te lavo, no tienes nada que ver conmigo.
Simón Pedro le dijo:
– «Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza».
Jesús le dijo:
– Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También vosotros estáis limpios, aunque no todos.
Porque sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo:
– No todos estáis limpios.
Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo:
–  ¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis “el Maestro” y “el Señor”, y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros; os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis.
Juan 13, 1-15
La oración de Jesús en el Huerto de Getsemaní.
En la Biblia hay varios nombres para esta oración, Jesús ora en Getsemaní en (Mateo 26, 36-46) Jesús ora por sus discípulos en (Juan 17, 1-26), Lucas le llama La oración de Jesús en el Monte de Olivos (22, 39-45) aquí transcribiré Mateo, porque además relata el entorno y la actitud de los discípulos, en cambio la escribiré la oración de Juan.
26 36Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llamaba Getsemaní, y dijo a sus discípulos sentaos aquí, entre tanto voy allí y oro. 37 Y tomando a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo; comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera. 38 Entonces Jesús les dijo: mi alma está muy triste, quedaos aquí y velad conmigo. 39 Yendo un poco más adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre si es posible, pase de mi esta copa; pero no sea como yo quiero sino como tú. 40 Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿así que no habéis podido velar conmigo una hora? 41 Velad y orad para que no entréis en tentación, el Espíritu a la Verdad está dispuesto, más la carne es débil. 42 Otra vez fue y oró, por segunda vez Padre si no pasa de mi esta copa sin que yo la beba; hágase tu voluntad. 43 Vino otra vez y los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño. 44 Y dejándolos, se fue de nuevo, y oró por tercera vez, diciendo las mismas palabras. 45 Entonces vino a sus discípulos y les dijo: Dormid  ya y descansad. He aquí ha llegado la hora de ser entregado. (Mateo 26, 36-46)
Luego de este episodio Jesús es arrestado, aquí la oración de Juan
17  1Estas cosas Jesús levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado glorifica a tu hijo, para que también tu hijo te glorifique a Ti. Como le has dado potestad sobre la carne, para que dé vida eterna a todos os que le diste. Y esta es la vida eterna: que te conozcan a Ti, el único Dios Verdadero y a Jesúscristo, a quien has enviado.
9 Yo ruego por ellos, no ruego por el mundo, sino por los que me diste, porque tuyo son.
10 y todo lo mío es tuyo y lo tuyo es mío, y he sido glorificado en ellos. 11 y ya no estoy en el mundo, mas estos están en el mundo y yo voy  a ti. Padre Santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros, 12 Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la escritura se cumpliese.13 pero yo voy a ti, y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos. 14 Yo les he dado tu palabra y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, tampoco yo soy del mundo. 15 No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. 16 No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo 17santifícalos en tu verdad, tu palabras es la verdad, 18 Como tú me enviaste al mundo yo los he enviado al mundo 19 Y por ellos me santifico a mí mismo, para que ellos sean santificados en la verdad. 20 mas no ruego solamente  por éstos, sino también por aquellos que tiene fe en mí por la palabra de ellos.  21 para que todos sean uno, como tú o padre en mi y yo en ti. (Juan 17, 1-26),
El Jueves Santo: Sintesis
El jueves santo va desde  
Lavados de los pies -Anuncio traición de Judas – anuncio de las negaciones de Pedro- Cena Pascual oración de Getsemaní – Arresto de Jesús
En la Biblia se coincide que:  la Cena se celebró en la tarde del primer día de los Ácimos, ya que la fiesta de Pascua se llamaba también de ese modo, porque durante los ocho días que duraba la celebración no se podía comer pan con levadura
Según narran los apóstoles Mateo, Lucas y Marcos en los Evangelios, son los que narran la Eucaristía, en aquella comida Jesús consagró el pan y el vino, que la religión cristiana identifica con su cuerpo y su sangre, en lo que representó la institución del ritual de la Eucaristía que ahora sigue la Iglesia,  no así Juan  que su relato es más poético.
Pero no podemos dejar de mencionar que en medio de estos párrafos se nos escapan unas líneas muy buenas, no olvidemos que si esto fue así, fueron las últimas palabras de Jesús, pero miren lo que encontré, una sutiles diferencias sobre:
El nuevo mandamiento:
Se menciona en Mateo unas páginas antes de la última cena, en cambio Juan lo toma de lleno
Juan 13 31-35 Les doy un mandamiento nuevo: ámense los unos a los otros, así he como yo los he amado, ámense también ustedes los unos a los otros. En esto reconocerán que ustedes son mis discípulos, en el amor que se tengan los unos a los otros.
Ahora que dice Marcos en El nuevo mandamiento (12, 28-34) ante la pregunta cuál es el primer mandamiento de todos, Jesús les respondió: el primer mandamiento de todos: Oye Israel el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento, el segundo es semejante: amarás a tu prójimo como a ti mismo, No hay otros mandamientos mayores que estos. Entonces el escriba le dijo: Bien Maestro, verdad tú has dicho, que uno es Dios y no hay otro fuera de él y amarle con todo el corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma y con todas tus fuerzas y amar al prójimo como a uno mismo es más que todo holocausto y sacrificios. Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo, No estás lejos del reino de Dios.
En cambio en Mateo dice, Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma  y con toda tu mente este es el primero y más grande  mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a Tí mismo.
Más adelante Juan agrega, el
 Mandamiento del amor
Este es mi mandamiento, ámense los unos a los otros, como yo los he amado. No hay amor más grande que dar la vida por los amigos. Ustedes son mis amigos, yo no los llamo servidores, porque el servidor ignora lo que hace su señor, yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre. No son ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a Ustedes y los destiné para  que vayan y den fruto y ese fruto sea duradero. Así todo lo que pidan al Padre en mi Nombre él se lo concederá. Los que yo les mando es que se amen los unos a los otros.

LA ÚLTIMA CENA

La última Cena Dalí
LA ÚLTIMA CENA
—Es posible un lenguaje universal, dijo Gurdjieff, pero la gente no lo inventará jamás.
—¿Por qué? se le preguntó. —Primero, porque ya ha sido inventado desde hace mucho tiempo, respondió G. Luego, porque la capacidad de comprender y de expresar ideas en este lenguaje depende no sólo del conocimiento de este lenguaje, sino también del ser. Diré aún más. No hay uno, sino tres lenguajes universales. El primero, lo podemos hablar y escribir permaneciendo a la vez dentro de los limites de nuestro propio lenguaje. La única diferencia está en que los hombres, cuando hablan su lenguaje ordinario, no se comprenden entre ellos, pero en este otro lenguaje sí se comprenden. En el segundo lenguaje, el lenguaje escrito es el mismo para todos los pueblos; observen, por ejemplo, las cifras y las fórmulas matemáticas; los hombres siguen hablando su propio lenguaje, no obstante cada uno comprende al otro, aunque el otro hable un lenguaje desconocido. El tercer lenguaje, escrito o hablado, es el mismo para todos. En este nivel, la diferencia de lenguajes desaparece enteramente.
—¿No es esto lo mismo que ha sido descrito en los Hechos como el descenso del Espíritu Santo sobre los Apóstoles, cuando comenzaron a comprender todos los lenguajes? Preguntó alguien.
Ya había notado que tales preguntas siempre irritaban a G.
—Yo no sé, no estuve allí, dijo.
Pero en otras ocasiones, alguna pregunta oportuna conducía a explicaciones nuevas e
inesperadas. Durante una conversación, se le preguntó si había cualquier cosa que fuese real, o que permitiese alcanzar algo real en las enseñanzas y ritos de las religiones existentes.
—Sí y no, dijo G. Imaginen que estemos aquí un día hablando de religiones y que la sirvienta
Masha oiga nuestra conversación. Naturalmente la comprenderá a su manera, y repetirá a Iván el conserje lo que recuerde; Iván lo comprenderá también a su manera, y repetirá lo que recuerde a Pedro, el cochero de la casa contigua. Pedro se va al campo, y cuenta en el pueblo lo que hablan estos señores de la ciudad. ¿Piensan ustedes que lo que cuente conservará alguna semejanza con lo que hemos dicho? Tal es precisamente la relación entre las religiones existentes y lo que fue en su origen. Tenemos las enseñanzas, las tradiciones, las oraciones y los ritos, no de quinta mano, sino de vigésimo quinta, y naturalmente casi todo ha sido desfigurado hasta el punto de llegar a ser irreconocible; lo esencial se ha perdido hace mucho tiempo.
“Por ejemplo, en todas las confesiones cristianas, la tradición de la Última Cena, la última comida de Cristo con sus discípulos, desempeña un papel importante. Las liturgias y toda una serie de dogmas, de ritos y de sacramentos tienen aquí su origen. Esta tradición ha dado lugar a cismas, a separaciones de Iglesias, a la formación de sectas. Cuántos han perecido por haber rehusado aceptar tal o cual interpretación. Pero es un hecho que nadie comprende verdaderamente lo que Cristo hizo con sus discípulos en aquella velada. No hay explicación que se parezca, aun aproximadamente, a la verdad; primero porque el texto mismo de los Evangelios ha sido muy desfigurado por los copistas y los traductores; luego porque habían sido escritos para los que saben.

El Nuevo Testamento: Anuncio de la traición de Judas (Mateo,20-25) A la tarde estaba a la mesa con los Doce, y mientras comían, Jesús les dijo: Les  aseguro que uno de ustedes me entregará. Profundamente apenados, ellos empezaron uno por uno ¿Seré Yo Señor? El respondió El que acaba de servirse de la misma fuente que yo, ese me entregará. El hijo del Hombre se va, como está escritode él, pero ay! de aquel por quien el hijo será entregado, Seré YoMaestro? Preguntó Judas, Tu lo dijiste, le respondió Jesús. La institución de la Eucaristía (Mateo, 26-29)Mientras comían Jesús tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo: tomad y comed este es mi Cuerpo. Después tomó una copa, dio gracias y se la entregó diciendo: Beban todos de ella, porque  ésta es mi Sangre, la sangre de la Alianza que será derramada por muchos, para la remisión de los pecados. Les aseguro que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid hasta el día en que beba con ustedes el vino nuevo en el Reino de los Cielos. 

 Y estas cosas fueron encontradas en Codex Askew yBerlín, manuscritos coptos:

(23) Y Jesús contestó, diciendo a Felipe y a todos  sus discípulos:

 

Yo he alteradosus sendas por la salvación de todas las almas, si yo no hubiera alterado sus sendas, una miríada de almas hubiera sido destruidas y habrían languidecido por mucho tiempo…
Pistis Sophía

 

 LibroUno Introducción
Para los que no saben, los Evangelios no pueden explicar nada. Mientras más se esfuerzan por comprenderlos, tanto más se hunden en el error.
“Para comprender lo que sucedió durante la Cena, es indispensable conocer primero ciertas leyes. “¿Se acuerdan ustedes de lo que dije sobre el cuerpo astral?  Resumámoslo brevemente. Los hombres que tienen un «cuerpo astral» pueden comunicarse entre sí, a distancia, sin recurrir a medios físicos. Pero para que tales comunicaciones lleguen a ser posibles, aquéllos deben establecer algún «lazo» entre sí. Con este propósito, si se separan, los que se alejan llevan consigo a veces un objeto perteneciente a la persona con la cual desean permanecer en relación, preferiblemente un objeto que haya estado en contacto con su cuerpo de modo que haya podido ser penetrado por sus emanaciones. De la misma manera, para mantener una relación con una persona muerta, sus amigos tienen la costumbre de conservar objetos que le han pertenecido. Estos dejan en cierta forma, un rastro detrás de ellos, algo como hilos o filamentos invisibles, que permanecen tendidos en el espacio. Estos hilos ligan el objeto dado a la persona — viva o muerta — a la que pertenecía este objeto. Los hombres tienen este conocimiento desde los tiempos más remotos, y se han servido de él en las formas más variadas.
“Pueden reconocerse sus rastros en las costumbres de muchos pueblos. Ustedes saben por ejemplo que muchos de ellos practican el rito de la hermandad de sangre. Dos o más hombres mezclan su sangre en la misma copa y beben de esta copa. Luego son considerados como hermanos de sangre. Pero el origen de esta costumbre debe buscarse en un plano más profundo. Primitivamente, se trataba de una ceremonia mágica para establecer un lazo entre «cuerpos astrales». La sangre tiene cualidades especiales. Algunos pueblos, por ejemplo los Judíos, atribuyen a la sangre un significado particular y propiedades mágicas. Ustedes comprenden ahora, que según las creencias de ciertos pueblos, si se establece un lazo entre «cuerpos astrales» la muerte no lo quebranta.
“Cristo sabía que tenía que morir. Esto había sido decidido de antemano. Él lo sabía y sus discípulos lo sabían también. Y cada uno de ellos conocía el papel que tenía que desempeñar.
Pero al mismo tiempo, querían establecer un lazo permanente con su Maestro. Con este fin, Cristo les dio su sangre a beber, y su carne a comer. De ninguna manera era pan ni vino, sino su verdadera carne y su verdadera sangre.
“La Última Cena fue un rito mágico, análogo a una «hermandad de sangre» para establecer un lazo entre «cuerpos astrales». Pero ¿dónde está quien aún pueda encontrar en las religiones actuales, el rastro de esto y comprender su sentido? Hace mucho tiempo que todo ha sido olvidado y que se ha substituido el sentido original con interpretaciones enteramente diferentes. Las palabras permanecen, pero su significación se ha perdido desde hace siglos.”
Esta conversación, y sobre todo su final, provocaron muchas conversaciones en nuestros
grupos. Muchos se sentían repelidos por lo que G. había dicho sobre Cristo y sobre la Cena; otros por el contrario, sentían en esto una verdad que nunca hubiesen podido alcanzar por sí.