La vida es real sólo cuando Yo Soy; Gurdjieff.

ley de tres

DIOS EL VERBO

DIOS EL VERBO

En el comienzo de toda religión encontramos una afirmación de la existencia de Dios el Verbo y del Verbo-Dios.

Una enseñanza dice que cuando el mundo todavía no era nada, había emanaciones, había Dios el Verbo. Dios el Verbo es el mundo. Dios dijo: “Que así sea”, y envió al Padre y al Hijo. Él está siempre enviando al Padre y al Hijo. Y una vez Él envió al Espíritu Santo.

Todo en el mundo obedece a la Ley de Tres, todo lo existente llegó a nacer de acuerdo con esta ley. Las combinaciones de principios positivos y negativos pueden producir nuevos resultados, diferentes del primero y del segundo, sólo si la tercera fuerza interviene.

Si yo afirmo, ella mega y por lo tanto discutimos. Pero nada nuevo es creado hasta que se añade algo diferente a la discusión. Entonces surge algo nuevo. Consideremos el Rayo de la Creación. En la cima está el Absoluto, Dios el Verbo, dividido en tres: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.

El Absoluto crea de acuerdo a la misma ley, pero en este caso todas las tres fuerzas necesarias para producir una nueva manifestación están dentro del Absoluto Mismo. Las emite de Sí Mismo, las emana. Algunas veces las tres fuerzas intercambian sus lugares.

Las tres fuerzas o principios, provenientes del Absoluto, han creado toda la multitud de soles, uno de los cuales es nuestro sol. Todo tiene emanaciones. La interacción de emanaciones produce nuevas combinaciones. Esto se refiere al hombre, a la tierra y al microbio. Cada uno de los soles también emana, y las emanaciones de los soles, por medio de combinaciones de materia positiva y negativa, dan origen a nuevas formaciones. El resultado de una de estas combinaciones es nuestra tierra, y la más nueva combinación es nuestra luna.

Después del acto de creación, existencia y emanaciones continúan. Las emanaciones penetran en todas partes de acuerdo a sus posibilidades. Así las emanaciones también alcanzan al hombre.

La interacción de emanaciones resulta en nuevas fricciones. La diferencia entre la actividad creadora del Absoluto y los actos de creación subsiguientes consiste en el hecho de que, como he dicho, el Absoluto crea desde Sí Mismo. Sólo el Absoluto tiene Voluntad; sólo Él emite las tres fuerzas desde Sí Mismo. Los actos de creación subsiguientes proceden mecánicamente por medio de la interacción basada en la misma Ley de Tres. Ninguna entidad aislada puede crear por sí misma —sólo es posible la creación colectiva.

La dirección de la actividad creadora del Absoluto que va hacia el hombre es la dirección de la fuerza de la inercia. De acuerdo con la Ley de Siete, el desarrollo no puede continuar más que hasta cierto punto.

Hemos considerado la línea que proviene del Absoluto y que pasa a través de nosotros. Esta línea, que puede proceder sólo hasta cierto punto, termina en nuestra luna. La luna es el último punto de creación en esta línea. El resultado es algo parecido a una escalera, y la luna es la base de esta escalera. Los puntos principales de esta línea de creación son: Absoluto, Sol, Tierra, y el último punto, Luna. Entre estos cuatro puntos hay tres octavas: Absoluto-Sol; Sol-Tierra; Tierra-Luna. Cada uno de estos puntos es un do. Entre ellos, en tres puntos, hay por así decir, tres máquinas cuya función es hacer que fa pase a mi.

En toda la octava cósmica, siempre el shock en la nota fa debe venir de afuera, y el shock en la nota si desde adentro del do. Por medio de estos shocks, la involución procede de arriba hacia abajo, y la evolución de abajo hacia arriba. La vida del hombre desempeña el mismo papel que los planetas en relación a la tierra, la tierra en relación a la luna, y todos los soles en relación a nuestro sol.

La materia que viene del Absoluto es hidrógeno, que resulta de la combinación de carbono, oxígeno y nitrógeno. Un hidrógeno, al combinarse con otro, lo convierte en otro tipo de hidrógeno con sus propias cualidades y densidad.

Todo está gobernado por ley — lo cual es muy simple. Les he mostrado cómo funciona la ley afuera; ahora ustedes pueden descubrir cómo funciona dentro de ustedes. De acuerdo con la ley, ustedes pueden seguir o la ley de evolución o la ley de involución. Ustedes deben poner adentro la ley exterior.

En nuestro sistema somos similares a Dios: somos triples. Si conscientemente recibimos tres materias y las emitimos, podemos construir en el exterior lo que queramos. Esto es creación. Cuando son recibidas a través de nosotros es la creación del creador. En este caso, las tres fuerzas se manifiestan a través de nosotros y se combinan afuera. Toda creación puede ser o subjetiva u objetiva.

Pregunta: ¿Cuál es el elemento neutralizante en el nacimiento del hombre?

Respuesta: Cierta clase de color mezclado con los principios activo y pasivo; éste también es material y tiene vibraciones especiales. Todos los planetas producen sus vibraciones en la tierra, y toda vida es coloreada por las vibraciones del planeta más cercano a la tierra en un momento dado. Todos sus planetas tienen emanaciones, y las emanaciones de cada planeta particular tienen mayor fuerza cuando éste está más cercano a la tierra. Los planetas proyectan influencias especiales, pero cada influencia especial permanece sin mezclarse sólo por corto tiempo. A veces la totalidad tiene vibraciones especiales. Aquí también los tres principios deben corresponder uno con otro de acuerdo a la ley; cuando su relación es correcta puede haber cristalización.

G. I. Gurdjieff

PERSPECTIVAS DESDE EL

MUNDO REAL

NUEVA YORK, 1° DE MARZO, 1924


George Ivanovich Gurdjieff

LA REALIDAD DEL SER
                                          JEANEE DE SALZMANN
                                         Editorial Gaia-Ganesha
  • George  Ivanovich Gurdjieff:
  • Una de las biografías autorizadas de Gurdjieff:
  • Gurdjieff nació en 1866 en el Cáucaso, en la frontera de Rusia y Turquía, hijo de padre griego y madre armenia.
  •  Desde niño sintió que tenía que comprender el misterio de la existencia humana e
  •  incursionó profundamente en la religión y la ciencia en busca de una explicación.
  •  Encontró ambas aproximaciones persuasivas y consistentes en sí mismas,
  • aunque con la tendencia a alcanzar conclusiones contradictorias,
  • tomando en cuenta sus respectivas premisas.
  • Llegó así al convencimiento de que ni la religión ni la ciencia por separado podían
  • explicar el significado de la vida y la muerte del ser humano. Al mismo tiempo,
  • Gurdjieff tenía la convicción de que en la antigüedad había existido un conocimiento real y
  • completo que debió ser transmitido oralmente a través de generaciones.
  • Durante casi veinte años se dedicó a buscar ese conocimiento.
  • Esa búsqueda lo condujo a participar en expediciones a través del Medio Oriente y
  • el Asia Central hasta las montañas del Hindu-Kush, entre Afganistán y Pakistán.
  • Llegó  así a descubrir elementos de un conocimiento olvidado del ser que  reconciliaba
  •  los grandes credos tradicionales, al que llamó ciencia antigua, aunque no llegó a identificar
  • su origen ni a los que la descubrieron y conservaron.
  •  Esa ciencia veía al mundo de la materia visible como lo hace la física moderna,
  •  reconociendo la equivalencia de masa y energía, la ilusión subjetiva del tiempo, 
  • la teoría general de la relatividad. Pero su indagación no se detuvo allí,
  • pues sólo aceptaba como reales los fenómenos que podían ser medidos y
  • comprobados por medio de experimentos  controlados. 
  • Esa ciencia también exploraba el mundo de los místicos fuera de la percepción de los sentidos, 
  • la visión de otra realidad infinita más allá del espacio y del tiempo.
  • La meta consistía en comprender el lugar del hombre en el orden cósmico,
  • el significado de la vida humana sobre la tierra y, en realidad, conocer y
  •  experimentar en uno mismo la realidad de ambos mundos al mismo tiempo. Era una ciencia del Ser.
  • En 1912 Gurdjieff  comenzó a reunir alumnos en Moscú y San Petersburgo.
  • En 1917, al momento de iniciarse la revolución rusa, se marchó al Caúcaso y finalmente, 
  • en 1922, estableció cerca de París un instituto para desarrollar su trabajo en una mayor escala.
  • Durante esos años, aportó un sistema comprensivo de ideas para introducir su enseñanza
  • y atraer seguidores.
  • Después de un accidente automovilístico que casi le cuesta la vida en 1924,
  • Gurdjieff cerró el instituto y durante los siguientes 10 años dedicó toda
  • su energía a escribir su trilogía acerca de la vida del hombre, bajo el título de
  •  Del Todo y  Todas las Cosas. Dejó de escribir en 1935 y a partir de ese momento se entregó
  • al trabajo intensivo con sus alumnos, principalmente en París, hasta su muerte en 1949.
  • En sus últimos años se refirió al estudio del sistema original de las ideas simplemente como
  • una etapa preliminar del trabajo hacia la consciencia. Dejó de lado el tema de la ideas por
  •  considerarlo teórico y presentó su enseñanza en términos de una percepción directa de la realidad.
  • Su obra principal, Del Todo y de todo, fue publicado en tres series como Relatos de Belcebú
  • a su Nieto (1950), Encuentros con Hombres Notables (1963) y la vida es real sólo cuando Yo Soy (1975). 
  • El sistema de ideas que enseño desde 1914 hasta 1924 fue fielmente registrado y
  • publicado en el libro de P. D. Ouspensky, Fragmentos de una Enseñanza Desconocida (1949) y
  • también en los apuntes, principalmente de Jeanne de Salzmann,
  • recogidos en Perspectivas desde un mundo Real (1974).
  • Esta enseñanza incluye los siguientes conceptos fundamentales:
  • La ley de las tres fuerzas (Ley de Tres). En la enseñanza de Gurdjieff, 
  • todo fenómeno, en cualquier escala, desde lo molecular hasta lo cósmico en cualquier mundo,
  • es el resultado de la combinación de tres fuerzas diferentes: la fuerza positiva (afirmación)
  • la fuerza negativa (negación) y la fuerza neutralizante (reconciliación).
  • La posibilidad de unidad depende de una confrontación de el sí y el no,
  • y de la aparición de una tercera fuerza reconciliadora que pueda relacionar las dos.
  • La tercera fuerza es una propiedad del mundo real: lo que Es y lo que Yo Soy.
  • La ley de octava (la ley de siete): toda materia en el universo consiste en vibraciones
  • que descienden hacia la manifestación de la forma (involución) o ascienden en un regreso
  • hacia la fuente sin forma (evolución). Su desarrollo no es continuo, sino que se caracteriza 
  • por aceleraciones y retardos periódicos en intervalos definidos.
  • Las leyes que gobiernan ese proceso se encarnan en una fórmula antigua que divide  el período 
  • en el cual una vibración se duplica en ocho pasos desiguales que corresponden a la proporción
  • de aumento en las vibraciones. Ese período es llamado octava, es decir compuesta de ocho.
  • Esa fórmula subyace en la base del mito bíblico de la creación del mundo y de nuestra división
  • del tiempo en días laborales y domingos. Aplicada a la música, la fórmula se expresa en la escala
  • musical do-re-mi-fa-sol-la-si-do, con semitonos faltantes en los intervalos mi-fa y si-do.
  • El movimiento interior hacia la conciencia  requiere de choques conscientes de esos dos
  • intervalos para poder proceder a un nivel superior, es decir una nueva octava.
  • El eneagrama: el símbolo en la tapa de este libro, un triángulo dentro de un circulo
  • con nueve partes iguales, expresa la ley de tres y la ley de octavas.
  • Gurdjieff decía que es un símbolo universal que muestra las leyes internas de una octava 
  • y proporciona un método para conocer la naturaleza esencial de cualquier cosa examinada en sí misma.
  • El círculo cerrado representa la existencia aislada del fenómeno y simboliza un proceso de eterno retorno y flujo ininterrumpido.

ESTUDIOS DE CUARTO CAMINO

 ESTUDIOS DE CUARTO CAMINO
El estudio del mundo y el estudio
Esté sistema puede dividirse en estudio del mundo, sobre ciertos principios nuevos, y estudiodel hombre. El estudio del mundo y el estudio del hombre incluyen en sí una suerte delenguaje especial. Tratamos de usar palabras corrientes, las mismas palabras que empleamosen la conversación ordinaria, pero les asignamos un significado levemente diferente y máspreciso.
El estudio del mundo, el estudio del universo, se basa en el estudio de algunas leyes fundamentales que, en la ciencia, no son generalmente conocidas o reconocidas. Las dos leyes principales son la Ley de los Tres y la Ley de los Siete, que se explicarán después. Incluido en esto y necesario desde este punto de vista, es el principio de la escala, principio que no entra en el estudio científico corriente, o entra muy poco.
El estudio del hombre está estrechamente conectado con la idea de la evolución del hombre, pero ésta deberá entenderse de un modo levemente distinto del corriente. Por lo común, la palabra evolución aplicase al hombre o a algo más que presuponga una especie de evolución mecánica; quiero decir que ciertas cosas, por ciertas leyes conocidas o desconocidas, se transforman en otras cosas, y estas otras cosas se transforman aún en otras cosas, y así sucesivamente. Pero desde el punto de vista de este sistema, tal evolución no existe: no hablo en general, sino específicamente del ser el resultado del conocimiento y del esfuerzo; mientras el hombre sólo conozca lo que puede conocer del modo corriente, para él no hay evolución ni la hubo jamás.
En este sistema, el estudio serio comienza con el estudio de la psicología, es decir, con el estudio de uno mismo, porque la psicología no puede estudiarse, como ocurre con la astronomía, fuera de uno mismo. El hombre tiene que estudiarse. Cuando me dijeron eso, de inmediato advertí que no tenemos método alguno de estudio de nosotros mismos y ya poseemos muchas ideas equivocadas acerca de nosotros. De modo que comprendí que debemos librarnos de la ideas equivocadas acerca de nosotros y al mismo tiempo encontrar los métodos para estudiarnos.
Si empezamos a estudiarnos, con lo primero que tropezamos es con una palabra que usamosmás que cualquier otra, y esta palabra es “yo”. Decimos “yo hago”, “yo estoy sentado”, “yosiento”, “yo gusto”, “yo no gusto”, etc. Esta es nuestra principal ilusión, pues el principal errorque cometemos acerca de nosotros mismos es considerarnos uno solo; siempre hablamos denosotros como “yo”, y suponemos que nos referimos a la misma cosa todo el tiempo, cuandoen realidad estamos divididos en centenares de “yoes” diferentes. En un momento en que digo“yo”, habla una parte de mí, y en otro momento en que digo “yo”, habla otro “yo” muydistinto. No sabemos que no tenemos un solo “yo”, sino muchos “yoes” diferentes, conectadoscon nuestros sentimientos y deseos, y que no tenemos un “yo” controlador. Estos “yoes”cambian todo el tiempo; uno suprime al otro; uno reemplaza al otro; y toda esta luchacompone nuestra vida interior.
Los “yoes” que vemos en nosotros se dividen en varios grupos. Algunos de estos grupos son legítimos, pertenecen a las divisiones correctas del hombre, y algunos de ellos son absolutamente artificiales y creados por el conocimiento insuficiente y por ciertas ideas imaginarias que el hombre tiene acerca de sí mismo.
Para empezar a estudiarse es necesario estudiar los métodos de observación de sí, pero eso, a su vez, debe basarse en cierta comprensión de las divisiones de nuestras funciones. Nuestra idea corriente de estas divisiones es muy equivocada. Conocemos la diferencia entre las funciones intelectuales y emocionales.
Pero muy a menudo, cuando tratamos de observarnos, mezclamos incluso las funciones intelectuales y emocionales; cuando realmente sentimos, a eso lo llamamos pensar, y cuando pensamos, a eso lo llamamos sentir. Pero en el curso del estudio aprenderemos de qué modo aquéllos difieren. Por ejemplo, hay una enorme diferencia en velocidad, pero después hablaremos más sobre ello.
Luego, hay otras dos funciones que ningún sistema de psicología ordinaria divide ni entiende del modo correcto: la función instintiva y la función motora. Lo instintivo se refiere al trabajo interior del organismo: la digestión de la comida, el latido del corazón, la respiración: éstas son funciones instintivas. A la función instintiva pertenecen también los sentidos ordinarios: vista, oído, olfato, gusto, tacto, sensación de frío y calor, cosas como eso; y esto es todo, realmente. De los movimientos externos, sólo los reflejos simples pertenecen a la función instintiva, porque los reflejos más complicados pertenecen a la función motora. Es muy fácil distinguir entre las funciones instintivas y motoras. No tenemos que aprender nada que pertenezca a la función instintiva; nacemos con la capacidad de usar todas las funciones instintivas. Por el otro lado, las funciones motoras, han de aprenderse en su totalidad: un niño aprende a caminar, a escribir, etc. Hay una grandísima diferencia entre ambas funciones, puesto que no hay nada inherente a las funciones motoras, y las funciones instintivas son todas inherentes.
De modo que, al observarse, primero de todo es necesario dividir estas cuatro funciones y clasificar de inmediato todo lo que observen, diciendo: “Esta es una función intelectual”, “Esta es una función emocional”, etc. Si practican esta observación durante algún tiempo, podrán notar algunas cosas extrañas. Por ejemplo, descubrirán que lo realmente difícil de observar es que ustedes se olvidan de ello.
Empiezan observando, y sus emociones se conectan con algún género de pensamiento, y olvidan observarse. Además, luego de un tiempo, si continúan con este esfuerzo de observar, que es una nueva función no utilizada del mismo modo en la vida corriente, ustedes advertirán otra cosa interesante: que por lo general no se recuerdan.
 Si pudieran estar conscientes de sí todo el tiempo, entonces podrían observar todo el tiempo, o en cualquier caso, tanto tiempo como gusten. Pero, debido a que no pueden recordarse, no pueden concentrarse; y he aquí por qué tendrán que admitir que no tienen voluntad. Si pudieran recordarse, tendrían voluntad y podrían hacer lo que quisieran. Pero no pueden recordarse, no pueden, ser conscientes de sí, de modo tal que no tienen voluntad. A veces pueden tener voluntad por breve tiempo, pero aquélla se convierte en otra cosa y la olvidan.
Esta es la situación, el estado del ser, el estado desde el cual tenemos que comenzar a estudiarnos. Pero muy pronto, si ustedes continúan, llegarán a la conclusión de que casi desde que empiezan a estudiarse, tienen que corregir en sí mismos ciertas cosas que no son correctas, ordenar ciertas cosas que no están en sus sitios correctos. El sistema tiene una explicación para esto.
Estamos hechos de tal modo que podemos vivir en cuatro estados de consciencia, pero, tales como somos, usamos sólo dos: uno cuando estamos dormidos, y el otro cuando estamos lo que llamamos “despiertos”: es decir, en el estado actual, cuando podemos charlar, escuchar, leer, escribir, etc. Pero éstos son sólo dos de los cuatro estados posibles. El tercer estado de consciencia es muy extraño. Si la gente nos explica qué es el tercer estado de consciencia, empezamos a pensar que lo tenemos. El tercer estado puede llamarse consciencia de sí, y la mayoría de la gente, si se le pregunta, dice: “¡Somos ciertamente conscientes!” Requiérase tiempo suficiente o esfuerzos de observación de si, repetidos y frecuentes, antes que realmente  potencialmente. Si nos preguntan, decimos: “Si, lo soy”, y por ese momento lo somos, pero en el momento siguiente cesamos de recordar y no somos conscientes. De modo que, en el proceso de observación de sí, comprendemos que no estamos en el tercer estado de consciencia, que vivimos sólo en dos. Vivimos en estado de sueño o en estado de vigilia, lo cual, en el sistema, llamase consciencia relativa. El cuarto estado, que se llama consciencia  objetiva, emocional superior, aunque igualmente es intelectual, porque en este nivel no hay diferencia entre intelectual y emocional tal como existe en el nivel corriente. Y cuando llegamos al estado de consciencia objetiva, adquirimos otra función que se llama mental superior.
 Los fenómenos de lo que llamo psicología  súper normal  pertenecen a estas dos funciones; y he aquí porqué, cuando realicé aquellos experimentos hace veinticinco años, llegué a la conclusión de que el trabajo experimental es imposible, porque no es una cuestión de experimentación sino de cambio del propio estado de consciencia.
Acabo de darles algunas ideas generales.