La vida es real sólo cuando Yo Soy; Gurdjieff.

temas de cuarto camino

LA MECANICIDAD

LA MECANICIDAD
“Para Conocer es necesario conocer el Todo, conocer poco de todo es no conocer, mas, para conocer el Todo es preciso conocer muy poco y para conocer ese poco es necesario saber- trabajar mucho sobre sí.”
Gurdjieff
¿Qué es la mecanicidad?
La mecanicidad está en toda la realidad a tal punto que  nuestras actividades están inmersas en ella.  Qué se entiende cotidianamente por mecanicidad y qué es lo mecánico ¿la mecanicidad deja de existir,  cambia con el tiempo o es un fenómeno del pasado? ¿Cuál  es su significado objetivo, esotérico o el que le dá  Cuarto
Camino? Estas  son algunas de las preguntas  que trataremos de desarrollar en este ensayo con la finalidad de conservar el verdadero sabor de esta palabra.
 Miren que interesante: cotidianamente se entiende por mecanicidad  cierto tipo de acción no pensada o automática, generalmente se dice lo hice sin darme cuenta o sin querer, como diciendo sin voluntad propia,  como vemos no se entiende como una reacción instintiva, en más bien una ausencia de cuenta.  En su origen esta palabra estaba relacionada con llevar cuentas, darse cuenta, tal vez para tener un balance de lo que tengo  o por temor a perder, esto es un aspecto que parece que nos aleja de nosotros mismos dado que no es lo mismo hablar de tener que de nuestro ser, aunque curiosamente  nos damos más cuenta de lo que tenemos (material) que de cómo  somos (espiritual). Pero esto, nos ayuda a ver donde ponemos nuestra atención o donde no la ponemos, esto es un detalle más que importante, porque me doy cuenta, cuando me algo interesa  y de lo que no me interesa no, es casi un mecanismo primario, infantil, sin desarrollo,  entonces habría que desarrollar  la atención sobre sí , ya que solo  la tenemos enfocada en cosas materiales . Aunque también   dijimos “acción sin pensar”  nuevamente nos refuerza, llevar cuenta o ausencia de ella y se ve claramente que está asociado a la atención mental,  y dijimos también: como que cotidianamente se dice lo hice en forma automática, esto da la idea de mecanismo,  que funciona solo o un mecanismo que se activa por lo externo, un mecanismo en función de la mecanicidad.

“La idea de que el hombre es una máquina no es nueva.  En realidad es el único punto de vista científico que es posible; un punto de vista basado en el experimento y en la observación. En la segunda parte del siglo diecinueve, la así llamada “psico-fisiología” daba una muy buena definición de la mecanicidad del hombre. Se le consideraba al hombre incapaz de cualquier movimiento si no recibía impresiones externas. Los científicos de aquel tiempo sostenían que si fuera posible privar al hombre, desde su nacimiento, de todas las impresiones exteriores e interiores, manteniéndolo al mismo tiempo vivo, éste sería incapaz de hacer el más pequeño movimiento.P.Ouspensky

De  esto podemos deducir que la mecanicidad inter-penetra nuestro campo mental donde mora la atención, desviándola,  justo allí en nuestro interés (atención emocional), haciendo que nuestra atención esté definida desde lo socio económico o por lo externo en general  y no nos olvidemos que es para gente que aún no hace un trabajo, no nos olvidemos que la personalidad es una construcción socio histórica y esto vale para todos, nuestros intereses fueron guiados por la evolución social y están siendo guiados por la cultura hegemónica.  Por ejemplo el hombre no siempre tuvo una concepción de ser- personalidad- individual, por que se funcionaba antiguamente como colectivo social, patriarcados, reinados, donde todo era del rey. En una época no hacía falta ser propietarios, esto nació con la burguesía y con ello lo mío. Pero, la mecanicidad  dejó de ser así, no, es la sociedad la que va cambiando y ahora aparece  la personalidad global, que no es más que la extensión de los límites mentales mediante el conocimiento, conocimiento y tecnología van de la mano,  así como contrariamente en una época se creía que la tierra era plana o el sistema era geocéntrico.
Podemos ver que la mecanicidad funciona a gran escala y se puede ver en lo pequeño,   tratándose de  aspectos sociales los podemos conocer, pero no podemos abstraernos de actuar en el mundo.
Volviendo a nuestras preguntas ¿la mecanicidad deja de existir, cambia con el tiempo o es un fenómeno del pasado? Tenemos que responder que no, no cambia con el tiempo, lo que cambia son sus los epifenómenos y el hombre va ceñido a ellos, porque se trata de un colectivo social que va eligiendo y definiendo los destinos de los pueblos, la humanidad.
En cuanto al significado objetivo de la mecanicidad entendiendo por objetivo no sólo su significado empírico, sino el significado de la mecanicidad como la situación en la que estamos metidos y no nos damos cuenta.  La mecanicidad pudo haber sido el término  de una época que vino a suplantar el de ilusión de lo material o “el mundo”, que curioso acabamos de ver que darse cuenta tiene que ver con lo material,  Jesús dice: no améis al mundo, ni las cosas del m… (Jn.2.15).  Las vanidades, Vanidad, otra palabra que nos retrotrae al Eclesiastés: no hay nada nuevo bajo del sol o todo es vanidad. Indica que bajo el Sol todo es mecánico ?… La mecanicidad es semejante a Maya para los hindúes, cuyo significado no es la mera ilusión, dice Alan Watts,  sino la totalidad de la concepción del mundo sustentado por la cultura y se la  considera ilusión en el sentido etimológico “juego”, (latín: ludere), esto sería para empezar a verla, a ver tal cual es.

En el libro Fragmentos de una enseñanza desconocida está este relato: Un día, en Moscú, hablaba con G. acerca de Londres, adonde había estado algunos meses atrás por corto tiempo. Le hablaba de la terrible mecanización que invadía las grandes ciudades europeas (la industrialización europea) y sin la cual era probablemente imposible vivir y trabajar en el torbellino de estos enormes “juguetes mecánicos”.
– La gente se está convirtiendo en máquinas, dije, y no me cabe duda que un día se convertirán en máquinas perfectas. ¿Pero son capaces todavía de pensar? No lo creo. Si trataran de pensar, no serían tan buenas máquinas.
– Si, contestó G., es cierto, pero sólo en parte. La verdadera pregunta es ésta: ¿de qué mente se sirven en su trabajo? Si usan la mente adecuada, podrán pensar aún mejor en su vida activa en medio de las máquinas. Pero una vez más, con la condición de que usen la mente adecuada.”
No comprendí lo que G. quería decir por “mente adecuada” y sólo mucho más tarde llegué a comprenderlo.

Por último nuestro camino es ir hacia el ver las cosas tal cual son, esto es lo que llama Consciencia Objetiva el maestro Gurdjieff.

.La rueda de la mecanicidad gira y su energía alimenta el mundo de ilusiones. Le da cuerpo y apariencia a esta ilusión dentro y fuera de lo que somos.

 Sutúl Naré


EL PENSAR ESERAL

EL PENSAR ESERAL
DE CARLOS MATCHELAJOVICH
Dice el Sr. Gurdjieff que el señor Jesucristo y sus contemporáneos pensaban según el proceso IMAGONIZIRIANO, una clase de pensar en el que concurren la mente y la emoción en conjunto, y que se vale de alegorías, es decir de la transferencia de una experiencia anterior para comprender o explicar otra. Esta clase de pensar caracteriza la forma de transmitir de todos los verdaderos maestros.Ellos enseñan con analogías. Lo importante es contemplar los símbolos y diagramas (IMAGO = IMAGEN); los textos son adicionales. La enseñanza no sólo contiene el conocimiento esotérico del Cristianismo, sino que la transmisión se realiza en el mismo “idioma” que Jesús usaba.
Entre todas las informaciones reunidas de cualquier manera, cuyo conjunto se llaman Santas Escrituras, bastantes de ellas contienen palabras auténticas y aun frases enteras pronunciadas por el Divino Maestro y por sus iniciados más próximos. (sobre la Santa Cena). Pero los seres actuales comprenden esas palabras literalmente, sin tener conciencia del sentido interior que les fue dado.
Y esa comprensión literal resulta del hecho de que han dejado de realizar en su presencia general los esfuerzos eserales necesarios para el cumplimiento de los partdolgdeberes, que son los únicos que cristalizan los datos de una capacidad de verdadero juicio eseral. Por eso nadie puede comprender que ni en la época de Jesucristo, ni cuando fueron compuestas las Santas Escrituras empleaban los seres tantas palabras como hoy en día.
Nadie puede presentarse que en esa época el pensar eseral se aproximaba mucho más al pensar moral propio de los seres tricerebrales, y que por consiguiente la transmisión de las ideas y de los pensamientos era IMAGONIZIRIANA, o sea alegórica. Dicho de otra manera, para explicarse a si mismos una acción cualquiera, o para transmitirla a los demás, se referían siempre a la comprensión fijada en ellos, de acciones anteriores semejantes. Mientras que hoy en día, eso se hace según el principio CADENONIZIRIANO. Eso se debe a que su pensar eseral, se efectúa ahora sin participación alguna de su centro emocional y termina por automatizarse completamente. Por eso, para comprender cualquier cosa ellos mismos, o para explicarla a los demás, se ven automáticamente obligados a inventar una multitud de términos desprovistos de sentido para designar los objetos y expresar sus ideas, y es así como todo su pensar se efectúa según el principio CADENONIZIRIANO. Y con ese pensar los hombres descifran y se esfuerzan por comprender textos redactados de una manera IMAGONIZIRIANA, de acuerdo con el pensar de los seres contemporáneos al divino Jesucristo.

LA POSIBLE EVOLUCIÓN


ACERCA DE LA POSIBLE EVOLUCIÓN 2

Cuando comprendamos la importancia del estudio del hombre desde el punto de vista de su evolución, comprenderemos que la primera respuesta a la pregunta: ¿qué es psicología?
debería ser que la psicología es el estudio de los principios, leyes, y hechos de la posible evolución del hombre.
Aquí, en estas conferencias, hablaré sólo desde este punto de vista.
Nuestra primera pregunta será: ¿qué quiere decir la evolución del hombre?, y la segunda: ¿se requieren condiciones especiales para ello?
Con respecto a modernos y ordinarios puntos de vista sobre el origen del hombre y su previa evolución, debo decir ante todo que no pueden ser aceptados. Debemos darnos cuenta de que no
sabemos nada acerca de su origen y que no tenemos pruebas de la evolución física o mental del hombre.
Por el contrario, si tomamos la humanidad histórica, es decir, la humanidad de los últimos diez o quince mil años, podemos encontrar señales inconfundibles de un tipo de hombre superior, cuya presencia se puede establecer ante la evidencia de monumentos antiguos y conmemorativos que la humanidad actual no puede repetir o imitar.
Con respecto al hombre prehistórico o a esas criaturas de aspecto parecido al hombre y sin embargo, al mismo tiempo, tan diferentes de él, cuyos huesos se encuentran en yacimientos del
período glacial o pre-glacial, podemos aceptar la muy plausible idea de que esos huesos pertenecen a un ser bastante distinto del hombre, que pereció hace mucho tiempo.
Al negar la evolución anterior del hombre, tenemos que negarle cualquier posibilidad de evolución mecánica futura; es decir, una evolución que se desarrolle por sí sola, de acuerdo con
las leyes de la herencia y de la selección, sin esfuerzos conscientes del hombre, y sin una comprensión de su posible evolución.
Nuestra idea fundamental va a ser que el hombre, tal como lo conocemos, no es un ser completo; que la naturaleza lo desarrolla sólo hasta un cierto punto y que luego lo deja, para que siga desarrollándose por sus propios esfuerzos e iniciativas, o vivir y morir tal cual nació, o degenerar y perder su capacidad de desarrollo.
En este caso la evolución del hombre querrá decir el desarrollo de ciertas cualidades y rasgos interiores que generalmente permanecen sin crecer y que no pueden desarrollarse por sí solos. La experiencia y la observación muestran que ese desarrollo es posible sólo en ciertas condiciones determinadas, con esfuerzos de cierta clase por parte del hombre mismo, y con ayuda suficiente de aquellos que comenzaron antes un trabajo similar y que ya han obtenido un cierto grado de
desarrollo, o por lo menos cierto conocimiento de los métodos.
Tenemos que comenzar con la idea de que sin esfuerzos es imposible la evolución; sin ayuda, igualmente, es imposible.
Después de lo cual tenemos que comprender que, en el camino del desarrollo, el hombre tiene que hacerse un ser diferente, y tenemos que aprender y comprender en qué sentido y en qué dirección el hombre tiene que hacerse un ser diferente; es decir, qué significa ser un ser diferente.
Luego tenemos que comprender que no todos los hombres pueden desarrollarse y llegar a ser seres diferentes.
La evolución es cuestión de esfuerzos personales, y en relación con la masa de la humanidad la evolución es una rara excepción. Puede parecer extraño, pero debemos darnos cuenta de que no sólo es rara, sino que cada vez está llegando a ser más y más rara.
Por supuesto, surgen muchas preguntas de lo dicho anteriormente:

¿Qué significa que en el camino de la evolución el hombre tiene que llegar a ser un ser diferente?
¿Qué quiere decir un “ser diferente”?
¿Cuáles son las cualidades o rasgos interiores que pueden ser desarrollados en el hombre, y cómo se puede lograr?
¿Por qué no se pueden desarrollar todos los hombres y llegar a ser seres diferentes? ¿Por qué tal injusticia?

Trataré de contestar a estas preguntas y comenzaré por la última.
¿Por qué no se pueden desarrollar todos los hombres y llegar a seseres diferentes?
La respuesta es muy sencilla. Porque no lo quieren. Porque no saben nada acerca de ello y, aunque se les diga, sin una larga preparación, no podrán comprender lo que significa.
La idea principal es que para hacerse un ser diferente un hombre debe quererlo mucho y por muy largo tiempo. Un deseo pasajero o vago, basado en el descontento con las condiciones exteriores, no creará el impulso suficiente.
La evolución del hombre depende de su comprensión de lo que puede conseguir, y de lo que tiene que dar para ello.
Si el hombre no lo quiere, o si no lo quiere con suficiente intensidad, y no hace los esfuerzos
necesarios, nunca se desarrollará. De manera que en esto no hay injusticia. ¿Por qué debería tener lo que no quiere? Si al hombre se le forzara a convertirse en un ser diferente, cuando está satisfecho de lo que es, esto si sería entonces injusticia.
Ahora preguntémonos qué significa un ser diferente. Si consideramos todo el material que podamos conseguir, que se refiera a esta proposición, encontramos la afirmación de que al hacerse
un ser diferente el hombre adquiere muchas nuevas cualidades y poderes que no posee ahora. Esta es una afirmación común encontrada en toda clase de sistemas que admiten la idea de un
crecimiento psicológico o interior del hombre.
Pero esto no es suficiente. Aun la descripción más detallada de estos nuevos poderes no nos ayudará en forma alguna a comprender cómo aparecen ni de dónde vienen.
En las teorías generalmente conocidas falta un eslabón, aun en aquellas que acabo de mencionar que están basadas en la idea de la posibilidad de evolución del hombre.
La verdad es que antes de que el hombre adquiera cualesquiera nuevas facultades o poderes, que no conoce ni posee ahora, tiene que adquirir facultades y poderes que tampoco posee, pero que se arroga a sí mismo; es decir, que cree que las conoce y que las puede usar o
controlar.
Este es el eslabón que falta, y éste es el punto más importante.
Por el camino de la evolución, que ha sido descrito como un camino basado en el esfuerzo y en la ayuda, el hombre debe adquirir cualidades que cree que ya posee, pero sobre las cuales se engaña a sí mismo.
Para poder comprenderlo mejor, y saber qué facultades y poderes puede adquirir el hombre, tanto completamente nuevos como inesperados, y también aquellos que se imagina que ya posee, tenemos que partir del conocimiento general que tiene el hombre de sí mismo. Y así llegamos, de inmediato, a un hecho muy importante.
El hombre no se conoce a sí mismo.
No conoce, ni sus propias limitaciones, ni sus propias posibilidades. Ni siquiera conoce lo mucho que no se conoce.
El hombre ha inventado muchas máquinas, y sabe que una máquina complicada necesita algunas veces años de estudio cuidadoso antes de poder usarla o controlarla. Pero no aplica este conocimiento a sí mismo, aunque él mismo sea una máquina mucho más complicada que cualquier máquina que ha inventado.

Tiene toda clase de ideas falsas acerca de sí mismo. Ante todo, no se da cuenta de que él es verdaderamente una máquina.
¿Qué quiere decir que el hombre es una máquina?
Quiere decir que no tiene movimientos independientes, ni dentro ni fuera de él. Es una máquina que es puesta en movimiento por influencias externas y por impactos exteriores. Todos sus
movimientos, acciones, palabras, ideas, emociones, humores y pensamientos son producidos por influencias exteriores. Por sí mismo, es tan sólo un autómata con cierta provisión de recuerdos de
experiencias previas y cierta cantidad de energía de reserva. Tenemos que comprender que el hombre no puede hacer nada.
Pero él no se da cuenta de ello y se atribuye la capacidad de hacer. Esta es la primera cosa falsa que el hombre se arroga.
Esto tiene que comprenderse con toda claridad. El hombre no puede hacer. Todo lo que el hombre cree que hace, en realidad sucede. Sucede exactamente como “llueve” o “nieva”.
En español no hay formas impersonales de verbos que se puedan usar en relación con las acciones
del hombre. De manera que tenemos que seguir diciendo que el hombre piensa, lee, escribe, ama, odia, comienza guerras, pelea, etc. En realidad todo ello sucede.
El hombre no puede moverse, pensar o hablar de motu propio. Es una marioneta tirada de aquí y de allá por hilos invisibles. Si así lo comprende puede aprender más sobre sí mismo, y tal vez entonces las cosas comiencen a cambiar para él. Pero si no puede darse cuenta ni comprender su total mecanicidad, o si no quiere aceptarla como un hecho, no puede aprender nada más y las cosas no pueden cambiar para él.
El hombre es una máquina, pero una máquina muy peculiar. Es una máquina que, en las circunstancias adecuadas, y con el tratamiento adecuado, puede saber que es una máquina.
Al darse plena cuenta de ello puede encontrar los medios para dejar de ser una máquina.

• P. Ouspensky, Psicología de la Posible Evolución del Hombre, 1945, publicado 1950


LA POSIBLE EVOLUCIÓN

Acerca de la Psicología de la Posible Evolución:

Os hablaré del estudio de la psicología, pero debo preveniros que la psicología a que me refiero es muy distinta de cuanto podáis conocer con este nombre.
Debo decir ante todo que en el curso de su historia la psicología nunca sea hallado a un nivel tan bajo como actualmente. H, a tal perdido todo contacto con su origen, y todo su sentido a tal punto que es difícil definir hoy el término “psicología”, es decir, precisar qué es la psicología y qué estudia. Y eso a pesar de que jamás se han visto tantas teorías psicológicas ni tantos libros sobre psicología como hoy se ven.
La psicología es llamada a veces una ciencia nueva. Nada más falso. La psicología es tal vez la ciencia más antigua, y desgraciadamente, en sus aspectos esenciales, una ciencia olvidada.
¿Cómo definir la psicología? Para comprenderlo hay que darse cuenta de que, excepto en los tiempos modernos, la psicología jamás existió bajo su propio nombre. Por una u otra razón siempre fue sospechada de tendencias falsas o subversiva, de carácter religioso, político o moral, y tuvo que usar diferentes disfraces.
Durante milenios la psicología existió nombre de filosofía. En la India todas las formas de Yoga, que son esencialmente psicología, se describen como uno de los sistemas de filosofía. Las enseñanzas sufíes, que son de primer orden psicológicos, son consideradas en parte religiosas, en parte metafísicas. En Europa, hasta no hace mucho tiempo, en los años del siglo XIX, muchas obras de psicología eran citadas como “filosofía”. Y aunque casi todas las subdivisiones de la filosofía, tales como la lógica, la teoría del conocimiento, la ética y la estética, conciernen al trabajo del pensamiento humano o de los sentidos, se consideraba la psicología como inferior a la filosofía y relacionada sólo con los aspectos más bajos o triviales de la naturaleza humana.
Paralelamente a su existencia bajo el nombre de filosofía, la psicología existió durante mucho tiempo asociada a una u otra religión. Esto no significa que religión y psicología hayan sido jamás una sola y misma cosa, ni que la relación entre religión y psicología haya sido reconocida. Pero es indudable que casi todas las religiones conocidas _ no hablo, evidentemente, de las seudo religiones modernas_ desarrollaron tal o cual especie de enseñanza psicológica, acompañada a menudo de ciertas prácticas, al punto que con frecuencia el estudio de la religión comportaba por sí mismo el de la psicología.

En la literatura religiosa más ortodoxa de diferentes países y diversas épocas se hallan excelentes obras sobre psicología. Por ejemplo, esa compilación de autores que datan de los primeros tiempos del cristianismo y que se conoce bajo el título general de Philokalia (1) usada todavía en nuestros días en la iglesia oriental, especialmente para instrucción de los monjes.
1-Se trata de un conjunto de textos sobre la oración y la contemplaciónque va desde los Padres del desierto y Evagro el Póntico (s.IV) a Gregorio Palamas (1296-1359), Calixto II (que fue patriarca de Constantinopla en 1397y algunos monjes hesicastas anónimosde los S XIV y XV, pasando por San Juan Climaco (580- 650) , Máximo el Confesor(S.VII), Hesiquio (s. VII-VIII)y muchos otros padres de Medio Oriente. El propósitode esta quia “infalible de la contemplación”(Según la expresión de su propio autordel Monte Athos, Nicodemo de Halgiorita(1749-¡809)es indicar la vía más cortay más fácil para la plegaria, considerada como clave y medio de retornoal “Reino Interior”. Esta víacomporta tres fases: éticao preparatoria (reglas de vida), psicotécnicas(disciplinas respiratoriasy monodeismo) y sacramental o teúrgica (invocación repetida del nombre de Jesús o corta plegaria jaculatoria).Nota extraida del diccionario delle Opere, de Bompiari.)

En el tiempo en que la psicología estaba ligada a la filosofía y a la religión, existía también bajo la forma de Arte, Poesía, Tragedia, Escultura, Danza, la Arquitectura misma, eran medios de transmisión del conocimiento psicológico. Las catedrales góticas, por ejemplo eran esencialmente tratados de psicología.
En la antigüedad, antes que la filosofía, la religión y el arte adoptaran formas independientes bajo las cuales las conocemos hoy, la psicología hallaba su expresión en los Misterios, tales como los de Egipto y Grecia antiguos.
Más tarde, desaparecidos los Misterios, la psicología sobrevivió bajo la forma de enseñanzas simbólicas, que ora se hallaban ligadas a la religión de la época, ora no lo estaban, tales como Astrología, la Alquimia, la Magia y entre las más modernas, la Masonería, el Ocultismo y la Teosofía.
Aquí es indispensable observar que todos los sistemas doctrinas psicológicos todos los que existen o existieron abiertamente como los que permanecieron ocultos o disfrazados, pueden dividirse en dos categorías principales:
Primero: las doctrinas que estudian al hombre tal como ellas lo encuentran, o tal como lo suponen o imaginan. La “psicología científica” moderna, o lo que se conoce con este nombre, pertenece a esta categoría.
Segundo: las doctrinas que estudian al hombre no ya desde el punto de vista de lo que es, o de lo que parece ser, sino desde el punto de vista de de su evolución posible.
Estas últimas son en realidad las doctrinas originales, o en todo caso las más antiguas, y sólo ellas permiten comprender el olvidado origen de la psicología y su significado.
Cuando hayamos reconocido cuán importante es, en el estudio del hombre, el punto de vista de su posible evolución, comprenderemos que la primera respuesta a la pregunta: ¿qué es la psicología? debería ser: La psicología es el estudio de los principios, leyes y hechos relativos a la posible evolución del hombre.

Desde este punto de vista tenemos nuestro primer hito acerca de qué es Cuarto Camino. En la próxima entrada abordaremos la pregunta: ¿Qué significa la evolución del hombre? Y la segunda ¿exige condiciones especiales?
· P. Ouspensky, Psicología de la Posible Evolución del Hombre, 1945, publicado 1950

EL HOMBRE DORMIDO


Birdlip, 24 de octubre,1943

“NOTA ACERCA DE “LOS FUNDAMENTOS SOBRE LOS CUALES DESCANSA EL
HOMBRE DORMIDO “
Es sabido que en la literatura esotérica se dicen muchas cosas, y desde luego se incluye en ella
los Evangelios, en lo que concierne a los fundamentos sobre los cuales descansa el hombre, y
en relación con esta idea es preciso reflexionar sobre lo que nos puede quitar la vida. Todos
ustedes han comprendido que si descansan sobre alguien —esto es, si están completamente
identificados— en tal caso la base sobre la cual descansan puede serles quitada y serán
incapaces de recordarse a si mismos. O para decirlo mas claramente, si uno descansa sobre
sus bienes, sobre sus posesiones, sobre su posición, sobre su dinero, su reputación, su pasado,
etc., todo esto podrá serle quitado y entonces se sentirá completamente extraviado y quizá
sienta que el único camino que le queda es el suicidio —quiero decir, si su base principal son
estas cosas que no son usted. Hay una sola cosa que nunca podrá serle quitada y esta es su
comprensión. Si se interesa por el Trabajo, que es la única cosa que puede darle la
comprensión en su verdadero sentido, será capaz de soportar la perdida de muchas cosas
personales exteriores. Recuerdan la parábola sobre aferrarse de la cuerda. Si encuentra esta
cuerda en su camino, acto que en el Trabajo todos debieran realizar, será sostenido por algo
muy distinto de la vida y sus vicisitudes. Esto se llama en realidad interesarse por el Trabajo.
Otras personas quiza lo defrauden, lo desengañen, etc. La vida exterior suele tomar formas
muy desagradables. Algo que esta más allá de la vida lo sostiene —es decir, una nueva fuerza.
Es menester recordar algunas de las parábolas de los Evangelios que conciernen a los
fundamentos sobre los cuales descansa el hombre.
Por ejemplo, la parabola en la cual Cristo
habla de los fundamentos sobre los cuales un hombre edifico su casa:
Cristo dice: “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le comprare a un
hombre prudente, que edifico su casa sobre la roca. Descendió la lluvia, y vinieron
rios, y soplaron vientos, y golpearon contra .aquella casa; y no cayo, porque estaba
fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le
comprare a un hombre insensato, que edifico su casa sobre la arena; y descendió
lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y
cayo, y fue grande su ruina.”
(Mateo, VII, 24-27)

Luego esta la parábola del hombre que guardaba sus bienes en graneros:
Cristo dice: “La heredad de un hombre rico habia producido mucho. Y el pensaba
dentro de si, diciendo: .Que hare, porque no tengo donde guardar mis frutos? Y dijo:
Esto hare: derribare mis graneros, y los edificare mayores, y alla guardare todos mis
frutos y mis bienes; y dire a mi alma; Alma, muchos bienes tienes guardados para
muchos anos; reposate, come, bebe, regocijate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche
vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, .de quien sera? Asi es el que hace para
si tesoro, y no es rico para con Dios.”
(Lucas, XII, 16-21)
Aquí “Dios” contrasta con “mis”.
Recuerdo que una vez G. diserto en Francia sobre lo que puede sernos quitado. Es preciso
comprender que si nos fundamos sobre la “Falsa Personalidad”, descansamos sobre
fundamentos que nos darán constantes disgustos en cuanto a la conservación del equilibrio. G.
dijo que se podía comparar el hombre con un departamento de tres habitaciones. Hablo un
rato acerca de este departamento de tres habitaciones y de todo cuanto estaba en desorden en
el y de los útiles que no estaban en su lugar, etc. Luego prosiguió y dijo que un hombre estaba
siempre en deuda, era siempre insolvente, siempre expuesto a que lo intimaran, por mas
dinero que tuviese. Claro está que es preciso comprender que se refería a la insolvencia del
Hombre de un modo particular, en efecto, del modo en que se habla tan a menudo del Hombre
en algunas de las parábolas como, por ejemplo, en la parábola del siervo —es decir, usted—
que debe a su Señor millones de talentos. G. dijo que el alguacil puede entrar en su
departamento en cualquier momento y que tiene derecho por “ley” a llevarse todo excepto la
“cama”” que esta en la tercera habitación o habitación interior. Por eso es menester pensar
sobre que se descansa interiormente mas. Hay algo que no puede serle quitado. .Ha llegado
ya a ese lugar? Todo lo demas puede serle quitado por los “alguaciles”, que en cualquier
momento pueden aparecer y sacar todo cuanto no le pertenece.

Birdlip, 2 de noviembre, 1943
NUEVA NOTA ACERCA DE “LOS FUNDAMENTOS SOBRE LOS CUALES
DESCANSA EL HOMBRE DORMIDO”

En lo que concierne a las diversas cosas que se dijeron la semana pasada, es acertado repetir
que descansamos sobre algo que no es nosotros y que por lo tanto puede sernos quitado. Me
parece que esta es la mejor manera de profundizar esta cuestión, a saber, que somos en
realidad. Una persona descansa en su posición, otra en su fama, aquella en las apariencias, en
el pasado, etc. Piense en lo que pueden quitarle, digamos, en una revolución. Todas estas
cuestiones pertenecen a lo que siente a traves de si mismo, al ‘Yo’ que siente en si mismo.
Agradece a Dios de distintas maneras-el no ser como los otros. .Recuerda la parábola acerca
de los dos hombres que oraban? Fue dicha “a unos que confiaban en si mismos como justos, y
menospreciaban a los otros”. Cristo dijo: “Dos hombres subieron al templo a orar: uno era
fariseo, y el otro publicano. El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera:
Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni
aun como este publicano; ayuno dos veces a la semana, doy diezmo de. todo lo que gano. Mas
el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el
pecho, diciendo: Dios, se propicio a mi, pecador. Os digo que este descendió a su casa
justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se
humilla será enaltecido.”
(Lucas, XVIII 10-14). Oí una vez decir que una de las cosas mas
difíciles para un hombre que llega a esta etapa de desarrollo en la que esta en contacto con la
enseñanza superior es tener que abandonar su “religión”. Suele sentirse muy buen “católico”,
muy buen “cuaquero”, muy buen “protestante”, muy buen “mahometano”, etc., es decir,
descansa en este fundamento, dando gracias a Dios de no ser como los otros, como los que no
creen. En las etapas superiores de la evolución interior todas estas distinciones deben desaparecer
por completo. Quizá les induzca a pensar por si mismos como esto puede ser así. Y
esto se aplica a muchos otros aspectos.
Llegar a ser nada, o mas bien, empezar a darse cuenta de la propia nadidad, es por completo
imposible mientras se tenga la certeza de que se es mejor que los otros debido a la reputación,
la religión, la posición, el dinero. .No han entendido aun esta idea? Nadie puede pasar a
traves del “ojo de la aguja” mientras es rico. Recuerden lo que Cristo dijo al joven rico: “Es
mas fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.”
(Mateo, XIX 24.) Las cosas sobre las cuales se fundamenta son las que lo hacen sentirse rico y
es por lo tanto lo que nos convierte a todos en “camellos” con relación al Trabajo.
Hablando en diferente escala, es preciso que uno descubra en que se siente fácilmente
ofendido, en que siente que no lo trataron bien. Sí puede observarlo vera una parte de los
fundamentos sobre la cual descansa psicologicamente, una parte de la arena sobre la cual
edifico su casa. O asimismo, trate de observar donde y cuando desprecia a los otros y se cree
superior a ellos o al menos cree que son inferiores a usted y que carecen de importancia. Esto
le mostrara otra vez la parte de los fundamentos sobre la cual descansa. O también, trate de
observar en que se siente halagado, en que es satisfecha su vanidad. Esto le mostrara otra vez
la parte de los fundamentos sobre la cual descansa. Pero es preciso hacerlo prácticamente por
medio de la observación y no discutirlo teóricamente.
Cuando deja de tener ideas sobre si, imágenes de si, su estado interior ya empieza a cambiar.
Cambiar el estado interior se asemeja a partir para un largo viaje. Hay viajes físicos y viajes
psicológicos. No puede cambiar su estado interior si se aterra a los fundamentos sobre los
cuales descansa, del mismo modo que no puede salir de su cuarto si persiste en aferrarse a
todos los muebles y sigue diciendo: “Estos son míos, esto es, mí.” Puede alcanzar un estado
en el que emprenda largos viajes que no existen en el espacio físico. Tal vez conozca nuevas
clases de gente que vive en otros lugares. Pero no podrá hacerlo mientras siga aferrándose a si
mismo, aferrándose a mí y a lo mío, aferrándose a los fundamentos sobre los cuales cada uno
de ustedes descansa de un modo tan imbécil y auto-complaciente. Es sabido que la gente que
escapa de una casa incendiada se apodera muchas veces de algo muy imbécil y tonto, como
un papagayo. Ello se debe a que se sienten a si mismos por medio de las cosas exteriores. Se
fundamentan en ellas. De otro modo no tienen sentimiento alguno de si mismos. El
sentimiento del “Yo” Real solo puede llegarnos cuando todos los falsos “Yoes” están
disminuidos en nosotros. Todos creemos que nunca llegaremos a hablar como aquel hombre
que oraba; “Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres”, pero .no ha
observado usted cuantas veces actúa de este modo sin pronunciar en realidad las palabras,
cuantas veces lo hace desde esta base? Pensamos a menudo que no hacemos las tonterías que
vemos hacer a los otros, y llegamos por consiguiente a la conclusión de que somos mejores
que ellos; pero no vemos las tonterías y mezquindades que hacemos. La forma en que la gente
es tonta, insensata y mezquina varia mucho. Cada cual es diferente. La jirafa cree que el jabalí
es ridículo, la corneja cree que el ruiseñor tiene una voz muy débil, etcétera.
.Nunca estuvo en un lugar en si mismo del cual podía decir: “Aquí no hay nada de mi”, ya sea
por comparación, ya sea por vanidad, ya sea por cualquier otra estimación? Al estar muy
enfermo quiza haya alcanzado ese estado. Aquí todo desaparece y esta completamente solo
pero sin temor alguno. Desde tal estado es posible ver la base sobre la cual se descansa. Se
puede tener una vislumbre de todos los “Yoes” que constantemente se alimentan de uno
mismo como nubes de buitres y chacales e insectos. Es muy interesante encarar el Trabajo
desde el punto de vista del estudio de la auto-liberación. El conocimiento esotérico puede
darnos la libertad pero solo mediante la práctica. Recuerdan la frase: “La verdad nos dará la
Libertad.” Pero .cuanto tiempo se necesita antes de que la enseñanza del Trabajo llegue a ser
para nosotros la verdad, aun en su sentido más remoto?

Traten de ver sobre qué están descansando.
Traten de ver la base de su satisfacción de sí. Es preciso que comprendan que mientras esa base no sea completamente destrozada ningún cambio de ser es posible.

LOS CAMINOS

TERCERA PARTE


Los Cuatro Caminos II

Los Cuatro Caminos
La inmortalidad no es una propiedad con la que nace el hombre, pero
que ella puede ser adquirida. Todos los caminos que conducen a la inmortalidad —los que son
generalmente conocidos y los otros— pueden dividirse en tres categorías:

1. El camino del faquir.
2. El camino del monje.
3. El camino del yogui.
4. El camino cuarto.
(leer 1era. Parte)

“Los caminos también difieren mucho los unos de los otros en relación al maestro, o al guía
espiritual.
“En el camino del faquir un hombre no tiene maestro en el verdadero sentido de la palabra. En
este caso, el maestro no enseña, simplemente sirve de ejemplo. El trabajo del alumno se limita
a imitar al maestro.
“El hombre que sigue el camino del monje tiene un maestro y parte de sus deberes, parte de su
tarea, consiste en tener una fe absoluta en él, en someterse por completo a su maestro, en
obedecer. Pero lo esencial en el camino del monje es la te en Dios, el amor a Dios, los
esfuerzos ininterrumpidos para obedecer a Dios y servirlo, aunque en su comprensión de la
idea de Dios y del servicio de Dios, pueda haber una gran parte de subjetividad y muchas
contradicciones.
“En el camino del yogui no hay que hacer nada, y no se debe hacer nada, sin un maestro. El
hombre que emprende este camino, al comienzo debe imitar a su maestro como el faquir y
creer en él como el monje. Pero después, paulatinamente, llega a ser su propio maestro,
aprende los métodos de su maestro y gradualmente se ejercita en aplicárselos a sí mismo.
“Pero todos los caminos, tanto el del faquir como el del monje y el del yogui, tienen un punto
en común. Todos comienzan por lo que es más difícil, un cambio total de vida, un
renunciamiento a todo lo que es de este mundo. Un hombre que tiene un hogar, una familia,
debe abandonarlos, debe renunciar a todos los placeres, apegos y deberes de la vida, y partir al
desierto, entrar en un monasterio o en una escuela de yoguis. Desde el primer día, desde el
primer paso sobre el camino, debe morir para el mundo; sólo así puede esperar obtener algo
en uno de estos caminos.
“Para captar la esencia de esta enseñanza es indispensable darse cuenta cabal de que los
caminos son los únicos métodos capaces de asegurar el desarrollo de las posibilidades ocultas
del hombre. Además muestra cuán raro y difícil es un desarrollo de esta clase. El desarrollo de
estas posibilidades no es una ley. La ley para el hombre es una existencia dentro del círculo de
las influencias mecánicas, es el estado del «hombre-máquina». El camino del desarrollo de las
posibilidades ocultas es un camino contra la naturaleza, contra Dios. Esto explica las dificultad
tades y el carácter exclusivo de los caminos. Son estrictos y estrechos. Sin embargo, nada se
puede alcanzar sin ellos. En el
océano de la vida ordinaria, y especialmente de la vida moderna, los caminos aparecen sólo
como un fenómeno minúsculo, apenas perceptible, que desde el punto de vista de esta vida no
tiene la menor razón de ser. Pero este fenómeno minúsculo contiene en sí mismo todo cuanto
el hombre dispone para el desarrollo de sus posibilidades ocultas. Los caminos se oponen a la
vida de todos los días que está basada en otros principios y sometida a otras leyes. He aquí el
secreto de su poder y de su significación. En una vida ordinaria, aunque esté llena de intereses
filosóficos, científicos, religiosos o sociales, no hay nada y no puede haber nada en ella que
ofrezca las posibilidades contenidas en los caminos. Porque éstos llevan al hombre o pueden
llevarlo a la inmortalidad. La vida mundana, aun la más exitosa, lleva a la muerte y no puede
llevar a ninguna otra cosa. La idea de los caminos no puede ser comprendida si se admite la
posibilidad de la evolución del hombre sin su ayuda.
“Por regla general, es duro para un hombre resignarse a esta idea; le parece exagerada, injusta
y absurda. Tiene una comprensión pobre del sentido de la palabra «posibilidad». Se imagina
que si tiene algunas posibilidades en sí mismo, éstas tendrán que desarrollarse y que por cierto
los medios de desarrollo están a su alcance. Partiendo de un total rechazo a reconocer en sí
mismo cualquier clase de posibilidad, por lo general el hombre pasa súbitamente a la
imperiosa exigencia de su desarrollo inevitable. Para él es difícil adaptarse a la idea de que sus
posibilidades no sólo pueden permanecer en su estado actual de infra-desarrollo, sino aun
atrofiarse definitivamente, y que por lo tanto su desarrollo reclama de él prodigiosos y
perseverantes esfuerzos. De una manera general, si consideramos a las personas que no son ni
faquires, ni monjes, ni yoguis, y de las que podemos afirmar sin temor que jamás serán
faquires, monjes o yoguis, estamos en condición de afirmar con certeza absoluta que sus
posibilidades no pueden ser desarrolladas y que no se desarrollarán jamás. Es indispensable
persuadirse profundamente de esto para comprender lo que voy a decir.
“En las condiciones ordinarias de la vida civilizada, la situación de un hombre, aun
inteligente, que busca el conocimiento, es sin esperanza, porque no tiene la menor posibilidad
de encontrar alrededor de él algo que se asemeje a una escuela de faquires o a una escuela de
yoguis. En cuanto a las religiones del Occidente, han degenerado hasta tal punto que desde
hace mucho tiempo ya no hay nada viviente en ellas. En fin, del lado «ocultista» o
«espiritista», ya no hay nada que esperar sino experiencias ingenuas.
“La situación seria realmente desesperada, si no existiese otra posibilidad, la de un cuarto
camino.
“El cuarto camino no exige que uno se retire del mundo, no exige que uno abandone todo
aquello por lo que se ha vivido hasta el momento. Este camino comienza mucho más lejos que
el del yogui. “Esto significa que es necesario estar preparado para entrar en el cuarto camino,
y que esta preparación, que es de las más serias, tiene que adquirirse en la vida ordinaria y
aplicarla sobre muchos lados diferentes. Además, el hombre que quiere seguir el cuarto
camino tiene que reunir en su vida condiciones favorables al trabajo, o por lo menos aquellas
que no lo hagan imposible; porque es necesario convencerse de que tanto en la vida exterior
como en la vida interior, ciertas condiciones pueden constituir barreras infranqueables para el
cuarto camino. Añadamos aún, que este camino, contrariamente al del faquir, al del monje y
al del yogui, no tiene una forma definida. Ante todo, tiene que ser hallado. Es la primera
prueba. Y es difícil, porque el cuarto camino es mucho menos conocido que los otros tres
caminos tradicionales. Son numerosas las personas que nunca han oído hablar de él o que
niegan simplemente su existencia o aun su posibilidad.
“Sin embargo, el comienzo del cuarto camino es más fácil que el comienzo de los caminos del
faquir, del monje y del yogui. Es posible seguir el cuarto camino y trabajar en él mientras uno
continúa atendiendo sus ocupaciones ordinarias, en las condiciones habituales de la vida, sincortar las relaciones que uno tiene con la gente, sin abandonar nada. Este camino no exige el
renunciamiento. Por el contrario, las condiciones de vida en las que un hombre se encuentra
cuando emprende el trabajo —o en las que el trabajo lo sorprende, por así decirlo— son las
mejores posibles para él, por lo menos al comienzo. Porque ellas le son naturales. Ellas son el
hombre mismo, porque la vida de un hombre y sus condiciones corresponden a lo que él es.
La vida las ha creado a su medida; por consiguiente, cualquier otra condición sería artificial, y
en este caso el trabajo no podría tocar inmediatamente todos los lados de su ser.
“De esta manera, el cuarto camino alcanza simultáneamente todos los lados del ser humano.
Es un trabajo inmediato sobre las tres habitaciones a la vez.
El faquir trabaja sobre la primera
habitación, el monje sobre la segunda, el yogui sobre la tercera.
Cuando alcanzan la cuarta habitación, el faquir, el monje y el yogui dejan atrás muchas tareas
incumplidas y no pueden hacer uso de lo que han alcanzado porque no dominan todas sus
funciones. El faquir es amo de su cuerpo, pero no de sus emociones, ni de sus pensamientos;
el monje es amo de sus emociones, pero no de su cuerpo, ni de su pensamiento; el yogui es
amo de su pensamiento, pero no de su cuerpo, ni de sus emociones.
“Por lo tanto el cuarto camino difiere de los otros, en que exige del hombre ante todo la
comprensión. El hombre no debe hacer nada sin comprender — salvo a título de experimento,
bajo el control y la dirección de su maestro. Cuanto más comprenda un hombre lo que hace,
tanto más valor tendrán los resultados de sus esfuerzos. Es un principio fundamental del
cuarto camino. Los resultados obtenidos en el trabajo son proporcionales a la conciencia que
uno tiene de ese trabajo. No se requiere «fe» en este camino, por el contrario, la fe de
cualquier naturaleza que fuera, es aquí un obstáculo. En el cuarto camino, un hombre tiene
que asegurarse por sí mismo de la verdad de lo que se le dice, y en tanto que no haya
adquirido esta certidumbre, no debe hacer nada.
“El método del cuarto camino es el siguiente: si uno comienza un trabajo sobre una
habitación, debe emprender simultáneamente un trabajo correspondiente sobre las otras dos.
En otros términos, mientras uno trabaja sobre el cuerpo físico, hay que trabajar
simultáneamente sobre el pensamiento y sobre las emociones; mientras uno trabaja sobre el
pensamiento hay que trabajar sobre el cuerpo físico y las emociones; mientras se trabaja sobre
las emociones, hay que trabajar sobre el pensamiento y sobre el cuerpo físico. Lo que permite
llegar a esto es que en el cuarto camino es posible hacer uso de un cierto saber, inaccesible en
los caminos del faquir, del monje y del yogui. Este saber proporciona la posibilidad de un
trabajo en las tres direcciones a la vez. Toda una serie de ejercicios paralelos sobre los tres
planos, físico, mental y emocional, sirven a esta meta. Aun más, en el cuarto camino es
posible individualizar el trabajo de cada uno; dicho de otro modo, cada uno no debe hacer
sino lo que le es necesario, y nada de lo que no tiene utilidad para él. Porque el cuarto camino
pone de lado todo lo superfluo que se mantiene en los otros caminos simplemente por rutina.
“De esta manera, cuando un hombre alcanza la voluntad por el cuarto camino, se puede servir
de ella, porque ha adquirido el control de todas sus funciones físicas, emocionales e
intelectuales. Y por añadidura, ha ahorrado mucho tiempo al trabajar a la vez, paralelamente,
sobre los tres lados de su ser.


LOS CAMINOS

LOS CUATRO CAMINOS
Primera Parte

Todos los caminos que conducen a la inmortalidad —los que son generalmente conocidos y los otros— pueden dividirse en tres categorías:
1. El camino del faquir.
2. El camino del monje.
3. El camino del yogui

4. El Cuarto Camino

Método:
“El lenguaje de la comprensión se basa sobre el conocimiento de la relación del
objeto examinado con su posible evolución, permite el conocimiento de su lugar en la escala
evolutiva.

Resumen: Todos los caminos que conducen a la inmortalidad —los que son
generalmente conocidos y los otros— pueden dividirse en tres categorías:
1. El camino del faquir.
2. El camino del monje.
3. El camino del yogui.

4. El Cuarto Camino

El desarrollo del nivel de Ser, los Cuerpos Superiores y las funciones a las que se puede acceder con la práctica de Cuarto Camino.

LOS CUATRO CAMINOS
FAQUIR MONJE YOGUI Y 4TO.
—Dije la última vez que la inmortalidad no es una propiedad con la que nace el hombre, pero
que ella puede ser adquirida. Todos los caminos que conducen a la inmortalidad —los que son
generalmente conocidos y los otros— pueden dividirse en tres categorías:

1. El camino del faquir.
2. El camino del monje.
3. El camino del yogui.

“El camino del faquir es el de la lucha con el cuerpo físico. es el camino del trabajo sobre la
primera habitación. Es largo. difícil y dudoso. El faquir se esfuerza en desarrollar la voluntad
física, el poder sobre el cuerpo. Lo obtiene mediante terribles sufrimientos, torturando al
cuerpo. Todo el camino del faquir está hecho de ejercicios físicos increíblemente penosos. Se
mantiene de pie, en la misma posición, sin movimiento alguno, durante horas, días, meses o años; o bien, sentado sobre una piedra desnuda, bajo el sol, bajo la lluvia, bajo la nieve,
mantiene los brazos extendidos o bien se tortura con fuego o con un hormiguero en el que
pone sus piernas desnudas, y así sucesivamente. Si no se enferma o no muere, se desarrolla en
él lo que puede llamarse la voluntad física y obtiene entonces la cuarta habitación, es decir, la
posibilidad de formar el cuarto cuerpo. Pero sus otras funciones —emocionales,
intelectuales— permanecen sin desarrollar. Ha conquistado la voluntad, pero no tiene nada en
qué poderla aplicar, no puede hacer uso de ella para adquirir el conocimiento o perfeccionarse
a sí mismo. Por lo general está demasiado viejo para iniciar un trabajo nuevo.
“Pero ahí donde hay escuelas de faquires, también hay escuelas de yoguis. Por lo general los
yoguis no pierden de vista a los faquires y si un faquir obtiene lo que anhela antes de ser
demasiado viejo lo llevan a una de sus escuelas para curarlo; restablecen en él su poder de
movimiento, después de lo cual comienzan a enseñarle. Un faquir tiene que volver a aprender
a hablar y a caminar como si fuera un niño. Pero ahora tiene una voluntad que ha superado
dificultades increíbles y ésta podrá ayudarlo a vencer las dificultades que todavía lo esperan
en la segunda parte de su camino, en la que se tratará de desarrollar las funciones intelectuales
y emocionales.
“Ustedes no se pueden imaginar las pruebas a las que se someten los faquires. Yo no sé si
ustedes han visto a los verdaderos faquires. Por mi parte he encontrado muchos; me acuerdo
de uno de ellos que vivía en el patio interior de un templo de la India; hasta he dormido a su
lado. Día y noche, durante veinte años, se había mantenido sobre la punta de los dedos de las
manos y de los pies. Ya no podía enderezarse ni desplazarse, sus discípulos lo transportaban y
lo llevaban al río, donde lo lavaban como a un objeto. Pero resultados de esta clase no se
obtienen en un día. Piensen en todo lo que ha tenido que sobrellevar, en las torturas que ha
debido sufrir para alcanzar este grado.
“Y un hombre no se convierte en faquir debido a sentimientos religiosos o porque comprende
las posibilidades y los resultados de este camino. En todos los países del Oriente donde
existen faquires, la gente del pueblo tiene la costumbre de prometer a los faquires el niño
nacido después de algún acontecimiento feliz. También se da el caso de que los faquires
adopten huérfanos o le compren sus niños a los indígenas. Éstos se convierten en sus alumnos
y los imitan, ya sea de buen grado o constreñidos a hacerlo; algunos lo hacen sólo en
apariencia, pero hay otros que se convierten realmente en faquires.
“Además, otros siguen este camino simplemente por haber sido fuertemente impresionados al
ver a algún faquir. Cerca de todos los faquires que se pueden ver en los templos, se encuentra
gente que los imita, sentados o de pie, en la misma postura. Naturalmente que no lo hacen por
mucho tiempo, pero algunas veces durante largas horas. Y sucede también que un hombre que
ha entrado accidentalmente en un templo, en un día de fiesta, después de haber comenzado
por imitar a algún faquir que lo había impresionado, no regresa más a su hogar, sino que se
une a la multitud de discípulos; más tarde él mismo llegará a ser faquir. Ustedes deben
comprender que en estos casos yo no le doy a la palabra faquir su sentido propio. En Persia el
término faquir significa simplemente un mendigo; en la India, los juglares, los saltimbanquis, a menudo se denominan ellos mismos faquires. Y los europeos, especialmente los europeos
cultos, le dan a menudo el nombre de faquir a los yoguis, lo mismo que a los monjes errantes
de diversas órdenes.
“Pero en realidad, el camino del faquir, el camino del monje y el camino del yogui, son
enteramente diferentes. Hasta ahora no he hablado sino de los faquires. Es el primer camino.
“El segundo es el del monje. Es el camino de la fe, del sentimiento religioso y de los
sacrificios. Un hombre que no tuviera muy fuertes emociones religiosas y una imaginación
religiosa muy intensa, no podría llegar a ser un «monje» en el verdadero sentido de la palabra.
El camino del monje es también muy duro y muy largo. El monje pasa años y decenas de años
luchando contra sí mismo; pero todo su trabajo está concentrado sobre la segunda habitación, sobre el segundo cuerpo, es decir, sobre los sentimientos. Sometiendo todas sus otras
emociones a una sola, que es la fe, desarrolla en sí mismo la unidad, la voluntad sobre las
emociones, y por este camino alcanza la cuarta habitación. Pero su cuerpo físico y sus
capacidades intelectuales pueden quedarse sin desarrollo. Para poder servirse de lo que él
habrá obtenido, tendrá que cultivarse física e intelectualmente. Esto no se podrá realizar sino
por medio de nuevos sacrificios, de nuevas austeridades, de nuevos renunciamientos. Un
monje tiene que llegar a ser un yogui y un faquir. Son muy escasos los que llegan tan lejos;
más escasos aún los que llegan a triunfar sobre todas las dificultades. La mayoría muere antes
de arribar a esto o no llega a ser «monjes» sino en apariencia.
“El tercer camino es el del yogui. Es el camino del conocimiento, el camino del intelecto. El
yogui trabaja sobre «la tercera habitación» para llegar a penetrar en la cuarta por medio de sus
esfuerzos intelectuales. El yogui llega a alcanzar «la cuarta habitación» al desarrollar su
intelecto, pero su cuerpo y sus emociones quedan sin desarrollarse y, como el faquir y el
monje, es incapaz de sacar partido de su victoria. Lo sabe todo pero no puede hacer nada. Para
ser capaz de hacer debe conquistar el dominio sobre su cuerpo, sobre sus emociones, es decir
sobre la primera y la segunda habitación. Para lograr esto, le es necesario comenzar a trabajar
de nuevo, y no obtendrá resultados sin esfuerzos prolongados. En este caso, sin embargo, él
tiene la ventaja de comprender su posición, de conocer lo que le falta, lo que debe hacer, y la
dirección que debe seguir. Pero, así como en el camino del faquir o del monje, también en el
del yogui son muy escasos los que adquieren tal conocimiento, ES decir, obtienen el nivel en
el que un hombre puede saber a dónde va. La mayoría se detiene en un cierto grado de
desarrollo y no va más lejos.


LAS INFLUENCIAS A B C

LAS INFLUENCIAS
A, B,

Veamos ahora cómo puede el hombre acceder al esoterismo desde el
punto de vista práctico, como debe trabajar para establecer los lazos
permanentes que le ofrecen la posibilidad de evolucionar. La Tradición trata
este problema con la ayuda del esquema siguiente, en cierta forma el más
importante esquema de la enseñanza esotérica. Encierra una multitud de ideas
que sobrepasan amplia-mente los comentarios de este momento.
Recomendamos volver a él con frecuencia y meditarlo.

Las flechas en éste caso blancas representan las influencias creadas en la vida por la vida misma. Es una primera especie de influencia, llamadas influencias
“A”, en medio de las cuales se encuentra el hombre. Se notará que cubren de
Manera más o menos pareja toda la superficie del círculo de la vida. Como en el caso de
todas las fuerzas radiantes de la naturaleza, su efecto es inversamente proporcional
al cuadrado de la distancia, de modo que el hombre sufre sobre todo la
influencia de las flechas de su entorno inmediato y es arrastrado a cada instante
por la resultante del momento. La influencia de las flechas “A” sobre el hombre
exterior es imperativa; empujado, avanza errante por el circulo de su vida, del
nacimiento a la muerte, siguiendo una línea quebrada con, a veces, peligrosos
cambios de orientación.
El conjunto de las influencias “A” forma la Ley de Azar o Ley de Accidente,
bajo cuyo imperio esta emplazada la suerte humana. Si examinamos el esquema
percibiremos que cada flecha negra esta contrabalanceada, neutralizada en
alguna parte por otra flecha de igual fuerza y diametralmente opuesta, de modo
que si se las dejara neutralizar efectivamente, su resultante general seria igual
a cero. Esto significa que, en su conjunto, las influencias “A” son de naturaleza
ilusoria, aunque el efecto de cada una de ellas sea efectivamente real. Es por esta
razón que el hombre exterior las toma por realidad.
El circulo blanco () representa el Centro
esotérico, emplazado fuera de las leyes generales de la vida.
Las flechas blancas representan las influencias “B”. Son influencias arrojadas
al torbellino de la vida desde el Centro esotérico. Creadas fuera de la vida,
estas flechas están todas orientadas en la misma dirección. En su conjunto
forman una especie de campo magnético.
Dado que las influencias “A” se neutralizan, las influencias “B” constituyen,
de hecho, la única realidad.
El pequeño círculo rayado representa en este esquema al hombre tomado
aisladamente. Las rayas significan que la naturaleza del hombre exterior no es
homogénea: esta entremezclada.
Si el hombre pasa su vida sin distinguir las influencias “A” y “B”, la
terminara como la empezó, es decir, mecánicamente, movido por la Ley de
Accidente. Según la naturaleza e intensidad de las fuerzas resultantes a las que
este sometido, podrá hacer una brillante carrera, en el sentido que el mundo da
a esa expresión, pero llegara al fin de sus días sin haber aprendido ni comprendido
nada de lo Real. Y la tierra volverá a la Tierra.
En la vida, cada ser está sometido a una especie de exámen. Si discierne la
existencia de las influencias “B”, si adquiere el gusto de recogerlas y absorberlas,
si aspira a asimilarlas cada vez más, su naturaleza interior—entremezclada sufrirá
poco a poco una cierta evolución. Si los esfuerzos por absorber las
influencias “B” son constantes y suficientemente intensos, se podrá formar en
el un centro magnético, representado en el esquema por el pequeño espacio en
blanco.
Si una vez nacido en el, ese centro es cuidadosamente desarrollado, tomara
cuerpo y ejercerá a su vez influencia sobre las resultantes de las flechas “A”
siempre activas, de manera que sobrevendrá a estas una desviación. Esta
desviación puede ser violenta. En general constituye una transgresión a la ley
de la vida exterior y provoca conflictos en el hombre y en su entorno. Si pierde
la batalla, sale de ella con la convicción de que las influencias “B” no son mas
que ilusión y que la única realidad esta representada por las influencias “A”. El
centro magnético que se había formado en el se reabsorbe y, poco a poco,
desaparece. Desde el punto de vista esotérico su nueva situación es peor que la
anterior, cuando el casi no discernía las influencias “B”. A este caso hace alusión
la parábola del espíritu impuro y la casa vacía. 11
Pero si resulta vencedor en este primer combate, su centro magnético,
consolidado y reforzado, lo atraerá hacia un hombre de influencia “C”, mas
fuerte que el y poseedor de un centro magnético más potente. Así, por vía de
sucesión, al estar este en relación con un hombre de influencia “D”, estará
relacionado al Centro esotérico “E”.
En adelante, el hombre ya no estará aislado en la vida. Es verdad que
continuará viviendo, como antes, bajo la acción de las influencias “A”, que por
largo tiempo todavía ejercerán su ascendiente sobre él. Pero poco a poco y
gracias al efecto de la influencia en cadena “B” – “C” – “D” – “E”, se desarrollara
su centro magnético y, a medida que crezca, saldrá el hombre del influjo de la Ley
de Accidente para entrar en el dominio de la Conciencia.
Si alcanza este resultado antes de su muerte, podrá decir que no ha vivido
su vida en vano.
Boris Mouravieff,Gnosis.


Cosmología del Rayo de Creación

EL RAYO DE CREACIÓN:

 

R. Eso está conectado con la idea de un “sendero” o “camino”. Lo que es importante
comprender es que el camino no comienza en el nivel corriente de la vida; empieza en un
nivel superior. El primer paso es el momento en que uno se encuentra con la influencia C.
Desde este momento comienza una escalera con una cantidad de escalones que han de ascenderse antes de alcanzar el camino. El camino no empieza en el fondo, sino sólo después de
haber ascendido el último escalón.
P. ¿A qué llama hombre normal?
R. Puede parecer paradójico, pero no tenemos otra definición: significa un hombre que puede desarrollarse.
P. ¿Hay alguna relación entre influencias B e influencias A? ¿Cuando las influencias B entran en el hombre, afectan a las influencias A y las transforman?
R. Pueden afectarlas, pero, al mismo tiempo, una excluye necesariamente a la otra. El hombre vive en la Tierra bajo estas dos influencias diferentes; puede escoger solamente una, o puede
tener ambas. Cuando usted habla de influencias A y B, empieza a hablar sobre hechos. Si usted reemplaza esta expresión por uno u otro hecho definido, verá en qué relación están. Es facilísimo.
A esta altura, surge naturalmente la pregunta: ¿Por qué le es tan difícil al hombre empezar a cambiarse, a llegar a una posibilidad de crecimiento? Porque, como verá, debe recordar que el hombre es creado de una manera muy interesante por la naturaleza. Es desarrollado hasta cierto punto; después de este punto, debe desarrollarse.-La naturaleza no desarrolla al hombre más allá de cierto punto. Después aprenderemos con todos los detalles hasta qué punto el hombre es desarrollado y cómo debe empezar su ulterior desarrollo, y veremos porqué, desde este punto de vista, jamás podría desarrollarse, y porqué no puede ser desarrollado por la naturaleza. Pero antes que eso, debemos entender ciertas condiciones generales.
Al hombre le es difícil, incluso, empezar cualquier clase de trabajo sobre sí, porque vive en un sitio muy malo del universo. Al principio, eso debe sonar como una idea extrañísima. No comprendemos que en el universo hay sitios mejores y peores, y ciertamente no comprendemos que nos toca estar en el casi peor sitio. No logramos comprenderlo porque, desde un punto de vista, nuestro conocimiento del universo es demasiado complicado. Desde

otro punto de vista, no toma en cuenta los hechos reales.
Si observamos el sitio más próximo a nosotros en el universo, comprendemos que vivimos en
la Tierra, y que la Luna está bajo la influencia de la Tierra. Al mismo tiempo, vemos que la
Tierra es uno de los planetas del sistema solar, que hay planetas mayores, probablemente más
poderosos que la Tierra, y que todos estos planetas, tomados juntos, deben afectar y controlar de algún modo a la Tierra. Siguiendo en escala, viene el Sol, y comprendemos que el Sol controla todos los planetas y la Tierra al mismo tiempo. Si usted piensa desde este punto de vista, tendrá ya una idea diferente del sistema solar, aunque en estas cosas no hay nada nuevo: es sólo una cuestión de cómo relacionar una cosa con otra. La Tierra es uno de los planetas del sistema solar, y el Sol es una de las estrellas de la Vía Láctea.
Más allá de eso, podemos tomar todos los mundos posibles. Esto es todo lo que conocemos desde el punto de vista corriente. Como un término puramente filosófico, podemos añadir a eso una condición o relación de las cosas que llamamos el Absoluto, un estado en el que todo es uno. Ahora podemos expresar esta relación de la Luna con la Tierra, de la Tierra con los planetas, etc., de un modo ligeramente diferente. o Absoluto. Inicio desconocido de todo.
o Todos los Mundos. Todas las galaxias similares o distintas de nuestra galaxia. o Todos los Soles. Nuestra galaxia.
o Nuestro Sol. Nuestro sistema solar. o Todos los Planetas. Todos los planetas del sistema solar.
o La Tierra. o La Luna.
Mirando desde arriba hacia abajo, podemos empezar a entender la vasta diferencia en escala si comparamos Todos los Soles con nuestro Sol, o la Tierra con Todos los Planetas. Podemos entender que están en cierta definida relación de escala uno con otro. La más pequeña es la Luna, y más allá de la Luna no conocemos nada. La totalidad de esto se llama el Rayo de la Creación. Hay otros rayos, porque este rayo no incluye a todo el universo, pero puesto que
vivimos en la Tierra y aquél atraviesa la Tierra, pertenecemos a este Rayo de la Creación. Por este diagrama resulta claro lo que significa estar en un mal sitio del universo. El peor sitio es la Luna, pero la Tierra es casi tan malo. Es como vivir cerca del Polo Norte, lo cual explica por qué tantas cosas son difíciles en la Tierra. Sobre eso no podemos cambiar ni hacer nada, podemos adaptarnos, y de esa manera podemos eludir muchas cosas que de otro modo no
podríamos eludir. Pero no debemos permitir que nuestra imaginación se escape y nos diga que
podemos huir por completo. Sólo deseo agregar una cosa. Por razones que son difíciles de explicar por ahora, en el Rayo de la Creación todos estos mundos están conectados entre si: las influencias pasan de lo superior a lo inferior, pero entre los Planetas y la Tierra hay una grieta. A fin de unir esta grieta de modo que las influencias de Todos tos Planetas puedan llegara la Tierra, fue inventado cierto instrumento. Es una especie de película sensible que rodea a la Tierra, es decir, la Vida Orgánica sobre la Tierra. De modo que las plantas, los animales y los hombres sirven a una finalidad definida; sirven para la comunicación entre la Tierra y los planetas. Con la ayuda de la vida orgánica que puede recibirlas y retenerlas, las influencias planetarias penetran en la Tierra. Este es el significado y la razón de la vida orgánica sobre la Tierra.
P. Usted presume la vida orgánica sólo en la Tierra. ¿Presume que en los otros planetas no hay nada?
R. No, de ninguna manera, pero nos interesa la vida orgánica sobre la Tierra, porque estamos en la Tierra, y somos parte de la vida orgánica sobre la Tierra, de modo que sólo hablamos de la Tierra. Todos los otros planetas los tomamos juntos como una masa, pero sobre la Tierra hablamos de manera diferente. Este es el principio de la escala. Cuanto más próximo a usted está algo, más cercano está su estudio a la escala plena. Si usted estudia esta habitación,
necesita saber cuántas personas vienen y cuántas sillas se precisan; usted estudia pormenorizadamente, pero si toma la casa solamente, no necesita conocer tales pormenores. Y si toma la calle, es asimismo diferente. En el mismo sentido, estudiamos el Rayo de la Creación sobre diferentes escalas. Hablamos de la vida orgánica sobre la Tierra, pero no hablamos de la vida orgánica sobre cualquier otro planeta; no tenemos modo de estudiar eso, excepto sobre la Tierra.
Le daré unos pocos pormenores más sobre el Rayo de la Creación que le explicarán lo que
signifiqué cuando dije que la Tierra es un mal sitio en el universo. Recordará que antes dije
que teníamos que llegar al estudio de las leyes fundamentales del universo, y dije que las dos
leyes que debíamos estudiar serían la Ley de los Tres y la Ley de los Siete, y luego mencioné
también el principio de la escala. Ahora se ha encontrado ya con este principio y entiende que
no estudiamos todo en la misma escala. Este es realmente el punto más débil de la ciencia
comente; los científicos tratan de estudiarlo todo sobre la misma escala, sin entender que eso
no es necesario. De hecho, totalmente lo contrario. Para todos los fines prácticos, debemos
aprender a estudiar las cosas sobre diferentes escalas.
Debemos retornar a la Ley de los Tres. Recordará cómo se explicó que todo lo que ocurre es
el resultado de la acción de tres fuerzas, y que dos fuerzas no pueden producir por sí mismas
efecto alguno. Trataré de conectar esta idea con el Rayo de la Creación.
El Absoluto es el Mundo 1, pues las tres fuerzas que hay en él totalizan uno. Por su propia
voluntad y consciencia, el Absoluto crea los mundos. Allí todo es intencional y cada fuerza
que hay en él ocupa cada lugar. Esto es incomprensible para nosotros. En el mundo siguiente,
el Mundo 3, están las mismas tres fuerzas, sólo que ya están divididas. Estas tres fuerzas
producen, a su vez, mundos de los que tomamos uno, pero este Mundo 6 es diferente del
Mundo 3, que está en contacto con el Absoluto, pues ya es mecánico. El Mundo 6 tiene tres
fuerzas del mundo precedente, y tres propias. El siguiente mundo, el Mundo 12, tiene tres
fuerzas del mundo del segundo orden, seis del mundo del tercer orden, y tres propias. El
mundo siguiente,
el Mundo 24, tiene veinticuatro fuerzas; el inmediato, cuarenta y ocho
fuerzas; y el último, noventa y seis fuerzas.
Mundo 1 Absoluto 1
Mundo 3 Todos los Mundos 3
Mundo 6 Todos los Soles 6 ( 3 + 3)
Mundo 12 Sol 12 ( 3 + 6 + 3)
Mundo 24 Todos los Planetas 24 ( 3 + 6 + 12 + 3)
Mundo 48 Tierra 48 ( 3 + 6 + 12 + 24 +3)
Mundo 96 Luna 96 ( 3 + 6 + 12 + 24 + 48 + 3)

Estas cifras se refieren a la cantidad de leyes que gobiernan cada mundo. Cuanto mayor es la
cantidad de leyes, más difícil es cambiar algo. Por ejemplo, el hombre vive en la Tierra, que
se halla bajo cuarenta y ocho leyes. El mismo se halla bajo muchas más leyes, pero incluso
estas cuarenta y ocho leyes le hacen dificilísimo cambiar algo, porque cada pequeña cosa es
gobernada por estas leyes. Afortunadamente, no todas las leyes bajo las cuales el hombre vive
son para él obligatorias, de modo que puede escapar de algunas de ellas, y su posibilidad de
evolución está fundamentalmente conectada con escapar de ciertas leyes. Escalando el muro
de la prisión, el hombre también escapa de las leyes.

P. Ouspensky, EL CUARTO CAMINO