La vida es real sólo cuando Yo Soy; Gurdjieff.

NIVEL DE SER

EL NIVEL DE SER

El nivel de ser atrae  la vida. Gurdjieff: Hay el ser del hombre Nº 1, es decir, de aquel que vive a través de sus instintos y de sus sensaciones; hay el ser del hombre Nº 2, que vive de sus sentimientos, de sus emociones; y el ser del hombre Nº 3, el hombre racional, el teórico, y así sucesivamente. De esta forma es entendible lo que puede atraer los hombres 1, 2, 3. Podríamos imaginar un H1 instintivo viviendo desde ellos, sería una persona que cuida su territorio por ejemplo. Un imaginario H2 Emocional serían el eje sus emociones, podría ser una persona que vive la vida dramáticamente y quejoso. En cuanto a nuestro imaginario hombre H3 sería una persona que priorisa sus pensamientos, puede ser muy crítico e irónico, no necesariamente intelectual desarrollado. Esta personas interpretan todo desde su nivel de ser. Esta forma de ver, lo que tiene de bueno es que baja la idea a la realidad y los hace muy posibles, es más creo que todos vivimos rodeados de ellos claro que podría haber muchos más ejemplos. Los hombres Nº 1, 2 y 3 no  poseen el saber de los hombres 4, 5 y niveles superiores. En estos casos es dificil imaginarlos, por que no son comunes. Se sabe que el H4 es un producto de Escuela, este hombre ha hecho en su vida un centro de gravedad mas o menos permanente, y de esta forma tiene otros intereses en la vida que los 1, 2, y 3 no tienen. No decimos más acerca de lo que atraen por que basta ver la vida corriente de los hombres. Saltando un poco podríamos prefigurar por ejemplo un Hombre Nro 7, se dice que Cristo es un siete, entonces es claro entender que tiene un Yo Soy permanente. Y si extendemos la analogía de Cristo, quedaría claro que  atrae  otra calidad de vida en la que probablemente su eje sea entre otras cosas una vida libre y lleno de luz, por ejemplo sería libre de los condicionamientos de los hombres dormidos o tendría voluntad sobre ellos. Tendría conexión directa con los Centros Superiores etc.

 


Partkdolg deberes del Ser

Partkdolg deberes del Ser

Being-Partkdolg-Duty

  

  

Partkdolg deberes del Ser – Being-Partkdolg-Duty    

 El elemento activo omnipresente Okidanokh penetra en la presencia de los seres a través de las tres clases de alimentos eserales. (Comida, Aire e Impresiones). Y tal ocurre debido a que, como ya te he dicho, este mismo Okidanokh toma parte necesariamente en la formación de todo tipo de productos utilizables como alimentos eserales, estando siempre contenido en la presencia de dichos productos. De modo pues, querido niño, que la principal característica del omnipresente Okidanokh, en este caso dado, es que el proceso del «Djartklom» se desarrolla en sí mismo en la presencia de todos los seres, pero no por hallarse en contacto con las emanaciones de una concentración cósmica de magnitud considerable, sino que los factores determinantes de este proceso en las presencias de los seres, o bien son resultado de los procesos conscientes de los «Partkdolg deberes del Ser» por parte de los propios seres —procesos acerca de los cuales ya habré de hablarte más adelante— o bien de aquel proceso de la propia Gran Naturaleza que se conoce en el Universo con la denominación de «materialización Kerkoolaonarniana», significando este proceso «la obtención de la totalidad de vibraciones necesarias mediante la adaptación». Este último proceso se desarrolla en los seres sin que haya participación alguna de su consciencias. En ambos casos, en que el Okidanokh penetra en la presencia de un ser y tiene lugar el proceso del Djartklom, se funde cada una de sus partes fundamentales con aquellas percepciones que a éste le corresponden, en conformidad con las llamadas «Afinidad de Vibraciones» y que se hallan presentes en el ser en ese momento, y luego estas partes se concentran en la localización correspondiente, esto es, en el cerebro correspondiente Y estas fusiones reciben el nombre de «Impulsakri» del ser. Es necesario notar, además, que estas localizaciones o cerebros de los seres no sólo sirven como aparatos para l transformación de las sustancias cósmicas correspondientes a los efectos del Altísim Trogoautoegócrata Cósmico Común, sino también como el medio necesario para posibilitar el autoperfeccionamiento consciente de los propios seres. Este último objetivo depende de la calidad de la presencia del Impulsakri del ser concentrado o, como suele decirse también, depositado, en estos cerebros eserales correspondientes. En cuanto a las cualidades del Impulsakri del ser, se cuenta entre los mandamientos directo de nuestra ETERNIDAD TODOABARCANTE, uno especial, rigurosamente cumplido por todos los seres tricerebrados de nuestro Gran Universo y que puede expresarse con las siguientes palabras: Cuídate siempre de aquellas percepciones que puedan manchar la pureza de tu cerebro. Los seres tricerebrados tienen la posibilidad de perfeccionarse a sí mismos personalmente gracias a que poseen en su presencia común tres centros o cerebros localizados, sobre los cuales, posteriormente, cuando el proceso del Djartklom se produce en el Okidanokh omnipresente, son depositadas las tres santas fuerzas del sagrado Triamazikamno, adquiriendo así, esta vez, la posibilidad de efectuar posteriores materializaciones independientes. Es precisamente en este punto que los seres poseedores de este sistema tricerebrado pueden, mediante el cumplimiento consciente y deliberado de los deberes eserales de Partkdolg, utilizar en este proceso de Djartklom en el Okidanokh omnipresente, sus tres santas tuerzas para sus propias presencias, llevando sus presencias a lo que se conoce como «estado Seronoolanzalkniano»; es decir, que pueden convertirse en individuos dotados de su propia ley sagrada del Triamazikamno, adquiriendo, de este modo, la posibilidad de procurarse conscientemente y recubrir su presencia común con todo eso «Santo», lo cual, además, ayuda a la materialización del funcionamiento de esas unidades cósmicas de la Razón Objetiva o Divina. Pero lo más terrible, querido niño, reside precisamente en esto, en que si bien en esos seres tricerebrados que tanto te han interesado y que habitan el planeta Tierra surgen y se hacen presentes hasta la época de su completa destrucción, estas tres localizaciones independientes o tres cerebros eserales, por intermedio de los cuales se transforman por separado las tres santas fuerzas del sagrado Triamazikamno que ellos podrían utilizar parasu propio perfeccionamiento, terminando en materializaciones posteriores correspondientes, no obstante, debido principalmente a las anormales circunstancias de existencia ordinario establecidas entre ellos, estas posibilidades se ven truncadas en su propia raíz. Es interesante notar que los mencionados cerebros eserales se encuentran en las mismas partes del cuerpo planetario de estos seres tricerebrados que habitan la Tierra. Debo hacerte notar que en los primeros seres tricerebrados que habitaron aquel lejano planeta,dicho cerebro eseral se hallaba localizado en la misma parte de su cuerpo planetario que en el nuestro y su forma exterior era exactamente igual también al nuestro; pero por muchas razones que tú mismo podrás comprender más adelante en el curso de mis explicaciones, la Gran Naturaleza se vio obligada a regenerar gradualmente este cerebro, dándole finalmente la forma que ahora ostenta en los seres contemporáneos. Este cerebro eseral no se halla localizado, en los individuos contemporáneos tricerebrados de aquel planeta, en una masa común, según es propio de las presencias de todos los demás seres tricerebrados de nuestro Gran Universo, sino que está localizado en distintas partes, en conformidad con lo que se llaman «Funciones Específicas», y cada una de estas partes se encuentra situada en un lugar distinto del cuerpo planetario total. Pero si bien en su forma exterior este centro eseral terráqueo posee actualmente múltiples concentraciones diversamente ubicadas, todas sus funciones separadas se hallan no obstante vinculadas entre sí, de modo que la suma total de esas partes dispersas puede funcionar dforma exactamente igual a la propia del cerebro unitario. Los terráqueos denominan a estas localizaciones independientes de su presencia común «nodos nerviosos». Es interesante notar que la mayoría de las partes separadas de este cerebro eseral se hallan localizadas precisamente en aquel lugar de su cuerpo planetario en que debiera estar el cerebro normal, es decir, en la región del pecho; por su parte, la totalidad de estos «nodos nerviosos» situados en el pecho reciben el nombre de «plexo solar». De modo pues, querido niño, que el proceso del Djartklom en el Okidanokh omnipresente puede desarrollarse en la presencia de tus favoritos terráqueos y también en ellos las tres santas fuerzas se funden independientemente con otras cristalizaciones cósmicas, pasando a materializarse en forma correspondiente, pero, dado que, por causa principalmente de las ya mencionadas circunstancias anormales de existencia que paulatinamente establecieron ellos mismos han dejado por completo de cumplir sus deberes eserales de Partkdolg, ninguna de las santas fuentes de todo lo existente, con la única excepción de la fuente de la negación, puede, en consecuencia, transubstanciarse en su propia presencia. George I. Gurdjieff, Relatos de Belcebú a su Nieto


Cosmovisiones: Niveles de Ser

Niveles de Ser

Si se dejan caer en un estanque una piedra pequeña y una grande a cierta distancia la una de la otra, se formarán dos círculos concéntricos de ondas que se extenderán sobre la superficie del agua. Pronto los círculos se alcanzarán el uno al otro formando ondas mayores en forma de cresta, donde las periferias se encuentran, y espacios planos en los lugares donde los surcos se mezclan, interfiriéndose mutuamente. De la misma manera, dos rayos láser se mezclarán para crear un «prototipo de interferencia», o sea, una imagen sólida a la que llamamos un holograma.El físico cuántico David Bohm – uno de los más eminentes físicos teóricos actuales – sostiene que el prototipo – o modelo – del entero universo está contenido en cada una de sus partes. Su teoría del «Orden Implicado» expone la idea de que los eventos existentes son la manifestación de un número infinitamente mayor de eventos potenciales, o posibilidades, en un universo que tiene una estructura similar a la de un holograma conteniendo la totalidad del espacio y del tiempo.Podemos comparar el universo holográfico en seis dimensiones de Bohm con el holograma que conocemos y del que sabemos que es una imagen tridimensional reproducida en el espacio. La más notable característica de un holograma es que si su diapositiva es rota en varios pedazos, cada uno de estos trozos separados contiene la imagen completa del original, aunque un poco más difusa y desenfocada. De forma similar, cada célula del cuerpo humano contiene información genética sobre la totalidad del cuerpo, oculta y codificada en las moléculas del ADN. Es esta característica la que hace posible la «clonación»: el producir un organismo idéntico a partir de una sola célula, que no es un óvulo fecundado como lo disponen las leyes de la naturaleza.Este principio y su imagen del todo contenido en cada parte, según Bohm, se extiende a la totalidad del universo. Cada parte del universo contiene la suficiente información para reconstruir el todo. Las implicaciones de la física cuántica no se aplican solamente al nivel subatómico de la misma manera que las implicaciones de la Relatividad no conciernen solamente a distancias inconcebibles de proporciones cósmicas. Nosotros estamos colocados justo en el medio de ambos. Bohm escribe:«En último término, el entero universo – con todas sus «partículas», incluyendo estos científicos, sus laboratorios, sus instrumentos de observación, etc. – tiene que ser comprendido como una simple y no dividida totalidad en la cual el análisis de partes existentes en forma separada e independiente no tiene una base fundamental.»«La unidad – dice Bohm – está «replegada» en el universo como una expresión de su orden implícito o «implicado». Este orden está replegado en el mundo en formas ya descritas por la física: a través de ondas electromagnéticas, ondas de sonido, rayos electrónicos y muchas otras formas de movimiento y de vibración. Todas ellas constituyen un no fraccionado «holomovimiento». Uno puede seleccionar ciertas fases de ese holomovimiento para estudiarlo: electrones, luz, gravedad, sonido, etc., pero todas estas formas de holomovimiento emergen inseparables. El holomovimiento en sí mismo es indefinible e inmensurable.»El universo está impregnado con formas de ondas – tanto la luz como el sonido son una expresión del movimiento de ondas – incluyendo cualquier forma de movimiento conocido o desconocido. El universo holográfico es una multitud de estas ondas que chocan e interfieren, se mezclan y armonizan, para producir un sinfín de complejos modelos. Nosotros mismos somos partes y parcelas de este proceso. La «implicación» del orden implicado es que cada individuo contiene, o más bien es, una pieza del holograma universal: una parte del total universo de consciencia (aunque quizás, una parte fuera de foco).El Orden Implicado subyace y unifica todo, ¿Por qué entonces es el mundo una tal multitud de procesos y en ocasiones manifiesta una tan caótica actividad? ¿Cuál es el punto de vista correcto: el enfoque hacia la unidad, o el enfoque hacia el detalle?El clásico contraste entre las partículas sólidas y el espacio vacío que las rodea ya no existe más. La «substancia» básica del universo resulta ser estas «ondas-partículas» unidades de energía, quanta, que no poseen nada de esa sólida realidad a la que estábamos acostumbrados. El campo cuántico es el medio continuo que está en todas partes; las partículas son como «concentraciones» de este campo que vienen y van, emergiendo desde él y disolviéndose de regreso en el campo subyacente, cuya conducta no puede ser distinguida de la conducta de las ondas. Aquí, la materia es energía y la energía es materia. Ellos no son principios opuestos sino relativos: es decir, mientras más lento vibra un campo de energía, más densa es la materia; en tanto que mientras más rápido vibra una energía, más sutil es la materia.Todos los «objetos», incluyendo plantas, animales, seres humanos y planetas, son parcelas de energía fluyente que ocupa un «lugar» en cada uno de estos «cuerpos» con vibraciones de calidad más y más finas (rápidas). Una hueste de matemáticos y físicos está continuamente preocupada de producir una «teoría de campo unificado», o sea, encontrar un campo único de fuerza donde estén incorporadas las cuatro fuerzas de la naturaleza: electromagnética, gravitación, nuclear fuerte y nuclear débil.Harold Saxton Burr presenta la teoría de «Campos-L», diciendo que son campos que organizan la estructura de los seres vivientes. Burr sugiere que un Campo-L tiene propiedades holográficas, de modo que cualquier parte del campo contiene el diseño del organismo total.El físico Jack Sarfatti privilegia la idea de la gravedad como el «campo unificante» maestro del universo. De acuerdo a su teoría, un tipo de campo gravitacional organiza el núcleo de los átomos, otro es responsable de la organización de la materia como electrones, y otros organizan los átomos y las moléculas. Hay campos relacionados con sistemas vivientes y otros que organizan la materia en gran escala en sistemas solares y galaxias. Sarfatti representa al universo como una especie de «niebla cuántica» en la cual varias fuerzas magnéticas y gravitacionales producen diseños vibratorios tal como los torbellinos en la superficie del mar. Estos diseños serían como las pulsaciones nerviosas de un gran cerebro cósmico que lo impregna todo. Sarfatti llega a sugerir que la consciencia es un campo biogravitacional que sostiene unida la estructura de la materia – siendo la mente y la materia ondas de diferentes tamaños en el mismo océano – de modo que los campos que gobiernan la consciencia también gobiernan la materia.El físico Keith Floyd plantea que la «ubicación» de la consciencia nunca puede ser encontrada por un neurocirujano, pues ella no aparece referida a un órgano u órganos sino que es como la interacción de campos de energía. El dice: «A los neurólogos les desagrada encontrar que están buscando fuerade su propia consciencia, porque aquello que están buscando es precisamente quien busca.» Si la consciencia es un campo – y uno de los más altos niveles de vibración en una escala, o jerarquía de campos – entonces de nuevo vemos que la mente es una continuación de la materia. Mente y materiaaparecen como ondas más grandes y más pequeñas del mismo océano.Robert Monroe también presume que hay un número de campos, como mundos interpenetrantes, todos los cuales operan en diferentes frecuencias. El piensa que todos estos mundos pueden incluso ocupar la misma área que ocupa nuestro mundo de materia física, en la misma forma que las frecuencias de diferentes radio transmisoras – algunas más altas, otras más bajas – pueden ocupar el mismo espacio. Nadie puede tocar un campo porque él está dentro de la mano; los campos dan forma a la materia desde adentro. La energía del campo, su poder de moldear, actúa a través de – y está conectado con – todos los otros campos.El bioquímico Rupert Sheldrake sugiere que la forma biológica misma está gobernada por campos mórficos más que por programación genética, y que esos campos actúan invisiblemente a través del espacio-tiempo. El sugiere que la información codificada en las moléculas de ADN en las células del cuerpo puede ser comparada con los componentes de un aparato de televisión. La eventual forma del cuerpo humano sería como la imagen vista en la pantalla, como un programa trasmitido. La forma del cuerpo humano – dice Sheldrake – está gobernada por un «campo morfogenético», Cada especie animal tiene su propio campo, como si tuviera su propio canal de radio o de televisión con el cual se sintoniza. Esto parece estar de acuerdo con la aserción de los indios norteamericanos que aseguran que cada animal tiene su propio Espíritu Maestro al que pertenecen todos los animales de su misma especie.Todo esto nos lleva a la idea de que un campo de energía no es un lugar sino un estado, o nivel de Ser. A este punto la ciencia empieza a concordar con las enseñanzas esotéricas que presentan el universo como una escala de procesos energéticos, con la consciencia como su fuente de origen.El universo puede ser descrito como emanando del más alto posible nivel de energía – el Absoluto – y descendiendo en una escala de creciente complejidad, en donde cada nivel presenta más y más detalladas actividades de vida. Aunque cada nivel tiene diferentes características, ninguno de ellos existe separadamente sino sólo como una parte de un sistema de mutua dependencia en el cual todos están subordinados al Absoluto.Así como una línea sin fin nunca podrá describir un cuadrado o un cubo, ni una longitud de tiempo indefinida nos llevará a la eternidad, así, de la misma manera, un innumerable número de partículas nunca producirá una célula, o un innumerable número de células dará como resultado un órgano o un cuerpo, sin una inteligencia organizadora, o campo de energía, en operación. Es lo mismo en cada nivel de Ser: una innumerable cantidad de planetas no podrá producir un sistema solar, ni tampoco una multitud de sistemas solares dará forma a una galaxia, sin el apropiado campo de energía puesto en juego.El universo es un Ser viviente, manifestándose como una escala de inteligencias, en la que cada una organiza las actividades de su propio nivel y en el proceso asume la correspondiente forma material.El universo es creado y ordenado por una energía consciente de su propia existencia. La consciencia misma es el medio que trasmite las variadas cualidades de energía dentro de la estructura universal. Tal como los eruditos en esoterismo, algunos científicos actuales visualizan el universo como una escala – o espectro – de energías que forman campos que impregnan el total del universo material, organizando sus actividades en niveles progresivos. Cada nivel tiene su propia densidad, conteniendo todo el «material» de los niveles más altos, de modo que todo lo que vemos en el mundo físico está impregnado por las energías más finas y superiores de los mundos psicológicos, como una esponja remojada en agua en la que se ha disuelto un gas.Las actividades de cada nivel de Ser forman una jerarquía de procesos sintrópicos: el movimiento de onda molecular está organizado en diseños de movimiento de onda celular, estos llegan a ser un movimiento de onda a nivel de órgano, y así sucesivamente. Cada nivel permite al nivel superior organizar y aun regenerar el sistema. En el esquema de los hechos, nuestro papel individual como seres humanos es el de actuar de puente entre los mundos materiales y los mundos psicológicos.Mi vida está nutrida por tres formas de energías: la que me proporciona el alimento: carne, pescado, vegetales, cereales, agua; la que viene en el oxígeno del aire que respiro; y la energía que me traen las impresiones sensoriales. Al comer, el alimento habitual es, primero, convertido en las energías que necesito para sostener mi vida física; mi organismo tiene la inteligencia instintiva para digerir y transformar esta comida de modo de renovar las células y tejidos de mi cuerpo; en seguida refina esta energía para producir «energía vital», la que necesito para mi movimiento físico. Parte de esta energía vital es retransformada en energías más finas, energías psíquicas que necesito para pensar y sentir.Todo es alimento: nos alimentamos no sólo con la comida ordinaria, sino además con vibraciones sonoras y visuales, con toda clase de impresiones, formas y colores, armonías y ritmos, ideas y conceptos. Todo esto es absorbido, aun sin una real atención, para formar lo que llamamos personalidad.Pero, como ser humano, yo tengo una posibilidad única. Puedo llevar estas energías aún más lejos en relación a mi naturaleza superior. Todo lo que encuentro en mi vida es la materia prima para este otro proceso, el que no puede suceder automáticamente. Debe ser hecho en forma intencional. Tal transformación de energías puede estar ocurriendo continuamente, no sólo en forma horizontal: en niveles biológicos, físicos, psicológicos y espirituales, sino también verticalmente: entre niveles superiores e inferiores.Mi propósito intencional como ser humano es producir un intercambio de energías e influencias de un nivel a otro, traer influencias desde los más altos niveles de consciencia del Ser hasta este mundo; – a la vez que soy testigo de mis propias acciones, pensamientos y sentimientos mientras transito por esta vida – con el fin de retornar energía hacia su fuente de origen.A través de todos nosotros están pasando una octava descendente y una ascendente: dos flujos de energía. Como estos procesos, o flujos de energía, no pueden ser observados desde afuera, no puedo hacer observaciones sobre ello sin incluirme yo mismo.El concepto de «octava» no es un esquema congelado sino una evolucionante y dinámica estructura de vibraciones que se aplican no solamente a «ordinarios» intercambios de energía, como octavas musicales, espectros luminosos, etc., sino a muchos otros procesos. La octava se aplica no sólo a procesos mecánicos y predeterminados, sino también a cambios de niveles de consciencia, desde la limitada y personal percepción de ver pasar el tiempo hasta la posibilidad de emerger en los más altos niveles de Ser. Es posible que yo pueda conectarme con niveles más altos de energía, logrando, quizás, el poder concentrar una cierta cantidad de esta energía dentro y alrededor de mí.La escala del Ser no es un concepto intelectual sino un sistema viviente, traído a la vida por el constante fluir de energía desde el Ser hacia nuestro tiempo presente. Sin embargo, esta energía no es ilimitada ni proyectada infinitamente sino que es parte de un sistema cíclico de flujo y retorno, como lo es el ciclo de la respiración o la circulación de la sangre.Esta ilustración, extraída de textos medievales, muestra los niveles de existencia desde Dios, a través de los ángeles, hombres, animales, plantas, minerales, materia, hasta la nada en las esferas cíclicas cósmicas. El nivel más alto de todo, llamado “Dios” – significando absolutamente todo – y el más bajo de todo llamado “nada” – significando la nadidad absoluta – están ambos fuera del tiempo. Cada uno de nosotros es un mundo en el que están representados todos los niveles del Ser: el reino mineral – en los huesos, – la vida vegetal – en los intestinos, los instintos animales – en nuestra psiquis – subiendo hasta las más altas posibilidades espirituales. La evolución no se detiene en el nivel de cada día, ella es continua y nuestra tarea es transportarla hacia arriba.

Bruce ThomasTraducido y extractado por Alberto Carvajal

deThomas, Bruce.-

The Body of TimePenguin Books.-

ArkanaEngland.

AUTOCONOCIMIENTO

SER Y SABER  

Ambas líneas deben avanzar juntas.

Los principios que pertenecen al otro sistema, el nuevo sentido del tiempo, del Yo, de la recurrencia, tienen que tener una relación a la vida

—El desarrollo del hombre, decía G.I. Gurdjieff , se opera a lo largo de dos líneas: «saber» y «ser». Para que la evolución se realice correctamente, ambas líneas deben avanzar juntas, paralelas una a otra y sosteniéndose una a otra. Si la línea del saber sobrepasa demasiado a la del ser, o si la línea del ser sobrepasa demasiado a la del saber, el desarrollo del hombre no puede hacerse regularmente; tarde o temprano tiene que detenerse. “La gente capta lo que debe entenderse por «saber». Reconocen la posibilidad de diferentes niveles de saber: comprenden que el saber puede ser más o menos elevado, es decir, de más o menos buena calidad. Pero esta comprensión no la aplican al ser. Para ellos, el ser designa simplemente «la existencia», que ellos oponen a la «no existencia». No comprenden que el ser puede situarse a niveles muy diferentes, incluir varias categorías. Tomen, por ejemplo, el ser de un mineral y el ser de una planta. Son dos seres diferentes. El ser de una planta y el de un animal, son también dos seres diferentes. Igualmente lo son el ser de un animal y el ser de un hombre. Pero dos hombres pueden diferir en su ser más aún que un mineral y un animal. Esto es exactamente lo que la gente no capta. Ellos no comprenden que el saber depende del ser. Y no solamente no lo comprenden, sino que no quieren comprenderlo. En la civilización occidental en particular, se admite que un hombre pueda poseer un saber vasto, que pueda ser por ejemplo un sabio eminente, autor de grandes descubrimientos, un hombre que hace progresar la ciencia, y que al mismo tiempo pueda ser, y tiene el derecho de ser, un pobre hombre egoísta, discutidor, mezquino, envidioso, vanidoso, ingenuo y distraído. Parece que aquí se considera que un profesor tiene que olvidar en todas partes su paraguas.

“Y sin embargo, tal es su ser. Pero en Occidente se estima que el saber de un hombre no depende de su ser. La gente da mayor valor al saber, pero no sabe darle al ser un valor igual, y no tiene vergüenza del nivel inferior de su propio ser. Ni siquiera comprende lo que esto quiere decir. Nadie comprende que el grado del saber de un hombre es función del grado de su ser. “Cuando el saber excede demasiado al ser, se vuelve teórico, abstracto, inaplicable a la vida, aun puede tornarse nocivo, porque en lugar de servir a la vida y de ayudar a la gente en su lucha contra las dificultades que la asaltan, tal saber comienza a complicarlo todo; desde luego, ya no puede aportar sino nuevas dificultades, nuevos problemas y toda clase de calamidades que no existían antes.

“La razón de esto es que el saber que no está en armonía con el ser, nunca puede ser bastante grande o, mejor dicho, no puede estar lo suficientemente calificado para las necesidades reales del hombre. Éste será el saber de una cosa, ligado a la ignorancia de otra: será el saber del detalle, ligado a la ignorancia del todo: el saber de la forma, ignorante de la esencia.

“Tal preponderancia del saber sobre el ser puede ser comprobada en la cultura actual. La idea del valor y de la importancia del nivel del ser está completamente olvidada. Y se ha olvidado también que el nivel del saber está determinado por el nivel del ser. De hecho, a cada nivel de

ser corresponden ciertas posibilidades de saber bien definidas. Dentro de los limites de un «ser» dado, la calidad del saber no se puede cambiar, y dentro de estos límites, la única posibilidad de cambio reside en la acumulación de informaciones de una sola y misma naturaleza. Un cambio en la naturaleza del saber es imposible sin un cambio en la naturaleza del ser.

“Tomado en sí, el ser de un hombre presenta múltiples aspectos. El del hombre moderno se caracteriza sobre todo por la ausencia de unidad en si mismo y por la ausencia aun de la menor traza de aquellas propiedades que le complace especialmente atribuirse, la «conciencia lúcida», la «libre voluntad», un «ego permanente» o «Yo», y la «capacidad de hacer». Sí, por asombroso que esto les parezca, les diré que el rasgo principal del ser de un hombre moderno, que explica todo lo que le falta, es el sueño.

“El hombre moderno vive en el sueño. Nacido en el sueño, muere en el sueño. Del sueño, de su significado y de su papel en la vida, hablaremos más tarde. Ahora, reflexionen solamente en esto: ¿qué puede saber un hombre que duerme? Si ustedes piensan en ello, recordando al mismo tiempo que el sueño es el rasgo principal de nuestro ser, no lardará en ser evidente para ustedes que Un hombre, si verdaderamente quiere saber, debe reflexionar ante todo en las maneras de despertarse, es decir, de cambiar su ser.

“El ser exterior del hombre tiene muchos lados diferentes: actividad o pasividad; veracidad o mala fe; sinceridad o falsedad; coraje o cobardía; control de sí mismo o libertinaje; irritabilidad, egoísmo, disposición al sacrificio, orgullo, vanidad, presunción, asiduidad, pereza, sentido moral, depravación; todos estos rasgos, y muchos más, componen el ser de un hombre.

“Pero todo esto en el hombre es enteramente mecánico. Si miente, significa que no puede dejar de mentir. Si dice la verdad, significa que no puede dejar de decir la verdad; y así es en todo. Todo sucede: un hombre no puede hacer nada, ni interior ni exteriormente.

“Sin embargo, hay límites. Por regla general, el ser del hombre moderno es de una calidad muy inferior. A veces de una calidad tan inferior que no hay posibilidad de cambio para él. Nunca hay que olvidarlo. Aquéllos cuyo ser puede aún cambiar se pueden considerar afortunados. ¡Hay tantos que son definitivamente enfermos, máquinas rotas con las cuales no se puede hacer nada! Son la gran mayoría. Pocos son los hombres que pueden recibir el verdadero saber; si ustedes reflexionan sobre esto, comprenderán por qué no lo pueden los otros: su ser se opone a ello.

“En general, el equilibrio del ser y del saber es aún más importante que el desarrollo separado de uno o del otro. Porque un desarrollo separado del ser o del saber no es deseable de ninguna manera, aunque este desarrollo unilateral sea precisamente lo que parece atraer de manera especial a la gente.

“Cuando el saber predomina sobre el ser, el hombre sabe, pero no tiene el poder de hacer. Es un saber inútil. Inversamente, cuando el ser predomina sobre el saber, el hombre tiene el poder de hacer, pero no sabe qué hacer. Así el ser que él ha adquirido no le puede servir para nada, y todos sus esfuerzos han sido inútiles. “En la historia de la humanidad, encontramos numerosos ejemplos de civilizaciones enteras que perecieron ya sea porque su saber sobrepasaba a su ser, o porque su ser sobrepasaba a su saber.”

—¿A qué conduce un desarrollo unilateral del saber y un desarrollo unilateral del ser? preguntó uno de los asistentes.

—El desarrollo de la línea del saber sin un desarrollo correspondiente de la línea del ser, respondió G., produce un Yogui débil, quiero decir un hombre que sabe mucho, pero que no puede hacer nada, un hombre que no comprende (acentuó esta palabra) lo que sabe, un hombre que no aprecia, es decir: incapaz de evaluar las diferencias entre uno y otro tipo de saber. Y el desarrollo de la línea del ser sin un correspondiente desarrollo del saber produce un Santo estúpido. Es un hombre que puede hacer mucho pero que no sabe qué hacer, ni con qué; y si hace algo, actúa esclavizado por sus sentimientos subjetivos que pueden desviarlo y hacerle cometer graves errores, es decir, de facto, lo contrario de lo que quiere. Por consiguiente, en ambos casos, tanto el Yogui débil como el Santo estúpido llegan a un punto muerto. Se han vuelto incapaces de todo desarrollo ulterior.

“Para captar esta distinción y, de una manera general, la diferencia entre la naturaleza del saber y la del ser, y su interdependencia, es indispensable comprender la relación que tienen con la comprensión el saber y el ser, tomados en conjunto. El saber es una cosa, la comprensión es otra. Pero la gente confunde a menudo estas dos ideas, o bien no ve claramente donde está la diferencia.

“El saber por sí solo no da comprensión. Y la comprensión no se puede aumentar por el solo acrecentamiento del saber. La comprensión depende de la relación entre el saber y el ser. La comprensión resulta de la conjunción del saber y del ser. Por consecuencia, el ser y el saber no deben divergir demasiado, de otra manera la comprensión se encontraría muy alejada de ambos. Como ya hemos dicho, la relación del saber con el ser no cambia por el simple acrecentamiento del saber. Sólo cambia cuando el ser crece paralelamente al saber. En otras palabras, la comprensión no crece sino en función del desarrollo del ser.


NIVELES DE SER: Estudios

NIVELES DE SER:

“Y en verdad, ningún hombre tiene derecho de ser llamado un Hombre, en el pleno sentido de la palabra, hasta que sus cuatro cuerpos no se hayan desarrollado totalmente. Por eso, el

hombre verdadero posee numerosas propiedades que el hombre ordinario no tiene. Una de

estas propiedades es la inmortalidad. Todas las religiones, todas las antiguas enseñanzas

aportan la idea de que al adquirir el cuarto cuerpo, el hombre adquiere la inmortalidad; y todas indican caminos que llevan a la adquisición del cuarto cuerpo, es decir, a la conquista de la inmortalidad.

“En este sentido, algunas enseñanzas comparan al hombre con una casa de cuatro

habitaciones. El hombre vive en la más pequeña y miserable de todas, y hasta que le sea

dicho, no tiene la menor sospecha de la existencia de las otras tres, llenas de tesoros. Cuando oye hablar de ellas, comienza a buscar las llaves de estas habitaciones, especialmente de la cuarta, la más importante de todas. Y cuando un hombre ha encontrado el medio de penetrar en ella se convierte realmente en el amo de la casa, porque es solamente entonces que la casa le pertenece plenamente y para siempre.

“La cuarta habitación le da al hombre la inmortalidad hacia la cual todas las enseñanzas

religiosas se esfuerzan en mostrarle el camino. Hay un gran número de caminos, más o menos largos. más o menos duros; pero todos, sin excepción, conducen o se esfuerzan por conducir hacia una misma dirección, que es la de la inmortalidad.”

 “El lenguaje que permite la comprensión se basa sobre el conocimiento de la relación del

objeto examinado con su posible evolución, sobre el conocimiento de su lugar en la escala

evolutiva.

“Con este fin un gran número de nuestras ideas habituales están divididas de acuerdo a las

etapas de esta evolución.

“Una vez más, tomemos la idea del hombre. En el lenguaje del que hablo, en lugar de la

palabra «hombre» se usan siete palabras que son: hombre Nº 1, hombre Nº 2, hombre Nº 3,

hombre Nº 4, hombre Nº 5, hombre Nº 6 y hombre Nº 7. Con estas siete ideas, estaremos en

condiciones de comprendernos cuando hablemos del hombre.

“El hombre Nº 7 ha llegado al más completo desarrollo que le es posible al hombre, y posee

todo lo que el hombre puede poseer, sobre todo la voluntad, la conciencia, un «Yo» permanente e inmutable, la individualidad, la inmortalidad, y muchas otras propiedades que, en nuestra ceguera y nuestra ignorancia, nos atribuimos. Sólo podemos comprender hasta cierto grado al hombre N° 7 y a sus propiedades, así como a las etapas graduales por las cuales podemos acercarnos a él, es decir, el proceso del desarrollo que nos es posible.

“El hombre N°  6 sigue de cerca al hombre Nº 7. No difiere de él sino porque algunas de sus

propiedades todavía no han llegado a ser permanentes.

“El hombre Nº 5 es también para nosotros un tipo inaccesible de hombre, pues ha alcanzado

la unidad.

“El hombre Nº 4 es un grado intermedio; hablaré de él más adelante.

La creación de los tipos

superiores es el resultado de un largo proceso de gestación al cual hacia alusión

Jesús cuando, hablando a Nicodemo, le decía que el hombre debe nacer de

nuevo.

“Los hombres números 1, 2 y 3 constituyen la humanidad mecánica: permanecen en el nivel en que han nacido. El hombre Nº 1 tiene el centro de gravedad de su vida psíquica en el centro motor. Es el hombre del cuerpo físico en el cual las funciones del instinto y del movimiento siempre predominan sobre las funciones del sentimiento y del pensar.

“El hombre Nº 2 está en el mismo nivel de desarrollo, pero el centro de gravedad de su vida

psíquica está en el centro emocional; es entonces aquel hombre en quien las funciones

emocionales predominan sobre todas las otras, es el hombre del sentimiento, el hombre

emocional.

“El hombre Nº 3 también está en el mismo nivel de desarrollo, pero el centro de gravedad de su vida psíquica se encuentra en el centro intelectual, en otras palabras es un hombre en quien las funciones intelectuales predominan sobre las funciones emocionales, instintivas y

motrices; es el hombre racional, que tiene una teoría para todo lo que hace, que parte siempre de consideraciones mentales.

“Cada hombre nace como hombre Nº 1, Nº 2 o Nº 3.

“El hombre Nº 4 no nace como tal. Nace como 1, 2 ó 3, y no llega a ser 4 sino como

consecuencia de esfuerzos de carácter muy definido. El hombre Nº 4 es siempre producto de un trabajo de escuela. No puede nacer como tal, ni desarrollarse accidentalmente; las

influencias ordinarias de la educación, de la cultura, etc., no pueden producir un hombre Nº 4. Su nivel es superior al del hombre Nº 1, 2 ó 3; tiene un centro de gravedad permanente que está hecho de sus ideas, de su apreciación del trabajo y de su relación a la escuela. Además, sus centros psíquicos ya han comenzado a equilibrarse; en él, un centro ya no puede tener preponderancia sobre los otros, como es el caso de los hombres de las tres primeras categorías. El hombre Nº 4 ya comienza a conocerse, comienza a saber hacia dónde va.

“El hombre Nº 5 ya es el producto de una cristalización; ya no puede cambiar continuamente como el hombre Nº 1, 2 y 3. Pero se debe tener en cuenta que el hombre Nº 5 puede ser tanto el resultado de un trabajo justo como el resultado de un trabajo equivocado. Puede haber llegado a ser Nº 5 después de haber sido No 4, y puede haber llegado a ser Nº 5 sin haber sido Nº 4. En este caso, no podrá seguir desarrollándose, no podrá llegar a ser Nº 6 y Nº 7. Para llegar a ser Nº 6, primero tendrá que volver a fundir completamente su esencia ya cristalizada, tendrá que perder intencionalmente su ser de hombre Nº 5. Pero esto no puede llevarse a cabo sino a través de sufrimientos terribles. Felizmente, tales casos de  desarrollo equivocado se dan mu pocas veces. 

.

El centro magnético se

identifica definitivamente al centro emotivo superior, arrastrando consigo —y

absorbiendo al mismo tiempo— al centro emotivo inferior.

“La división del hombre en siete categorías permite darse cuenta de miles de particularidades que no pueden ser comprendidas de otra manera. Esta división es una primera aplicación al hombre del concepto de la relatividad. Cosas aparentemente idénticas pueden ser completamente diferentes, según la categoría de hombres de donde realmente surgen, o en función de la cual se las encara.

“Según este concepto, todas las manifestaciones interiores y exteriores del hombre, todo lo

que le es propio, todas sus creaciones, están igualmente divididas en siete categorías.

“Por lo tanto, ahora podemos decir que hay un saber Nº 1, basado en la imitación, los

instintos, o aprendido de memoria, machacado, ejercitado repetidas veces. El hombre Nº 1, si es un hombre Nº 1 en todo el sentido de la palabra, adquiere todo su saber como un mono o como un loro.

“El saber del hombre Nº 2 es simplemente el saber de lo que a él le gusta. El hombre Nº 2 no quiere saber nada de lo que no le gusta. Siempre y en todo, quiere algo que le agrade. O bien, si es un enfermo, por el contrario es atraído por todo lo que le desagrada, está fascinado por sus propias repugnancias, por todo lo que provoca en él horror, espanto y náusea.

“El saber del hombre Nº 3 es un saber basado en un pensar subjetivamente lógico, en

palabras, en una comprensión literal. Es el saber del ratón de biblioteca, de los escolásticos.

Por ejemplo, son hombres N° 3 los que han contado cuántas veces se repite cada letra del

alfabeto árabe en el Corán y han basado en esto todo un sistema de interpretación.

“El saber del hombre Nº 4 es de una especie totalmente diferente. Es un saber que viene del

hombre Nº 5, quien lo ha recibido del hombre N° 6, el cual a su vez lo ha recibido del hombre Nº 7.

 

Sin embargo, es innecesario decir que el hombre Nº 4 asimila sólo el conocimiento de lo que corresponde a sus poderes. Pero en comparación con el saber del hombre Nº 1, 2 y 3, el saber del hombre Nº 4 ha comenzado a liberarse de los elementos subjetivos. El hombre Nº 4 está en camino hacia el saber objetivo.

“El saber del hombre Nº 5 es un saber total e indivisible. El hombre Nº 5 posee ahora un Yo

indivisible, y todo su conocimiento pertenece a este Yo. Ya no puede tener un «yo» que sepa algo, sin que otro «yo» no esté informado. Lo que sabe lo sabe con la totalidad de su ser. Su saber está más cercano al saber objetivo que el del hombre Nº 4.

“El saber del hombre Nº 6 representa la totalidad del saber accesible al hombre; pero aún

puede ser perdido.

“El saber del hombre Nº 7 es completamente suyo y ya no se le puede quitar; es el saber objetivo y enteramente práctico de Todo.

“Con el ser pasa exactamente lo mismo. Hay el ser del hombre Nº 1, es decir, de aquel que

vive a través de sus instintos y de sus sensaciones; hay el ser del hombre Nº 2, que vive de sus sentimientos, de sus emociones; y el ser del hombre Nº 3, el hombre racional, el teórico, y así sucesivamente. Es así que se comprende por qué el saber nunca puede estar muy alejado del ser. Debido a su ser los hombres Nº 1, 2 y 3 no pueden poseer el saber de los hombres 4, 5 y niveles superiores. Cualquier cosa que se les dé lo interpretan a su modo, no sabrían hacerlo de otra manera sino rebajándolo a su propio nivel inferior.

 

P. Ouspendky, Fragmentos de una enseñanza desconocida, ED. Hachette.

 http://eneagramacuartocamino.blogspot.com


PSICOLOGIA DE LA POSIBLE EVOLUCION DEL HOMBRE

P. D. OUSPENSKY

Nuestra idea fundamental es que el hombre, tal cual lo conocemos, no es un ser perfecto. La naturaleza lo desarrolla hasta cierto punto y luego lo abandona, dejándolo proseguir su desenvolvimiento por su propio esfuerzo e iniciativa, o vivir y morir como nació, o aun degenerar y perder su capacidad de desarrollo” (pág.13)
“Debemos comprender que no todos los hombres pueden desarrollarse y llegar a ser seres diferentes. La evolución es una cuestión de esfuerzo personal, y con respecto a la masa de la humanidad es una rara excepción. Tal vez parecerá extraño, pero debemos comprender no sólo que la evolución es rara sino también que se torna cada vez más rara”. (pág.14).
“La idea esencial es que para convertirse en un ser diferente el hombre debe desearlo profundamente y durante mucho tiempo. Un deseo pasajero o vago, nacido de una insatisfacción respecto a las condiciones exteriores no creará un impulso suficiente.” (pág.15).
“La verdad es que antes de adquirir nuevas facultades o nuevos poderes, que el hombre no conoce y que aún no posee, debe adquirir facultades y poderes que tampoco posee, pero que se atribuye, es decir, que cree conocer y que pretende poder emplear.” (pág.16)
“El hombre no puede pensar, hablar ni moverse como quiere. Es una marioneta tirada aquí y allá por hilos invisibles. Si lo comprende así, puede aprender mucho más sobre si mismo, y tal vez entonces las cosas comiencen a cambiar para él. Pero si no puede admitir ni comprender su evidente mecanicidad, o si no quiere aceptarla como un hecho, ya no puede aprender más y las cosas no pueden cambiar para él” (pág.17)
(El hombre) “Debe darse cuenta que no posee cualidades que se arroga: la capacidad de hacer, la individualidad o la unidad, el Ego permanente, y además, conciencia y voluntad” (pág.20)
Como se puede leer Ouspenski plantea una visión de lo humano radicalmente diferente a la que estamos acostumbrados y a la que presenta la psicología moderna. No obstante que citas parciales sí pueden ser aceptadas o reinterpretadas por la, llamemosla así –sin ánimo peyorativo-, “psicología oficial”.
A partir de una visión de lo humano donde la persona no es vista sustancialmente diferente a cualquier gran mamífero, con diferencias de grado pero no cualitativas, Ouspenski y su maestro Gurdieff pensaron y practicaron, allá por las primeras décadas del siglo XX, una enseñanza que consiguió algunos discípulos famosos y adinerados. Esta historia la cuenta en un libro cuyo nombre ahora no recuerdo Lois Pawels, y uno está dispuesto a pensar que experimentar con el ser humano puede resultar fascinante aunque no siempre ético, y a veces ser calificado de simplemente inescrupuloso.
No obstante los hechos documentados y la personalidad extravagante de Gurdieff hay en este texto algunas ideas que resultan muy estimulantes en si mismas; aunque los problemas reales empiezan cuando de ellas se intenta saltar a una práctica que las ponga en marcha.
Quizá los humanos necesitamos de estas ideas; quizá por resonar de cierta manera en nuestra psiquis es que les prestamos atención más allá de nuestra experiencia; quizá nuestra misma experiencia nos muestra que hay algo diamantino encerrado en el carbón de la época …
Dejo al lector con estas dudas porque acariciarlas no lo creo malo. En todo caso si hace la experiencia de leerlo, manteniendo una distancia mental prudente, es muy posible que le genere alguna clase de estímulo psicológico. Si fuera así… no es poco.
Ficha Bibliográfica:
Ouspenski(1945), P.D.Ouspensky, “Psicología de la posible evolución del hombre”. Librería Hachette S.A., Buenos Aires, 1978. pp. 109
http://www.scribd.com/doc/8747025/Ouspensky-P-D-Psicologia-de-La-Posible-Evolucion-Del-Hombre-Libros-en-Espanol