La vida es real sólo cuando Yo Soy; Gurdjieff.

SALZMANN

CONTENIDO DE PÁGINA:

1- ¿PUEDE CAMBIAR EL SER?

2-BIOGRAFÍA AUTORIZADA

3. REPETIR , REPETIR

4- FRASES DE JEANNE SALZMANN

5- DECIMOS QUE ESTAMOS EN E L TRABAJO .

MI SER ES LO QUE YO SOY

1 -¿PUEDE CAMBIAR  EL SER?

La vida ordinaria está sometida a la ley del circulo de las influencias mecánicas. El camino del desarrollo del ser se opone a la vida de todos los días. Está basado en otros principios, sometido a otras leyes. Ése es el secreto de su poder y su sentido. Sin la ayuda de un camino, de una influencia de otro orden, no es posible ningún cambio de ser.

El Cuarto Camino es un camino de la comprensión. El centro magnético que lleva a un hombre al Cuarto Camino es diferente del centro magnético que lo lleva hacia un monasterio, una escuela de yoga o un ashram. Ese camino pide otro tipo de iniciativa. Exige una mente y un discernimiento amplios, es decir, la capacidad para distinguir en sí mismo lo que es mecánico de lo que es consciente. Requiere el despertar de otra inteligencia. Lo que puede ser alcanzado no depende de la obediencia sino de la comprensión. El conocimiento resultante es proporcional al estado del despertar, de la comprensión.

El Cuarto Camino comienza a partir de la idea de los diferentes niveles de ser. Pero ¿qué es el ser? El nivel de ser está determinado por lo que entra en la Presencia en un momento dado; es decir, por el número de centros que participa y la relación consciente entre ellos. El nivel de ser determina todo en nuestra vida, incluyendo nuestra comprensión. Mi ser actual no está unido. Está disperso y por tanto sin conciencia. ¿Puede cambiar el ser? ¿Puede mi ser volverse diferente de lo que es hoy en día? Es aquí donde comienza la idea de la evolución, del trabajo.

El primer cambio está en reconocer que mediante un cierto esfuerzo puedo experimentar un momento de Presencia más completo. Entonces me daré cuenta de que la mínima diferencia en el nivel de ser abre nuevas posibilidades de conocer y de actuar. Mi ser es lo que yo soy. Si no me conozco tal como soy, no conozco mi ser tal como él es ahora. No creo que tenga la necesidad de pasar por este conocimiento. Pero a menos que adquiera toda la comprensión posible en el nivel donde estoy, no podré recibir más, no podré comprender más.

Al mismo tiempo, debo reconocer que la comprensión sólo cambia poco a poco. Un momento de nueva comprensión aporta un cierto conocimiento, pero ese conocimiento es insuficiente para transformar mi ser. Me permite ver que en mi estado actual de ser soy incapaz de recibir más y solamente puedo tener en cuenta el paso siguiente, el más inmediato. Por ejemplo, si me doy cuenta de que estoy disperso y no unido, es ése el paso     sobre el que tengo que trabajar. Sólo cuando haya comprendido realmente ese paso, me será posible, en un estado de recogimiento, ver el siguiente paso hacia el sentimiento de toda mi Presencia.

El cambio de ser se hace a través de la transformación. En la analogía de Gurdjieff, la mezcla de polvos metálicos puede transformarse en un compuesto químico mediante un proceso de fusión. Para ello, se requiere una clase especial de fuego: el calor producido por la «fricción» que resulta de la lucha interior entre el «si» y el «no». La composición química que se obtiene corresponde al segundo cuerpo, a la formación de un yo entero e indivisible que es «individual» en el sentido de que puede resistir a las influencias exteriores y vivir su propia vida. Ese compuesto químico puede entonces, mediante un cierto trabajo, sufrir otro cambio.

El Cuarto Camino es para vivirlo, para experimentarlo, no simplemente para pensarlo y creerlo. Las ideas que nos aporta Gurdjieff contienen un conocimiento de un nivel superior que debemos vivir para poder comprender Pero ese conocimiento está cifrado, encriptado, tiene un código. Eso significa que una persona que hable sobre el trabajo o trate de transmitir ese conocimiento puede no saber realmente lo que dice. A menos que seamos capaces de vivir las ideas y descifrar su código, ese conocimiento resultará siempre deformado. Será utilizado para otros fines y provocará resultados contrarios a su sentido original. La exigencia de vivir la enseñanza requiere un respeto por sus formas. Pero uno no debe temer cambiar algunas de esas formas cuando una comprensión más exacta nos lo indique. Ella nos pide también una cierta actitud hacia las enseñanzas tradicionales. No deberíamos permitir que una falsa complacencia cierre nuestras mentes a otras vías. En verdad, podemos encontrar numerosos puntos en común con ellas. Hoy por hoy no traten de hacer comparaciones; algún día tal vez será necesario, pero primero entremos en la experiencia del camino que nos ha sido transmitido. Los temas generales son una cosa, las etapas del camino a seguir son otra. No juzguen con su mente antes de que la intuición, que está en el corazón de la experiencia, les aporte un conocimiento.

Aproximarse a una enseñanza diferente de la suya es algo serio, sobre todo si uno se somete a ciertas disciplinas, y eso tendría el riesgo de provocar efectos contrarios a los que buscamos en nuestro trabajo. La cristalización en uno de ciertos elementos antes de haber sido preparado para ello es peligrosa, porque el resultado obtenido no proviene de una comprensión y no permite tener la libertad de ir más lejos.

 

La Realidad del Ser  (VIII)

2-BIOGRAFÍA AUTORIZADA:

Jeanne de Salzmann:

Biografía del Libro Realidad del Ser

Jeanne de Salzmann nació en 1889 en Reims, Francia, la Mayor de cinco hijos de Jules Allemand y Marie- Louise Matignon, ambos descendientes de antiguas familias francesas. Fue educada en Ginebra, Suiza, en un hogar donde predominaba la interacción de la fuerte fe protestante de su padre y el catolicismo devoto de su madre. Pasó muchos ratos de su infancia escuchando a sacerdotes y ministros que a menudo iban a cenar a casa de sus padres, donde se debatían temas teológicos. Esto generó en ella a muy temprana edad una necesidad apremiante de comprender la verdad subyacente en la fe cristiana de sus padres. La madre de Jeanne la llevaba a misa los domingos hasta que siendo niña, en medio de una homilía de sacerdote, susurró ¡mentira! Siempre sintió que su padre comprendía su espíritu independiente. La educación de Jeanne se concentró en la música, para la cual mostró dotes excepcionales de niña prodigio. Empezó estudios de piano a la edad de cuatro años y condujo una orquesta completa a los quince. Durante ese período, el Conservatorio de Ginebra contaba con músicos famosos de otros países, entre los que se destacaba Jaques Dalcroze, un innovador ampliamente reconocido por sus obras de composición improvisación y danza. A los diecisiete años, Jeanne fue elegida, junto con un puñado de estudiantes dotados, para acompañarlo al recientemente inaugurado Instituto Dalcroze en la localidad de Dresde, Alemania, y ofrecer demostraciones de su obra en capitales de toda Europa. Fue durante años con Dalcroze que Jeanne conoció a Alexandre Salzmann escenografía, un reconocido pintor ruso que asistía a Dalcroze en la escenografía e iluminación de sus demostraciones. Se casó con Salzmann en Ginebra en 1912, y regresó con él a su hogar en Tbilis, en el Caúcaso, donde comenzó su propia escuela de música basada en el Método Dalcroze. En 1919, Gurdjieff llegó a Tbilis con un pequeño grupo de seguidores, que incluía a Thomas de Hartmann. Fue a través de los De Hatmann que los De Salzmann conocieron a Gurdjieff, un encuentro que iba a cambiar el curso de sus vidas. La primera impresión de Jeanne fue inolvidable: la presencia de Gurdjieff, y especialmente su mirada penetrante, producía una impresión extraordinaria. Uno sentía que era visto realmente, expuesto por una visión que nada escondía, y al mismo tiempo uno no era juzgado ni condenado. Inmediatamente se establecía una relación que eliminaba todo miedo y, al mismo tiempo lo enfrentaba a uno con su propia realidad. En Gurdjieff y su enseñanza Jeanne de Salzmann encontró el camino hacia la verdad que había anhelado desde niña. En menos de un año la conflictividad en Rusia se había extendido hasta el Caúcaso, y Gurdjieff se vio obligado a abandonar Tbilis junto con sus seguidores. Para esa fecha los De Salzmann estaban totalmente comprometidos con él y con su trabajo. Para poder partir con él renunciaron a su casa y demás posesiones, y Jeanne dejó atrás su escuela y alumnos. El grupo viajó primero a Constantinopla, luego a Berlín y finalmente se estableció en Fontainebleau, cerca de París en 1922. Jeanne de Salzmann permaneció cerca de Gurdjieff y trabajo a su lado en los grupos hasta su muerte. Estuvo entre el puñado de alumnos incluido en lo que él llamaba trabajo especial para una sensación más consciente. La señora De Salzmann desempeño el papel principal en la introducción y práctica de los ejercicios de danza que Gurdjieff llamaba Movimientos. En Tbilis, ella organizó su primera clase con alumnos de su escuela de música. Entre 1923 y 1924, en París y Nueva York, ella misma fue una participante central en las demostraciones. Y en los años cuarenta integró por su cuenta una clase y lo invitó a él, una vez más, a practicar los Movimientos. Posteriormente organizó el material de acuerdo con la meta y los principios que él le había enseñado. Después de su muerte, realizó unas series de films para preservar los movimientos en su forma auténtica. Antes de morir, Gurdjieff encargó a la señora De Salzmann vivir más de cien años, para poder establecer su enseñanza. Le legó todos los derechos sobre sus escritos y los Movimientos, así como también sobre la música que de Hartmann había compuesto con él. Durante los cuarenta años siguientes organizó la publicación de esos libros y la preservación de los Movimientos. También publicó las partituras musicales para acompañar los Movimientos, pero cedió a los herederos de Gurdjieff todos los derechos del resto de la música Gurdjieff/De Hartmann, por que según su explicación, esas composiciones no formaban parte de la enseñanza. La señora De Salzmann estableció centros Gurdjieff en Paría, Nueva York e Londres y Caracas. Allí organizó grupos y clases de Movimientos, luego introdujo los sittings prolongados para el trabajo especial juntos. La señora de Salzmann murió en 1990 en París a la edad de 101 años.

3-REPETIR, REPETIR (225)
El primer choque consciente, el despertar, el recuerdo de sí, es llegar
a un estado más recogido, un estado que nos permita abrirnos a
nuestro ser. Cuando mi energía está contenida no sirve a los mismos
propósitos que cuando es devorada por todas las influencias de afiiera.
Puede servir a otros propósitos, entrar en otras combinaciones porque
tiene otra calidad.
Estamos delante de la necesidad absoluta de un cambio de estado
interior. Nuestro estado no nos permite permanecer libres porque no
hay unidad en nosotros. Así la energía es tomada, llevada. Cuando lo
comprendemos, tratamos de conservar un estado más recogido, más
relacionado. Pero todavía no estamos transformados y perdemos ese
estado fácilmente. ¿Qué es lo que hace que lo perdamos?
La relación entre mi pensamiento y mi cuerpo es insuficiente. El
ego está todo el tiempo allí. No estoy animado por una energía de tal
intensidad que pueda transformarme completamente. Hoy en día, esto
no es posible. Necesito pasar por diferentes etapas hasta que la relación
entre mi pensamiento y mi cuerpo llegue a ser cada vez más fiierte.
Hasta que ya no sienta dos partes, sino una Presencia. Para esto,
tengo que conservar en mí una cierta intensidad y que nada me la
haga perder.
Cuando me veo disperso, no recogido, no trato de traerme de regreso,
porque eso sería forzado. Me veo. Hay entonces un movimiento
espontáneo de relajar, de soltar Tomo conciencia de lo que significa
ser. Y alli está el secreto. Está la realidad y está mi yo ordinario, que
busca una actitud para preservar su continuidad, porque a veces tiene
miedo, pero es astuto y nunca es verdaderamente sacudido. Mientras
no haya visto esto y mientras no sufra al tener la experiencia de esto, no
aparecerá nada nuevo. Tengo que aceptarlo.
El estado de recogimiento es un estado de atención recogida, una
atención tan completa como sea posible. Ese estado no aparecerá por
una decisión de mi pensamiento de lograr algo mejor Es el resultado
de la visión de mi dispersión, de una carencia. Para verla mejor me
recojo. La atención retenida se libera para comprometerse, en un movimiento
más activo, más cargado de intención y responder así al deseo
más profundo que hay en mí, que es el deseo de ser lo que soy.
Se produce un doble movimiento: un movimiento de despertar, de
sensibilidad, de visión; y un movimiento de relajación, de receptividad,
que necesita profundizarse. Los dos movimientos se complementan.
Pero, como esto debe ser percibido en el mismo momento —en el
instante— y como todo es continuamente incierto, esto exige una
atención siempre más fina, alerta, aguda. Sin embargo, hay un momento
en que parece producirse una fusión. Se establece una gran
tranquilidad, como un silencio.
Para encontrar ese estado recogido, la sensación, el pensamiento
y el sentimiento deben interiorizarse y encontrar un tempo común en
el cual no se dividan ni se desconecten tan fácilmente. Sin ese acuerdo
previo, nada puede hacerse. Ninguna atención consciente puede aparecer
Mientras mejor sea el acuerdo, mejor y más justa será la acción,
pues hay una visión de sí mismo y de la respuesta a ser expresada que
toma en cuenta todo.
Debemos comprender que el estado no recogido es normal cuando
no se tiene aún la concentración necesaria. Hace falta repetir y repetir
para llegar a ese estado recogido. Sólo la repetición permitirá disminuir
el tiempo de la preparación y aumentar el tiempo disponible para
la práctica.
Hay un ejercicio especialmente creado para aproximarse a un estado
recogido. Comienzo por ver con toda mi atención que estoy rodeado
de una atmósfera aproximadamente de un metro. Esa atmósfera
se desplaza de acuerdo con los movimientos del pensamiento. Concentro
toda mi atención en evitar que la atmósfera se escape fuera de
esos límites. Entonces la atraigo conscientemente hacia mí como si
la succionara. Siento en todo el cuerpo el eco de «Yo», y me digo
«Soy». Tengo la sensación total de ser.

4-FRASES DE JEANNE SALZMANN:

UN LLAMADO
A LA
CONCIENCIA

El niño quiere tener El adulto quiere ser.
El querer ser está detrás de todas mis manifestaciones.
Aprender a ver es la primera iniciación al conocimiento de
No luchamos contra algo. Luchamos por algo.
Creo que necesito poner atención; pero, en realidad,
lo que necesito es conocer mi falta de atención.
Cuando comienzo a ver, comienzo a amar lo que veo.
Donde está nuestra atención, está Dios.
I I LA APERTURA
A LA PRESENCIA
El momento de recibir una impresión es el momento
de volverse consciente.
La conciencia es siempre conciencia de si mismo.
Necesito sentir que esa Presencia se forma en mi.
Sólo trabajando para estar presente se desarrollará mi
atención.
En cada evento de la vida se produce un doble movimiento
de involución y de evolución.
El esfuerzo que puedo hacer con mis medios ordinarios,
el único que me incumbe, es un esfuerzo de una pasividad
voluntaria, un esfuerzo consciente.
La actitud que tomamos, nuestra posición interior y exterior,
es nuestra meta y a la vez nuestro camino
III EN UNA DIRECCIÓN
COMÚN
¿Estoy convencido de la inutilidad de todo lo que creo saber’:
La verdad no puede ser pensada.
No saben deshacerme de todo, es la más elevada forma de
pensar
La sensación es un instrumento de conocimiento,
un instrumento de contacto conmigo mismo.
Necesito sentir la presencia de lo espiritual en mí,
que el espíritu penetre la materia y la transforme.
Necesito este acto mismo, ser espiritualizado.
La relación es un contacto, un contacto directo
sobre el mismo nivel, con la misma intensidad.
El sentimiento es el instrumento esencial
del conocimiento
IV
EL TRABAJO
PARA
ESTAR PRESENTE
¿Qué comprendo hoy, qué necesito comprender?
La comprensión depende de mi estado de ser,
de mi estado de Presencia.
En mi sueño es absurdo pretender que quiero trabajar.
Mi primer esfuerzo es despertarme para ver
Nuestros esfuerzos para trabajar en la vida son,
ante todo, descubrir cuan lejos estamos de nuestras
posibilidades más elevadas.
En el centro de nuestro trabajo está el deseo de vivir de una
manera más real.
Mi mentira es afirmarme sin tener el sabor
de la verdad, el sabor de lo verdadero.
Podemos ser o un esclavo inconsciente o un sirviente
consciente.
V
CON LOS OTROS
El trabajo es una corriente especial sostenida
por una energia que sólo puede ser tocada
por un hombre unido, entero.
Los otros nos son tan necesarios como la enseñanza misma.
La vida es una relación que pide la cooperación.
El trabajo con otros es una condición para vivir
esta enseñanza.
La enseñanza es el guía. Y sólo aquel que se pregunta
más proj’undamente puede ser responsable de servirla.
El grupo crea una posibilidad para la conciencia,
en la cual lo que damos en el encuentro es
más importante que lo que deseamos conseguir
Los Movimientos son una forma de vivir la idea de Presencia.
VI
PARA ESTAR
CENTRADO
Nos hace falta encontrar el camino hacia una posible unidad.
Nuestra meta es estar centrados al mismo tiempo
en el sentido de una concentración de nuestras
energías, y en el sentido de encontrar el centro
de nuestro sen
Mi meta es llegar a ser una unidad. Para eso tengo que estar
centrado.
Para que mi ser emerja del silencio, hace falta una sensación
que sea realmente igual en todas partes: una unidad
de vibraciones, hasta que un estado sin olas pueda aparecer
El centro de gravedad es la sede de la unidad.
Participo en la vida a través de la respiración.
La respiración que puedo percibir no es el soplo vital.
La corriente que trae el aire adentro y que lo lleva afuera
es el soplo vital.
VII
¿QUIÉN SOY YO?


Cuando pienso en mi, creo siempre que existo y que mi
imaginación de mi, lo que llamamos personalidad, no existe.
Ese egoísmo feroz soy yo; es necesario que tome conciencia
de la necesidad de un contacto directo con esa acción egoísta.
Lo que debo explorar no está más allá del ser sino en todo
el proceso de su propia conciencia. Ésa es la base misma
a partir de la cual pienso y siento.
No sé quién soy. No sé de dónde vengo, no sé adonde voy.
El deseo de ser consciente es el deseo de ser
Sólo puede ser comprendido en el silencio.
El si mismo surge del Absoluto; no puedo existir
fuera del Absoluto, fuera del Si Mismo Absoluto.
El verdadero si mismo es como el espacio: no atado, puro,
infinito.
Mi verdadera naturaleza es la conciencia.
Conocer el Sí Mismo es ser el Sí Mismo.
VIII
HACIA
UN NUEVO SER
El Cuarto Camino es un camino de la comprensión
que requiere el despertar de otra inteligencia.
El nivel de ser está determinado por lo que entra en la
Presencia en un momento dado; es decir, por el número de
centros que participa y la relación consciente entre ellos.
El primer choque consciente, el despertar el recuerdo de si,
es llegar a un estado más recogido, un estado
que nos permita abrirnos a nuestro ser
Hace falta morir a si mismo para nacer de nuevos
decir morir a un nivel de ser para resucitar a otro.
Las olas, los movimientos y la energia son una misma cosa.
Y sin embargo la ola es el movimiento, no la energia misma.
Lo que es importante es comprender la energía misma,
la energia pura.
Mi deseo de ser es un deseo cósmico y mi ser necesita situarse
y encontrar su lugar en un mundo de fuerzas.
Hay una necesidad cósmica de ese ser nuevo que yo podría
llegar a ser
El Cuarto Camino ha existido siempre, aunque en un circulo
restringido.
Hoy en día puede renovar el vínculo que se está debilitando
entre dos niveles en el cosmos.
IX
EN UN ESTADO
DE UNIDAD
Pero sólo hay una gran vida.
No puedo entrar en la experiencia si antes no he reencontrado
una unidad en mi, si no he llegado a ser un todo.
Puedo ver una forma, pero no puedo conocer por medio
de mis sentidos la naturaleza misma de lo que ella es.
Mis pensamientos conocen formas, pero lo que aparece
justo antes o después de cada pensamiento o sentimiento
es la realidad misma, la conciencia real de lo que soy
Todo depende de mi visión, es una mirada que no viene
de un orden impuesto por mi pensamiento sino de
un sentimiento de urgencia por conocer
La atención es la fuerza consciente, la fuerza de la
conciencia. Es una fuerza divina.
El muro de tensiones es el muro de mi ego.
La sensación es lo más esencial en el camino de la conciencia.
Aprendo a tener una sensación continua de mi… al caminar
al trabajar
X
UNA PRESENCIA
QUE TIENE
SU VIDA PROPIA
Sólo se puede conocer a Dios a través de la sensación.
El nombre de Dios es sensación pura, ardiente.
La relación entre los tres centros inferiores es absolutamente
necesaria.
Ella permite abrirse a una energia nueva y sólo se mantiene
si la relación es estable, sólida.
Comienzo a sentir bien esta Presencia, casi como otro cuerpo
en mi cuerpo.
Quedarse delante de eso es justamente un sufrimiento
voluntario.
Despierto para estar entero, para llegar a ser consciente con
una voluntad de ser nacida de la conciencia.
Creo una lucha entre el «sí» y el «no» para mi ser
Sólo en este justo momento comienza el trabajo.
Un hombre consciente no sufre ya; en la conciencia se es feliz.
Pero el sufrimiento asi preparado es indispensable para la
transformación del hombr
XI
EL SER ESENCIAL
La inmovilidad es nuestra naturaleza esencial.
Es la mayor fuerza de vida.
A partir de ella, todos los movimientos son posibles.
Veo el mundo más allá de las formas y esa visión me permite
conocer el mundo de mis formas.
El esfuerzo esencial es siempre la percepción de mi,
la conciencia de mi.
Todo está relacionado con eso: tocar mi esencia.
La fe es la certeza vivida de haber superado los limites de mi yo.
Veo todo tomado en conjunto: el ego y el verdadero yo.
Al ver me libero.
Mi atención liberada, mi conciencia, conoce entonces
lo que soy esencialmente.
Es la muerte del «yo» ordinario.
Veo el yo ordinario como una proyección del yo, un fantasma.
La manifestación no es algo separado, sino una proyección
de algo esencial.
La verdad no tiene continuidad porque está más allá del tiempo.
No es ella la que dura.
XII
VIVIR
LA ENSEÑANZA
Lo milagroso es la entrada en acción de una fuerza consciente
que sabe por qué y cómo es realizada dicha acción.
Para crear hay que ser liberado por la muerte voluntaria,
la muerte del ego.
La visión creadora pertenece al que se atreve a mirar en si
mismo hasta el vacío.
La comprensión no viene por un esfuerzo de adquirir o de
llegar a ser sino sólo cuando la mente está inmóvil.
La meditación es la forma más alta de la inteligencia, una
intensa vigilancia que libera la mente de sus reacciones.
Uno no puede estar sin relación, uno obedece siempre
a una relación.
Uno está relacionado con algo más alto o bien uno está tomado.
Es una lucha de fuerzas.
Es en mi esencia que reencuentro al que ve.
No hav antes ni después. Hay la vida misma.
5. DECIMOS QUE ESTAMOS EN E L TRABAJO .

Decimos que estamos «en el Trabajo». ¿Qué significa esto? El trabajo
es una corriente especial sostenida por una energía que sólo puede
ser tocada por un hombre unido, entero. Es una corriente especial de
energía de pensamiento, de sentimiento, de acción. Su vida depende
de los individuos que se incorporan a ella; ellos son, cada uno y todos
juntos, responsables de lo que le da calidad, lucidez. Un trabajo juntos,
una cooperación, son necesarios para producir algo: como una cadena
de seres que buscan ser más conscientes, y que, con sus esfuerzos, se
ayudan unos a otros. Al integrarse a la cadena, cada persona tiene que
encontrar su lugar, un lugar que es determinado por su utilidad. Entonces,
por sus actitudes y sus acciones, o mantiene y vivifica la cadena
en el lugar donde le corresponde ser un eslabón, o cae y deja de
participar en ella.
La fuerza de la vida está siempre aquí con su acción continua sobre
mí. La fuerza superior está también aquí, pero no estoy listo para recibirla.
Es difícil para uno solo hacer siempre el esfuerzo necesario
para acelerar las vibraciones de los centros de manera que las funciones
también se aceleren. Ésta es la razón por la cual se necesita un
grupo. La vida de trabajo en común es necesaria. La vida que surge
de esa vibración acelerada común es una ayuda poderosa, un centro de
atracción capaz de estremecer, al aportar un choque necesario. La
concentración de un cierto número de seres orientados hacia un plano
superior constituye un poderoso imán para todos los que se acercan
a él. Son atraídos, en el mismo movimiento, hacia su órbita o son expulsados
como inútiles e inadecuados. Ésta es la fuerza de los monasterios
y de las iglesias, de los templos y lugares sagrados. Mientras
más consciente es la concentración, mayor es la fuerza de atracción.
Pero, en un grupo, como en uno mismo, los elementos que participan
en esta concentración deben ser de una calidad que se equilibre. De
otra manera, el fuego central y la densidad serán débiles y el choque
unificador no dará una resonancia suficientemente alta.
Cada paso que damos en nombre del Trabajo añade o elimina una
posibilidad para la obra. Querer estar relacionado con el Trabajo significa
estar relacionado con aquellos que se sienten responsables frente
a él. Esa relación conlleva una obligación. El primer paso hacia un
mejor vínculo es reconocer que no hay una relación consciente entre
nosotros y que debemos ir hacia ella. Si no podemos llegar a relacionarnos
de manera consciente, no habrá Trabajo en absoluto. Cada
paso que damos ahora será como un granito de arena que se agrega
a la relación. Sin esto, iremos en la dirección opuesta. Hasta ahora
hemos recibido los frutos del trabajo y la energía de quienes nos antecedieron.
Ahora la vida del Trabajo depende de nosotros. El Trabajo
no vivirá sin nosotros. Debemos compartir la responsabilidad. Esto
requiere un compromiso total con toda nuestra inteligencia y buena
voluntad.
El Trabajo podría desempeñar su papel en el mundo de hoy si comprendiéramos
la manera, la forma adecuada que corresponde con la
situación actual del mundo. Encontraremos resistencia, oposición interior
y exterior, pero necesitaremos de esa resistencia. Ella puede
ayudamos a encontrar nuestro lugar, nuestra responsabilidad, por momentos
en acuerdo, por momentos sin relación alguna. Hay dos movimientos
de los que depende todo: un movimiento esencial en un
cierto número de personas, un movimiento creativo dentro de uno
mismo, que abre las posibilidades de una acción nueva; y otro movimiento
que crea un área de intercambio, un área de relación con un
número mayor de personas. La fuerza y la calidad de la corriente que
llamamos el Trabajo dependerá de lo que pueda ser vivido y de lo
que pueda ser recibido.

14 comentarios

  1. alex

    muy interesante todas las frases de jeanne de salzmann,son propias de una mujer que conoce muy bien el SERhumano y las leyes a las que esta sometido, y como puede librarse de algunas. para ser menos mecanicos.

    29 julio, 2012 en 0:14

  2. Cuando comienzo a ver, comienzo a amar lo que veo.
    J. Salzmann

    13 septiembre, 2012 en 1:41

  3. Pingback: SALZMANN « EL CUARTO CAMINO

  4. Enrique

    La Realidad del ser, es probablemente el libro más importante que he leído, después de Belcebú y de Fragmentos. Una verdadera lección de el trabajo.

    21 febrero, 2013 en 16:02

  5. verónica sepulveda

    El texto es verdaderamente hermoso… muy aclarador…no he logrado vivir en un estado totalmente consciente, pero todo lo que leo me es familiar y tomo consciencia de la gran importancia del trabajo.

    15 enero, 2014 en 11:02

  6. manuel

    SIMPLEMEBNTE HERMOSO…VERDADERO

    13 febrero, 2014 en 20:08

  7. manuel

    Hermoso….para los pocos que saben lo que DEBEN de hacer o dejar de hacer

    13 febrero, 2014 en 20:10

  8. SERGIO MAGAÑA

    FELICIDADES, EXCELENTE SITIO CON VALIOSA INFORMACION. VIVO EN MEXICO Y DESAFORTUNADAMENTE NO HE ENCONTRADO NADA DEL CUARTO CAMINO. DONDE PUEDO COMPRAR LA OBRA “LA REALIDAD DEL SER” EN ESPAÑOL?
    UN FUERTE ABRAZO
    SERGIO MAGAÑA

    14 abril, 2014 en 15:34

  9. alma paz

    lO QUE LEI ES MUY INTERESANTE, ME ANIMO A COMPRAR EL LIBRO, es parte de la enseñanza y la historia del cuarto camino.

    29 octubre, 2015 en 3:47

    • CESARPOPPO

      El Cuarto Camino NO EXISTE….sólo…”el camino”….y hay tantos…!!….uno por cada ser humano…..G.

      26 marzo, 2016 en 21:42

  10. Pingback: SALZMANN – lahirisite

  11. Adrián

    Hoy me preguntaron..
    El cuarto camino entonces es más que la comprensión?? Tiene que ver con ese despertar de la conciencia de si mismo…?? Y es distinto para cada uno…
    Yo..Si pero un solo camino
    La comprensión es el gran portal
    Y el camino,ya que de ahí se puede ver las falencias, y el camino.
    Se puede ver, que llevó a que despierte tu comprensión.
    Y en los momentos que más cerca te toque vivirlos,es más fácil alinear la óptica de la comprensión.
    Una vez ahí, miro 360° puedo ver cómo funciona todo, y lo importante de las incomprensiónes,sus resultados…el mundo en el que hoy viven.

    6 marzo, 2016 en 22:29

  12. Adrián

    Hoy me preguntaron….
    El cuarto camino entonces es más que la comprensión??? Tiene que ver con ese despertar de la conciencia de si mismo???
    Y es distinto para cada uno??
    Yo respondí:si pero es un solo camino
    La comprensión es el gran portal
    Y el camino, ya que de ahi se ven las falencias….y él camino.
    Se puede ver lo que llevó a que despierte
    Tu comprensión
    Y en los momentos que más cerca te toque
    Vivirlos,es más fácil alinear la óptica de la comprensión.
    Una vez ahí..miró 360° puedo ver cómo funciona todo,y lo importante de las incomprensiónes,sus resultados..el mundo en el que hoy viven.

    6 marzo, 2016 en 23:16

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