La vida es real sólo cuando Yo Soy; Gurdjieff.

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OUSPENSKY: SIGNIFICADO DE LA VOLUNTAD


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Con relación a la Voluntad de los procesos interiores:

La Voluntad Real no es exactamente tomar una decisión o negarse a hacer algo, sino que finca en hallar soluciones. Por esta razón, con nuestra limitada Conciencia, no es sencillo, tenemos de alcanzar la Voluntad Real. Con el fin de alcanzarla es preciso tener conciencia de muchas cosas simultáneamente y no una por vez. Con nuestra estrecha conciencia vemos una cosa, luego otra cosa y luego una tercera. No podemos ver en perspectiva, no vemos su relación con el todo. Vemos un trocito por vez e intentamos proponernos algo y ejercer nuestra Voluntad como una fuerza sobre esos trocitos. No se alcanzan soluciones desde los pequeños Yoes cuando nos sentimos tironeados. Cada yo tiene su propio interés, ésta es la voluntad de los pequeños Yoes, ésta es una voluntad que hay que abandonar, entonces Cómo se halla voluntad real?

Decir voluntad es hallar la solución, entonces Cómo hallamos la solución? Es necesario mirar las cosas desde afuera de los Yoes parciales, es necesario apelar a la unidad por encima, tener certeza en la inteligencia del Yo Real basado en inteligencia consciente. La unidad en sí misma trae solución, es liberadora y en ese momento se percibe que algo se refresca, mas bien es un movimiento de despegar la cabeza.

P. Ouspensky y M. Nicoll

OTRA PESTAÑA: P. D. OUSPENSKY


P. D. OUSPENSKY

INTRODUCCIÓN
He recibido cartas de mis lectores durante algunos años. Todas ellas preguntaban que había hecho
después de haber escrito mis libros, que publicados en inglés en 1920 y 1931, fueron escritos en
1910 y 1912.
Nunca pude contestar a estas cartas. Se habrían necesitado varios libros sólo para intentar hacerlo.
Pero cuando mis corresponsales habitaban en Londres, donde residía desde 1921, los invitaba a
ciclos de conferencias que organizaba para ellos. En estas conferencias trataba de responder a sus
preguntas y de explicarles lo que había descubierto después de escribir mis dos libros y cuál era la
dirección de mi trabajo.
En 1934 escribí cinco conferencias preliminares que daban una idea general de lo que estaba
estudiando y también de las líneas que seguían cierto número de personas que estaban trabajando
conmigo. Reunir todo ello en una o hasta en dos o tres conferencias, era verdaderamente
imposible: así que siempre les advertía que no valía la pena escuchar una o dos conferencias, y
que eran necesarias cinco, o mejor aún diez, para poder tener una idea de la dirección de mi
trabajo. Desde entonces he continuado con estas conferencias, y a menudo las he corregido y
vuelto a escribir.
En su conjunto, encontré satisfactorio este arreglo general. Se leían cinco conferencias en mi
presencia o sin mí. Los oyentes podían hacer preguntas, y si trataban de seguir el consejo y las
indicaciones que se les daban (que básicamente se referían a la observación de sí y a un tipo de
autodisciplina), muy pronto adquirían, trabajando, una comprensión bastante más amplia de lo
que yo estaba haciendo.
Por supuesto que siempre me di cuenta de que no bastaban cinco conferencias, y en las
conversaciones que seguían elaboraba y aumentaba los datos preliminares, tratando de mostrarles
su propia posición con relación al Nuevo Conocimiento.
Encontré que para muchos de ellos su mayor dificultad era el darse cuenta de que verdaderamente
habían oído cosas nuevas; esto es, cosas que nunca antes habían oído.
No se lo formulaban a sí mismos, pero de hecho, cualquiera fuese el tema, trataban siempre de
contradecir esto en sus mentes y de traducir lo que oían a su lenguaje habitual. Por supuesto, yo
no podía tomar en cuenta esto.
Sé que no es cosa fácil el darse cuenta de que uno está oyendo cosas nuevas. Estamos tan
acostumbrados a las viejas canciones y a los viejos motivos, que hace ya mucho tiempo que
hemos dejado de esperar y dejado de creer que pueda existir algo nuevo.
Y cuando oímos cosas nuevas, las tomamos por viejas o creemos que pueden ser explicadas e
interpretadas por las viejas. Es cierto que es tarea difícil el darse cuenta de la posibilidad y
necesidad de ideas totalmente nuevas, y con el tiempo necesita una revalorización de todos los
valores convencionales.
No puedo garantizar que encontrarán desde el principio ideas nuevas, esto es, ideas que nunca
antes habían oído; pero si son pacientes muy pronto comenzarán a reparar en ellas. Para entonces
les deseo que no las pierdan y que no traten de interpretarlas de la vieja manera.
Nueva York, 1945
Hablaré sobre el estudio de la psicología, pero debo advertirles que la psicología de la cual me ocupo es muy diferente de cuanto ustedes pueden conocer bajo ese nombre.
Para comenzar debo decir que prácticamente nunca en su historia la psicología ha estado a un
nivel tan bajo como en la actualidad. Ha perdido todo contacto con su origen y su significado, a tal punto que aún hoy es difícil definir la palabra «psicología», esto es precisar qué es la psicología y qué estudia. Y es así a pesar de que nunca en la historia ha habido tantas teorías psicológicas ni tantos escritos psicológicos.
A veces a la psicología se le llama una nueva ciencia. Esto no tiene ninguna razón. Quizá la
psicología es la ciencia más antigua, y en sus rasgos más esenciales, desafortunadamente, una
ciencia olvidada.PSICOLOGIA DE LA POSIBLE EVOLUCION DEL HOMBRE pdf


PSICOLOGIA DE LA POSIBLE EVOLUCION DEL HOMBRE

P. D. OUSPENSKY

Nuestra idea fundamental es que el hombre, tal cual lo conocemos, no es un ser perfecto. La naturaleza lo desarrolla hasta cierto punto y luego lo abandona, dejándolo proseguir su desenvolvimiento por su propio esfuerzo e iniciativa, o vivir y morir como nació, o aun degenerar y perder su capacidad de desarrollo” (pág.13)
“Debemos comprender que no todos los hombres pueden desarrollarse y llegar a ser seres diferentes. La evolución es una cuestión de esfuerzo personal, y con respecto a la masa de la humanidad es una rara excepción. Tal vez parecerá extraño, pero debemos comprender no sólo que la evolución es rara sino también que se torna cada vez más rara”. (pág.14).
“La idea esencial es que para convertirse en un ser diferente el hombre debe desearlo profundamente y durante mucho tiempo. Un deseo pasajero o vago, nacido de una insatisfacción respecto a las condiciones exteriores no creará un impulso suficiente.” (pág.15).
“La verdad es que antes de adquirir nuevas facultades o nuevos poderes, que el hombre no conoce y que aún no posee, debe adquirir facultades y poderes que tampoco posee, pero que se atribuye, es decir, que cree conocer y que pretende poder emplear.” (pág.16)
“El hombre no puede pensar, hablar ni moverse como quiere. Es una marioneta tirada aquí y allá por hilos invisibles. Si lo comprende así, puede aprender mucho más sobre si mismo, y tal vez entonces las cosas comiencen a cambiar para él. Pero si no puede admitir ni comprender su evidente mecanicidad, o si no quiere aceptarla como un hecho, ya no puede aprender más y las cosas no pueden cambiar para él” (pág.17)
(El hombre) “Debe darse cuenta que no posee cualidades que se arroga: la capacidad de hacer, la individualidad o la unidad, el Ego permanente, y además, conciencia y voluntad” (pág.20)
Como se puede leer Ouspenski plantea una visión de lo humano radicalmente diferente a la que estamos acostumbrados y a la que presenta la psicología moderna. No obstante que citas parciales sí pueden ser aceptadas o reinterpretadas por la, llamemosla así –sin ánimo peyorativo-, “psicología oficial”.
A partir de una visión de lo humano donde la persona no es vista sustancialmente diferente a cualquier gran mamífero, con diferencias de grado pero no cualitativas, Ouspenski y su maestro Gurdieff pensaron y practicaron, allá por las primeras décadas del siglo XX, una enseñanza que consiguió algunos discípulos famosos y adinerados. Esta historia la cuenta en un libro cuyo nombre ahora no recuerdo Lois Pawels, y uno está dispuesto a pensar que experimentar con el ser humano puede resultar fascinante aunque no siempre ético, y a veces ser calificado de simplemente inescrupuloso.
No obstante los hechos documentados y la personalidad extravagante de Gurdieff hay en este texto algunas ideas que resultan muy estimulantes en si mismas; aunque los problemas reales empiezan cuando de ellas se intenta saltar a una práctica que las ponga en marcha.
Quizá los humanos necesitamos de estas ideas; quizá por resonar de cierta manera en nuestra psiquis es que les prestamos atención más allá de nuestra experiencia; quizá nuestra misma experiencia nos muestra que hay algo diamantino encerrado en el carbón de la época …
Dejo al lector con estas dudas porque acariciarlas no lo creo malo. En todo caso si hace la experiencia de leerlo, manteniendo una distancia mental prudente, es muy posible que le genere alguna clase de estímulo psicológico. Si fuera así… no es poco.
Ficha Bibliográfica:
Ouspenski(1945), P.D.Ouspensky, “Psicología de la posible evolución del hombre”. Librería Hachette S.A., Buenos Aires, 1978. pp. 109
http://www.scribd.com/doc/8747025/Ouspensky-P-D-Psicologia-de-La-Posible-Evolucion-Del-Hombre-Libros-en-Espanol