La vida es real sólo cuando Yo Soy; Gurdjieff.

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EL TRABAJO INTERIOR-Henriette Lannes

Henriette Lannes nos habla…

Nos habla del hombre, del estado del ser humano, que ha perdido el vínculo esencial con aquello que le da un sentido real a su vida. Cuando ese sentido ya no existe, el ser humano se sumerge en lo que el mundo actual le propone y le impone para encontrar, según dicen, la felicidad.

henrietEL TRABAJO INTERIOR

Siempre hay algo que nos engaña o bien algo por lo que nos dejamos engañar. ;El caso más grave es que me creo alguien! Pero, en realidad, ¿quién soy? ¿Qué es yo? ¿Qué es yo soy?

Nuestra atención debe aprender a concentrarse en estas preguntas. Si no tengo un interrogante que se refiera a mí, hay pocas posibilidades de que experimente la necesidad de trabajar.

Ante todo, debe percibirse y escucharse un interés sincero por nosotros mismos. La mayor parte del tiempo no sabemos quiénes somos ni lo que somos, y por eso vamos a consultar a cartománticas y grafólogos.

Las preguntas verdaderas sólo pueden formularse en un medio que vive con un mínimo de palabras, sin complicaciones. Tal como soy, el yo’ verdadero no existe.

Si lo siento, ¿cómo no olvidar esta impresión? 4

 ¿Cómo aprender a desconfiar del usurpador que vive en posibilidades de inteligencia, de verdad nos son reveladas. mí, que se apodera de mi vida, que la vive en mi lugar? Pero es indispensable permanecer vigilantes pues también entonces se mecaniza esta búsqueda interior y realizar un trabajo falso. 

Cada uno puede dar un contenido diferente a la palabra “Trabajo”. Nuestra atención es débil y se desvía fácilmente. Entonces somos nuevamente atrapados por las redes de nuestra imaginación.

En lo que nosotros llamamos nuestra vida, sentimos una multitud de dificultades ligadas a alegrías y penas más o menos grandes.Debemos relacionarnos continuamente con algo más real en nosotros.

En ningún momento comprendemos verdaderamente lo que nos sucede. A veces somos sensibles a las numerosas contradicciones que existen en nosotros y a nuestro alrededor. Trabajar es tratar de entrar en contacto con el desconocido que soy. Cuando tenemos, aunque sea de manera relativa, conciencia de este estado de cosas, ése es el comienzo del Trabajo. Una gran parte, en nosotros, no tiene ganas de estar en esta situación; sin embargo, recibirnos un llamado interior para abrirnos a ella, para “trabajar”. Cuanto más cuenta nos demos de ello, mejor para nosotros. Hay que regresar incesantemente a nuestra necesidad de conocernos y no dejar que todo se degrade con los yo no quiero… yo no puedo. Debemos aprender a deshacer esas artimañas.

Tal vez veamos que el sueño crea el sueño, y que la masa del sueño y el estado negativo que hay en nosotros pueden aumentar cada día.

Cuando trabajamos, percibimos la importancia, el lugar del trabajo en nosotros mismos. Él representa cada vez más la posibilidad de tener la experiencia de encontrarse uno mismo.

Descubrimos que este encuentro en el seno de nuestra propia vida es más precioso que todo el resto. 

Henriette Lannes

4- Este texto se encuentra en el libro Gurdjieff: Textos compilados por Bruno de Pana/len, A. C. Editorial Ganesha, Caracas, 1997, pp. 428-430

5 G. I. Gurdjieff, Relatos de Belcebú a su nieto, Libro Tercero, A. C. Editorial Ganesba, Caracas, 2001, pp. 422.421.


SUPLEMENTO: LECTURA DE GURDJIEFF

Suplemento 1era parte: George I. Gurdjieff.

Suplemento es una suerte de lecturas que hizo leer a un alumno en NY 

Biografía de George I. Gurdjieff   Jose Figueras Matute44Para permitirles una mejor comprensión de lo que sigue, considero indispensable repetirles algunas de estas explicaciones. Entre otras cosas, yo les dije que para un hombre que haya reconocido con su razón lo que vale en realidad -es decir, al reconocer la importancia exagerada que atribuye a su pretendida individualidad, la cual, según su propia apreciación imparcial en estado de calma, no representa sino casi una completa “nulidad”- el trabajo esencial es adquirir la capacidad de consagrar, por cierto tiempo, todas sus posibilidades y todas sus fuerzas a comprobar el mayor número posible de los hechos anormales que se producen durante sus diversos funcionamientos físicos y psíquicos; dicho de otra manera, de practicar lo que se llama “la observación de sí”.

Y todo esto es absolutamente indispensable a fin de que el conocimiento de estos hechos indeseables, reconocidos hasta ahora sólo por su mente y aun carentes de sentido para su presencia general, impregne gradualmente su naturaleza y, al cristalizar en él una firme convicción respecto a todo lo que ha aprendido, suscite en su presencia general, de acuerdo con un proceso conforme a las leyes, una energía de gran intensidad, la única que hace posible el trabajo ulterior sobre sí mismo, energía que, entre otras cosas, se manifiesta por un esfuerzo constante a fin de adquirir el poder, durante el día -dicho de otra manera, durante su “estado de vigilia”– de recordarse de sí mismo por un tiempo determinado. Y a su vez, este poder le es necesario al hombre que, sólo con su mente, ha reconocido su nulidad y que ha decidido luchar conscientemente contra las anomalías que él mismo ha comprobado, anomalías que están cristalizadas en su individualidad debido a las condiciones inadecuadas en que ha pasado su edad preparatoria y que se manifiestan como toda clase de debilidades cuyo conjunto engendra su falta de voluntad, su falta de carácter, su inercia, y así sucesivamente.

Este poder, digo, la Observación de Sí y el Recuerdo de Sí, le es necesario si quiere aprender, en lo posible, a no “identificarse” con las condiciones circundantes y, mientras continúa la observación de sus manifestaciones interiores y exteriores, a dominar en sí mismo los diversos sentimientos de parcialidad que le han llegado a ser inherentes y a constatar así más profundamente, tanto en su psiquismo como en su cuerpo físico, la presencia de numerosos factores que su propio  consciente ordinario considera ser –y ya no sólo con su “mente“, completamente nula en este caso- del carácter negativo de estas propiedades indignas de un hombre, luego –esta vez también con todo su ser y no sólo con su “mente” completamente nula– para llegar a ser un hombre que quiere realmente trabajar sobre sí mismo.

transmDebido a la importancia de esta cuestión, quisiera repetir y subrayar aquí que todo esto es indispensable para que en el hombre que trabaja sobre sí mismo de una manera rigurosamente conforme a las leyes pueda aparecer y acumularse la energía necesaria para preservar en su trabajo con la intensidad de esfuerzo y el poder de acción sobre sí que son los únicos que permiten que se opere la transmutación de su propia “nulidad” en ese “algo” que él debería haber sido -aunque sólo sea según su sentido común, este “sentido común” que, aunque raramente, se manifiesta en cada uno de nuestros contemporáneos cuando las circunstancias no se le oponen- dicho de otra manera, en esta “Corona de la Creación” que todo hombre está llamado a ser en vez de lo que se ha convertido, sobre todo en estos últimos tiempos, y tal como él se ve en momentos de sinceridad: un animal doméstico cuyas percepciones y manifestaciones todas están automatizadas.

Lo que sobre todo necesitan ustedes es conocer la parte del capítulo, llamada “Suplemento“, que he escrito después de haber demostrado el completo automatismo del hombre contemporáneo y su completa nulidad en cuanto a las “manifestaciones independientes” de su individualidad.

“Así es el hombre promedio ordinario: un esclavo inconsciente, enteramente al servicio de designios de orden universal que nada tienen que ver con su individualidad”.

“Puede permanecer toda su vida tal como nació y tal como ha sido formado, bajo la acción de influencias de todas clases que finalmente han determinado las condiciones de su existencia y, como tal, después de la muerte, ser destruido para siempre”.

“Y aunque éste sea el destino general de toda vida, la Gran Naturaleza le ha dado, sin embargo, a ciertas formas de vida -al hombre en este caso-, la posibilidad de no ser simplemente un instrumento ciego al servicio de los designios objetivos del Todo Universal; ella le ha dado los medios, mientras la sirve y actualiza conscientemente lo que le ha sido predestinado, para producir más de lo que le es demandado y para utilizar este excedente para su ‘egoísmo’, es decir, para la determinación y la manifestación de su propia individualidad”.

“También esta posibilidad le ha sido dada para servir a la meta común, pues el equilibrio mismo de estas leyes objetivas, requiere de tales vidas independientes con estructura autónoma, relativamente liberadas y, en particular, de la especie humana”.

“A este respecto, considero mi deber moral agregar aquí y aun subrayar que, si bien la liberación es posible para el hombre, la oportunidad de alcanzarla no le es dada a todos”. “Pueden oponérsele muchas razones que, en la mayoría de los casos, no dependen ni de nosotros personalmente, ni de las grandes leyes cósmicas, sino solamente de las diversas condiciones accidentales de nuestra venida al mundo y de nuestra formación, entre las cuales las principales son, desde luego, la herencia y las circunstancias en las cuales se efectuó el proceso de nuestra ‘edad preparatoria’. Esas condiciones incontrolables pueden bastar para hacer imposible esta liberación…”

…Es  necesario conocer la comparación que allí había hecho entre la vida de la humanidad, tomada como un todo, y el 536863_460640117318043_588231657_ncurso de un gran río que -en un punto correspondiente, de acuerdo a mi definición, en el momento en que el hombre llega a la edad responsable, es decir, a la edad en que se determina de manera precisa si ha llegado o no a adquirir los datos requeridos para la posesión de su propio “Yo- se bifurca en dos corrientes, una de las cuales se vierte en el océano sin límites, con la posibilidad de un movimiento ulterior de evolución y la otra, en los abismos subterráneos, a fin de proseguir allí un movimiento de orden involutivo y esta vez sólo para las necesidades de la naturaleza.

“Para nosotros, hombres contemporáneos, el peor mal estriba en que, debido a diversas condiciones de nuestra vida ordinaria y, sobre todo, debido a nuestra anormal ‘educación‘, sólo poseemos, en la edad responsable, presencias correspondientes a la corriente del río de la vida destinada a perderse en los abismos subterráneos y caemos en esta corriente. De allí en adelante nos arrastra donde quiere, como quiere y nosotros, sin reflexionar en las consecuencias, permanecemos pasivos, dejándonos llevar como los restos de un naufragio, a la deriva”.

“Mientras permanezcamos pasivos, no sólo nos veremos constreñidos a no ser más que instrumentos al servicio de las ‘creaciones involutivas‘ de la Naturaleza, sino que tendremos que sometemos como esclavos, por el resto de nuestras vidas, al capricho de todo tipo de sucesos ciegos”.

“Puesto que la mayoría de ustedes ya ha cruzado el umbral de la edad responsable y reconoce con toda sinceridad que todavía no ha adquirido su propio ‘Yo Real‘; y puesto que ustedes se dan cuenta, por otra parte, según lo esencial de lo que acabo de decir, de que las perspectivas que les esperan no tienen nada de particularmente agradable, entonces, para que ustedes – justamente ustedes, que han tomado conciencia de esto– no se ‘descorazonen’ y no caigan en el ‘pesimismo’ tan difundido en la vida anormal de hoy en día, les diré, con toda franqueza, sin reserva alguna, apoyándome en convicciones establecidas durante largos años de estudios, las que han sido reforzadas por múltiples experimentos conducidos de manera excepcional – experimentos sobre cuyos resultados he basado el ‘Instituto para el Desarrollo Armónico del Hombre’-, que aún para ustedes, no todo está perdido todavía”.

“En efecto, los estudios y experimentos de los que acabo de hablar me han demostrado, claramente y de manera definitiva, que nuestra Madre Naturaleza, en su vigilancia infinita, ha previsto que los seres tengan la posibilidad de adquirir el núcleo de su esencia, es decir, su propio ‘Yo’, aun después de haber alcanzado la edad responsable“.

“Esta previsión de la equitativa Naturaleza consiste para nosotros, en este caso, en que, después de haber alcanzado el grado de desarrollo correspondiente a una vida responsable, nos ha sido dada la posibilidad, por nuestra propia intención y mediante ciertas experiencias interiores y ciertas condiciones exteriores, de cristalizar, en nuestra presencia general, datos para la adquisición del núcleo de nuestra esencia; por supuesto, que al precio de esfuerzos mucho mayores que durante la edad preparatoria. El proceso de formación intencional de esos datos en nuestra presencia está condicionado por la dificultad de cruzar de una a otra de las corrientes del río de la vida”.

“Es interesante hacer resaltar que la expresión, ‘primera liberación del hombre’, usada a menudo por nuestros contemporáneos, por supuesto que de manera totalmente automática, sin ninguna comprensión de su sentido oculto, expresa precisamente, de acuerdo con la interpretación que le dan los iniciados de una escuela existente en la actualidad en el Asia Central, el sentido de la imagen que yo he dado en mis escritos de la posibilidad que tiene cada gota de agua del río primordial de la vida, de pasar de la corriente destinada a perderse en los abismos subterráneos a la que se vierte en los vastos espacios del océano sin límites”.

“Aunque la Gran Naturaleza le haya dado la posibilidad de este paso al hombre que, habiendo alcanzado su edad responsable, ya ha entrado en la corriente de los abismos subterráneos, yo debo advertirles, a fin de no suscitar en ustedes ilusiones vanas: el pasar de una corriente a otra no es tan fácil -no es querer pasar y ya está-“.

“Para esto es indispensable, manteniendo sin cesar un estado de conciencia activa, obtener ante todo en sí mismo, al precio de una perseverancia a toda prueba, la cristalización intencional de datos capaces de engendrar un impulso inextinguible del deseo de este paso”.

“Luego vendrá, para el hombre, una movilización de todas sus fuerzas interiores con miras a una lucha tenaz contra las anomalías flagrantes ancladas en su individualidad y perceptibles aun por su sentido común, es decir, con miras a una lucha contra los hábitos arraigados en él, que considera indignos de él durante los períodos en que está más tranquilo y que contribuyen a la aparición de nuestro Dios maléfico interior, al sostenimiento y al refuerzo de su fuerza y de su poder, siempre y en todo; ‘Dios maléfico’ cuya presencia crea las condiciones ideales, sobre todo entre los hombres contemporáneos, para gozar de un estado de ‘paz imperturbable”.

“En otras palabras, ustedes tienen que morir a todo lo que constituye la vida ordinaria“. “Es de esta muerte que hablan todas las religiones”.

“Ese es el significado de la sentencia que nos ha llegado desde los tiempos más remotos: ‘sin muerte no hay resurrección’. Dicho de otro modo: ‘Si no mueres no serás resucitado”.

“En este caso no se trata de la muerte del cuerpo, porque, para esta muerte, no hay necesidad de resurrección”. “Si hay un alma, y ésta es inmortal, no necesita de la resurrección del cuerpo”. “Esta resurrección no es en absoluto necesaria para comparecer en el Juicio Final, ante Nuestro Señor, como nos lo enseñan los Padres de la Iglesia”.”No, todos los profetas enviados de Lo Alto y Jesucristo mismo han hablado de esta muerte que puede sobrevenir aquí abajo, en esta vida, es decir, de la muerte del ‘tirano’ que hace de nosotros esclavos y sin cuya destrucción no se puede asegurar la primera gran liberación del hombre”.

Después de todo lo que se acaba de leer, cada uno de ustedes debería comprender que la condición indispensable exigida a un hombre para conservar la posibilidad de entrar en un nuevo camino, el del “movimiento evolutivo”, es la de poseer por lo menos algunos datos para la adquisición de su propio “Yo”.


individuums

Los seres”, decia Orage, “solo se convierten en individuos o individuums, indivisibles, tres en uno y uno en tres -con tres centros ya desarrollados- cuando lo activo, lo pasivo y lo neutralizante estan en su orden normal: una repetición  del estado original de la creacion. Cada ‘querer’ del que somos conscientes deriva de uno de nuestros tres centros, y para los otros dos centros este es una aparicion, una interrupción. Cuando los tres centros tienen el mismo ‘querer’, a eso lo llamamos Voluntad. Entonces un hombre puede decir ‘Yo quiero’, con todo su ser. Este es el estado de ‘yo soy”. Cuando los tres centros están  ocupados en un ‘querer’ uno no esta consciente de un ‘querer’; todo el ser lo consiente. El sufrimiento psicológico  cesa, pero el esfuerzo continua, a menudo con un sentimiento de decepción debido a la frustración  de la Voluntad. Con el crecimiento del ser viene un aumento de las dificultades; al mismo tiempo viene un aumento de fuerza”.

“Una de las metas del Metodo de Gurdjieff es la obtención  de un estado de conciencia de si que ahora asumimos poseer, sin evidencia. Gurdjieff no asume, como lo hacen los métodos  místicos  y ocultos, que somos conscientes de nosotros mismos. El hombre ha perdido el camino, ha caído  en el presente estado de conciencia de vigilia patológica, y a menos que pueda recuperar el camino, esta condenado. Este Metodo  esta concebido para ayudarlo”,

Todas nuestras manifestaciones físicas  y psicológicas  son interrelaciones de nuestro organismo y su entorno, desprovisto de voluntad; es decir, del poder de actuar por iniciativa propia. Asi, tenemos la definición  gurdjieviana de hombre: ‘Un hombre es un ser que puede hacer’. De aquí  se desprende que en general no conocemos a ningún  hombre, sino solo a ‘hombres’ entre comillas.

Si la carencia de voluntad pertenece al orden natural, la pregunta es, ¿Qué tipo de actividad es necesaria para desarrollar la voluntad? Es difícil convencernos a nosotros mismos, darnos cuenta, del hecho de que todos los fenómenos  psíquicos  y psicológicos son del mismo orden que los fenómenos  fisiológicos. El proceso de pensar que se esta produciendo en mi ahora que estoy hablando y el de ustedes cuando no están  hablando, cuando están escuchando, esta tan desprovistos de voluntad como el sentido del tacto en el contacto físico. No hay mas voluntad involucrada que lo que habria en figuras oníricas  que se desplazaran a lo largo de estos movimientos. No suponemos que la figura onírica  ha iniciado su propia actividad; tampoco somos nosotros los iniciadores de las figuras oníricas. Ni siquiera son títeres, pues esto implicaria un titiritero. Nuestro estado es tal que nosotros somos mas o menos figuras oniricas -sobre ‘el telón  pintado que llamamos vida”. No sorprende que el hombre no tenga voluntad; sorprende que crea que la tiene. Esta convicción del hombre de que tiene voluntad, contra toda evidencia, contra el análisis  científico, es uno de los efectos del Kundabuffer. Uno de los primeros resultados del recuerdo de si y de la observación  de si seria desprenderse de esta ilusión  de voluntad. En cierta etapa de la practica del Metodo  aparece la convicción  de la carencia de voluntad, la convicción  de la propia nadidad y mecanicidad, de la desesperanza de la expectativa de algo verdadero en la vida ordinaria.

Esta experiencia psicologica era necesaria antes de que un ser pudiera alcanzar la voluntad . Asumiendo que la toma de conciencia de la carencia de voluntad haya sido experimentada, el problema, ahora, es si es posible nacer de nuevo y entrar en la vida verdadera, y por cual medio. Y aqui, en el umbral, se levanta la palabra voluntad. Se dice que el problema de la voluntad es el misterio de los misterios. La Voluntad verdadera, la fuerza que crea, preserva y destruye el Universo es ininteligible para el pensar ordinario. Dios, el Absoluto, creo el gran universo con un acto de voluntad consciente, superando la inercia, la materia inerte. A medida que nosotros, a nuestra pequeña escala, desarrollamos una voluntad verdadera, asi, de ese modo, llegaremos a ser como Dios, llegaremos a ser Hijos de Dios. .Como empezamos? Nuevamente, vuelvo a citar a Gurdjieff: ‘tomen algo pequeño que deseen hacer y que ahora no pueden hacer, y oblíguense a hacerlo”.

“El capricho es el comienzo de la voluntad. El capricho es una mosca, la voluntad un elefante. El esfuerzo de San Patricio para cambiar el curso de la historia humana, para civilizar Irlanda, es un ejemplo de voluntad de elefante”. Se asume, por supuesto, que uno ha estudiado el Método. Cada esfuerzo para recordarse de si mismo y para observarse a si mismo de manera imparcial es un acto, un pequeño acto hacia el estado de voluntad verdadera; de hecho, el primer paso.

Nott, S


LA IDENTIFICACIÓN

LA IDENTIFICACIÓN

La energía se desperdicia en el trabajo equivocado de los centros; en la tensión inútil de los músculos fuera de toda proporción con el trabajo realizado; en la perpetua habladuría que absorbe una enorme cantidad de energía; en el «interés» que dedicamos sin cesar a las cosas que ocurren. GURDJIEFF
En la entrada acerca de la Mecanicidad decíamos: (por favor les pido que lo lean  antes de seguir, para tener una justa interpretación del estudio http://eneagramacuartocamino.blogspot.com/search/label/Mecanicidad)… De  esto podemos deducir que la mecanicidad inter-penetra nuestro campo mental donde mora la atención, desviándola,  justo allí en nuestro interés (atención emocional), haciendo que nuestra atención esté definidadesde lo socio económico o por lo externo en general  y no nos olvidemos que es para gente que aún no hace un trabajo, que la personalidad es una construcción socio histórica y esto vale para todos, nuestros intereses fueron guiados por la evolución social y están siendo guiados por la cultura hegemónica.Como dice Ouspensky vivimos  en sólo 2 estados de cuatro, que es como vivir en los pisos más bajos de una casa de cuatro pisos. Estos dos estados están signados por la mecanicidad y la identificación.Cuáles son estos dos estados, el primero es el estado de sueño y el segundo el sueño despierto o vigilia de todos los días. En cuanto al primero es el estado de dormir en la cama, tal vez el sueño reparador de la noche, en  cambio el segundo es por paradojal que parezca un estado de sueño despierto o en cual estamos atendiendo toda la vida diaria dormidos, en cuanto a su intensidad dependen de las impresiones exteriores. También este estado es el estado automático.Este es el estado dominado por la identificación y es la identificación el tema que vamos abordar en esta oportunidad, continuando con el propósito de distinguir las ideas de Cuarto Camino, pero también aclarar por donde seguir y elegir el modo que facilite este trabajo.   
Para la psicología oficial la identificación es el proceso de asimilar, incorporar afectos, palabras y vivencias que generen  un sentimiento de sí mismo, indispensable para la vida de relación. Este  sentido es inverso al que  le dá Cuarto Camino ya que tiende a más identificación, dado que tal estado para la psicología apunta más afirmación de ese sí mismo.  En  cambio para Cuarto Camino se relativiza ese sentimiento de sí, es más se enfatiza que hay un sentimiento de sí mismo falso.
 

El lugar donde coloca la sensación de “Yo” mecánicamente es el lugar donde uno más se identifica. Nicoll

 

El interés se lo podría tomar como se lo toma en economía, poner a trabajar dinero a interés, esto se sabe es improductivo, pero tentador, pero esto no sería beneficioso para nuestro trabajo interno. También se lo podría ver al interés como la forma que tiene la sociedad de consumo a movernos por interés, ellos le llaman la propensión a consumir, acá si podrían estar  nuestros sueños involucrados, como lo que queremos lograr en la vida. Por otro lado el interés es lo que nos motiva, tira o inclina, es la propensión y a la vez nos define, porque nadie hace lo que no le interesa. Esto nos dá una idea somera del alcance. De todos es el último que se relaciona con la identificación y hay una cuarta posibilidad que la de economizar el interés, que explicaré más adelante. Entonces el interés es nuestra propensión base para la  identificación a veces con las cosas externas, otras con las cosas internas.

Veamos ahora que ha dicho Gurdjieff
El hombre no recuerda lo que ha pensado o lo que ha dicho; no recuerda cómo ha pensado o cómo ha hablado (no se registra a sí mismo). Esto, a su vez, está en relación con una de las características fundamentales de la actitud del hombre hacia sí mismo y hacia lo que lo rodea, a saber: su constante «identificación» con todo lo que atrae su atención, sus pensamientos o sus deseos y su imaginación. «La identificación» es un rasgo tan común, que en la tarea de la observación de sí es difícil separarla del resto. El hombre está siempre en estado de identificación; sólo cambia el objeto de su identificación. El hombre se identifica con un pequeño problema que encuentra en su camino (identificación exterior) y olvida completamente las grandes metas que se propuso al principio de su trabajo. Se identifica con un pensamiento (identificación interior) y olvida todo lo demás. Se identifica con una emoción, con un estado de ánimo, y olvida otros sentimientos más profundos. Al trabajar sobre sí mismas, las personas se identifican hasta tal punto con metas aisladas que pierden de vista el conjunto. Para ellas los dos o tres árboles más cercanos llegan a representar todo el bosque. La identificación es nuestro más terrible enemigo porque penetra por todas partes. En el mismo momento en que creemos luchar contra ella seguimos siendo víctimas de su engaño. Y si nos es tan difícil liberarnos de la identificación, es porque nos identificamos más fácilmente con las cosas que más nos interesan, a las que damos nuestro tiempo, nuestro trabajo y nuestra atención. Para liberarse de la identificación el hombre debe entonces estar constantemente en guardia y ser despiadado consigo mismo. Es decir, que no debe tener miedo de desenmascarar todas sus formas sutiles y  escondidas. Es indispensable ver y estudiar la identificación a fin de descubrirla en nosotros mismos hasta sus raíces más profundas. Pero la dificultad de la lucha contra la identificación se acrecienta aún más por el hecho de que cuando la gente la nota, la mira como una cualidad excelente y le concede los nombres de «entusiasmo», «celo», «pasión», «espontaneidad», «inspiración», etc. Consideran que realmente no pueden hacer un buen trabajo en cualquier terreno sino en estado de identificación. En realidad esto es una ilusión. En tal estado el hombre no puede hacer nada sensato. Y si la gente pudiera ver lo que significa el estado de identificación, cambiaría de opinión. El hombre identificado no es más que una cosa, un trozo de carne; pierde hasta la poca semejanza que tenía con un ser humano. En el Oriente, donde se fuma el hashish y otras drogas, a menudo sucede que un hombre se identifica con su pipa hasta el punto de considerarse a sí mismo como una pipa. Esto no es un chiste, sino un hecho. Se toma efectivamente una pipa. Esto es la identificación. Pero para llegar a esto no son necesarios en lo más mínimo el hashish o el opio. Miren a la gente en las tiendas, los teatros o restaurantes. Vean cómo se identifican con las palabras cuando discuten o tratan de probar algo, sobre todo algo que no conocen. No son más que deseo, avidez, o palabras; de ellos mismos no queda nada. G.I. Gurdjieff en  Fragmentos de una enseñanza desconocida de P. D. Ouspensky
La Identificación Exterior e Identificación Interior
La Identificación exterior es un ida y vuelta con los intereses de la sociedad que se han internalizados y hoy los tomamos como que yo soy así, como gustos propios. Un ejemplos de esto sería la moda, para entender mejor que queremos decir, a todos nos gusta el Auto BMW, no hace falta aclarar que cada nuevo rico lo primero que hace es adquirir uno, con un juicio apresurados estaríamos a punto de decir que todos nos gusta lo mismo, pero en realidad es la sociedad, el comercio de autos el que nos iguala, esto es un ejemplo claro de lo que es Identificación exterior y con el exterior.
La Identificación interior en cambio es cuando un hombre está dormido está identificado con cada pensamiento que se le presenta automáticamente en su mente  y con cada estado de su personalidad que le surgen automáticamente. Lo toma todo como su vida y aun más, lo toma como su vida necesaria.
Una vez puse un ejemplo de una persona que trabaja en el mismo lugar donde vive es decir en su casa, esa persona no sabe cuando terminar su trabajo y cuando empieza su vida personal, y lleva todos los problemas del trabajo a toda su vida, esta es una de las formas del enredo que la identificación produce dentro de uno mismo.
El  interés es un tipo de atención emocional que por ejemplo cuando hacemos algo la atención funciona sola, no significa que los emotivos no tienen que sentir o tener interés, significa en ese estado de identificación se es utilitario a un sistema por ejemplo el de consumo. Tendríamos que averiguar a cuantos sistemas somos útiles para descubrir el entramado  de la mecanicidad con la Identificación. En ese momento soy un objeto del sistema o soy funcional. Para no sufrir de identificación interior deberíamos interiorizar el interés  hacia la partes más interiores de los centros, de esta manera no estaríamos a la merced de los deseos. No hagáis tesoros en la Tierra, donde la polilla y el orín lo corrompen… sino haceos tesoros en el cielo, porque allí donde esté tu tesoro estará también tu corazón. El tesoro es la metáfora del interés (atención). Allí donde esté lo que más quieras estará tu corazón (emoción), podríamos ver que el interés es exactamente el foco de la identificación. Esta atención emocional es igual a la que está movida desde afuera, es semejante a la mosca que se posa en cada objeto, tal vez para alimentarse. Ahora dijimos que hay que  elevar el interés a la parte interna de los centros, sobre la atención deberíamos conectarla con un interés que esté más allá de lo mecánico. Elevarlo al cielo sería hacia un objetivo  en el que se maneja la consciencia, por ejemplo se dice que la ley de atracción, la intención consciente nos orientan por encima del interés ceñido a la lógica de los sentidos, de los intereses de la sociedad.
NOTAS SOBRE LA IDENTIFICACIÓN
Nos han dicho en el Trabajo que una de las primeras cosas que hemos de observar en nosotros mismos es la identificación. Se dice que el identificarse es la más terrible fuerza que actúa en este planeta y que mantiene a las gentes dormidas y así les impide despertar. Tal como somos esto es, gentes mecánicas, que hacen todo mecánicamente y no tienen conciencia propia nos identificamos a cada instante. Nos identificamos con nuestros pensamientos, con nuestros sentimientos, y nos identificamos con lo que sucede en la vida exterior. De este modo nos mantienen en prisión sin que nos demos cuenta de ello y tan solo por medio del desarrollo de la conciencia lograremos salir de la cárcel. Solo pocas gentes lo desean a saber, aquellas gentes que poseen lo que es llamado Centro Magnético y por lo tanto sienten que debe de haber algo diferente y tratan de hallarlo.  M. Nicoll, Comentarios Psicológicos sobre las enseñanzas de Gurdjieff y Ouspensky T3 Pag. 102 pdf.
Identificarse o la identificación es un curioso estado en el cual el hombre pasa más de lamitad de su vida. Se “identifica” con todo: con lo que dice, con lo que siente, con lo que cree, con lo que no cree, con lo que desea, con lo que no desea, con lo que le atrae, con lo que le repele. Todo lo absorbe, y no puede separarse a sí mismo de la idea, del sentimiento o del objeto que lo absorbe. Esto quiere decir que en el estado de identificación, el hombre es incapaz de ver imparcialmente el objeto de su identificación. Es difícil encontrar una cosa, por pequeña que sea, con la cual el hombre no se pueda identificar. Al mismo tiempo, en estado de identificación, el hombre tiene aun menos control sobre sus reacciones mecánicas que en cualquier otro momento. P. Ouspensky, Psicologías de de la Posible evolución del hombre.
Un hombre debe estar plenamente identificado con su estado interior; puede sentirse deprimido o tener miedo o estar herido o furioso, etc. —y ser sencillamente su estado. Entonces su sensación de “Yo” y su estado son una y la misma cosa. Esta es identificación interior. El hombre esta identificado consigo mismo. Su sensación de “Yo” está colocada en su estado de ánimo. Supongamos ahora que observa su estado. Esto requiere atención. Como lo saben, la atención nos pone en la parte más consciente de los centros.
M. Nicoll, Comentarios Psicológicos sobre las enseñanzas de Gurdjieff y Ouspensky
Un aspecto que dejamos pendiente es esto de interiorizar el interés, que es semejante a economizar el interés. Al  hacerlo nos haría conservar el interés o el deseo de las cosas externas, o de estar tirados por lo externo, o buscar alimento allí,  lo cual nos lleva a suponer que esta no acción se acumularía en el interior como algún tipo de energía que ofrecería una  resistencia, o elevaría la calidad justamente de la atención hacia las partes interiores de los centros.
“La identificación es el principal obstáculo para el Recuerdo de Sí. Un hombre que se identifica es incapaz de recordarse a sí mismo. Para poder recordarse a sí mismo, primero es necesario no identificarse. Pero para aprender a no identificarse, ante todo el hombre debe no identificarse consigo mismo, no llamarse a sí mismo «Yo», siempre y en todas las ocasiones. Debe recordar que hay dos en él, que hay él mismo, es decir Yo en él, y el otro con el cual debe luchar y al que debe vencer si quiere alcanzar cualquier cosa. Mientras un hombre se identifique o sea susceptible de identificarse, es esclavo de todo lo que puede sucederle. La libertad significa ante todo liberarse de la identificación.  G.I. Gurdjieff, en Fragmentos de una enseñanza desconocida de P. D. Ouspensky
DESIDENTIFICACIÓN
Desidentificación es la forma de liberarse del sentimiento de sí mismo falso. Las formas para desidentificarse recomendadas son  la separación interior, la división en dos, la detención interior y el recuerdo de sí.
Separación interior: es el acto por el cual nos separamos del yo mecánico que ha tomado las riendas de mi vida. Se destaca por ver que en mi todo sucede…
La división en dos: es dividirse a sí mismo en un lado observante y en un lado observado, Es decir, es ser capaz de observar su estado interior. Si se convierte en dos comienza la observación y el conocimiento de sí.
La  detención interior: es el ejercicio de detener las asociaciones mecánicas y las emociones mecánicas, es ver desde un lugar de detenimiento, quietud interna.
El  Recuerdo de Sí: es cambiar el sentimiento de sí falso (el soquete) por un Yo Real o como se dice en oriente cambiar la cuerda porque ya no vibra.
“Después de haber estudiado la identificación en general, hay que prestar atención a uno de sus aspectos particulares: la identificación con las personas que toma la forma de la consideración interna.
P. Ouspensky,  Fragmentos de una enseñanza desconocida
 

Partkdolg deberes del Ser

Partkdolg deberes del Ser

Being-Partkdolg-Duty

  

  

Partkdolg deberes del Ser – Being-Partkdolg-Duty    

 El elemento activo omnipresente Okidanokh penetra en la presencia de los seres a través de las tres clases de alimentos eserales. (Comida, Aire e Impresiones). Y tal ocurre debido a que, como ya te he dicho, este mismo Okidanokh toma parte necesariamente en la formación de todo tipo de productos utilizables como alimentos eserales, estando siempre contenido en la presencia de dichos productos. De modo pues, querido niño, que la principal característica del omnipresente Okidanokh, en este caso dado, es que el proceso del «Djartklom» se desarrolla en sí mismo en la presencia de todos los seres, pero no por hallarse en contacto con las emanaciones de una concentración cósmica de magnitud considerable, sino que los factores determinantes de este proceso en las presencias de los seres, o bien son resultado de los procesos conscientes de los «Partkdolg deberes del Ser» por parte de los propios seres —procesos acerca de los cuales ya habré de hablarte más adelante— o bien de aquel proceso de la propia Gran Naturaleza que se conoce en el Universo con la denominación de «materialización Kerkoolaonarniana», significando este proceso «la obtención de la totalidad de vibraciones necesarias mediante la adaptación». Este último proceso se desarrolla en los seres sin que haya participación alguna de su consciencias. En ambos casos, en que el Okidanokh penetra en la presencia de un ser y tiene lugar el proceso del Djartklom, se funde cada una de sus partes fundamentales con aquellas percepciones que a éste le corresponden, en conformidad con las llamadas «Afinidad de Vibraciones» y que se hallan presentes en el ser en ese momento, y luego estas partes se concentran en la localización correspondiente, esto es, en el cerebro correspondiente Y estas fusiones reciben el nombre de «Impulsakri» del ser. Es necesario notar, además, que estas localizaciones o cerebros de los seres no sólo sirven como aparatos para l transformación de las sustancias cósmicas correspondientes a los efectos del Altísim Trogoautoegócrata Cósmico Común, sino también como el medio necesario para posibilitar el autoperfeccionamiento consciente de los propios seres. Este último objetivo depende de la calidad de la presencia del Impulsakri del ser concentrado o, como suele decirse también, depositado, en estos cerebros eserales correspondientes. En cuanto a las cualidades del Impulsakri del ser, se cuenta entre los mandamientos directo de nuestra ETERNIDAD TODOABARCANTE, uno especial, rigurosamente cumplido por todos los seres tricerebrados de nuestro Gran Universo y que puede expresarse con las siguientes palabras: Cuídate siempre de aquellas percepciones que puedan manchar la pureza de tu cerebro. Los seres tricerebrados tienen la posibilidad de perfeccionarse a sí mismos personalmente gracias a que poseen en su presencia común tres centros o cerebros localizados, sobre los cuales, posteriormente, cuando el proceso del Djartklom se produce en el Okidanokh omnipresente, son depositadas las tres santas fuerzas del sagrado Triamazikamno, adquiriendo así, esta vez, la posibilidad de efectuar posteriores materializaciones independientes. Es precisamente en este punto que los seres poseedores de este sistema tricerebrado pueden, mediante el cumplimiento consciente y deliberado de los deberes eserales de Partkdolg, utilizar en este proceso de Djartklom en el Okidanokh omnipresente, sus tres santas tuerzas para sus propias presencias, llevando sus presencias a lo que se conoce como «estado Seronoolanzalkniano»; es decir, que pueden convertirse en individuos dotados de su propia ley sagrada del Triamazikamno, adquiriendo, de este modo, la posibilidad de procurarse conscientemente y recubrir su presencia común con todo eso «Santo», lo cual, además, ayuda a la materialización del funcionamiento de esas unidades cósmicas de la Razón Objetiva o Divina. Pero lo más terrible, querido niño, reside precisamente en esto, en que si bien en esos seres tricerebrados que tanto te han interesado y que habitan el planeta Tierra surgen y se hacen presentes hasta la época de su completa destrucción, estas tres localizaciones independientes o tres cerebros eserales, por intermedio de los cuales se transforman por separado las tres santas fuerzas del sagrado Triamazikamno que ellos podrían utilizar parasu propio perfeccionamiento, terminando en materializaciones posteriores correspondientes, no obstante, debido principalmente a las anormales circunstancias de existencia ordinario establecidas entre ellos, estas posibilidades se ven truncadas en su propia raíz. Es interesante notar que los mencionados cerebros eserales se encuentran en las mismas partes del cuerpo planetario de estos seres tricerebrados que habitan la Tierra. Debo hacerte notar que en los primeros seres tricerebrados que habitaron aquel lejano planeta,dicho cerebro eseral se hallaba localizado en la misma parte de su cuerpo planetario que en el nuestro y su forma exterior era exactamente igual también al nuestro; pero por muchas razones que tú mismo podrás comprender más adelante en el curso de mis explicaciones, la Gran Naturaleza se vio obligada a regenerar gradualmente este cerebro, dándole finalmente la forma que ahora ostenta en los seres contemporáneos. Este cerebro eseral no se halla localizado, en los individuos contemporáneos tricerebrados de aquel planeta, en una masa común, según es propio de las presencias de todos los demás seres tricerebrados de nuestro Gran Universo, sino que está localizado en distintas partes, en conformidad con lo que se llaman «Funciones Específicas», y cada una de estas partes se encuentra situada en un lugar distinto del cuerpo planetario total. Pero si bien en su forma exterior este centro eseral terráqueo posee actualmente múltiples concentraciones diversamente ubicadas, todas sus funciones separadas se hallan no obstante vinculadas entre sí, de modo que la suma total de esas partes dispersas puede funcionar dforma exactamente igual a la propia del cerebro unitario. Los terráqueos denominan a estas localizaciones independientes de su presencia común «nodos nerviosos». Es interesante notar que la mayoría de las partes separadas de este cerebro eseral se hallan localizadas precisamente en aquel lugar de su cuerpo planetario en que debiera estar el cerebro normal, es decir, en la región del pecho; por su parte, la totalidad de estos «nodos nerviosos» situados en el pecho reciben el nombre de «plexo solar». De modo pues, querido niño, que el proceso del Djartklom en el Okidanokh omnipresente puede desarrollarse en la presencia de tus favoritos terráqueos y también en ellos las tres santas fuerzas se funden independientemente con otras cristalizaciones cósmicas, pasando a materializarse en forma correspondiente, pero, dado que, por causa principalmente de las ya mencionadas circunstancias anormales de existencia que paulatinamente establecieron ellos mismos han dejado por completo de cumplir sus deberes eserales de Partkdolg, ninguna de las santas fuentes de todo lo existente, con la única excepción de la fuente de la negación, puede, en consecuencia, transubstanciarse en su propia presencia. George I. Gurdjieff, Relatos de Belcebú a su Nieto


LOS CHOQUES CONSCIENTES

organismo capaz de desarrollo propio

El Hombre fue creado como un organismo capaz de desarrollo propio, y si reflexionan sobre lo que esto significa se darán cuenta de que el Hombre no está hecho de acuerdo a un molde. Hasta cierto punto estamos hechos a medida pero más allá de ese punto no estamos hecho a medida. Al mismo tiempo somos capaces de evolucionar, de desarrollarnos, de crecer más allá del nivel de lo hecho a medida o mecánico. Pero ya que todo está gobernado por la Ley de Siete o Ley de Choque es menester que comprendan que todo desarrollo ulterior depende del choque —esto es, que les será imposible desarrollarse mas allá de un nivel mecánico dado sin que se produzca un choque. El cuerpo trabaja todo el tiempo como una máquina que transforma el alimento físico en sustancias cada vez más elevadas —sustancias que hacen posible el sentimiento, el pensamiento, etc. Y esto se produce por medio del choque mecánico del Aire que entra en la octava de la Transformación de Alimento en cierto punto entre Mi y Fa.
Pero el resto de la persona humana, es decir todo cuanto puede ir más allá del nivel mecánico, no está trabajando. Se vive la vida de un modo cualquiera sin tener la menor idea de que es preciso producirse un choque, y por cierto se puede vivir la propia vida de este modo debido al choque mecánico de aire. Pero el Hombre fue creado para algo más. El Trabajo nos enseña que somos capaces de darnos dos choques conscientes además del choque mecánico de aire y a no ser que se produzcan estos choques un hombre sigue durmiendo y en verdad empieza a morir psicológicamente. La verdadera vida del Hombre está en la esfera psicológica, en el desarrollo de la comprensión, del sentimiento, del pensamiento, de la percepción interior. Si ustedes piensan que son simplemente su cuerpo, entonces cometen un gran error. Por más que presten atención al cuerpo no tendrán la posibilidad de darse los otros dos choques conscientes que pertenecen al lado psicológico del Hombre.
El Hombre es más que su cuerpo, o más bien, fue predestinado a ser más que su cuerpo.
Ocupémonos del primero de los choques adicionales. Este choque pertenece a la entrada de las impresiones y a su recepción y digestión. Es llamado el Primer Choque Consciente. En un hombre completamente desarrollado y consciente tienen lugar tres choques —el choque mecánico del aire, que es dado, y los dos choques adicionales que no son dados sino que deben ser creados. Toda la psicología esotérica trata en última instancia de la naturaleza de estos dos choques adicionales y de los medios que permiten producirlos, y se refiere a las octavas que existen potencialmente en el Hombre y que pueden ser desarrolladas por medio de un trabajo consciente. Para cambiar, para llegar a ser diferente, para transformarse a sí mismo, es preciso
comprender estos dos choques y Crearlos continuamente en la vida cotidiana. Pero ante todo debe ser producido el Primer Choque Consciente, y en este Trabajo una persona debe saber lo que significa dar el Primer Choque Consciente a su vida cotidiana. A no ser que conozcamos genuinamente algo sobre el Primer Choque Consciente, que es llamado la Transformación de Impresiones, nos será imposible comprender el Segundo Choque Consciente. Las impresiones que entran en la maquina humana son un alimento que constituye el comienzo de una octava.
En el Eneagrama el ángulo izquierdo de la figura de tres o triangulo se refiere al Primer Choque Consciente; el ángulo de la derecha se refiere al choque mecánico del Aire. Ahora bien, desde el exterior el Aire penetra por el lado derecho del Eneagrama como Do que tiene el valor numérico del Hidrógeno 192. Sufre ciertas transformaciones hasta el punto Mí.
Indicaremos estas etapas en el diagrama. Advertirán que el desarrollo de la transformación del Aire procede hasta el punto Mi donde está el ángulo izquierdo de la figura de 3 o triángulo. Entonces se detiene porque en ese punto es necesario un choque para que pueda proseguir.
Pero comúnmente este choque no se produce. Algo debe entrar aquí tal como
lo hizo el Aire en el ejemplo previo para producir el choque. Lo que entra en ese punto son las Impresiones.
Pero las Impresiones no producen el choque de la misma manera como lo hizo el Aire a no ser que sean recibidas conscientemente. Por consiguiente la naturaleza de estos dos choques es diferente. En el numero 3 el choque es pasivo o mecánico, pero en el numero 6 el choque debe ser activo o consciente. Este último señala el lugar de la evolución consciente. Este es el lugar donde tenemos que tomar la vida, que son Impresiones entrantes, de un modo nuevo, donde tenemos que transformar todos los incidentes diarios, todas nuestras relaciones con los otros. Este es el lugar donde tenemos que trascender nuestros sentidos, y digerir todo cuanto nos sucede, donde debemos formar el poder psicológico que escoge y por otra parte elimina, de igual modo que los Pulmones escogen en el Aire lo que es mas útil y eliminan lo inútil.
Más adelante nos extenderemos sobre este tema. Pero verán que el Eneagrama con todas sus posibilidades no obra en el hombre a menos que se cumplan todas las condiciones que le son inherentes. Cuando lleguen a darse cuenta de que la Ley de Siete o Ley de Choque se aplica a la vida psicológica, ya habrán visto por que es menester hacer continuos esfuerzos en la esfera psicológica. Si no se dan los choques necesarios a la octava psicológica se producirá necesariamente la muerte o la degeneración de la mente y del sentimiento, del mismo modo que si no se produce el choque mecánico del Aire sobreviene la muerte del cuerpo.
Ahora bien, los esfuerzos psicológicos, el choque psicológico, son de muchas clases diferentes. Recibir las Impresiones de una manera nueva, no tomar siempre las cosas del mismo modo, recibir las nuevas Impresiones mediante una atención dirigida, son algunos de los aspectos que pertenecen al Primer Choque Consciente, al que es posible resumir como el trabajo sobre el Ser y el trabajo sobre el Conocimiento.

Cuando el Trabajo empieza a obrar sobre uno y deja de ser una mera idea teórica, cuando se comienza a ver como se aplica a uno mismo, cuando se ve por uno mismo algunos de los muchos significados implicados en el Primer Choque Consciente, que por lo general es llamado Recuerdo de Si, o se es consciente del lugar de .entrada de las Impresiones provenientes del mundo externo, entonces se comprende que numerosos y variados son los aspectos pertenecientes a este choque. Al mismo tiempo se comprende lo que significa vivir más conscientemente. Y cuando se comienza a
entender todo lo que esto significa, se contempla la vida que se llevaba antes, cuando se reaccionaba a todo mecánicamente, con un sentimiento parecido al horror. Se siente entonces que en el pasado se hubiera preferido vivir más conscientemente. Se tiene una vislumbre de
como se ha vivido y de cómo se hubiera podido vivir.
Lo que más sorprende es la belleza con que todo está formulado en el diagrama, la sencillez con que todo está expuesto cuando se le confiere un significado, con el propio pensamiento y comprensión, cuando deja de ser una cosa a la que tan sólo se puede contemplar. En el diagrama todo es viviente, todo está pleno de significación, y las palabras y letras y cifras y líneas son en realidad fuentes de significación una vez que el entendimiento las aprehende. Se asemeja a un mapa que tuviera paises vivientes, no meras representaciones.

LA NATURALEZA DE LOS CHOQUES


AUTOCONOCIMIENTO

SER Y SABER  

Ambas líneas deben avanzar juntas.

Los principios que pertenecen al otro sistema, el nuevo sentido del tiempo, del Yo, de la recurrencia, tienen que tener una relación a la vida

—El desarrollo del hombre, decía G.I. Gurdjieff , se opera a lo largo de dos líneas: «saber» y «ser». Para que la evolución se realice correctamente, ambas líneas deben avanzar juntas, paralelas una a otra y sosteniéndose una a otra. Si la línea del saber sobrepasa demasiado a la del ser, o si la línea del ser sobrepasa demasiado a la del saber, el desarrollo del hombre no puede hacerse regularmente; tarde o temprano tiene que detenerse. “La gente capta lo que debe entenderse por «saber». Reconocen la posibilidad de diferentes niveles de saber: comprenden que el saber puede ser más o menos elevado, es decir, de más o menos buena calidad. Pero esta comprensión no la aplican al ser. Para ellos, el ser designa simplemente «la existencia», que ellos oponen a la «no existencia». No comprenden que el ser puede situarse a niveles muy diferentes, incluir varias categorías. Tomen, por ejemplo, el ser de un mineral y el ser de una planta. Son dos seres diferentes. El ser de una planta y el de un animal, son también dos seres diferentes. Igualmente lo son el ser de un animal y el ser de un hombre. Pero dos hombres pueden diferir en su ser más aún que un mineral y un animal. Esto es exactamente lo que la gente no capta. Ellos no comprenden que el saber depende del ser. Y no solamente no lo comprenden, sino que no quieren comprenderlo. En la civilización occidental en particular, se admite que un hombre pueda poseer un saber vasto, que pueda ser por ejemplo un sabio eminente, autor de grandes descubrimientos, un hombre que hace progresar la ciencia, y que al mismo tiempo pueda ser, y tiene el derecho de ser, un pobre hombre egoísta, discutidor, mezquino, envidioso, vanidoso, ingenuo y distraído. Parece que aquí se considera que un profesor tiene que olvidar en todas partes su paraguas.

“Y sin embargo, tal es su ser. Pero en Occidente se estima que el saber de un hombre no depende de su ser. La gente da mayor valor al saber, pero no sabe darle al ser un valor igual, y no tiene vergüenza del nivel inferior de su propio ser. Ni siquiera comprende lo que esto quiere decir. Nadie comprende que el grado del saber de un hombre es función del grado de su ser. “Cuando el saber excede demasiado al ser, se vuelve teórico, abstracto, inaplicable a la vida, aun puede tornarse nocivo, porque en lugar de servir a la vida y de ayudar a la gente en su lucha contra las dificultades que la asaltan, tal saber comienza a complicarlo todo; desde luego, ya no puede aportar sino nuevas dificultades, nuevos problemas y toda clase de calamidades que no existían antes.

“La razón de esto es que el saber que no está en armonía con el ser, nunca puede ser bastante grande o, mejor dicho, no puede estar lo suficientemente calificado para las necesidades reales del hombre. Éste será el saber de una cosa, ligado a la ignorancia de otra: será el saber del detalle, ligado a la ignorancia del todo: el saber de la forma, ignorante de la esencia.

“Tal preponderancia del saber sobre el ser puede ser comprobada en la cultura actual. La idea del valor y de la importancia del nivel del ser está completamente olvidada. Y se ha olvidado también que el nivel del saber está determinado por el nivel del ser. De hecho, a cada nivel de

ser corresponden ciertas posibilidades de saber bien definidas. Dentro de los limites de un «ser» dado, la calidad del saber no se puede cambiar, y dentro de estos límites, la única posibilidad de cambio reside en la acumulación de informaciones de una sola y misma naturaleza. Un cambio en la naturaleza del saber es imposible sin un cambio en la naturaleza del ser.

“Tomado en sí, el ser de un hombre presenta múltiples aspectos. El del hombre moderno se caracteriza sobre todo por la ausencia de unidad en si mismo y por la ausencia aun de la menor traza de aquellas propiedades que le complace especialmente atribuirse, la «conciencia lúcida», la «libre voluntad», un «ego permanente» o «Yo», y la «capacidad de hacer». Sí, por asombroso que esto les parezca, les diré que el rasgo principal del ser de un hombre moderno, que explica todo lo que le falta, es el sueño.

“El hombre moderno vive en el sueño. Nacido en el sueño, muere en el sueño. Del sueño, de su significado y de su papel en la vida, hablaremos más tarde. Ahora, reflexionen solamente en esto: ¿qué puede saber un hombre que duerme? Si ustedes piensan en ello, recordando al mismo tiempo que el sueño es el rasgo principal de nuestro ser, no lardará en ser evidente para ustedes que Un hombre, si verdaderamente quiere saber, debe reflexionar ante todo en las maneras de despertarse, es decir, de cambiar su ser.

“El ser exterior del hombre tiene muchos lados diferentes: actividad o pasividad; veracidad o mala fe; sinceridad o falsedad; coraje o cobardía; control de sí mismo o libertinaje; irritabilidad, egoísmo, disposición al sacrificio, orgullo, vanidad, presunción, asiduidad, pereza, sentido moral, depravación; todos estos rasgos, y muchos más, componen el ser de un hombre.

“Pero todo esto en el hombre es enteramente mecánico. Si miente, significa que no puede dejar de mentir. Si dice la verdad, significa que no puede dejar de decir la verdad; y así es en todo. Todo sucede: un hombre no puede hacer nada, ni interior ni exteriormente.

“Sin embargo, hay límites. Por regla general, el ser del hombre moderno es de una calidad muy inferior. A veces de una calidad tan inferior que no hay posibilidad de cambio para él. Nunca hay que olvidarlo. Aquéllos cuyo ser puede aún cambiar se pueden considerar afortunados. ¡Hay tantos que son definitivamente enfermos, máquinas rotas con las cuales no se puede hacer nada! Son la gran mayoría. Pocos son los hombres que pueden recibir el verdadero saber; si ustedes reflexionan sobre esto, comprenderán por qué no lo pueden los otros: su ser se opone a ello.

“En general, el equilibrio del ser y del saber es aún más importante que el desarrollo separado de uno o del otro. Porque un desarrollo separado del ser o del saber no es deseable de ninguna manera, aunque este desarrollo unilateral sea precisamente lo que parece atraer de manera especial a la gente.

“Cuando el saber predomina sobre el ser, el hombre sabe, pero no tiene el poder de hacer. Es un saber inútil. Inversamente, cuando el ser predomina sobre el saber, el hombre tiene el poder de hacer, pero no sabe qué hacer. Así el ser que él ha adquirido no le puede servir para nada, y todos sus esfuerzos han sido inútiles. “En la historia de la humanidad, encontramos numerosos ejemplos de civilizaciones enteras que perecieron ya sea porque su saber sobrepasaba a su ser, o porque su ser sobrepasaba a su saber.”

—¿A qué conduce un desarrollo unilateral del saber y un desarrollo unilateral del ser? preguntó uno de los asistentes.

—El desarrollo de la línea del saber sin un desarrollo correspondiente de la línea del ser, respondió G., produce un Yogui débil, quiero decir un hombre que sabe mucho, pero que no puede hacer nada, un hombre que no comprende (acentuó esta palabra) lo que sabe, un hombre que no aprecia, es decir: incapaz de evaluar las diferencias entre uno y otro tipo de saber. Y el desarrollo de la línea del ser sin un correspondiente desarrollo del saber produce un Santo estúpido. Es un hombre que puede hacer mucho pero que no sabe qué hacer, ni con qué; y si hace algo, actúa esclavizado por sus sentimientos subjetivos que pueden desviarlo y hacerle cometer graves errores, es decir, de facto, lo contrario de lo que quiere. Por consiguiente, en ambos casos, tanto el Yogui débil como el Santo estúpido llegan a un punto muerto. Se han vuelto incapaces de todo desarrollo ulterior.

“Para captar esta distinción y, de una manera general, la diferencia entre la naturaleza del saber y la del ser, y su interdependencia, es indispensable comprender la relación que tienen con la comprensión el saber y el ser, tomados en conjunto. El saber es una cosa, la comprensión es otra. Pero la gente confunde a menudo estas dos ideas, o bien no ve claramente donde está la diferencia.

“El saber por sí solo no da comprensión. Y la comprensión no se puede aumentar por el solo acrecentamiento del saber. La comprensión depende de la relación entre el saber y el ser. La comprensión resulta de la conjunción del saber y del ser. Por consecuencia, el ser y el saber no deben divergir demasiado, de otra manera la comprensión se encontraría muy alejada de ambos. Como ya hemos dicho, la relación del saber con el ser no cambia por el simple acrecentamiento del saber. Sólo cambia cuando el ser crece paralelamente al saber. En otras palabras, la comprensión no crece sino en función del desarrollo del ser.


EL DESPERTAR DEL SUEÑO

HACER ESFUERZOS
La vida duerme y nosotros vamos contra la corriente. Como el
salmón, que tiene un fuerte instinto de volver a casa, tenemos que
nadar contra la corriente del sueño de la vida para recordarnos a
nosotros mismos y desarrollar nuestra alma. ¿Qué significa ser un
hombre sino luchar contra la corriente de las masas y mediante
grandes trabajos y pruebas desoladoras crear un alma? Empezamos
con el recuerdo de sí por la mañana y terminamos con él por la noche.
Nunca podemos permitirnos poner a un lado el recuerdo de sí;
dejaríamos de existir.
No puedes despertar a menos que hayas verificado que estás
dormido.
El sueño es tan poco interesante que nos impulsa a despertar. La
gente no hace más esfuerzos por despertar, porque no comprende
que tiene un tiempo limitado. Cuando en verdad comprendemos
profundamente que tenemos el tiempo limitado, sea cual sea nuestra
edad, nos esforzamos por despertar con todo nuestro ser. Con el paso
de los años, las fuerzas superiores se vuelven más serias con
nosotros.
Sería bueno decir que el material de este libro quedó atrás. Pero el
recuerdo de sí nunca se queda atrás. No tiene impulso propio y es
siempre una batalla cuesta arriba. Leonardo da (94) Vinci dijo: «Oh
Dios, nos vendes todo lo bueno al precio del trabajo». Estamos en una
situación extremadamente difícil. Casi nadie se da cuenta de la
magnitud de lo que puede ganar o perder en esta vida. Gana la
inmortalidad o cae en el olvido, o algo peor. Cada segundo que te
recuerdas a ti mismo, atraviesas la eternidad.
Nadie se pone la presión suficiente para despertar; por eso la
Influencia C nos da choques. Se requiere más de lo que sabemos para
despertar y más de lo que la máquina está dispuesta a admitir. El
Salmo 127 dice: «A menos que el Señor construya su morada, quien la
construye trabaja en vano». En el lenguaje esotérico, esto quiere decir
que quien construye sin el recuerdo de sí construye en vano, pues en la
Biblia el «Señor» representa los centros superiores, y «El Señor nuestro
Dios» representa al Absoluto. No podemos cosechar si no sembramos.
Sembramos con el recuerdo de sí y al final de nuestras vidas
cosecharemos lo sembrado.
Recuerda que estás presente por ti mismo, al igual que por la escuela.
Todo lo físico perece. Tú, con la atención dividida, seguirás existiendo.
Trabajamos para hacer comprensible lo incomprensible. El recuerdo
de sí es un reto que debemos aceptar; aunque a veces nos parezca
demasiado o que está más allá de nuestras capacidades o de nuestro
nivel de ser. Tenemos que hacerlo cada día. Las respuestas para
penetrar el presente son simples; sin embargo, los esfuerzos son
difíciles. Aun así, estamos ganando. El poeta Rainer Maria Rilke dijo: «Es
penoso ese recobrarse plenamente». Una y otra vez tratamos de
recuperar de la imaginación el recuerdo de sí, y eso cansa, pero no
podríamos tener batalla más valiosa en nuestras manos. Pasamos por
terribles períodos de imaginación y luego volvemos a la tensión.


NIVELES DE SER: Estudios

NIVELES DE SER:

“Y en verdad, ningún hombre tiene derecho de ser llamado un Hombre, en el pleno sentido de la palabra, hasta que sus cuatro cuerpos no se hayan desarrollado totalmente. Por eso, el

hombre verdadero posee numerosas propiedades que el hombre ordinario no tiene. Una de

estas propiedades es la inmortalidad. Todas las religiones, todas las antiguas enseñanzas

aportan la idea de que al adquirir el cuarto cuerpo, el hombre adquiere la inmortalidad; y todas indican caminos que llevan a la adquisición del cuarto cuerpo, es decir, a la conquista de la inmortalidad.

“En este sentido, algunas enseñanzas comparan al hombre con una casa de cuatro

habitaciones. El hombre vive en la más pequeña y miserable de todas, y hasta que le sea

dicho, no tiene la menor sospecha de la existencia de las otras tres, llenas de tesoros. Cuando oye hablar de ellas, comienza a buscar las llaves de estas habitaciones, especialmente de la cuarta, la más importante de todas. Y cuando un hombre ha encontrado el medio de penetrar en ella se convierte realmente en el amo de la casa, porque es solamente entonces que la casa le pertenece plenamente y para siempre.

“La cuarta habitación le da al hombre la inmortalidad hacia la cual todas las enseñanzas

religiosas se esfuerzan en mostrarle el camino. Hay un gran número de caminos, más o menos largos. más o menos duros; pero todos, sin excepción, conducen o se esfuerzan por conducir hacia una misma dirección, que es la de la inmortalidad.”

 “El lenguaje que permite la comprensión se basa sobre el conocimiento de la relación del

objeto examinado con su posible evolución, sobre el conocimiento de su lugar en la escala

evolutiva.

“Con este fin un gran número de nuestras ideas habituales están divididas de acuerdo a las

etapas de esta evolución.

“Una vez más, tomemos la idea del hombre. En el lenguaje del que hablo, en lugar de la

palabra «hombre» se usan siete palabras que son: hombre Nº 1, hombre Nº 2, hombre Nº 3,

hombre Nº 4, hombre Nº 5, hombre Nº 6 y hombre Nº 7. Con estas siete ideas, estaremos en

condiciones de comprendernos cuando hablemos del hombre.

“El hombre Nº 7 ha llegado al más completo desarrollo que le es posible al hombre, y posee

todo lo que el hombre puede poseer, sobre todo la voluntad, la conciencia, un «Yo» permanente e inmutable, la individualidad, la inmortalidad, y muchas otras propiedades que, en nuestra ceguera y nuestra ignorancia, nos atribuimos. Sólo podemos comprender hasta cierto grado al hombre N° 7 y a sus propiedades, así como a las etapas graduales por las cuales podemos acercarnos a él, es decir, el proceso del desarrollo que nos es posible.

“El hombre N°  6 sigue de cerca al hombre Nº 7. No difiere de él sino porque algunas de sus

propiedades todavía no han llegado a ser permanentes.

“El hombre Nº 5 es también para nosotros un tipo inaccesible de hombre, pues ha alcanzado

la unidad.

“El hombre Nº 4 es un grado intermedio; hablaré de él más adelante.

La creación de los tipos

superiores es el resultado de un largo proceso de gestación al cual hacia alusión

Jesús cuando, hablando a Nicodemo, le decía que el hombre debe nacer de

nuevo.

“Los hombres números 1, 2 y 3 constituyen la humanidad mecánica: permanecen en el nivel en que han nacido. El hombre Nº 1 tiene el centro de gravedad de su vida psíquica en el centro motor. Es el hombre del cuerpo físico en el cual las funciones del instinto y del movimiento siempre predominan sobre las funciones del sentimiento y del pensar.

“El hombre Nº 2 está en el mismo nivel de desarrollo, pero el centro de gravedad de su vida

psíquica está en el centro emocional; es entonces aquel hombre en quien las funciones

emocionales predominan sobre todas las otras, es el hombre del sentimiento, el hombre

emocional.

“El hombre Nº 3 también está en el mismo nivel de desarrollo, pero el centro de gravedad de su vida psíquica se encuentra en el centro intelectual, en otras palabras es un hombre en quien las funciones intelectuales predominan sobre las funciones emocionales, instintivas y

motrices; es el hombre racional, que tiene una teoría para todo lo que hace, que parte siempre de consideraciones mentales.

“Cada hombre nace como hombre Nº 1, Nº 2 o Nº 3.

“El hombre Nº 4 no nace como tal. Nace como 1, 2 ó 3, y no llega a ser 4 sino como

consecuencia de esfuerzos de carácter muy definido. El hombre Nº 4 es siempre producto de un trabajo de escuela. No puede nacer como tal, ni desarrollarse accidentalmente; las

influencias ordinarias de la educación, de la cultura, etc., no pueden producir un hombre Nº 4. Su nivel es superior al del hombre Nº 1, 2 ó 3; tiene un centro de gravedad permanente que está hecho de sus ideas, de su apreciación del trabajo y de su relación a la escuela. Además, sus centros psíquicos ya han comenzado a equilibrarse; en él, un centro ya no puede tener preponderancia sobre los otros, como es el caso de los hombres de las tres primeras categorías. El hombre Nº 4 ya comienza a conocerse, comienza a saber hacia dónde va.

“El hombre Nº 5 ya es el producto de una cristalización; ya no puede cambiar continuamente como el hombre Nº 1, 2 y 3. Pero se debe tener en cuenta que el hombre Nº 5 puede ser tanto el resultado de un trabajo justo como el resultado de un trabajo equivocado. Puede haber llegado a ser Nº 5 después de haber sido No 4, y puede haber llegado a ser Nº 5 sin haber sido Nº 4. En este caso, no podrá seguir desarrollándose, no podrá llegar a ser Nº 6 y Nº 7. Para llegar a ser Nº 6, primero tendrá que volver a fundir completamente su esencia ya cristalizada, tendrá que perder intencionalmente su ser de hombre Nº 5. Pero esto no puede llevarse a cabo sino a través de sufrimientos terribles. Felizmente, tales casos de  desarrollo equivocado se dan mu pocas veces. 

.

El centro magnético se

identifica definitivamente al centro emotivo superior, arrastrando consigo —y

absorbiendo al mismo tiempo— al centro emotivo inferior.

“La división del hombre en siete categorías permite darse cuenta de miles de particularidades que no pueden ser comprendidas de otra manera. Esta división es una primera aplicación al hombre del concepto de la relatividad. Cosas aparentemente idénticas pueden ser completamente diferentes, según la categoría de hombres de donde realmente surgen, o en función de la cual se las encara.

“Según este concepto, todas las manifestaciones interiores y exteriores del hombre, todo lo

que le es propio, todas sus creaciones, están igualmente divididas en siete categorías.

“Por lo tanto, ahora podemos decir que hay un saber Nº 1, basado en la imitación, los

instintos, o aprendido de memoria, machacado, ejercitado repetidas veces. El hombre Nº 1, si es un hombre Nº 1 en todo el sentido de la palabra, adquiere todo su saber como un mono o como un loro.

“El saber del hombre Nº 2 es simplemente el saber de lo que a él le gusta. El hombre Nº 2 no quiere saber nada de lo que no le gusta. Siempre y en todo, quiere algo que le agrade. O bien, si es un enfermo, por el contrario es atraído por todo lo que le desagrada, está fascinado por sus propias repugnancias, por todo lo que provoca en él horror, espanto y náusea.

“El saber del hombre Nº 3 es un saber basado en un pensar subjetivamente lógico, en

palabras, en una comprensión literal. Es el saber del ratón de biblioteca, de los escolásticos.

Por ejemplo, son hombres N° 3 los que han contado cuántas veces se repite cada letra del

alfabeto árabe en el Corán y han basado en esto todo un sistema de interpretación.

“El saber del hombre Nº 4 es de una especie totalmente diferente. Es un saber que viene del

hombre Nº 5, quien lo ha recibido del hombre N° 6, el cual a su vez lo ha recibido del hombre Nº 7.

 

Sin embargo, es innecesario decir que el hombre Nº 4 asimila sólo el conocimiento de lo que corresponde a sus poderes. Pero en comparación con el saber del hombre Nº 1, 2 y 3, el saber del hombre Nº 4 ha comenzado a liberarse de los elementos subjetivos. El hombre Nº 4 está en camino hacia el saber objetivo.

“El saber del hombre Nº 5 es un saber total e indivisible. El hombre Nº 5 posee ahora un Yo

indivisible, y todo su conocimiento pertenece a este Yo. Ya no puede tener un «yo» que sepa algo, sin que otro «yo» no esté informado. Lo que sabe lo sabe con la totalidad de su ser. Su saber está más cercano al saber objetivo que el del hombre Nº 4.

“El saber del hombre Nº 6 representa la totalidad del saber accesible al hombre; pero aún

puede ser perdido.

“El saber del hombre Nº 7 es completamente suyo y ya no se le puede quitar; es el saber objetivo y enteramente práctico de Todo.

“Con el ser pasa exactamente lo mismo. Hay el ser del hombre Nº 1, es decir, de aquel que

vive a través de sus instintos y de sus sensaciones; hay el ser del hombre Nº 2, que vive de sus sentimientos, de sus emociones; y el ser del hombre Nº 3, el hombre racional, el teórico, y así sucesivamente. Es así que se comprende por qué el saber nunca puede estar muy alejado del ser. Debido a su ser los hombres Nº 1, 2 y 3 no pueden poseer el saber de los hombres 4, 5 y niveles superiores. Cualquier cosa que se les dé lo interpretan a su modo, no sabrían hacerlo de otra manera sino rebajándolo a su propio nivel inferior.

 

P. Ouspendky, Fragmentos de una enseñanza desconocida, ED. Hachette.

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LA AUTOOBSERVACION

OBSERVACION DE SÍ

 

Todo el Trabajo deriva del hombre que empieza a observarse. La, Observación de Sí es un medio que  permite el cambio de Sí.

La observación de sí, seria y continua, si se hace correctamente, lleva a definidos

cambios interiores en el hombre.

Examinemos, ante todo, la observación de sí en relación con el error de confundir la observación de sí con

el conocer. Conocer y observar no son la misma cosa. Hablando superficialmente, se conoce que se está

sentado en una silla en una habitación, pero, acaso se puede decir que se la observa en realidad?

Hablando más profundamente, quizá se conozca que se está en un estado negativo, pero esto no quiere

decir que se lo está observando. La Observación de Sí es un acto de Atención dirigida hacia adentro —

hacia lo que está sucediendo en uno—.

 La

Atención debe ser activa —es decir, dirigida—. En el caso de

una persona a quien se tiene antipatía, uno advierte los pensamientos que se acumulan en la mente,, el

coro de voces que hablan dentro de uno, lo que están diciendo, las emociones desagradables que surgen,

etc. También se da cuenta de que está tratando interiormente muy mal a la persona a quien se tiene

antipatía. Para ver todo esto se necesita una Atención Dirigida, no una atención pasiva.

La Atención viene del lado observante, mientras que los pensamientos y las emociones pertenecen id lado

observado en uno mismo. Esto es, dividirse en dos. El Lado Observante o Yo Observante, es interior al

LADO OBSERVADO, o está

por encima de él, pero su poder dé conciencia independiente varía, porque en

cualquier momento puede quedar sumergido. En ese caso quedará completamente identificado con el

estado negativo. No se observa el estado porque uno mismo es el estado. Cabe decir que el hecho de ser

negativo es conocido, pero no es observado.

Si el YO OBSERVANTE es respaldado por otros Yoes que valorizan el Trabajo y lo recuerdan y desean ser

más conscientes, el flujo dé las cosas negativas no podrá sumergirlo tan fácilmente. Es entonces ayudado

por el Mayordomo Delegado. La Observación de Sí es un acto consciente y no puede llegar a ser

mecánica.

El hombre”, decía Gurdjieff, “debería recordarse constantemente, pero tal como es carece de la fuerza

necesaria y ni siquiera puede recordar que tiene que recordarse”.

Un acto de Recuerdo de Sí es el intento de hacernos regresar al interior de nosotros mismos y de este

modo a nuestro verdadero centro de gravedad. El Tercer Estado de Conciencia es el Estado de Recuerdo

de Sí, de Conciencia de Sí o de Percepción de Sí.

Mediante la Observación de Sí se establece el Yo Observante en nosotros mismos y hace que seamos

lentamente objetivos para con nosotros mismos. Esto indica un nuevo sentimiento de “Yo”. El Yo

Observante reúne eventualmente a su alrededor aquellos Yoes que desean despertar y cuando es

alcanzado el estado de reordenamiento interior de los diferentes

Yoes, se establece un Yo Real temporal y

sustituto del verdadero al cual se le da el nombre de Mayordomo Delegado.

Cuanto más se estudia, se reflexiona y se practica las enseñanzas del Trabajo, y se ve, por medio de la

percepción interior, la verdad que contienen, más fuerte llegará a ser el “Mayordomo Delegado”.

Eventualmente, atrae en destello» al “Mayordomo” desde lo alto y detrás del “Mayordomo” está el “Yo

Real”, o Amo.

Por otra parte,

observar y observarse a mismo son dos cosas diferentes. Ambas exigen atención.

Pero en la observación, la atención es orientada exteriormente a través de los sentidos. En la Observación

de Sí la atención es orientada interiormente, y para dio no hay órgano de los sentidos. Es ésta una razón

por la cual la observación de sí es más difícil que la observación.

En la Ciencia moderna sólo lo observable es considerado real. Todo lo que no sea materia de observación

por los sentidos o por los sentidos ayudados por telescopios, microscopios y otros delicados instrumentos

ópticos, eléctricos y químicos, queda descartado. A veces se afirmó que uno de los fines generales de este

Trabajo es el de unir la ciencia de Occidente con la sabiduría de Oriente. Ahora bien, si definimos el punto

de partida de la ciencia occidental en su lado práctico como lo observable, cómo definiremos el punto de

partida del trabajo? Podemos definir el punto de partida del Trabajo como lo

auto-observable. Empieza en  el lado práctico con la Observación de Sí.

La clase de conocimiento que cambia internamente a un hombre no se puede lograr simplemente por

medio de la observación externa, hacia el exterior. No está en esta dirección, es decir, en la dirección de los sentidos volcados

exteriormente. Otro conocimiento es posible al hombre y este conocimiento empieza por la

Observación

de

Sí. Esta clase de conocimiento no se obtiene a través de los sentidos, porque, como hemos visto, no

poseemos ningún órgano sensorial que puede ser volcado interiormente y por cuyo medio sea posible

observarse con tanta facilidad como se observa una mesa o una casa.

Mientras la primera clase de conocimiento puede cambiar las condiciones externas de la vida para el

hombre, la segunda clase de conocimiento cambia al hombre mismo. La

observación es un medio para

cambiar el mundo, mientras que la

observación de sí es un medio para cambiar el yo.

Qué significa la Observación de Sí? Significa observar lo que somos, cómo reaccionamos, qué es lo que

nos hace negativos;

ver lo que se toma como mío mismo, la máquina de respuestas, la máquina de

comportamientos, de pensamientos, de prejuicios, de sentimientos. Significa

ver la actividad de los Cinco

Centros y la actividad de los “Yoes” a través de estos Centros.