La vida es real sólo cuando Yo Soy; Gurdjieff.

CHOQUES CONSCIENTES

ESTOY DORMIDO – JEANNE DE SALZMANN

esencia en sí

ESTOY DORMIDO

El verdadero Yo viene de la esencia. Su desarrollo depende del anhelo

de la esencia. Es un querer ser. Y después un querer ser capaz

de ser. La esencia está formada por las impresiones asimiladas en la

infancia hasta los cinco o seis años, cuando se produce una ruptura

entre la esencia y la personalidad. Para continuar su desarrollo, la

esencia debe volverse activa a pesar de los obstáculos provenientes

de la presión ejercida sobre ella por la personalidad. Necesitamos el

recuerdo de sí para que la esencia pueda recibir las impresiones. Sólo

en un estado consciente se puede apreciar la diferencia entre la esencia

y la personalidad.

Por lo común las impresiones son recibidas de forma mecánica. La

personalidad reacciona con pensamientos y emociones que dependen

de su condicionamiento. Esas reacciones son automáticas y las impresiones

no son transformadas porque una personalidad como ésa está

muerta. Para ser transformadas, las impresiones deben ser recibidas

por la esencia. Eso requiere un esfuerzo consciente en el momento de

su recepción. Eso requiere un sentimiento definido, un sentimiento

de amor por el ser, por estar presente. Es el Hidrógeno 12, que de otra

forma no está presente en nosotros, en el lugar donde entran las impresiones.

Hay que responder a las impresiones, no desde el punto de

vista de la personalidad, sino desde el punto de vista del amor por estar

presente. Eso transformará nuestra forma de pensar y de sentir.

La primera necesidad es tener una impresión de mí mismo. Comienza

por un choque cuando surge la pregunta sobre mí mismo. Por

un instante hay una pausa que permite que mi atención cambie de dirección.

Regresa hacia mí y entonces la pregunta me toca. Esa energía

trae una vibración como si en mí resonara una nota, un sonido que

hasta ahora no vibraba. Es muy tenue, muy fino, pero, sin embargo,

se comunica conmigo. Lo siento. Es una impresión que recibo. Todas

nuestras posibilidades están allí. Si voy a abrirme a la experiencia de

Presencia, eso depende de la manera en la cual recibo la impresión.

Uno no comprende suficientemente el momento de ese choque,

de la recepción de la impresión y por qué es tan importante. Uno no

ve la necesidad de verse en la vida, porque el choque de la impresión

nos arrastra. Si no hay nadie en el momento en que la impresión es

recibida, reacciono automática, ciega, pasivamente, y me pierdo. Me

niego totalmente a aceptar la impresión que tengo de mí mismo, tal

como estoy en ese momento. Al pensar, al reaccionar, al interponerme

a la recepción de esa impresión, me cierro. Me imagino lo que soy.

No conozco la realidad. Soy prisionero de esa imaginación, de la mentira

de ese falso yo. Habitualmente busco despertarme por la fuerza,

pero no lo logro. Puedo y debo aprender a despertarme, a abrirme

conscientemente a la impresión de mi mismo y a ver lo que soy en el

momento mismo. Será un choque para despertarse, un choque traído

por la impresión que recibo. Eso me pide una libertad de estar en movimiento

y de no interrumpirlo.

Para tener el deseo de estar presente, debo darme cuenta de que

no estoy allí, de que estoy dormido. Debo comprender que estoy encerrado

en un círculo de pequeños intereses, de avidez, en el cual mi

yo está perdido. Y seguirá perdido si no puedo relacionarme con algo

superior. La primera condición es conocer en mí una calidad diferente,

por encima de lo que soy ordinariamente. Entonces mi vida podrá cobrar

un sentido nuevo. Sin esa condición no puede haber trabajo. Debo

recordar la existencia de otra vida y al mismo tiempo conocer la vida

que llevo. Eso es despertar. Despierto a estas dos realidades.

Debo comprender que por mí mismo, sin una relación con algo

más alto, no soy nada, no puedo nada. Por mí mismo sólo puedo estar

perdido en ese círculo de intereses; no tengo ninguna cualidad

que me permita escapar de él. Para eso tendría que sentir mi absoluta

nulidad y empezar a sentir la necesidad de ayuda. Debo experimentar

la necesidad de relacionarme con algo superior, de abrirme a otra

calidad.

JEANNE DE SALZMANN


LOS CHOQUES CONSCIENTES

organismo capaz de desarrollo propio

El Hombre fue creado como un organismo capaz de desarrollo propio, y si reflexionan sobre lo que esto significa se darán cuenta de que el Hombre no está hecho de acuerdo a un molde. Hasta cierto punto estamos hechos a medida pero más allá de ese punto no estamos hecho a medida. Al mismo tiempo somos capaces de evolucionar, de desarrollarnos, de crecer más allá del nivel de lo hecho a medida o mecánico. Pero ya que todo está gobernado por la Ley de Siete o Ley de Choque es menester que comprendan que todo desarrollo ulterior depende del choque —esto es, que les será imposible desarrollarse mas allá de un nivel mecánico dado sin que se produzca un choque. El cuerpo trabaja todo el tiempo como una máquina que transforma el alimento físico en sustancias cada vez más elevadas —sustancias que hacen posible el sentimiento, el pensamiento, etc. Y esto se produce por medio del choque mecánico del Aire que entra en la octava de la Transformación de Alimento en cierto punto entre Mi y Fa.
Pero el resto de la persona humana, es decir todo cuanto puede ir más allá del nivel mecánico, no está trabajando. Se vive la vida de un modo cualquiera sin tener la menor idea de que es preciso producirse un choque, y por cierto se puede vivir la propia vida de este modo debido al choque mecánico de aire. Pero el Hombre fue creado para algo más. El Trabajo nos enseña que somos capaces de darnos dos choques conscientes además del choque mecánico de aire y a no ser que se produzcan estos choques un hombre sigue durmiendo y en verdad empieza a morir psicológicamente. La verdadera vida del Hombre está en la esfera psicológica, en el desarrollo de la comprensión, del sentimiento, del pensamiento, de la percepción interior. Si ustedes piensan que son simplemente su cuerpo, entonces cometen un gran error. Por más que presten atención al cuerpo no tendrán la posibilidad de darse los otros dos choques conscientes que pertenecen al lado psicológico del Hombre.
El Hombre es más que su cuerpo, o más bien, fue predestinado a ser más que su cuerpo.
Ocupémonos del primero de los choques adicionales. Este choque pertenece a la entrada de las impresiones y a su recepción y digestión. Es llamado el Primer Choque Consciente. En un hombre completamente desarrollado y consciente tienen lugar tres choques —el choque mecánico del aire, que es dado, y los dos choques adicionales que no son dados sino que deben ser creados. Toda la psicología esotérica trata en última instancia de la naturaleza de estos dos choques adicionales y de los medios que permiten producirlos, y se refiere a las octavas que existen potencialmente en el Hombre y que pueden ser desarrolladas por medio de un trabajo consciente. Para cambiar, para llegar a ser diferente, para transformarse a sí mismo, es preciso
comprender estos dos choques y Crearlos continuamente en la vida cotidiana. Pero ante todo debe ser producido el Primer Choque Consciente, y en este Trabajo una persona debe saber lo que significa dar el Primer Choque Consciente a su vida cotidiana. A no ser que conozcamos genuinamente algo sobre el Primer Choque Consciente, que es llamado la Transformación de Impresiones, nos será imposible comprender el Segundo Choque Consciente. Las impresiones que entran en la maquina humana son un alimento que constituye el comienzo de una octava.
En el Eneagrama el ángulo izquierdo de la figura de tres o triangulo se refiere al Primer Choque Consciente; el ángulo de la derecha se refiere al choque mecánico del Aire. Ahora bien, desde el exterior el Aire penetra por el lado derecho del Eneagrama como Do que tiene el valor numérico del Hidrógeno 192. Sufre ciertas transformaciones hasta el punto Mí.
Indicaremos estas etapas en el diagrama. Advertirán que el desarrollo de la transformación del Aire procede hasta el punto Mi donde está el ángulo izquierdo de la figura de 3 o triángulo. Entonces se detiene porque en ese punto es necesario un choque para que pueda proseguir.
Pero comúnmente este choque no se produce. Algo debe entrar aquí tal como
lo hizo el Aire en el ejemplo previo para producir el choque. Lo que entra en ese punto son las Impresiones.
Pero las Impresiones no producen el choque de la misma manera como lo hizo el Aire a no ser que sean recibidas conscientemente. Por consiguiente la naturaleza de estos dos choques es diferente. En el numero 3 el choque es pasivo o mecánico, pero en el numero 6 el choque debe ser activo o consciente. Este último señala el lugar de la evolución consciente. Este es el lugar donde tenemos que tomar la vida, que son Impresiones entrantes, de un modo nuevo, donde tenemos que transformar todos los incidentes diarios, todas nuestras relaciones con los otros. Este es el lugar donde tenemos que trascender nuestros sentidos, y digerir todo cuanto nos sucede, donde debemos formar el poder psicológico que escoge y por otra parte elimina, de igual modo que los Pulmones escogen en el Aire lo que es mas útil y eliminan lo inútil.
Más adelante nos extenderemos sobre este tema. Pero verán que el Eneagrama con todas sus posibilidades no obra en el hombre a menos que se cumplan todas las condiciones que le son inherentes. Cuando lleguen a darse cuenta de que la Ley de Siete o Ley de Choque se aplica a la vida psicológica, ya habrán visto por que es menester hacer continuos esfuerzos en la esfera psicológica. Si no se dan los choques necesarios a la octava psicológica se producirá necesariamente la muerte o la degeneración de la mente y del sentimiento, del mismo modo que si no se produce el choque mecánico del Aire sobreviene la muerte del cuerpo.
Ahora bien, los esfuerzos psicológicos, el choque psicológico, son de muchas clases diferentes. Recibir las Impresiones de una manera nueva, no tomar siempre las cosas del mismo modo, recibir las nuevas Impresiones mediante una atención dirigida, son algunos de los aspectos que pertenecen al Primer Choque Consciente, al que es posible resumir como el trabajo sobre el Ser y el trabajo sobre el Conocimiento.

Cuando el Trabajo empieza a obrar sobre uno y deja de ser una mera idea teórica, cuando se comienza a ver como se aplica a uno mismo, cuando se ve por uno mismo algunos de los muchos significados implicados en el Primer Choque Consciente, que por lo general es llamado Recuerdo de Si, o se es consciente del lugar de .entrada de las Impresiones provenientes del mundo externo, entonces se comprende que numerosos y variados son los aspectos pertenecientes a este choque. Al mismo tiempo se comprende lo que significa vivir más conscientemente. Y cuando se comienza a
entender todo lo que esto significa, se contempla la vida que se llevaba antes, cuando se reaccionaba a todo mecánicamente, con un sentimiento parecido al horror. Se siente entonces que en el pasado se hubiera preferido vivir más conscientemente. Se tiene una vislumbre de
como se ha vivido y de cómo se hubiera podido vivir.
Lo que más sorprende es la belleza con que todo está formulado en el diagrama, la sencillez con que todo está expuesto cuando se le confiere un significado, con el propio pensamiento y comprensión, cuando deja de ser una cosa a la que tan sólo se puede contemplar. En el diagrama todo es viviente, todo está pleno de significación, y las palabras y letras y cifras y líneas son en realidad fuentes de significación una vez que el entendimiento las aprehende. Se asemeja a un mapa que tuviera paises vivientes, no meras representaciones.

LA NATURALEZA DE LOS CHOQUES


SOBRE LA ATENCION IV

SOBRE LA ATENCION
Pláticas y ensayos
Christopher Fremantle
Recopilación y Edición de
Lillian Firestone Boal
Traducción: Salvador López L.

“… la atención activa no es continua, consiste de momentos de renovación voluntaria. Uno podría decir ‘ahora tendré una atención activa dedicada a tal y tal cosa,’ pero tendrá que ser renovada y esto ocurre porque uno lo desea o por un acto de voluntad.”

LA FUENTE DE LA ATENCION
La fuente de la atención, nuestro medio de contacto y comunicación a
través de los sentidos, está estrechamente ligada al misterio de la vida. La
atención, actuando como un imán, atrae hacia nosotros las impresiones
externas e internas, conectándonos con el mundo que nos rodea y
protegiéndonos de él.
De acuerdo con las impresiones recibidas, respondemos al igual que una
célula responde a su medio ambiente, una planta busca la luz o un animal se
alerta ante el peligro. Todo ser viviente responde automáticamente a los
estímulos externos.
¿ Puede trazarse una línea entre las reacciones químicas de una célula y
las acciones concientes del hombre ? ¿ Cede en algún punto el reino de la
química al reino de la conciencia ?
La atención del hombre parece diferenciarse de la de las formas inferiores
de vida en que puede ser automática o conciente. Aparece pues la pregunta:
¿ es su capacidad de atención conciente lo que distingue al hombre del reino
animal ?
En el hombre, la calidad de su atención se refleja en la calidad de su
conocimiento. Cuando la atención es automática, las impresiones recibidas
son fragmentarias y vagas; cuando es conciente, son nítidas y vívidas. Si la
atención está absorta en alguna cosa, apenas se reciben impresiones.
Por ejemplo, si una persona sale de su casa en la mañana, pensando en lo
que pasará en el día, difícilmente percibirá las casas y los árboles familiares
en su entorno. Pero si hay mucho sol, el aire está brillante y su atención es
llamada fuertemente al momento presente, puede verse invadida por un
repentino sentimiento de admiración. Toda la escena aparece nítidamente
delineada y se graba profundamente en su memoria.
Aunque deseara detenerse ahí y reflexionar sobre la escena en ese estado
de vívida atención, las presiones de la vida lo invaden, pareciendo que su
destino es ser apartado de éso y que pasará su día sin disfrutar de este estado
de presencia conciente otra vez.
Por ejemplo, al despertar en una habitación desconocida, hay un momento
en que no sé en dónde estoy. Mi atención es atrapada por mis percepciones,
pero mis asociaciones no han empezado a operar; he despertado a un mundo
extraño. Al momento siguiente las asociaciones de mi memoria empiezan a
trabajar; reconozco la habitación y recuerdo cuando llegué aquí y los
eventos del día anterior que me trajeron a este sitio. Mi atención ya no está
sólo en el presente, también están mis asociaciones. Un poco después suena
la alarma del reloj. Esto también llama mi atención y me da un shock.
Inmediatamente se inicia un nuevo tren de asociaciones. La percepción del
sonido me hace recordar cómo puse la alarma para despertarme, porque
tengo cosas que hacer. Mis pensamientos pasan de el pasado al futuro y,
otra vez, el momento presente desaparece de mi vista, conforme mi atención
es llevada una vez más por el flujo de asociaciones.
Al empezar a vestirme, casi automáticamente, la atención se va haciendo
más y más dispersa; muchas asociaciones compiten en el creciente flujo de
pensamientos acerca de lo que pasará en el día. Mi conciencia del cuarto en
el que estoy es mínima, hasta que el timbre del teléfono me hace recordar mi
entorno. Descuelgo el teléfono y un amigo me habla de problemas y me
cuestiona. Las asociaciones responden a un nuevo shock y se mueven en
forma suave y coherente hacia una dirección diferente y, una vez más, la
habitación y mi entorno se sumergen en otro plano.
Antes de empezar el día, quisiera estar quieto por un momento y
centrarme, pero el agua está hirviendo para el café y el tiempo es corto.
Preparo el café, me sirvo un poco, tomo el primer sorbo y, de nuevo, otras
asociaciones me arrastran.
¿ Qué significa todo esto ?
¿ Se le impone el destino al hombre ? ¿ Está en la escencia misma de la
humanidad el que el hombre tenga la libertad de escapar a este dominio y a
la vez sea incapaz de hacerlo ?
Mi atención, esta poderosa herramienta de comunicación, no es mía.
Permanece casi totalmente a disposición de las necesidades imperativas de
la vida o de cualquier cosa que ocurra e imponga una impresión en mis
sentidos y mi mente. Y sin embargo es mía, brota de mí, de mi vida; es una
parte de mi fuerza de vida que deja de ser mía en tanto a que no obedece a
mi ser conciente, sino que constantemente se ve esclavizada por el mundo
exterior.
¿ Es esta paradoja mi destino, nuestro destino, la situación de la
humanidad ? ¿ Podría esta atención ser el medio para vivir en comunicación
conciente conmigo mismo y con el mundo que me rodea y que cambia de
instante en instante ? ¿ Estoy condenado a vivir como un prisionero de mi
condicionamiento y mis asociaciones automáticas ?
He tratado de comprender este fenómeno observando pájaros y otros
animales en lugares inhabitados. Ellos también tienen atención, un estado
de alerta ante posibles peligros. Su oído, sus ojos y sentidos estan
constantemente en guardia; ante un movimiento, un sonido, se congelan. Si
es algo peligroso su reacción es instantánea; si resultó ser algo familiar,
continúan con lo que estaban haciendo.
¿ Es ese mecanismo de seguridad y las asociaciones conectadas con él lo
que se encuentra en la raíz de nuestra entrega excesiva al mundo exterior ?
¿ Está conectado el proceso de evolución con el hecho de liberar la atención
abandonando la búsqueda de seguridad que caracteriza a los animales ?
En la medida en que no estoy ante un peligro inmediato ¿ tengo que
obedecer a la dispersión automática de la atención que se dirige
contínuamente hacia afuera, que es tomada por una cosa tras otra, al igual
que la atención de un animal ? Si se libera a la mente del temor y se libera
la atención para que siga una dirección conciente ¿ se desarrollará
naturalmente hacia nuevos niveles ? Me doy cuenta de que cuando mi
atención es controlada mediante un deseo activo, me permite utilizar en
forma continua las facultades de mi psiqué. Puedo pensar mejor, tener
mayor sensibilidad emocional y percibir más claramente.
¿ Está en acción una síntesis vital en la que aparece una nueva fuerza por
la interacción de la atención y la conciencia que me permite ligarme a un
mundo intemporal ? ¿ Porqué es que en esos momentos hay una sensación
de reconocimiento y misterio a la vez ? Y el mundo, tan diferente al que
experimentaba unos momentos antes, me hace sentirme invadido de
preguntas.

¿Representan estos momentos, aislados entre largos periodos de tiempo,
en los que todo parece lúcido, lleno de implicaciones y emociones, el vislumbre
de la presencia de un nuevo mundo de pensamientos y emociones
que corresponden a una humanidad evolucionada ?


SOBRE LA ATENCION II

Pláticas y ensayos

Christopher Fremantle

Recopilación y Edición de

Lillian Firestone Boal

Traducción: Salvador López L.

“ … La fuerza de la atención emana de la vida misma y regresa a ésta como una fuerza

creativa y regenerativa.”

SOBRE LA ATENCION II

EN EL UNIVERSO

NO HAY MOVIMIENTO INDEPENDIENTE

En el universo que conocemos no hay movimiento independiente. Toda la vida del

universo es mantenida por la interacción de un cuerpo con otro, desde las partículas

subatómicas hasta las galaxias, de acuerdo con la ley. Las formas de vida son

mantenidas desde el nacimiento hasta la madurez y de ahí a la muerte y

descomposición, mediante un intercambio de energías. Esto es válido a escala viral o a

escala estelar.

El hombre es un esclavo de este movimiento universal. ¿ Puede existir en el hombre

una energía o un movimiento independiente ?

El individuo ha tenido siempre la ilusión de que es libre, pero esa libertad no es suya.

Su vida está agobiada por las fuerza que le rodean: económicas, sociales y políticas y

también por las interiores, como la necesidad de alimento, casa y continuidad de la

especie. En todo esto, que obliga e impulsa al hombre desde que nace hasta que muere,

es difícil encontrar algo que no sea el gigantesco automatismo de la Madre Naturaleza.

Es sólo cuando tomamos en cuenta la antigua idea atribuida a Hermes Trismegistus de

que el hombre, como microcósmos, es la refexión del macrocosmos universal, que

encontramos una apertura hacia la pregunta: ¿ Hay en el hombre, además de las energías

necesarias para el intercambio que sustenta la vida, otras de un nivel más alto, en el que

existe un estado de libertad relativa ?

En su libro En Busca de lo Milagroso, P. D. Ouspensky describe un diagrama que le

dió Gurdjiéff en el que se representa la vida en el universo en escalones ascendentes

integrados por tres formas de vida relacionadas, en una escala de creación que va desde

lo mineral hasta lo más Sagrado. Aquí el hombre aparece como el elemento más alto en

la triada de los vertebrados y el más bajo en la triada siguiente, la angélica. Gurdjiéff

llamaba a éste el “Diagrama de Todo lo Viviente.”

En la escala del universo no puede haber algo totalmente independiente en el hombre.

Viéndolo desde el movimiento ascendente, es un esclavo de las fuerzas de la herencia y

el medio ambiente, obedeciendo a las leyes de la evolución. Enfocándolo desde arriba,

desde la unidad en la diversidad, comparte hasta cierto grado la independencia de esta

creación. Si examinamos nuestra propia experiencia, estaremos inclinados a concluir

que el área en la que aparece la libertad creativa innata del hombre reside

principalmente en el pensamiento y los sentimientos. La existencia en la literatura y el

arte sagrados de un pensamiento y una emoción capaz de propagar su verdad a través de

los siglos, parece sustentar este hallazgo.

Parece probable establecer, mediante el método empírico, que la evolución del hombre

es la evolución hacia la libertad, hacia la universalidad del pensamiento y los

sentimientos y hacia la universalidad de la verdad. Así, debemos ver a la Libertad como

una situación dinámica, más que como un aspecto estático de la vida del hombre.

Estamos inclinados a concluir que la libertad que el hombre busca tan ansiosamente es

la libertad de movimiento de sus energías internas, liberadas de las fuerzas mecánicas

del medio ambiente y transformadas dentro de él, hacia una verdad universal.

A menos que se oriente hacia la conciencia, el estudio de la energía se convierte en un

esfuerzo académico interminable, nunca redimido por una revelación de energía que lo

convertiría en el portador de vida.


LAS IMPRESIONES COMO ALIMENTO

Pláticas y ensayos


Christopher Fremantle
Recopilación y Edición de
Lillian Firestone Boal
Traducción: Salvador López L.

SOBRE LA
ATENCION

“ Hay otra forma de recibir las impresiones, que pueda alimentar a la psiqué en lugar
de producir, simplemente, un movimiento de tipo automático ?”
LAS IMPRESIONES COMO ALIMENTO
¿ Qué es la vida ?
Desde el neutrón hasta las galaxias, toda forma de vida tiene su surgimiento, su
crecimiento y su período de deterioro. La vida está en todas partes. En diferentes esferas
su forma obedece a diferentes leyes.
La vida orgánica en la tierra, así como existe en todas sus formas: vegetal, animal o
humana, es mantenida por los mismos principios: la ingesta de alimento, la eliminación
de desechos y una respuesta programada a los estímulos. Es respecto a ésto último en
donde la cuestión de las impresiones es importante porque, aunque parecen estar
conectadas básicamente con la preservación de la vida humana, también se les puede ver
como un alimento.
Las impresiones son contactos sensoriales: en realidad, contactos entre fuerzas o
campos electromagnéticos. Estos contactos sirven como estímulos; la forma viva en la
que ocurren responde, sea de acuerdo con la programación de la naturaleza (para la
preservación y continuidad de la especie), o a través del ejercicio de una inteligencia
independiente.
Incluso las formas muy primitivas de vida aceptan algunos materiales y rechazan otros
en el mantenimiento de su ciclo vital, mediante misteriosos procesos que apenas
empezamos a comprender. En el reino vegetal la inteligencia y la programación no
pueden diferenciarse. Las respuestas en el hombre ocurren en tantos niveles que, aunque
el instinto y la inteligencia parecen separados, no es posible definir una línea que los
divida.
La creencia en el libre albedrío del hombre aparece debido a que la inteligencia
conciente y la programación de la naturaleza parecen haberse desarrollado de manera tal
que pueden actuar en forma independiente o en contradicción una con la otra. La
separación de la programación y la inteligencia lleva a una distinción, conveniente
aunque arbitraria, entre el cuerpo y la psiqué.
El soporte básico del cuerpo es lo que el hombre come y el aire que respira. El soporte
de su psiqué son las impresiones que recibe, de los sentidos o de su interior. Por ejemplo,
las impresiones sensoriales dan lugar a la posibilidad del pensamiento asociativo, el
conocimiento conceptual y a respuestas emocionales de una calidad muy superior a las
del instinto. El desarrollo de los individuos y de la cultura a que pertenecen, puede verse
como una evolución que depende de la calidad de las impresiones que recibe la psiqué.
El desarrollo de intrumentos científicos y tecnológicos, por ejemplo, sirve para
mejorar la observación y permite un análisis efectivo de impresiones que de otra forma
serían imperceptibles. La civilización moderna, desde la conquista del espacio hasta la
conquista de la enfermedad, surge de esta amplificación de las impresiones sensoriales,
brindando nuevos materiales para la función síquica y llevando a nuevos niveles de
conocimiento.
Así, parece inevitable hacer un estudio de las impresiones, considerándolas como un
alimento que nutre a la psiqué y desarrolla nuevos niveles de funcionamiento. Sin
embargo, implica también el dejar de lado la tecnología pura y voltear hacia las grandes
tradiciones que afirman que la psiqué humana ha sido plantada por la naturaleza para
llegar a un grado extraordinario de evolución, en una dimensión muy diferente a aquella
a la que nos ha llevado la tecnología.
Esto puede plantearse de otra manera. Mientras que la perfección científica pone a
disposición un rango mucho mayor de impresiones, el aparato receptor del hombre no
ha sido mejorado en la misma forma. ¿ Es posible mejorar la calidad de la receptividad
humana ?
¿ Qué hay con las impresiones que absorbe el hombre ? Aunque se han hecho estudios
del efecto de la privación sensorial, de la acción de la hipnósis y la sugestión, por
ejemplo, existe otro aspecto igualmente importante que ha sido ignorado. Este es el
fenómeno de la inatención. Al escuchar música, leer un libro o al estar charlando, la
corriente de impresiones provoca asociaciones contínuamente; éstas tienden a absorber
la atención, creando lagunas en la corriente de percepción conciente.
Así, la realidad del mundo es recibida a través de una pantalla de reacciones,
comentarios y juicios. Esto es tan contínuo, que con frecuencia resulta difícil de percibir.
¿ Qué tanto de nuestra realidad es sólo una construcción formada por materiales
guardados en la memoria y por pensamientos y emociones asociativos ? Resulta más
decisiva la forma como vemos la situación en el momento de actuar, que la realidad
existente en ese momento. Si el punto de vista y la realidad coinciden, todo está bien;
pero si no, estamos en problemas. La ilusión constante del hombre, es la creencia de que
todas las personas están concientes de la realidad que los rodea.
Para progresar hacia una nueva dimensión de experiencia, es necesario un estudio del
mecanismo de percepción, así como una valoración más estrecha de la naturaleza de
nuestra percepción de la verdad.


EL ENEAGRAMA DE GURDJIEFF

EL ENEAGRAMA DE GURDJIEFF
LA NATURALEZA DE LOS CHOQUES

LOS HIDROGENOS Y EL ENEAGRAMA
En la periferia del Eneagrama se pueden inscribir varios Hidrogenos en serie, empezando por el Hidrógeno 384: .Por que el Hidrógeno 384 empieza la serie marcada en la circunferencia?
Porque el Alimento humano, el Hidrógeno 768, no esta en el Hombre. Se toma la sustancia general llamada “Alimento para el Hombre” —768— en el estomago. Pero a no ser que se lo digiera no esta aun en uno. La primera acción de la digestión es convertir el .alimento en algo que pueda penetrar en nosotros, esto es, en la forma de Hidrógeno 384. El alimento
relacionado con 768 es externo a nosotros. Es posible extraerlo con una bomba estomacal una vez que se lo comió. Pero en cuanto se transforma en Hidrógeno 384, llamado “agua”, no puede ser extraido, porque forma parte del organismo físico, de nuestra sangre y nuestra linfa.
Asi se ve por que el Hidrógeno 384 empieza la serie de transformaciones en el Eneagrama. Si uno se traga un boton de metal, pasa, esperemoslo, a traves del tubo digestivo. Un boton no es alimento para el Hombre. No es 768, ni siquiera el Hidrógeno 1536, que es inferior y un
alimento para el ganado —pasto, vegetales crudos, cosas fibrosas, etc., cosas todas que el
Hombre no puede comer. El Hombre no puede comer el pasto que pertenece a la clase de materias llamadas 1536. Necesita un transformador externo. Este puede ser una vaca, por ejemplo. Carne el pasto y el Hombre la come y la bebe. Esta es la transformación externa del Hidrógeno 1536 en 768. Pero el Hombre es asimismo capaz de transformación interior, que
empieza en 768 y pasa a 384. Se empieza con el pasto, digamos. Es transformado (o cocido) por las vacas. Luego el Hombre come la vaca y bebe su leche. Los dos son cocidos en el Hombre y se transforman en otra cosa y asi sucesivamente. Toda la vida es una continua transformación de una cosa en otra. La digestión es transformar algo en otra cosa superior.
Cuando un bistec es dirigido por la accion de los carbonos ya presentes en el cuerpo —esto es, las enzimas o fermentos tales como existen en el jugo gástrico acido y en las secreciones alcalinas del higado y del pancreas en el intestino delgado (porque la digestion del alimento es
doble, primero acida y luego alcalina, y de este modo esta bajo dos triadas) —entonces el bistec deja de ser un bistec y no solo es disuelto sino transformado en materias mas finas, en la escala del Universo, que pasan a la sangre. En la primera etapa 768 llega a ser 384.
Entonces el bistec esta en uno y circula por el cuerpo vía la linfa y el sistema sanguineo, no como el bistec, sino como una coleccion de materias mas finas llamadas 384. Luego 384 es
transformado en 192, y asi sucesivamente. Todo ello se produce en nosotros por medio del arte y la quimica del Centro Instintivo que gobierna el trabajo interior del organismo. Todo lo que tiene que ver con los Hidrogenos inferiores, mas densos, es hecho para nosotros.

Pero nos es dejada la tarea de utilizar o no los Hidrogenos superiores.

El Hombre, dice el Trabajo, es creado como un organismo capaz de auto-desarrollo. Pero al principio es creado ya hecho — esto es, con un numero incalculable de fabricas interiores, de quimica interior, de transformaciones interiores, de maquinaria interior. Basta observar las transformaciones interiores, de maquinaria interior. Basta observar las transformaciones. El alimento como 768 pasa al
nivel superior, 384; 384 pasa a 192; 192 pasa a 96; 96 pasa a 48 (48 es la energía que se utiliza para pensar —el bistec se ha transformado ahora en pensamiento); 48 pasa a 24; 24 pasa a 12. Todas esas transformaciones son hechas para nosotros por las fabricas químicas.
Esta es la Octava de Alimento, que tiene lugar mecanicamente y hace posible que existamos.
Porque es necesario crear un ser capaz de existir ante todo, en principio no se trata de que ese ser se desarrolle en algo diferente. De modo que todos empezamos con los materiales dadospor la Octava de Transformacion llamada la Octava de Aumento.
Pero el Trabajo trata de lo que no es dado. Se refiere a la fabricacion de mas materiales, de mas Hidrogenos, que los que nos da la Octava de Alimento. Esto solo comienza cuando se da
el Primer Choque Consciente —esto es, el choque en el punto 6 del Eneagrama. En ese punto comienza el Trabajo, siempre que valoremos sus ideas, las estudiemos y las apliquemos a nuestra vida. Esto requiere cierto proceso interior. Si empezamos a vivirlas, comienza una
nueva octava, que se inicia en el Hidrógeno 48. Nos penetra desde el piso superior y desciende hasta el inferior. Esto es, su efecto se sentira gradualmente en cada parte de la maquina humana.
Es preciso comprender que el comienzo de una nueva octava no es producido por la naturaleza. Debe ser creado. Es adicional. Solo puede crearse por un choque dado en la parte mental de si mismo. Ya que la naturaleza no produce este choque, sino que el Hombre mismo debe producirlo es llamado choque consciente. Tiene muchos aspectos, muchas formas. En este sentido es diferente del choque mecanico de la respiracion que la naturaleza da a la Octava de Alimento. Es muy importante comprender todo eso en la forma mas clara posible.


El diagrama mas arriba muestra a un hombre que trabaja sobre si, recordandose a si mismo, de resultas de lo cual crea un nuevo Hidrógeno 24 y un nuevo Hidrógeno 12. De este modo su Ser empieza a cambiar.
Diagrama de la Nueva Octava a la que el Primer Choque Consciente da comienzo
Cuando todas las ideas del Trabajo son recibidas, asimiladas y puestas en su lugar, y cuando
se intenta vivir de acuerdo con ellas, ayudan a dar el choque en el compartimiento superior o mental. Este lugar corresponde en el Eneagrama al punto 6. La mente debe cambiar antes que el resto del hombre cambie. Esta es la misma ensenanza que se imparte en los Evangelios
cuando se dice que el hombre debe primero arrepentirse, lo que en griego significa en realidad, cambiar la mente. Cambiar la propia mente significa pensar de una manera nueva.
Mas para pensar de una manera nueva, se necesitan nuevas ideas y un nuevo conocimiento.
Por ejemplo, si uno admite la idea de Tiempo y Recurrencia, se da cuenta de que el pasado esta delante de si, de modo que se tienen nuevos pensamientos sobre la vida —esto es, se produce un cambio de mente. No digo que esto se haga instantaneamente, sino gradualmente,
a lo largo de varios anos. Esos pensamientos desarrollan una nueva parte de la mente que de otro modo permaneceria sin uso. Este es un ejemplo de “choque lento” en la parte mental. Es una transformacion gradual de la mente en relacion con el Tiempo, que afecta la parte emocional, la cual a su vez afecta la parte fisica.
Todas las ideas del Trabajo, cuando la mente las percibe y las reconoce, actuan como fermentos, como levadura, y cambian gradualmente la mente, la manera de pensar, y en especial el sentimiento del ‘Yo’. Todo ello tiene que ver con el choque en la parte mental, o Primer Choque Consciente, que en el Eneagrama esta senalado como el choque en el punto 6,
y en el diagrama del Hombre como Fabrica de 3 pisos en el compartimiento superior, actuando en 48.
Si se comienza a vivir este Trabajo y a pensar todo desde las ideas que ensena, y se lucha por separarse de la emocion negativa y de las ideas inutiles que nos extraen nuestra fuerza, si uno siente que anda cuidadosamente en medio de los eventos de la vida como si algo nos
protegiese y nos mantuviese de pie, entonces uno se da el Primer Choque Consciente y crea los Hidrógenos suplementarios 24 y 12 en si mismo. Pero es preciso conocer asimismo lo que es una larga lucha interior entre el Si y el No en relacion con el Trabajo porque lo unico que
cuenta es la propia actitud interior. A medida que se crea el Hidrógeno suplementario 24 se nota que el pensamiento cambia. Se comienza a comprender emocionalmente, a ver la verdad de una cosa emocionalmente, y en seguida se ven infinitos significados y se comprende que el
Trabajo es inagotable en sus significados y en lo que puede ofrecer. Porque, pensar desde el Hidrógeno 48, con el que hemos empezado, si se lo compara con el pensamiento desde el Hidrógeno 24 es una cosa esteril. Todos ustedes ya saben que un Hidrogeno superior es mas inteligente que un Hidrogeno inferior. .No recuerdan la expresion, el dicho de que una patata cocida es más inteligente que una patata cruda, porque en la escala 768 esta mas arriba que 1536? Así comprenderan que el pensamiento desde la inteligencia que pertenece al Hidrógeno 24 esta mucho mas lleno de conexiones y significados interiores que el pensamiento desde la
inteligencia del Hidrógeno 48. Por medio del Hidrógeno 24 es posible verse a si mismo andando por la tierra, estar fuera de si, porque uno es levantado por encima de sí.

MAURICE NICOLL,
COMENTARIOS PSICOLOGICOS SOBRE LAS ENSEÑANZA DE
GURDJIEFFY OUSPENSKY


TRICEREBRALES

PERSPECTIVAS DESDE UN MUNDO REAL

G. I. GURDJIEFF

PRIEURE, 17 DE ENERO, 1923
Todo animal trabaja de acuerdo con su constitución. Un animal trabaja más, otro menos,
perotodos trabajan tanto como le es natural a cada uno. Nosotros también trabajamos; entre
nosotros, unos son más capaces para trabajar, otros menos. Quienquiera que trabaje como
buey es inútil y quienquiera que no trabaje es igualmente inútil. El valor del trabajo no reside en la cantidad sino en la calidad. Por desgracia, debo decir que no toda nuestra gente trabaja lo suficientemente bien en lo que respecta a calidad. Sin embargo, ojalá que el trabajo que han hecho hasta ahora les sirva como fuente de remordimiento. Si sirve como causa de remordimiento, será útil; si no, no sirve para nada.
Todo animal, como ya se ha dicho, trabaja de acuerdo con la clase de animal que es. Cierto animal —digamos, un gusano— trabaja sólo mecánicamente; no se puede esperar más de él. No tiene otro cerebro que el mecánico. Otro animal trabaja y se mueve únicamente por el sentimiento; tal es la estructura de su cerebro. Un tercero percibe el movimiento, que es
llamado trabajo, sólo a través del intelecto y no se puede exigir nada más de él, ya que no
tiene otro cerebro; no puede esperarse nada más, puesto que la naturaleza lo creó con esta
clase de cerebro.
Así pues, la calidad del trabajo depende del cerebro que haya en él. Cuando consideramos las diferentes clases de animales, encontramos que hay animales unicerebrales, bicerebrales y tricerebrales. El hombre es un animal tricerebral. Pero a menudo sucede que aquel que tiene tres cerebros debe trabajar, digamos, cinco veces más que el que tiene dos cerebros. El
hombre ha sido creado de tal manera que se exige más trabajo de él de lo que puede producir según su constitución. No es culpa del hombre, sino culpa de la naturaleza. El trabajo tendrá valor sólo cuando un hombre dé hasta el límite de su posibilidad. Normalmente, en el trabajo del hombre se necesita la participación del sentimiento y del pensamiento. Si falta una de estas funciones, la calidad de su trabajo estará en el mismo nivel de quien trabaja con dos cerebros. Si un hombre quiere trabajar como hombre, debe aprender a trabajar como hombre.
Es fácil precisar esto —tan fácil como distinguir entre un animal y un hombre— y pronto
aprenderemos a verlo. Hasta entonces, tienen que confiar en mi palabra. Todo lo que necesitan es discernir con su mente.
Digo que hasta ahora ustedes no han estado trabajando como hombres; pero existe una posibilidad de aprender a trabajar como hombres. Trabajar como un hombre significa que un hombre siente lo que hace, y piensa por qué y para qué lo hace, cómo lo está haciendo ahora, cómo debería haberlo hecho ayer y cómo hoy, cómo tendría que hacerlo mañana y cómo en general es mejor hacerlo —y si hay una forma mejor.
Si un hombre trabaja correctamente logrará hacer su trabajo cada vez mejor. Pero cuando una criatura bicerebral trabaja, no hay diferencia alguna entre su trabajo de ayer, de hoy y de mañana.
Mientras estábamos trabajando, ni un solo hombre trabajó como hombre. Pero para el
Instituto es esencial trabajar de un modo diferente. Cada uno debe trabajar para sí mismo, ya que otros no pueden hacer nada por él. Si uno puede hacer, digamos, un cigarro como un
hombre, uno ya sabe cómo hacer una alfombra. Al hombre le es dado todo el aparato
necesario para hacer cualquier cosa. Todo hombre puede hacer cualquier cosa que otros
pueden hacer. Si uno puede, todos pueden. El genio, el talento, todo eso es un disparate. El
secreto es sencillo; hacer las cosas como un hombre. Quien puede pensar y hacer las cosas
como un hombre, puede, de inmediato, hacer igualmente bien una cosa como otro que la ha
estado haciendo durante toda su vida, pero no como un hombre. Lo que uno ha tenido que
aprender durante diez años, otro lo aprende en dos o tres días y, entonces, lo hace mejor que
aquel que pasó su vida haciéndolo. He conocido gente que, antes de aprender, trabajaron toda su vida pero no como hombres; pero, cuando aprendieron, fácilmente podían hacer tanto el trabajo más fino como el más burdo, trabajo que nunca antes habían visto siquiera. El secreto es pequeño y muy fácil: uno debe aprender a trabajar como un hombre. Y eso sucede cuando un hombre hace una cosa y, al mismo tiempo, piensa en lo que está haciendo y estudia cómo debiera hacerse y mientras lo hace, se olvida de todo; de su abuela, su abuelo y de su cena.
Al principio, es muy difícil. Les daré indicaciones teóricas de cómo trabajar, el resto
dependerá de cada individuo. Pero les advierto que les diré solamente tanto como pongan en práctica. Mientras más sea puesto en práctica, más les diré. Aun cuando la gente trabaje de este modo por sólo una hora, hablaré con ellos tanto como sea necesario, hasta veinticuatro horas, si es necesario. Pero aquellos que continúen trabajando como antes, ¡al diablo con ellos!
Como dije, la esencia del trabajo correcto de un hombre consiste en el trabajo al unísono de
los tres centros: motor, emocional e intelectual. Cuando los tres trabajan juntos y producen
una acción, esto es el trabajo de un hombre. Hay mil veces más valor aun en lustrar el piso
como debiera hacerse que en escribir veinticinco libros. Pero antes de empezar a trabajar con los tres centros y de concentrarlos en el trabajo, es necesario preparar cada centro por
separado, de manera que cada uno pueda concentrarse.
Es necesario entrenar el centro motor para que trabaje con los otros. Y uno tiene que recordar que cada centro consiste de tres partes.
Nuestro centro motor está más o menos adaptado.
El segundo centro, en lo referente a dificultades, es el centro intelectual y el más difícil es el emocional. Nosotros ya empezamos a lograr algo en las cosas pequeñas con nuestro centro motor. Pero ni el centro intelectual ni el emocional pueden concentrarse en modo alguno.
Lograr reunir los pensamientos en una dirección deseada no es lo que se quiere. Cuando lo
logramos, se trata de una concentración mecánica, la cual todos pueden tener, y no de la
concentración de un hombre. Es importante saber cómo no depender de las asociaciones y,
por tanto, empezaremos con el centro intelectual. Ejercitaremos el centro motor prosiguiendo con los mismos ejercicios que hemos hecho hasta ahora.
Antes de seguir adelante, sería útil aprender a pensar según un orden definido. Que cada uno tome un objeto. Que cada uno de ustedes se haga preguntas relacionadas con tal objeto y las responda de acuerdo con su conocimiento y con su material:
1) Su origen
2) La causa de su origen
3) Su historia
4) Sus cualidades y atributos
5) Objetos conectados y relacionados con él
6) Su uso y Aplicación
7) Sus resultados y efectos
8) Lo que el objeto explica y prueba
9) Su fin o su futuro
10) La opinión de usted y la causa y motivos de ésta.
Por lo general nuestros pensamientos son enteramente subjetivos y parciales, además de estar formados por una suerte de periferia de las cosas. En mi opinión luego de formularse las 9 preguntas acerca del objeto, recién allí uno puede realizar una pregunta propia, o punto de vista propio, es decir desde si, es por eso que vemos que allí en el punto 10 termina y nace una octava, de acuerdo a la naturaleza externa de las cosas. .

ESTADOS DE CONSCIENCIA

¿Estamos despiertos?
Alfred Orage

¿Cómo nos podríamos probar a nosotros mismos, en un momento cualquiera, que no estamos dormidos y soñando? Las circunstancias de la vida son a veces tan fantásticas como las de los sueños, y cambian con la misma rapidez. ¿Qué pasaría si nos despertáramos y encontrásemos que nuestra vida despiertos es un sueño, y que nuestro dormir y soñar son sólo sueños dentro

de ese sueño?

Hay una doctrina tradicional, generalmente asociada a la religión, pero que antes y ahora ha sido tema recurrente en la literatura, que dice que nuestro estar despierto habitual no es realmente estar despierto. No es el sueño nocturno, ciertamente, y tampoco es sonambulismo o caminar dormido, pero es, según la tradición, una manera especial de dormir comparable a un trance hipnótico en el cual, sin embargo, no hay hipnotismo sino solamente sugestión o autosugestión. Primero nos dice que, desde el momento del nacimiento y antes, estamos bajo la sugestión de que no estamos totalmente despiertos, y a nivel universal es sugerido a nuestra consciencia que debemos soñar el sueño de este mundo, tal como lo sueñan nuestros padres y amigos. Los niños pequeños, es notorio, encuentran difícil distinguir a primera vista entre esta fantasía, o sea sus sueños de día, y el sueño en el que viven sus padres y que ellos llaman realidad. Más tarde, en la niñez, cuando la sugestión original ha sido incorporada, la autosugestión nos mantiene en este estado más o menos continuamente. Nuestros amigos y vecinos, y todos los
objetos que percibimos, actúan como soporíficos y sugestiones de sueño. Nunca más, como ocurrió en nuestra niñez, ponemos en duda lo que nuestros ojos nos muestran como la realidad de este mundo. Estamos totalmente convencidos de que es no sólo real, sino que no hay otra realidad. Soñamos sin poner en duda que estamos despiertos.

La religión, obviamente, presupone que la vida terrestre es un modo de dormir desde el cual es posible despertar a la vida eterna. El Nuevo Testamento, por ejemplo, constantemente usa las imágenes de dormir y despertar. De acuerdo a los Evangelios y a las Epístolas, nos dormimos con Adán y despertamos con Cristo, y la Doctrina nos dice en forma repetitiva que deberíamos esforzamos por despertar desde nuestro estado de vigilia presente y «nacer de nuevo». En la literatura han explotado esta idea lbsen y H. G. Wells entre otros escritores. La obra de teatro de Ibsen “Cuando los Muertos Despertamos”, y la novela de Wells “El Durmiente Despierta”, suponen en sus propios títulos que los seres humanos estamos dormidos; pero que podemos despertar.
Es naturalmente difícil, por supuesto, convencernos de que estamos dormidos. Una persona dormida, en la mitad de un sueño, no puede despertarse por sí misma. El sueño puede ser tan desagradable que lo despierta naturalmente o se le debe remecer para que despierte. Muy rara vez nos podemos despertar voluntariamente. Es aún más difícil hacerlo desde un sueño hipnótico. Y si es difícil despertar a voluntad de estos estados de sueño leve, podemos imaginar la dificultad de despertar voluntariamente del profundo dormir y soñar de nuestra vigilia normal.
¿Pero, cómo convencernos a nosotros mismos de que realmente estamos en un sueño cuando nos parece que estamos en verdad despiertos? Comparando los dos estados de consciencia principales que conocemos y observando sus similitudes, ¿cuáles son las características más destacadas de nuestro dormir ordinario, tal como las conocemos a través de los sueños que recordamos? El sueño ocurre, es decir, nunca lo iniciamos deliberadamente ni creamos sus figuras y eventos. En esto se parece a la vida en vigilia, por cuanto no predeterminamos nuestras experiencias, ni creamos o inventamos las personas ni los eventos con que nos encontramos día a día.

Otro elemento común de nuestro dormir y nuestra vigilia es la variabilidad de nuestra conducta. A veces nos horrorizamos o nos sentimos complacidos recordando cómo nos comportamos en determinado sueño. Es verdad que cualquiera que haya sido nuestra conducta, humillando o halagando nuestro orgullo, no lo habríamos podido hacer de otra manera. Nuestro disgusto o satisfacción es solamente un resultado de la presunta revelación de nuestro ser inconsciente. ¿Pero cómo, fundamentalmente, estos hechos difieren de lo que ocurre en nuestro sueño del estado de vigilia? En el soñar despierto también alternamos entre una lamentable o una buena imagen de nosotros mismos, no por una decisión predeterminada sino porque así sucede, y nuestro desagrado o satisfacción es igualmente contingente en el efecto que el episodio tiene sobre nuestro orgullo. Pero, ¿podemos decir verdaderamente y a priori que, sea lo que sea que pase, deberíamos comportamos así y asá y no de otra forma? ¿No estamos sujetos a la sugestión del momento, siendo proclives a dejarnos alejar de nuestra resolución por la ira, envidia o entusiasmo? Exactamente como en un sueño nocturno, nuestra vida en vigilia siempre nos toma por sorpresa, y nos comportamos constantemente como ni siquiera imaginamos que podríamos hacerlo. Tampoco, mirando en retrospectiva, podemos realmente decir que lo habríamos hecho mejor o peor en una situación pasada. Si se repitiera, no tendríamos duda alguna de poder hacerlo mejor. Pero tomándola tal como fue, con nosotros tal como éramos en ese momento, no habría sido diferente de lo experimentado en un sueño nocturno.

El examen serio de los paralelismos existentes entre los estados de sueño y vigilia revela muchas más similitudes. Sólo se necesita mencionar una más: la manera en que nuestra memoria recuerda los dos estados es muy semejante. Es cierto que de nuestro estado de vigilia conservamos los recuerdos de manera más o menos continua, mientras que nuestra vida de sueños es una serie de recuerdos discontinuos. Aparte de esta diferencia específica, nuestra facultad de memoria parece comportarse de la misma manera en ambos tipos de experiencia. Todos sabemos lo difícil que es evocar a voluntad un sueño de la noche anterior, por vívido que haya sido y aunque todos sus detalles hayan estado en nuestra mente al despertar. En un instante desaparece por completo, sin dejar rastros. La memoria de lo vivido en nuestro estado de vigilia no es tan engañosa ni caprichosa en cuanto a sus características principales, pero ¿es tan vivido hoy día un recuerdo de ayer? Vimos claramente miles de objetos, probablemente incluso les prestamos atención. Escuchamos conversaciones, hablamos, vimos hombres y cosas en las calles, leímos libros o periódicos, escribimos cartas, comimos y bebimos, e hicimos o percibimos una cantidad, que nadie puede enumerar, de objetos y actos. Esto ocurrió apenas ayer, fue el vívido sueño despierto de ayer. ¿Cuántos de estos detalles permanecen en nuestra memoria hoy día? ¿Cuántos podríamos recordar si nos esforzáramos? Tan completamente como los sueños nocturnos, la masa de sueños despiertos cae en el olvido de nuestro inconsciente.

Puede temerse que haya algo mórbido en las especulaciones anteriores, y que realizar un esfuerzo por ver nuestra vida despiertos como si fuera sólo una forma especial de dormir, debería disminuir la importancia que ella tiene para nosotros, y viceversa. Pero esta actitud hacia un posible y probable hecho es en sí misma mórbidamente tímida. La verdad es que así como en los sueños nocturnos el primer síntoma del despertar es la sospecha de que estamos soñando, el primer síntoma del despertar del estado de vigilia -el segundo despertar de la religión- es la sospecha de que nuestro estado de vigilia presente es como estar soñando. Darnos cuenta de que estamos dormidos es estar a punto de despertar, y estar enterados de que estamos sólo parcialmente despiertos es la primera condición para que logremos estar más plenamente despiertos.

A. R. Orage


LAS ENSEÑANZAS DE GURDJIEFF

La Doctrina Desconocida
Margaret Anderson

Siempre existió una exhortación general de silencio en relación a la enseñanza de Gurdjieff. «No hables acerca de G.», «No hagas proselitismo», «No eches perlas a los puercos … », «No reveles conocimiento que nunca será comprendido». Esta admonición -creo- ha sido responsable de la mayor parte de los malentendidos que existen sobre Gurdjieff: la desconfianza, la mistificación, el escepticismo sobre su misión y su estatura moral.
Han sido publicados varios libros denigratorios sobre él, y no he visto que hayan sido refutados. Ouspensky, Nicoll y otros han escrito en su favor y sus obras han sido notables. Así se ha ido estableciendo un precedente contra el silencio. Pero mi impresión es que, aunque existen libros sobre el trabajo diario de los grupos, se nota la carencia de una introducción abstracta que ilumine los detalles concretos entregados.

No podría imaginar alguien tan presuntuoso como para proclamar un total entendimiento de Gurdjieff, o tan poco digno de confianza como para revelar aquellas partes de su enseñanza que sólo pueden trasmitirse en forma oral. Pero sí puedo imaginar fácilmente alguien tan indignado por su difamación que quisiera corregirla de alguna forma; no tratando de informar sobre la técnica de la enseñanza, sino indicando algunas de las ideas que conducen hacia la enseñanza.

Esta es mi meta: una introducción, no una exposición. Los mejores introductores que conozco han sido Orage y Jane Heap, y la mayor parte del material que presento aquí fue hecha por Jane. Ella nunca lo publicó y yo creo que debe ser conocido, si es que alguien quiere hablar sobre Gurdjieff en la forma correcta. Son sus abstracciones las que he considerado más iluminativas que cualquiera otras que se hayan escrito.

Las ofrezco en plena consciencia de que, después de haberlas asimilado, ustedes habrán conocido sólo un comienzo de lo que debe ser entendido y de lo que finalmente debe ser alcanzado después de haber entendido. Estas formulaciones hablan a la mente, y la mente sola no conduce al necesario «cambio de vida». Tengo la esperanza que sea notorio para cada uno lo poco que he violado la prohibición de silencio y lo mucho -espero- que pueda haber ayudado a deshacer parte del dañoque consciente o inconscientemente ha sido hecho.

Los tres centros:

Nos sentimos halagados de ser denominados seres tricerebrados, pero ese no es nuestro futuro porque dos de nuestros centros están llenos sólo con nuestros pasados hábitos.

Nuestros centros no se han desarrollado porque no los hemos llenado conscientemente. Todo lo que tenemos en ellos fue colocado en forma pasiva. El esfuerzo de este método es hacer trabajar los tres centros juntos.

Cualquier actividad en un ser humano que sea menos que tridimensional es subhumana.

Gastamos nuestras vidas vagabundeando, escapando de un error a otro.

La vida pasa a ser una discusión entre los tres centros- gusto o disgusto, sí o no. Todo nuestro tiempo y nuestra energía es gastado en esta discusión.

El hombre es tres personas diferentes, tres diferentes crecimientos, tres diferentes contenidos. Crecemos como si nos hubieran podado, con cada centro descompensando el otro.

Sólo una pequeña parte de nuestra vida está bajo control. Tal como somos, no tenemos voluntad. La voluntad es un estado de desarrollo, una posibilidad en un centro superior.

Todo lo que nosotros llamamos desarrollo en nuestra situación presente es una extensión de uno de los tres centros. Todo nuestro arte es sólo una extensión del centro emocional, etc.

Deseándolo tú no puedes añadir nada a tus tres centros. «Por más que el hombre lo desee, no puede añadir un codo a su estatura.» Está dicho en la Biblia. Debes tener un método, una técnica. Pero allí no aparece una técnica para el desarrollo. La técnica nunca ha sido escrita.

Las enseñanzas públicas de Cristo fueron dada en parábolas, dejando de lado la teoría y la técnica.

En su enseñanza privada, Gurdjieff presentaba ambas: la teoría y la técnica.

Cada ciencia tiene que crearse un vocabulario especial. El vocabulario de Gurdjieff es tan preciso como el de cualquier otra ciencia. Todos los términos en la Biblia fueron alguna vez términos técnicos precisos: «En la casa de mi Padre hay muchas moradas…», «Vuelve la otra mejilla…», «Ojo por ojo, diente por diente…»

Este método es una explicación matemática y material de la creación, mantenimiento y propósito del universo, lugar del hombre en ese universo, su función y deberes.

La obligación del hombre es operar con las leyes con las que opera el universo. Porque el hombre tiene un lugar único. La obligación va con ello.

El que seas consciente de tu lugar no es un don de la naturaleza. Tú debes encontrarlo por un esfuerzo consciente, no por esperanza. El hombre tiene una potencialidad acerca de la cual nada sabe. Estaba en la ciencia de los antiguos tiempos. Hemos perdido toda idea de esas potencialidades.

La vida no provee de una salida para ciertas potencialidades. Alguna gente tiene una poderosa prueba de que hay en ellos potencialidades por desarrollar.

Haz un esfuerzo por desarrollar un mayor órgano: tu desarrollo mental y emocional.

La Naturaleza quiso producir una forma autoevolucionante. El hombre es el más alto desarrollo posible de ello. La Naturaleza no puede hacer más.

Nosotros debemos hacerlo. Todo posterior desarrollo requiere un esfuerzo consciente. Esto requiere una labor comparable a todo lo que la Naturaleza ha invertido en nuestro desarrollo desde milenios atrás.

En todas las creaciones de la naturaleza, una cierta actividad sigue a una cierta forma.

Somos un animal con una psiquis informe. Para que una psiquis tenga forma debe constar de tres partes.

Ha habido gran conocimiento en el mundo, pero extensas partes de él han sido borradas -por guerras, calamidades, etc.- igual que la tiza sobre un pizarrón. No obstante, encontramos pruebas extendidas por toda la tierra -si somos capaces de verlo- de un conocimiento superior: referencias a la Atlántida, Stonehenge, las Pirámides, la Esfinge, la arquitectura Maya, antiguos templos, etc.

Las grandes catedrales fueron construidas con un propósito consciente, para elevar por un momento la vibración de la gente. Esto fue un consciente intento de aplicar levadura a la masa.

El Método de Gurdjieff es un Método de Consciente Esfuerzo y Voluntario Sufrimiento contra la Inercia y la Repetición Mecánica.


EL DESARROLLO CONSCIENTE

Notas de Perspectivas desde un mundo real.

Nuestro desarrollo es como el de una mariposa.

Debemos “morir y renacer”, como el lluevo
muere y se vuelve oruga; la oruga muere y se vuelve una crisálida; la crisálida muere y
recién nace la mariposa. Es un proceso largo y la mariposa vive solamente un día o dos.
Pero se ha cumplido el propósito cósmico. Igual sucede con el hombre: debemos destruir
nuestros topes. Los niños no tienen ninguno. Por lo tanto, debemos volver a ser como niños
pequeños…
(Prieuré, 2 de junio, 1922)

A alguien que preguntó por qué nacimos y por qué morimos, Gurdjieff respondió: ¿Quiere
saber? Para realmente saber hay que sufrir. ¿Puede usted sufrir? Usted no puede sufrir. No
puede sufrir por un franco, y para saber un poco necesita sufrir por un millón de francos…
(Prieuré, 12 de agosto, 1924)

Cuando estamos aprendiendo, escuchamos nuestros propios pensamientos, por lo tanto no
podemos oír pensamientos nuevos, sino tan sólo por nuevos métodos de escuchar y estudiar…
(Londres, 13 de febrero, 1922)

Cristalisación

Cuando tal clase de materia especial se acumula en suficiente cantidad, puede empezar a
cristalizarse, como la sal empieza a cristalizarse en el agua si se añade más de cierta
proporción de ella. Cuando una gran cantidad de materia fina se acumula en un hombre, llega
un momento en que se puede formar y cristalizar un nuevo cuerpo en él: el do de una nueva
octava, una octava superior. Este cuerpo, frecuentemente llamado astral, sólo se puede formar
de esta materia especial y no puede nacer inconscientemente. En condiciones ordinarias, esta
materia puede ser producida en el organismo, pero es usada y desechada.

Gurdjieff, George I. Perspectivas desde el mundo real