RECUERDO DE SÍ

EL RECUERDO DE SÍ

JBMM1

EL RECUERDO DE SÍ

Ninguno de ustedes ha advertido lo más importante

que les he señalado, es decir,

ninguno de ustedes se ha dado cuenta

de que no se recuerda a sí mismo…

Recuérdense a sí mismos siempre y en todo lugar.

George Gurdjieff

El esfuerzo de recordarse a sí mismo

es lo principal, porque sin él

lo demás no tiene valor alguno,

debe ser la base de todo.

Peter Ouspensky

Cuando empezamos a ver

que sólo podemos recordamos a nosotros mismos

por pocos segundos cada vez,

nos parece que (esta recordación de sí mismo)

puede descuidarse, pero lo que debemos entender

es que es difícil precisamente porque es el inicio de un estado nuevo. Si fuera fácil, los resultados

serían inmediatos y entonces no podría tener la importancia que tiene. Rodney Collin

EL RECUERDO DE SÍ

No es fácil hablar del recuerdo de sí porque, en su expresión más elevada, no es un proceso verbal. El recuerdo de sí es una idea que, en realidad, no había salido a la luz con su propio nombre sino hasta el siglo veinte. Todos nos hemos recordado a nosotros mismos antes de encontrar el sistema, pero no sabíamos cómo llamarlo y, lo que es más importante, no lo valorábamos. Cuando uno está recordándose a sí mismo está creando su sí mismo, es decir, su cuerpo astral. Nuestras vidas se componen de muchos momentos normales y corrientes, así como de muchos milagros normales y corrientes. Gran parte del recuerdo de sí consiste en reconocer lo sublime en lo común. Debemos acordarnos de apreciar la naturaleza simple y discreta del recuerdo de sí. Es lo opuesto de la vida, que clama por nuestra atención indivisa. Ouspensky decía que solos no podemos conocer nuestra situación, que alguien debe enseñarnos. Alguien debe ayudarnos a comprender que el significado oculto de la vida sobre la Tierra es crear un alma a través del infatigable proceso del recuerdo de sí. También decía que debemos darnos cuenta de que hemos descubierto el punto débil en las paredes de nuestra mecanicidad, el «talón de Aquiles» de la máquina. La idea principal del sistema es el recuerdo de sí, una idea completamente ignorada por la psicología occidental. Dentro de la cultura occidental, tan sólo en la literatura podemos encontrar el concepto de penetrar el presente. Una de las mejores formas de trabajar con el recuerdo de sí es eliminar todo lo que no sea recuerdo de sí. Paradójicamente, hay que recordarse a sí mismo para lograrlo. Tampoco debemos buscar una sola definición del recuerdo de sí, porque es muchas cosas. El recuerdo de sí ha tenido muchos nombres bellos a través de los siglos. William Shakespeare dijo: «La rosa, con cualquier otro nombre, tendría el mismo aroma». A lo largo de la historia han existido muchos hombres inmortales que no conocieron la expresión «recuerdo de sí». Nos hemos involucrado en algo agradable y desagradable a la vez. Separarnos de estas dos experiencias y no entregarnos a ellas nos da la vida. El recuerdo de sí es la única actividad en la Tierra que no es biológica.

No podemos comprender el recuerdo de sí en media hora, ni podemos describir en un día lo que trae consigo. El recuerdo de sí es el gran misterio de la vida orgánica sobre la Tierra; no podemos esperar que la sabiduría objetiva, oculta durante siglos, sea fácilmente comprensible. El recuerdo de sí es una labor de dieciocho horas al día. Debemos trabajar con un obstáculo en cada hora: si no es con la no-existencia o con el poder, será con la imaginación, con la consideración interna o con la identificación. Nada sustituye el recuerdo de sí, y esto es una noticia difícil, pero también buena. El centro intelectual comparte sus experiencias hablando de ellas, porque el lenguaje es su único medio de comunicación. Y así, debemos usar palabras para penetrar un estado divino sin palabras. Ouspensky nos advierte que el recuerdo de sí no es una actividad mental y que el conocimiento no puede sustituirel recuerdo de sí. La función correcta del centro intelectual es describir y clasificar los fenómenos; aunque las descripciones que hacemos de los objetos no son los objetos en sí mismos. CUANDO ESTA ACTIVIDAD OBSTACULIZA EL RECUERDO DE SI ES TRABAJO INCORRECTO.

Los hombres número cuatro deben limitar el tiempo que utilizan para pensar en ideas, porque el recuerdo de sí desaparece rápidamente detrás de las palabras. Harriet Beecher Stowe aconsejaba a la g

RECUERDO DE SI

ente detener el pensamiento y contentarse con ser, en verdad, PERCIBIR LA IMPRESIONES QUE NOS RODEAN YA ES BASTANTE MILAGROSO percibir las impresiones que nos rodean puede ser ya bastante milagroso. La mente formatoria trata de reducir un tema a una definición absoluta. Desea definir el recuerdo d

e sí como si los centros superiores fueran una experiencia limitada. Pero el recuerdo de sí comprende muchos aspectos. Saborea el vino, mira las flores, escucha la música. Resulta extraño que esté siempre muy cerca, aunque tome muchas formas variadas. Es la consideración externa, la no identificación, la no expresión de emociones negativas, el sufrimiento voluntario y, sobre todo, la transformación del sufrimiento. Cada una de estas experiencias es un matiz del recuerdo de sí. El sí mismo también puede ser evocado en momentos de peligro o en medio de una gran belleza.

ROBERT EARL BURTON


EXPERIMENTO EL YO SOY

EXPERIMENTO EL Yo SOY / Jeanne de Salzmann

No sé si ustedes ven que el problema que tenemos es el del sentimiento. Empezamos a ver la pobreza de cualquier emoción, sentimos la necesidad de un sentimiento más puro, más penetrante. Pero no llegamos en nosotros a la profundidad donde puede tener lugar una transformación.No abandono mis ídolos. Se despierta en mí un anhelo de ser más completamente yo mismo, de abrirme a una parte muy alta de mí mismo donde habita una fuerza emocional que conoce. Necesito escucharla. Para esto necesito alcanzar una profundidad de silencio donde mi sentimiento ya no esté atado a mi egoísmo habitual. Sólo en ese silencio esa fuerza es verdad.Quiero estar presente, mantenerme presente. Pero me siento impotente. Siento que no puedo querer, no puedo ser. No tengo un deseo fuerte, un querer fuerte. Necesito ayuda, necesito una fuerza de otra calidad. La ayuda me viene bajo la forma de un sentimiento más activo,dotado de más convicción; un sentimiento que viene del centro emocional superior. Conozco en ese momento una nueva posibilidad en mi Presencia que me sitúa diferentemente en relación con lo que me rodea y me da el sentido de mi Presencia. Pero no conozco esa ayuda y sólo recibo esa fuerza cuando experimento la necesidad imperiosa de ella. Ese llamado viene de la visión, cuando siento mi impotencia tal como soy. Entonces hay algo justo, algo verdadero en la conciencia que tengo de mi situación, y puedodesear la ayuda de esa fuerza, otra posibilidad de ser, y querer someterme a esa ley. Le doy un lugar en mí, atento a conformar la actitud de todas mis partes para recibirla. Mientras le dé el primer lugar, puedo recibir su ayuda. Pero ese sentimiento de impotencia es demasiado esquivo. De nuevo creo que puedo, tal como soy, y regreso a la imaginación de mi yo, a mi ceguera. ¿Cómo comprender la experiencia del sentimiento? Sabemos lo que es sentir algo, el contacto interior. Experimentar, sentir profundamente, pide otra calidad. El sentimiento no tiene nada que ver con «amar» o «no amar» y sin embargo se trata de la emoción. Experimento la tristeza y la felicidad. El sentimiento siempre se eleva; prende y se apaga. Y experimento, siento profundamente, «Yo soy». El sentimiento puro no tiene objeto. Sólo puedo comprender lo si soy capaz de ver sin una idea, de estar en contacto con «lo que es».Empiezo a ver que el mundo en el que vivo es un mundo de ficción. No es un mundo real. La visión que tengo de mí mismo no es la de mi propia realidad. Me veo a través de mi mente ordinaria, perdido en la imaginación que tengo de mí mismo. Sólo por breves instantes toco algo real de mí mismo: tengo el sentimiento de que yo soy. El sentimiento que tengo de mí mismo me hace conocer mi realidad. En ese momento, y solamente en ese momento, sé que yo soy. Estoy en la fuente. Tengo ahora una medida de mi realidad que es la realidad en sí misma más que mi estado habitual con mi percepción ordinaria. Esa realidad siempre está allí. Necesita volverse el centro de atracción de mi sentimiento.

 Gurdjieff dio el ejercicio «Yo soy» para trabajar sobre el sentimiento. En un estado de recogimiento experimento el sentimiento «yo». Lo dirijo a mi brazo derecho: «yo»; después tengo la sensación en mi pierna derecha: «soy».Después, tengo un sentimiento, pierna derecha; sensación, pierna izquierda; sentimiento, pierna izquierda; sensación, brazo izquierdo; sentimiento, brazo izquierdo; sensación, brazo derecho. Y cuando he hecho esto tres veces, cada vez con el sentimiento «yo» y la sensación «soy», siento todo el cuerpo: «yo», y siento todo el cuerpo: «soy». Experimento «yo» siempre como sentimiento; «soy», como sensación.El sentimiento es una calidad más intensa de sensación. Este ejercicio puede también ser practicado en canon empezando por la pierna derecha, pierna izquierda y así sucesivamente. De la misma manera, «yo soy» puede ser remplazado por «Señor…, ten piedad».

LA REALIDAD DEL SER

EDITORIAL GANESHA


DARSE CUENTA- RECUERDO DE SI- ESENCIA- PRESENCIA

Imagen

DARSE CUENTA-RECUERDO DE SI-ESENCIA- PRESENCIA:

Uno podría argumentar que «recuerdo de sí» significa lo que uno experiencia internamente, más nuestra consciencia o atención, esto incluiría nuestras emociones, sensaciones y pensamientos, más nuestra consciencia de ellos, pero esta perspectiva es limitada. Se debe a no saber que nuestra experiencia interna incluye realmente otras categorías de experiencia.
Vemos la práctica de Gurdjieff de recuerdo de sí como el primer paso, el esfuerzo inicial y necesario para que suceda un verdadero recuerdo de sí. Sin embargo, si nos limitamos a este entendimiento, no podríamos nunca reconocer la experiencia de un verdadero recuerdo de sí, porque nuestras preconcepciones funcionarán como barreras a nuestra experiencia.
Gurdjieff insistía que los esfuerzos usuales son inútiles para el desarrollo personal. El hablaba de super- esfuerzos, esfuerzos que trascendían los límites acostumbrados de la personalidad y que no están dirigidos a satisfacer las pequeñas necesidades habituales, «El hombre debe entender -decía- que los esfuerzos ordinarios no cuentan, solamente los superesfuerzos cuentan». Y así es siempre en todo. «Aquellos que no quieren hacer superesfuerzos harían mejor en renunciar a todo y cuidar de su salud».
Super- esfuerzo «significa un esfuerzo más allá del esfuerzo que es necesario para obtener un propósito dado», decía Gurdjieff.
Imagine que he estado caminando todo el día y estoy muy cansado, El tiempo está malo, está lloviendo y hace frío. En la tarde llego a casa. He caminado tal vez veinticinco millas. En la casa hay cena: está caliente y agradable. Pero, en vez de sentarme a comer, salgo a la lluvia otra vez y decido caminar otras dos millas a lo largo del camino y luego volver a casa. Esto sería un superesfuerzo. Mientras iba a casa era simplemente un esfuerzo y éste no cuenta. Iba en mi camino a casa; el frío, el hambre, la lluvia, todo esto me hacía caminar. En el otro caso, yo camino porque yo mismo decido hacerlo. Esta clase de superesfuerzo llega a ser aún más difícil cuando yo no lo decido, sino que obedezco a un maestro, el que en un momento inesperado requiere de mí un nuevo esfuerzo cuando yo había decidido que los esfuerzos por el día estaban terminados.
El método de Gurdjieff es para causar una fricción entre la consciencia del individuo y sus manifestaciones habituales, así en el tiempo y las circunstancias correctas emergerá de él un sabor del recuerdo de sí. Al escribir acerca de considerar cómo lograr ciertas tareas que él se puso a sí mismo, él describe cómo la totalidad de sus reflexiones lo conduce a la convicción de que podía realizar todas sus tareas como resultado de las fuerzas que emergerían de la fricción de su consciencia con las manifestaciones automáticas. El describe cómo al final de esta percepción «todo mi ser estaba lleno por un singular sentimiento de alegría, nunca hasta ahora experimentado… Simultáneamente con esto, dentro y por sí sólo, sin ninguna manipulación de mi parte, apareció por decirlo así el «recuerdo de sí», también con un vigor nunca experimentado antes.»
Es obvio que aquí Gurdjieff se refiere al recuerdo de sí como una sensación y no como una actividad o un discernimiento. Pero nos preguntamos, ¿sensación de qué? El dice que es la sensación de recordarse a sí mismo. Pero nosotros estamos tratando de entender lo que recordarse a sí mismo significa. Hasta aquí solamente entendemos que el recuerdo de sí es una sensación de algo.
Entendemos aquí que esta sensación no es otra cosa que la sensación de presencia en uno mismo. Los métodos de Gurdjieff fueron diseñados para ayudar a la persona a estar tan presente en aquellas situaciones de esfuerzo que la presencia llegue a ser una experiencia palpable y definida. Cualquiera que tenga una impresión de Gurdjieff a través de experiencia personal o a través de sus escritos y obra, sin duda tendrá una experiencia de Gurdjieff como presencia. Podemos llamarlo poder, podemos llamarlo voluntad, o podemos llamarlo fuerza. No obstante, la impresión es definitivamente la de una presencia impresionante y poderosa. Esta es una presencia que nos confronta. Es una presencia que está más allá de las palabras y de acciones específicas, una presencia que es Gurdjieff.
Y la presencia de Gurdjieff es Gurdjieff, Por eso es que él usa el término «recuerdo de sí». Es él quien está presente como una presencia verdadera y palpable, más allá de sus palabras, sus ideas, sus acciones. Así podemos decir que lo que significaba recuerdo de sí es justamente eso. Es el recuerdo de sí mismo. Gurdjieff empleaba la frase literal y simplemente. La gente que no lo entiende hace que esto suene totalmente complicado, pero cuando el recuerdo de sí ocurre, se ve literal y simple; lo que es real en la persona está presente, recordado después de ser olvidado. Gurdjieff tituló su último libro: «La vida es real solamente entonces, cuando yo soy». Hay realidad solamente cuando yo me recuerdo a mí mismo, cuando yo experimento que «yo soy». El también asegura en el mismo libro que una persona puede hacer -es decir, actuar consciente e intencionalmente, y sin condicionamiento- sólo si está presente, si existe conscientemente.
Aquí recordamos aquellas situaciones de extraordinaria dureza donde un individuo puede actuar no obstaculizado por los habituales estados de consciencia. Así, de acuerdo con Gurdjieff, estas situaciones involucran estados de recuerdo de sí. Lo que llamamos presencia se ve aquí como la presencia de lo que es real en una persona. «Estoy presente» significa «Lo que es real en mí está aquí». Es la experiencia consciente de existencia. Es la experiencia de «yo soy».
Aunque hemos hecho la conexión entre presencia, recuerdo de sí, y la experiencia de «yo soy», una persona podría objetar que es muy vago y nada ha sido probado hasta ahora. Esto es verdad. No estamos tratando de probar nada. Este no es un razonamiento lógico. Estamos solamente buscando una apreciación, un saborear un reino de experiencia que la mente no puede captar directamente. Este es un reino que no se puede alcanzar por la lógica y la argumentación. Puede sólo ser experimentado directamente, y por eso hay escuelas y sistemas dedicados sólo a originar y desarrollar esta experiencia.
Al discutir el uso del recuerdo de sí de Gurdjieff, hemos sido capaces de conectar la experiencia de presencia con la experiencia de existencia. «Estoy presente» es la experiencia consciente de «yo existo». Es la consciencia de una presencia viviente que existe, que es, NO ES SIMPLEMENTE LA CONSCIENCIA DE LOS MUCHOS PENSAMIENTOS, SENTIMIENTOS Y EMOCIONES, por lo que el darse cuenta es el requerimiento preliminar del recuerdo de sí, y no el recuerdo de sí como tal.
Gurdjieff llamó a la verdadera parte de nosotros, la parte que puede tener la experiencia de «yo soy», nuestra esencia.
Presencia y esencia son lo mismo. Hemos discutido la presencia para dar un sabor de lo que es la esencia. Como vemos, la esencia es la parte de nosotros que es la experiencia del «yo soy». La esencia es la experiencia directa de la existencia, Por supuesto la esencia puede experimentarse como otras cosas, tales como amor, verdad, paz, etc. Pero el sentido de existencia es su característica más básica. Es lo más claro, es el aspecto más definido que lo separa de otras categorías de experiencia. La esencia es, y eso es lo más básico de su experiencia.

Almaas


LA CONCIENCIA Un experimento

El hecho es que la conciencia tiene grados bastante visibles y observables, por cierto visibles y observables para cada uno en sí mismo. Primero está la duración: ¿cuánto tiempo ha estado uno consciente? Segundo, la frecuencia de aparición: ¿cuántas veces se ha llegado a ser consciente? Tercero, la extensión y la penetración: ¿de qué era uno consciente?, lo cual puede variar muchísimo con el crecimiento del hombre. Si tomamos sólo los dos primeros, podremos comprender la idea de la posible evolución de la conciencia. Esta idea está ligada con un hecho muy importante y muy conocido por las antiguas escuelas psicológicas, como por ejemplo la de los autores de la Philokalia, pero completamente ignorado por la filosofía y la psicología europeas de los dos o tres últimos siglos. O sea que la conciencia se puede hacer continua y controlable por medio de esfuerzos especiales y de estudios especiales. Trataré de explicar cómo se puede estudiar la conciencia. Tomen un reloj y miren el segundero, tratando de darse cuenta de sí mismos, y concentrándose en el pensamiento “Yo soy Pedro Ouspensky” “Estoy ahora aquí”. Traten de no pensar en nada más, simplemente siguiendo el movimiento del segundero y dándose cuenta de sí mismo s, de su nombre, de su existencia, y del lugar en que están. Mantengan apartado todo otro pensamiento.


CLICK AQUÍ: Para hacer el experimento del reloj.

http://www.relojesweb.com/flash/reloj4.swf
RelojesWeb para Pisos!

 

Si son persistentes, podrán hacer esto por dos minutos. Este es el límite de su conciencia. Y si tratan de repetir el experimento inmediatamente después, lo encontrarán más difícil que la primera vez. Este experimento demuestra que un hombre, en su estado natural, puede con gran esfuerzo ser consciente de una cosa (él mismo) por dos minutos o menos. La deducción más importante que uno puede hacer después de realizar este experimento en la forma debida, es que el hombre no es consciente de sí mismo. La ilusión de estar consciente de sí mismo es creada por la memoria y por los procesos del pensamiento. Por ejemplo, un hombre va al teatro. Si está acostumbrado no tiene especialmente conciencia de estar allí mientras lo está. Sin embargo, puede ver y observar cosas, el espectáculo puede gustarle o no, recordarlo, acordarse de la gente que encontró, y así sucesivamente. Cuando regresa a su casa recuerda que estuvo en el teatro, y por supuesto cree que estuvo consciente mientras se hallaba en él. De esta manera no tiene dudas sobre su conciencia y no se da cuenta de que su conciencia puede estar completamente ausente mientras él puede actuar razonablemente, pensar, observar. Para una descripción general, el hombre tiene posibilidad de cuatro estados de conciencia. Estos son: el sueño, el estado de vigilia, la conciencia de sí, y la conciencia objetiva. Pero aunque tiene la posibilidad de estos cuatro estados de conciencia, el hombre de hecho no vive sino en dos: una parte de su vida la pasa en el sueño y la otra en lo que es llamado “estado de vigilia”, aunque en realidad su estado de vigilia difiere muy poco del sueño. En la vida ordinaria, el hombre no sabe nada de la “conciencia objetiva” y no es posible ningún experimento en esta dirección. El hombre se atribuye el tercer estado, o “conciencia de sí”; esto es, cree poseerlo, aunque en realidad sólo puede ser consciente de sí por muy raros chispazos y aún entonces es probable que no lo reconozca, porque no sabe lo que ello implicaría si en realidad lo poseyera. Estos vislumbres de conciencia vienen en momentos excepcionales, en estados altamente emocionales, en momentos de peligro, en circunstancias y situaciones muy nuevas e inesperadas; o algunas veces en momentos completamente ordi narios cuando no ocurre nada en particular. Pero en su estado ordinario o “normal”, el hombre carece de todo control sobre ellos. En cuanto a nuestra memoria ordinaria, o a momentos de memoria, en realidad sólo recorda mos momentos de conciencia, aun cuando no nos demos cuenta de que esto sea así. Explicaré más adelante lo que significa la memoria en un sentido técnico, así como las dife rentes clases de memoria que poseemos. Por ahora sólo quiero atraer su atención a la propia observación de su memoria. Notarán que recuerdan las cosas de manera diferente. Algunas cosas las recuerdan muy vívidamente, algunas muy vagamente, y otras no las recuerdan en absoluto. Solamente saben que sucedieron. Se sorprenderán mucho cuando se den cuenta de qué poco es lo que recuerdan en realidad. Y esto sucede así, porque ustedes recuerdan sólo los momentos en que estuvieron conscientes. De manera que, con referencia al tercer estado de conciencia, podemos decir que el hombre tiene momentos ocasionales de conciencia de sí, que dejan recuerdos vívidos de las circunstancias en que se produjeron, pero no tiene dominio sobre ellos. Vienen y se van por sí mismos, estando controlados por circunstancias exteriores y asociaciones ocasionales o recuerdos de emociones. Surge la pregunta: ¿Es posible adquirir el control sobre estos momentos fugaces de conciencia, el evocarlos más a menudo, y el mantenerlos por más tiempo, o aun el hacerlos permanentes? En otras palabras, ¿es posible llegara ser conscientes? Este es el punto más importante, y desde el mismo comienzo de nuestro estudio debemos comprender que este punto, hasta en teoría, ha sido totalmente olvidado por todas las escuelas modernas de psicología sin excepción. Porque con los métodos adecuados y los esfuerzos apropiados el hombre puede adquirir el control de la conciencia, y puede llegar a ser consciente de sí mismo, con todo lo que esto implica. Y lo que esto implica, en nuestro estado actual, no nos lo podemos ni siquiera imaginar. Sólo después de que se haya comprendido este punto, puede llegar a ser posible un estudio serio de la psicología. Este estudio debe comenzar con la investigación de los obstáculos a la conciencia en nosotros mismos, porque la conciencia sólo puede comenzar a crecer cuando por lo menos algunos de los obstáculos son extirpados. En las conferencias siguientes, hablaré sobre estos obstáculos. El mayor de ellos es nuestra ignorancia de nosotros mismos, y nuestra equivocada convicción de que nos conocemos a nosotros mismos, al menos hasta cierto punto y de que podemos estar seguros de nosotros mismos, cuando en realidad no nos conocemos en lo absoluto ni podemos estar seguros de nosotros mismos ni siquiera en las cosas más pequeñas.


Conexión- Madamme de Salzman

Conexión

No te amas a ti mismo lo suficiente, a ese ti mismo que necesita y desea emerger. Por encima de todo, debes sentir la necesidad de conocerte a sí mismo. Lo que se necesita es percepción directa.

Usted ve este lado, la parte mecánica, y usted sabe que existe algo en el otro lado. ¿Qué puede establecer la conexión entre los dos? A veces es posible situarse a sí mismo en el centro.

¿A qué sirves? Hay algo en ti, una energía más alta, la cual es digna de respeto. Sin esto, sólo sirves a tus placeres. Esto no quiere decir que no debas ocuparte de las necesidades del cuerpo o de la mente. A menos que respetes y sirvas a la más fina energía en ti, que no eres tú, el trabajo aquí no tiene sentido.

No puedo hacerlo, pero tengo que intentarlo. Si una conexión no se realiza, quédate enfrente a la falta de conexión. Es necesario conocer esta falta. No puedo hacerlo, pero se puede hacer en mí, y yo tengo un papel que desempeñar.

La Tierra está en intercambio con los niveles más altos de la existencia. Para ello se necesita un aparato. La humanidad es el aparato. Este cambio no es automático, sino que requiere un trabajo.

Usted necesita tener una conexión entre la cabeza y el cuerpo. Ninguno de los dos debe ser más fuerte que el otro. Tienen que tener la misma fuerza. Entonces surgirán los sentimientos.

Sin el hombre la Tierra no puede recibir la energía de un nivel superior. Por lo tanto, si algunas personas trabajan conscientemente, ayudan a la bajada de esta energía. De lo contrario, hay discordia en la Tierra.

Uno puede sentirlo.

Es importante llevar el cuerpo y la mente, una mente diferente, no la mente de costumbre al mismo tipo de vibración. Luego establece la relación, como entre un hombre y una mujer, y un niño se puede producir, una nueva sensación. La energía superior está ahí, pero no podemos recibirla porque estamos fragmentados. El propósito de la existencia del hombre sobre la Tierra es permitir el intercambio de energía entre la Tierra y los niveles más altos de la existencia. Eso no es posible sin la relación entre el cuerpo y la mente.

El hombre tiene una función especial, que las demás criaturas no pueden cumplir. Puede servir a la Tierra convirtiéndose en un puente para ciertas energías superiores. Sin esto, La Tierra no puede vivir apropiadamente. Pero el hombre, como él es, por naturaleza, no está completo. A fin de cumplir su función propia necesita desarrollarse. Hay una parte en él que no está satisfecha con su vida.

A través de las tradiciones religiosas o espirituales puede llegar a ser consciente de lo que esta parte necesita.

Todo el universo está compuesto de fuerzas y energías. Tienen que estar en relación una con la otra. La Tierra tiene su propio nivel de energía, necesita seres humanos para el propósito de establecer una buena relación con otras energías. Esto es lo que el hombre está destinado a servir.

Para poder llevar energías superiores en contacto con la Tierra, el hombre debe tener un desarrollo armonioso , un intercambio correcto entre sus centros. Todo está en movimiento. Las energías de nuestros centros están en movimiento también, pero no en armonía con ellos.

La mente y el cuerpo, ambos, tienen una resistencia. Tienes que entender eso. Usted debe preguntar en repetidas ocasiones,

‘¿Quién soy yo?’ y “¿Por qué estoy aquí?

Presente una solicitud, una demanda en sí mismo. Si no tienen éxito en establecer una conexión, prive al cuerpo de lo que le gusta.

Usted necesita estar en un estado especial a fin de comprender las cosas más elevadas. Las religiones se han convertido en algo parcial y su significado real se ha perdido. El Sr. Gurdjieff trajo un camino integral de la mente, el sentimiento y el cuerpo, no haciendo hincapié en uno más que en los otros.

Si aún un pie no está correctamente alineado, la conexión con la energía más alta puede romperse.

Relacionar con este relato: Posición de la Tierra en el Rayo de Creación, el estudio de los Centros, los movimientos (ejercicios con el cuerpo, mente y atención).

Traducción libre de: http://www.facebook.com/notes/the-gurdjieff-society-of-west-virginia/jeanne-de-salzmann-on-right-alignment-edited/139040826161753


EJERCICIOS

EL RECUERDO DE SI 

EN EJERCICIO

De “El Cuarto Camino”de Ouspensky 

P. Cuál es la diferencia en el significado de atención y consciencia? R. Atención puede considerarse como el principio elemental de la consciencia – el primer grado. No es presencia total, porque esta dirigida en sólo una dirección. Como dije, la consciencia necesita doble atención.

P. Cual es el propósito de alcanzar esta consciencia elevada – vivir plenamente?

R. Una cosa depende de la otra. Si queremos tener voluntad, si queremos ser libres en vez de ser marionetas, si queremos despertar, debemos desarrollar consciencia. Si nos damos cuenta de que estamos dormidos y de que todas las personas están dormidas, y lo que esto significa, todos los absurdos de la vida son explicados. Está absolutamente claro que la gente no puede hacer nada diferente a lo que hacen ahora si están dormidos.

P. Como somos, podremos alguna vez estar conscientes a voluntad, o siempre vendrá accidentalmente?

R. Nada viene en su estado final al principio. El primer paso es ser más concientes, el segundo paso es ser más concientes aún. Si ahora, con esfuerzo, puedes hacerte consciente por un minuto, entonces, si trabajas en ello y haces todo lo posible por ayudar, después de algún tiempo podrás estar consciente por cinco minutos.

P. Está mal cuando es accidental?

R. No puedes confiar en ello. Como estamos, los estados superiores no pueden durar, son sólo destellos, y si duran, entonces es imaginación. Este es un hecho definitivo porque no tenemos energía para durar en estados superiores. Los destellos son posibles, solo que, nuevamente, debes juzgarlos y clasificarlos según el material que proveen.

P. No pueden durar ni siquiera en la memoria?

R. La memoria que podemos comandar, controlar y usar es sólo intelectual, y la memoria intelectual no puede retenerlos.

P. A mi me parece imposible hacer el recuerdo de sí a voluntad, aunque no parece tan imposible hacer la observación de sí.

R. Debes probar métodos que lo produzcan. Intenta este método de detener tus pensamientos, para ver por cuánto tiempo puedes mantener tus pensamientos quietos, pensar en nada – si conoces el recuerdo de sí. Pero supón que un hombre que no conoce el recuerdo de sí prueba esto – no llegará a la idea del recuerdo de sí de esta forma. Si ya lo conoces, esto creará un momento de recuerdo de sí; por cuánto tiempo depende en tus esfuerzos. Es una muy buena forma. Este método está descrito, por ejemplo, en algunos libros de Yoga, pero la gente que lo prueba no sabe porqué lo está haciendo, así que no puede producir buenos resultados. Al contrario, puede producir un tipo de estado de trance.

P. Cuando usted dice “conocer el recuerdo de sí”, se refiere a tenerlo en la cabeza como un objetivo, o a haber tenido una probada de él?

R. Hay distintos grados. Verás, nosotros hablamos del recuerdo de sí todo el tiempo; siempre volvemos a él; así que no puedes decir que no sabes acerca del recuerdo de sí. Pero si tomas a un hombre que ha estudiado sicología o filosofía ordinaria, él no sabe de éste.

P. Es posible haber hecho el recuerdo de sí antes de haber conocido este sistema? Pregunto porque he intentado el recuerdo de sí, y los resultados parecen corresponder a lo que solía hacer antes, sin saber lo que estaba haciendo.

R. Esa es la cosa. Puedes estudiarlo para entender el principio de que si haces cierta cosa sabiendo lo que es, da un resultado, y si haces casi la misma cosa sin saber lo que es, da un resultado diferente. Mucha gente llega muy cerca del recuerdo de sí en la práctica, otros llegan muy cerca de él en la teoría pero sin práctica – o teoría sin práctica, o práctica sin teoría – Y ni desde uno ni desde el otro llegaron a la verdad real. Por ejemplo, en la así llamada literatura Yoga hay muchos acercamientos al recuerdo de sí. Por ejemplo, hablan de que “yo soy” conciencia, pero son tan teóricos que no puedes sacar nada de ello.

El recuerdo de sí nunca fue mencionado en ninguna literatura de una forma exacta, concreta, aunque en una forma disfrazada se habla de él en el Nuevo Testamento y en escritos Budistas. Por ejemplo, cuando se dice, “Miren, no duerman”, esto es recuerdo de sí. Pero la gente lo interpreta de otra manera.

P. Es el centro emocional el principal centro que trabaja en el recuerdo de sí?

R. No puedes controlar las emociones. Simplemente decides recordarte. Te he dado un método muy simple y practico. Intenta detener tus pensamientos pero, al mismo tiempo, no olvides tu meta – que lo haces para poder recordarte. Eso puede ayudar. Qué impide el recuerdo de sí? Este constante girar de pensamientos. Detén este girar, y quizás tendrás una probada de él.

P. Qué centros trabajan en el recuerdo de sí?

R. El recuerdo de sí necesita el mejor trabajo que puedas producir, así que mientras más centros tomen parte de él, mejor será el resultado. El recuerdo de sí no puede ser producido por trabajo lento, débil – el trabajo de uno o dos centros. Puedes empezar con dos centros, pero no es suficiente, porque otros centros pueden interrumpir tu recuerdo de sí y detenerlo. Pero si pones todos los centros al trabajo no hay nada que pueda detenerlo. Siempre debes recordar que el recuerdo de sí necesita el mejor trabajo del que seas capaz.

P. Usted dijo que el verdadero recuerdo de sí necesita emoción, pero cuando pienso en él no experimento ninguna emoción. Puede uno recordarse a sí sin experiencia emocional?

R. La idea es recordarse a sí, estar consciente de uno mismo. Y lo que viene con esto sólo lo adviertes, no debes ponerle ninguna demanda definida. Si haces que sea práctica regular el tratar el recuerdo de sí tres o cuatro veces por día, éste vendrá por sí mismo en los intervalos, cuando lo necesitas. Pero eso lo notarás después. Debes hacer una práctica regular el intentar el recuerdo de sí, si es posible siempre a la misma hora del día. Y, como dije, la práctica de detener los pensamientos producirá el mismo efecto. Así que, si no puedes recordarte a ti, intenta detener los pensamientos. Tú puedes detener los pensamientos, pero no debes desilusionarte si al principio no puedes. Detener los pensamientos es una cosa muy difícil. No puedes decirte “detendré los pensamientos”, y que ellos se detengan. Debes usar el esfuerzo en todo momento. Así que no debes hacerlo por mucho tiempo. Si lo haces por algunos minutos es suficiente, de otro modo te convencerás de que lo estás haciendo cuando en realidad te sentarás en silencio y pensarás, muy feliz de ello. Todo lo que puedas debes retener sólo un pensamiento, “no quiero pensar en nada”, y echar fuera todos los otros pensamientos. Es un muy buen ejercicio, pero sólo un ejercicio.

P. Es malo dejar de respirar cuando uno intenta detener los pensamientos?

R. Esta pregunta fue hecha una vez en nuestros grupos viejos y Mr. Gurdjieff preguntó: “Por cuanto tiempo?”, la persona dijo por diez minutos. Mr. Gurdjieff contestó: “Si puedes dejar de respirar por diez minutos es muy bueno, porque después de cuatro minutos te mueres!”.

P. Son el recuerdo de si y detener los pensamientos la misma cosa?

R. No exactamente; son dos métodos diferentes. En el primero tomas un cierto pensamiento definido – El entendimiento de que no te recuerdas a ti mismo. Siempre debes empezar con eso. Y detener los pensamientos es simplemente crear la atmósfera correcta, el entorno correcto, para el recuerdo de sí. Así que no son la misma cosa, pero traen el mismo resultado.

P. Es el trabajo más preciso si uno se está recordando a sí y al trabajo que está haciendo?

R. Si, cuando estás despierto puedes hacer todo mejor, pero un largo tiempo es necesario para eso. Cuando te acostumbres al recuerdo de sí no podrás entender cómo pudiste trabajar sin él. Pero al principio es difícil recordarse a sí y trabajar al mismo tiempo. Aún así, los esfuerzos en esta dirección san resultados muy interesantes; de eso no puede haber ninguna duda. Toda la experiencia de todos los tiempos muestra que estos esfuerzos son siempre recompensados. Además, si haces estos esfuerzos entenderás que ciertas cosas uno sólo puede hacerlas cuando está dormido y no pueden hacerse cuando se está despierto, porque algunas cosas sólo pueden ser mecánicas. Por ejemplo, supón que pierdes o olvidas cosas; no puedes perder cosas a propósito, sólo puedes perderlas mecánicamente.


EL RECUERDO DE SI Ejercicio

 

r de siCuando por primera vez un hombre escucha algo sobre recordarse a sí mismo, si lo toma en serio, toda clase de nuevas posibilidades parecen abrirse inmediatamente para él.
No puede comprender como es que jamás había pensado en ello. Siente que únicamente tiene que hacer esto y todas sus dudas, artificialidades y dificultades desaparecerán y toda clase decosas podrán convertirse en posibles y fáciles para él, Las mismas que antes consideraba completamente más allá de su alcance. Su vida toda podrá ser transformada.
Y esta sensación está tan en lo cierto como en el error. Está en lo cierto en su creencia que si pudiera recordar todo por sí mismo sería tan diferente como se Lo imagine. Sólo que en un principio no ve la enorme resistencia que hay en él mismo para dominar este nuevo estado.
No se da cuenta que conseguir recordarse a sí mismo como estado permanente o aun
conseguir frecuentes momentos de recurrencia, requiere el deber de reconstruir
completamente su vida, pues esta tarea exigirá ima gran parte de La materia fina que su máquina puede ahorrar o hacer, toda La voluntad y atención que puede desarrollar por el
ejercicio más constante. Tendrá que Luchar contra de y eventualmente abandonar todas Lasfarmas psicopáticas de quemar su materia fina, La cual forma ahora parte tan familiar y aparentemente necesaria de su vida – ansiedad, irritación, indignación, autocompasión ytoda clase de temores, toda clase de sueños, todas Las formas en Las cuales se hipnotiza a sí
mismo en La satisfacción con Las cosas como son. Sobre todo, debe necesitar recordarse élmismo, constante y permanentemente, no importa cuán doloroso e incómodo pueda ser hacer esto, ni cuán desagradables Las cosas que ve así en sí mismo y en otras gentes. Porque en el momento que cese de necesitar recordarse a sí mismo, pierde –en todo grado por algún tiempo– la posibilidad de hacerlo.
De este modo recordarse a sí mismo o la práctica de la atención dividida –aunque a la
primera mirada pueda parecer extraordinariamente sencilla, fácil y obvia–– requiere en realidad tina reconstrucción completa de toda la vida de uno y de puntos de vista tanto hacia
uno mismo tomo hacia otras personas. Mientras uno cree que se puede alterar a uno mismo o alterar a otra gente; mientras uno cree que tiene el poder de hacer, esto es, de hacer cosas distintas a como son, sea interna o externamente, el estado de recordarse a sí mismo parece
retirarse de uno cuanto más esfuerzos se hacen para alcanzarlo. Lo que en un principio
pareciera estar al alcance de la mano comienza a parecer infinitamente lejano, imposible ele
lograr.
Y, sin embargo, muchos años de lucha y, de fracasos pueden ser necesarios antes de arribar a
un curioso hecho psicológico, que en realidad se conecta con ley en verdad muy importante.
Este hecho es que, aunque es extraordinariamente difícil dividir la atención de uno en dos,
es mucho más posible dividirla en tres: aunque es extraordinariamente difícil recordarse uno
mismo y el medio ambiente de uno simultáneamente, es mucho más posible recordarse uno
mismo, el medio ambiente ele uno y alguna cosa más.
Como hemos visto, ningún fenómeno es producido por dos fuerzas: cada fenómeno y cada
resultado real requiere de tres fuerzas. La práctica de recordarse a sí mismo o La división de la atención se conecta con el intento de producir un determinado fenómeno, el nacimiento
de una nueva conciencia en uno mismo. Y para hacer esto con éxito, La atención debe ser dividida no en dos sino en tres – debe dedicársela simultáneamente al propio organismo de
uno, al sujeto del experimento, la situación a La cual este organismo está expuesto en el momento y, finalmente, a algo permanente que se mantiene en un nivel más alto que ambos y el cual sólo puede resolver La relación entre Los dos.
¿Qué es este tercer factor que debe ser recordado? Toda persona debe encontrarlo por sí
misma y su propia forma de aquel – su escuela, su maestro, los principios que ha aprendido,
el sol, algún poder superior en el universo, Dios. Debe recordar que é1 mismo y su situación
perma necen ambos en presencia de poderes superiores, ambos están bañados por La
influencia celestial. Fascinado, es absorbido totalmente por el árbol de que se da cuenta con
la atención dividida, ve tanto al árbol como a sí mismo que lo mira: recordando, se da
cuenta del árbol, de él mismo y del Sol que imparcialmente brilla sobre ambos.
Hemos hablado del mundo mineral, del mundo celular, del mundo molecular y del mundo
electrónico. La situación del hombre, sus preblemas, su medio ambiente, las dificultades
existentes en el mundo material, celular –esta es la fuerza pasiva; la energía fina de la
conciencia dirigida por su atención existe en el mundo molecular– esta es la fuerza activa;
y aquella que puede resolver la lucha eterna entre estos dos mundos puede derivar
solamente ele un modo todavía alto – el mundo del Sol, el mundo electrónico. A
semejanza de la luz del Sol que une e interpenetra a todo, creando y disolviendo ambas la
individualidad, este tercer factor debe ser (le tal manera que en el recuerdo de él, el que
recuerda está unido a su medio ambiente, él adquiere tanto como pierde la individualidadSi un hombre puede descubrir tal tercer factor, recordarse a sí mismo deviene posible para
él y puede llevarlo éste mucho más lejos de lo que prometiera en un principio.
Recordarse a sí mismo debe, así, contener tres principios, tres cosas para ser recordadas.
Y si una está sola y ocupada con alguna tarea interior, será entonces necesario recordar tres mundos en uno mismo, tres lugares en uno mismo.
Por esta división de la atención en tres, la materia fina que es la conductora de la fuerza creadora del hombre derechamente se divide en tres corrientes – una dirigida a la acción directa en el inundo exterior, otra dirigida hacia la creación de una conexión con poderes
superiores y otra que se retiene en uno mismo. Aquella que es retenida en uno mismo en el curso del tiempo se cristalizaría en un vehículo permanente de la auto-conciencia, esto es,
en un alma.


EL RECUERDO DE SI



Nota sobre el Recuerdo de Sí 
Maurice Nicoll


Es útil llevar una especie de memorándum mental acerca de lo que significa el trabajo práctico.
El recuerdo de sí es la cosa más importante. Es preciso que practiquen el recuerdo de si por lo menos una vez al día, y hacerlo de buen grado por sí mismos. Cualquier otro trabajo* sobre sí depende por último del recuerdo de sí. Sólo hasta medio minuto y aún cuando sólo consista en detener los pensamientos y en tratar de lograr un completo relajamiento, es mejor que nada. No piense acerca del recuerdo de sí, hágalo. Al comienzo es preferible hacerlo en un momento determinado que uno mismo se fija de antemano. La primera señal de que lo está haciendo correctamente es que siente distinto en usted. En cuanto lo sienta, deténgase. Es preciso que se detenga
momentáneamente y que se olvide de todo.
Otra forma de recuerdo de sí es llamada la “detención interior” en uno mismo. Esto se hace con relación a la observación de sí. Por ejemplo, observa que está empezando a hablar de un modo mecánico, o que alguien lo fastidia, etc. Entonces hace una “detención interior”, como se la llama, pero esto es necesario hacerlo de una forma completa, como si se cortase algo. No tiene importancia si después las cosas que trata de detener regresan. Permítame que le diga antes de proseguir que toda observación de sí debe estar acompañada por algún grado de recuerdo de sí. Recordar por que se está observando y sintiendo la presencia del trabajo en su mente mientras se observa a un grado de recuerdo de sí.

*El término “trabajo” que puede resultar desorientadorpara quien no está familiarizado con las ideas del cuarto camino, se utiliza aquí, en el sentido que lo emplean los grupos de Gurdjieff. Expresa el empeño por volverse consciente de uno mismo, de su entorno y de fuerzas superiores que nos rescatan, y está intimamente ligado a los ejercicios. Este término que es una típica abreviación de Gurdjieff, fue concebido por él mismo en San Petersburgo, en 1916. (Vollmar K.)


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 801 seguidores